domingo, mayo 05, 2013

El monumento a Rizal en Madrid

Si alguna vez tengo la suerte de visitar la "patria grande" que es Madre España, ya es un dado que voy a visitar la Avenida de Filipinas donde se encuentra el monumento del héroe nacional de la "patria chica".

No sé mucho acerca de la historia detrás de la inauguración de este monumento. Si no me equivoco, es bastante nuevo, ya que fue inaugurado durante el término del ex presidente Fidel Ramos.

La historia entre José Rizal y Madrid estaba recibiendo tantos reportajes y críticas desvaforables por muchos años ya debido a la Leyenda Negra. Y España está siempre en el lado receptor de ese odio. Pero a pesar de este tratamiento injusto, España permitió que se erigió un monumento a Rizal en su propio suelo.

Hacia nuestro pasado español, sobre todo, es hora de que nos hicimos más amistoso. Pero la amargura nos inhibe. Esos años exigen por una valoración más fresca.


Foto cortesía de Wander Friends.

Este monumento se encuentra a lo largo de la Avenida de Filipinas en la esquina de la Calle de Santander (en la vecindad del Parque Santander). Para ver el monumento en Wikimapia, hagan clic aquí. Y para los turistas que visitarán Madrid por primera vez, no hay necesidad de preocuparse en dónde alojarse ya que hay numerosos hoteles y también vuelos baratos.





Foto cortesía de gardenflies.
Este monumento es sólo uno de los testimonios numerosos del amor de España para nuestro país. Pero seguimos odiando un país que nunca deja de amarnos. Qué lástima...

3 comentarios:

Jesús dijo...

Qué bien, en Cádiz también tenemos una Plaza de Filipinas, junto al mar y algunos restos de murallas que recuerdan las de Intramuros en Manila, y con un monumento a la Inmaculada. Saludos.

Marky GG. dijo...

El monumento lleva allí desde 1996 (se puso el día del centenario de la muerte de José Rizal) el monumento fue regalado por el gobierno de Filipinas de aquella época.
Según dicen, es una réplica del que hay en Manila.

Cristobal Ruiz Martínez dijo...

En España no olvidamos a los grandes héroes, sean de donde sean, y admiramos a los grandes adversarios (no me refiero en un término negativo, sino en rivales intelectuales o militares de nuestra nación), es un acto de caballerismo y honor, propio del pueblo hispano. Viva José Rizal, probablemente el mejor ejemplo de persona filipina.