viernes, abril 22, 2011

Iglesia de San Ignacio (Intramuros)



Ayer les presenté la Iglesia de San Nicolás Tolentino. Hoy escribo sobre la Iglesia de San Ignacio, conocido también como "Jesuitas" porque La Compañía de Jesús la construyó. De hecho, San Ignacio fue el fundador del dicho grupo religioso. Fue construida de 1878 a 1889 pero destruida totalmente durante la Segunda Guerra Mundial.

Entre todas las iglesias destruidas en Intramuros, la Iglesia de San Ignacio tiene la mayor posibilidad de estar revivida porque su estructura sigue intacta. Esta iglesia jesuita de estilo neoclásico ha estado en ruinas desde 1945. En la década de 1950 lo que quedaba de la iglesia fue renovada ligeramente para uso de oficina pero luego fue abandonada. Las ruinas de la iglesia y su lote vecino sigue siendo propiedad del gobierno, pero hasta ahora prácticamente nada se ha hecho para revivir esta casa de Dios.



Según la página web de Intramuros Administration (IA) ya hay planes para la restauración de la iglesia y su uso como museo eclesiástico para la collección (artefactos y otras) de la (IA). No estoy seguro de que cuando la página fue actualizada por última vez. Pero alguien tiene que vigilar a estas declaraciones.

¡El base y la fundación de San Ignacio todavía existen! Todavía puede estar revivida! ¡Todavía puede estar salvada! ¡Con esfuerzo lo suficiente, la dedicación, las oraciones, y sí, la voluntad política, es posible que nuestra generación oír misa una vez más dentro de la tierra bendita e histórica de San Ignacio!





















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Hoy es Viernes Santo.

1 comentario:

Joaquín dijo...

El barrio colonial español amurallado de Intramuros en Manila fue destruido "a placer" por los norteamericanos en la Segunda Guerra Mundial, pues al mismo tiempo que bombardeaban a los japoneses aprovecharon la ocasión para eliminar de un plumazo semejante símbolo del pasado colonial español, en su afán por erradicar todo lo hispano de Filipinas; primero con la prohibición y persecución del idioma español en favor del inglés, y luego con la destrucción de la Manila colonial española.Y no hablo del genocidio de filipinos en la guerra de 1900 entre la 1ª República de Filipinas y Estados Unidos, en la que murieron más de un millón de filipinos (la mayoría hispanohablantes) sobre una población total de unos 9 millones de filipinos.Y es que estos norteamericanos tarde o temprano recibirán su castigo de Dios.
Lo que es una infamia y una vergüenza es ver hoy en día carteles y letreros en inglés en iglesias coloniales españolas como la de San Agustín porque, lo primero, que eso es antinatural.