miércoles, octubre 29, 2008

PARA LOS HISPANISTAS DE FILIPINAS: ESTO ES NUESTRA ÚLTIMA OPORTUNIDAD PARA REALIZAR NUESTRA META (CENTÉSIMO ARTÍCULO DE ALAS FILIPINAS)

"...deseamos sinceramente fomentar la enseñanza del idioma Español en Filipinas... He mandado ahora un orden memorando dirigiendo nuestro departamento de educación, nuestra commisión de educación superior y nuestra autoridad de educación técnica y desarollo de habilidades a promover la enseñanza del Español en nuestras escuelas e instituciones de educación en el país. Esperamos trabajar estrechamente con el gobierno Español en este esfuerzo de promover la enseñanza del idioma Español en Filipinas."
(La tercera Tribuna España-Filipinas, Casa Asia, Palacio del Patio de Miraflores, ESPAÑA, 4 de diciembre de 2007)

--GLORIA MACAPAGAL de ARROYO--

Hace mucho tiempo desde la última visita de la Presidenta Arroyo en España. Hace casi un año desde ella prometió a los españoles políticos que ella va a hacer algo importante para devolver la enseñanza de la lengua castellana aquí en Filipinas.

Era diciembre del año pasado. Casi un año, pero no hemos oído ninguna ordenanza ni ley mayor de su motu propia para actualizar sus promesas. Parece que sus promesas están como las palabras de los políticos innumerables por todo el mundo -- están vacías.

Desde la muerte --o el homicidio-- de la lengua castellana durante el gobierno de Corazón Aquino Cojuanco (1986-1992), parece que no hay más esperanza para devolverla ni en nuestra constitución ni en nuestra educación. En los tiempos del previo Presidente Fidel Ramos Valdez (1992-1998), el idioma español fue olvidado totalmente. Bueno, hubo el difunto Senador Blas F. Ople (1927-2003) que luchaba para la conservación de nuestro idioma en Filipinas. Pero faltó. Sorprendentemente, ¡él no hablaba español (por eso ganó el prestigioso Premio Zóbel en 1993)!

En la administración controversial del siguiente Presidente Joseph Ejército Estrada (1998-2001), sigue la situación desahuciada. El español casi había la oportunidad porque "Erap" es de una familia de hispanoparlantes, aunque sólo él que no habla español con fluidez entre los Hermanos Ejército.

Pasó el espantoso golpe de estado en 2001 en que Erap perdió su poder a Arroyo que, en la ceremonia de ingreso como miembro numerario de la Academia Filipina (Correspondiente de la Real Academia Española) en Villa San Miguel (10 de enero de 2000), dijo que "...pertenezco a una famila en la que la lengua española forma parte de mi vida...". Si, ella es una hispanohablante, nacido y criado. Pues bien, mucha gente de habla español e hispanistas pensaron que fue el momento que han estado esperando.

Pero fueron confundidos. Arroyo alcanzará su ocho año en la presidencia el próximo año. ¿Pero que ha hecho para promover el uso de la lengua española --¡su lengua!-- en las islas Filipinas? ¿Era su discurso en España una mentira avergonzada? ¿O ella es despistada na'más?

A lo largo de la historia moderna de nuestro país, había varios personas y grupos que luchaban para enseñar, guardar, promover, difundir, y enaltecer esta lengua muy noble: son la Academia Filipina de la Lengua Española, el difunto Cooperación Nacional de Profesores de Español (CONAPE), senadores como Claro Recto Mayo y Enrique Magalona, y por supuesto el prestigioso Premio Zóbel. También hay el Círculo Hispano-Filipino (compuesto de muchas hispanistas renombradas) pero existe solamente como un yahoogroup.

Pero hasta ahorita, nada pasa.

Ensayos y poemas incontables habían escrito. Leyes desecharon. Discusiones siguen siendo discusiones. Pasó políticos que hablan español. Algunos individuales afectados ejercieron presión para estar escuchado. El celo para aprender el español fue reforzado debido a los centros de llamadas.

Pero nada, nada pasó.

Arroyo ya fue allí, en España. Pero, tristemente, su visita era todo un espectáculo. Su visita habría estado bien sólo si ella no hiciera ninguna promesa en cuanto a sus proyectos hacia la lengua española en las Filipinas.

Arroyo es, si nos le gusta o no, nuestra presidenta, nuestra presidenta de habla español. En aquella visita de diciembre fría a España, ella podría haber hecho todo en su poder para la vuelta de la lengua española a nuestro país, sobre todo en aquella reunión que tenía con políticos españoles. Pero todo que ella presentó era palabras vacías.

No podemos esperar nada de ella. Enviar sus mensajes y otras clases de peticiones no hará seguramente nada bueno. Ella es el tipo de persona que sólo escuchará, pero no hará nada. Peor, tampoco no podemos esperar hasta mucho del público en
general. El pueblo filipino prefiere encontrar soluciones con problemas económicos, políticos, y medioambientales que discutiendo de problemas culturales y lingüistical. Es la verdad, la verdad dolorosa.

Somos, por lo tanto, como un manojo de Quixotes: discusión de cosas pero no haciendo nada material.

Pero este no significa que nos paramos. Todavía tenemos el Instituto Cervantes, la organización cultural española más activa y más extensamente sabida que tenemos hoy.

Se supuso que el Instituto Cervantes era un regalo de España para nosotros filipinos, tal vez la última oportunidad que tenemos para avanzar nuestra causa. Pero según algunas personas, el Instituto Cervantes no tiene la autoridad entrometerse con la situación lingüistica española de Filipinas, pues dando el instituto inútil también. Se supone que el departamento de enseñanza de Instituto Cervantes es único entre las dispersadas escuelas de lengua en Filipinas debido a que es manejado por el gobierno español, el gobierno por un país el más cercano al corazón de la psique filipina.

Al contrario, el Instituto Cervantes, como un agente del Reino de España, debería ejercer, por lo menos, todos sus esfuerzos en la fabricación del idioma español como una lengua muy importante en Filipinas (hasta más importante que la copia muy expensiva del Primer Caballero Miguel Arroyo del THE AMAZING SPIDER-MAN #1).

Hoy en día, la Academia Filipina es casi desconocido e inactivo. También el destino del Premio Zóbel. Creo que el Instituto Cervantes es la única institución que puede conducir la lucha para la vuelta deL español en Filipinas, al menos como una asignatura regular en los colegios y universidades. Tiene el poder de influir, y el poder de inspirar a sus estudiantes, no sólo para dar clases. La sede del Instituto Cervantes aquí en Filipinas es más única comparado a otras sedes localizadas alrededor del mundo porque la hispanidad de Filipinas ya está aquí. La única cosa de hacer es despertarla. Espero que el Instituto Cervantes de Manila tuviere el corazón para despertar sus "alumnos durmiendos".

Además, espero fervorosamente que el Instituto Cervantes conduzca e influirá en un proyecto principal que creará, finalmente, una comunidad de habla español.

Lo que realmente necesitamos es una comunidad de hispanohablantes. Sin una comunidad, será muy desesperado tener un Filipinas que hablarán otra vez el español. ¡El esperanto, una lengua inventada supuestamente pensada hacerse una lengua mundial, era capaz de tener de 200 a 2,000 hablantes nativos! Y más o menos las 2,000,000 de personas lo dicen. Pero es casi inútil porque el español, el árabe, el francés, el inglés, y el mandarín, y el ruso son los idiomas oficiales preferidos de las Naciones Unidas. Mi punto es esto: si una mera lengua inventada fuera capaz de dar a luz a hablantes nativos, ¿por qué no el español en las islas Filipinas? Vaya a darle una más oportunidad.

Hay todavía muchos pequeños pueblos --aislados y lejanos también-- en este país que pueden ser experimentadas con este proyecto noble. El Instituto Cervantes debería amarrar con el gobierno filipino para financiar la educación de lengua española de un barrio aislado o barangay (por ejemplo, hay muchos de estos tipos de barrios en el pueblo natal de mi esposa: Abra de Ilog, Isla de Mindoro). El proyecto debería comenzar con niños, por supuesto, pero no debería excluir a adultos.

Esto llevará tiempo, mucho esfuerzo, y por supuesto mucho dinero. Pero si el gobierno, e Instituto Cervantes en realidad, realmente están preocupados en la fabricación de filipinoes hablar el español, soy confidente que esto es el único modo acertado de hacer así: crear una comunidad en donde cada uno, del niño al capitán de barangay, habla el español. Yo sé que este parece absurdo a muchos, pero esto es la única manera. Crea que mí, tenemos que tener una comunidad de habla castellana. Y esta comunidad ayudará a instigar la extensión de la lengua española en el resto del país (a menos que los estadounidenses los bombardeen otra vez como lo que ellos hicieron a Manila de habla español).

Esto es un proyecto aventurero. Pero el gobierno filipino, el Sr. D. José "Pepe" Rodríguez Rodríguez y el Instituto Cervantes, el Sr. Ramón Perdigón y el Círculo Hispano Filipino, el Sr. D. Alejandro Roces y la Academia Filipina de la Lengua Española (¿pero dónde está ahora?), la Srª Gemma Cruz de Araneta y el National Historical Commission, y todos los sectores preocupados quiere hacer sacrificios, creo que este es el mejor y el sólo sacrificio que debiera ser dado.

Si esta sugestión no es prestado atención, temo que tuviéramos que seguir sólo hablando y discutir el uno contra el otro.

Necesitamos héroes modernos.

Cada héroe tiene una opción. Y esto es mi opción: para enaltecer la lengua castellana, Y PROMOVERLA, aunque no tengo ningún poder para hacerlo -- tengo sólo una voz ahoganda que está pidiendo ayuda a Ustedes, que tiene el poder para realizar muchas cosas. ¡Maldecir, la lengua española no es hasta mi lengua natal, pero la considero como mío. Y esto me avergüenza sin terminar no para haber aprendido la lengua como una lengua materna.

No, yo no pretendo ser un héroe. Soy sólo un ciudadano preocupado. Y como un aficionado de los filipinos verídicos, estoy de acuerdo con Claro Recto, Teodoro Kálaw, y otros: el español es una lengua filipina que define el alma filipina y la identidad.

Estoy de acuerdo con la madre del difunto Jaime Cardinal Sin, que el español es la lengua de los cielos, la de los ángeles y santos, y la del Señor Dios...

Para sa inyó na may cacayaháng mariníg ng mañgá nasa itaás (Palacio de Malacañang) -- maaua na po cayó sa aming mañgá cabataang filipino na pauáng mañgá ligáw na cáloloua dahil sa caualán ng cacayaháng maunauaan ang aming pinagmulán, camíng mañgá cabataan na quinabucasan ng Filipinas, na anác ng España... ¡MAGSIQUILOS NA CAYÓ SA LALONG MADALÍNG PAHAHÓN!

El reloj hace tictac.

Maraming salamat sa pagvisita...

¡Viva el mes de español!
¡VIVA ESPAÑA Y VIVA FILIPINAS!
¡VIVA EL IDIOMA ESPAÑOL PARA SIEMPRE!

José Mario "Pepe" Alas

8 comentarios:

VENANCIO dijo...

PEPE, SABES QUE TIENES TODO NUESTRO APOYO DESDE ESPAÑA, PERO NO SE COMO PODEMOS AYUDAR A QUE EL ESPAÑOL SEA REALIDAD EN FILIPINAS.
¿QUIZAS UNA CAMPAÑA DE FIRMAS?

UN ABRAZO HERMANO.

Anónimo dijo...

Dudo que una campaña de firmas fuera útil, el artículo de Pepe es muy realista y acertado, aunque añadiría que quizás debería aprovecharse a los hablantes de chavacano para aprender español.

Eso sí, creo que deberían ser los mismos filipinos hispanistas los que se asociaran para crear un lobby de presión sobre el gobierno. Luego ya vendría el respaldo desde España e Hispanoamérica hacia dicho lobby, pero primero hay que mostrar que el interés nace del interior de Filipinas.

Saludos.
Un español cualquiera.

jlg dijo...

Es cierto que el interés tiene que nacer de dentro de Filipinas... España no puede ni debe ser intervencionista,,, los lobbys políticos deben hacer su papel y activistas como Pepe deben enganchar a todos los que piensan como él...
Pepe,,tal vez deberías ser politico,,, creo que los hispanistas filipinos son gente muy mayor y principalmente "americanizados"
Gloria es una mujer muy gringa...
Otra cosa que ayudaría es la introducción de producciones audiovisuales en castellano (peliculas, telenovelas, música, publicaciones, etc) ..aquí es donde algún grupo mediático hispano (español, mexicano, gringo, etc...) debería tomar posiciones y hacer una decidida apuesta...

Anónimo dijo...

Saludos desde México.
Pepé, leí tu artículo y me parece excelente y coincido con el comentario que me antecede, en el sentido de que la solución debe gestarse en y por los filipinos y creeme que yo y muchos paisanos seriamos voluntarios e iriamos a Filipinas a enseñar español.
Un abrazo. Fermín Hugo Gómez M.

andres dijo...

lo q deberias hcer es convencer a los hablantes de chavacano a q impulsen tb el español junto contigo y con el instituto cervantes y alguna ong tu podrias crear 1 ademas debes mejorar la ortografia de tu español esta mas o menos admiro tus ganas y tu desempeño

saludos desde peru tu amigo andres

Anónimo dijo...

Estimado amigo:

En primer lugar quiero trasladarte todo mi apoyo en esa lucha por preservar las raíces hispanas en tu Filipinas natal. ¡Mucho ánimo! ¡No decaigas nunca!

En segundo lugar, estoy de acuerdo en que debería establecerse una comunión de fuerzas por parte de los hispanistas filipinas, con el fin de establecer alguna clase de partido político que defienda los intereses hispanos en el parlamento filipino. Quizá tú, Pepe, puedas ser un excelente paladín en esta ilusionante tarea.

En tercer lugar, estaré encantado de contribuir en todo aquello que esté en mi mano: campaña de firmas, enseñanza de español a distancia, creación de foros filipinos en español, etc.

Constancia y ánimo. No queda otra.

Un saludo desde España.

Francisco.

P.D.: Olvidé decir que la oficialidad del español es fundamental para empezar a regenerar la base de hispanohablantes en España. ¡Luchemos por ello!

Pepe Alas dijo...

Muchas gracias, mis hermanos extranjeros, por todo el apoyo que nos están dando. Espero que su amor profundo para la resurección del castellano en nuestras islas sea como hondo tan lo de nuestro gobierno inútil...

No sé que más que puedo hacer. Sólo soy un ciudadano débil...

Bernardo dijo...

Se que ha pasado bastante tiempo de la publicacion de este articulo, pero lo he encontrado de pura casualidad.

Desde Chicago, yo, como español expatriado quiero expresarte mi apoyo en tu iniciativa por recuperar el español en las filipinas. Y un motivo para esto es, desde mi punto de vista, por los propios filipinos, para que puedan leer su historia, e incluso su propia primera constitucion en el idioma en que fue escrita, sin necesidad de traducciones.

Yo te voy a proponer algo, que puede parecer dificil, pero que en otros contextos ha funcionado: aparte de las iniciativas de indole economico para la promocion del castellano, por que no promover intercambios digamos, de verano, para niños (y no tan niños) para que tengan la posibilidad de aprender el castellano en España?

Algo asi se hace con los niños saharauis, para que no pierdan el idioma de sus ancestros pese a la ocupacion marroqui.

Creo que esto, conjuntamente con unas iniciativas serias de promocion del castellano en las islas, puede ser muy util para la resurreccion del castellano en Filipinas.

Un cordial saludo!