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jueves, agosto 01, 2013

Cambiar o no cambiar, ésa es la cuestión

Al principio, mi plan por esta bitácora es para exhibir no sólo el cuento verdadero de Filipinas sino su hermosura a través de mis viajes además de documentar pedazos de mi vida. Es que tengo este sueño de visitar todas las municipalidades y ciudades de mi país antes de morir — debe darse a conocer que la razón de este fervor, o sea intenso amor, para mi patria fue un resultado de mi comprensión de su historia verdadera gracias a esta lengua. He escrito también unos artículos en defensa de la lengua española en Filipinas así como temas sobre la identidad filipina aunque a veces escribo poemas y otros artículos personales. De todas formas, ALAS FILIPINAS es mi blog: mi parque de juegos personal, mi diario personal, mi mundo apretado en línea.

Pero mi defensa —el Filipinismo— suplantó mi plan original. Esta defensa es más fuerte, me sentí que es más noble y merece más la pena en comparación de los detalles de la vida de mi familia y yo. No digo que mi familia no es importante. Es nada más una cuestión de tener una defensa como parte de nuestras vidas temporales. Porque una vida sin ninguna defensa es como un árbol sin ramas y hojas.

Ahora este blog tiene siete años de edad. Pero en mi opinión siento que no ha logrado nada significativo, o no ha hecho ningún impacto mayor en absoluto. Ésto me di cuenta hace unas semanas en Mindanáo cuando tuve la rara oportunidad de unirme a un grupo de renombrados blogueros y periodistas de viaje con el fin de promover el ecoturismo del Valle Alá. Los blogueros que me uní son muy afortunados con sus vidas: son capaces de hacer las cosas que aman (que es viajar) al mismo tiempo ganan ingresos debido a la popularidad de sus bitácoras; tienen un control total sobre su tiempo, y; tienen un gran número de seguidores. ¿Pero mi bitácora? El siguiente emoticono es la respuesta: =(

Y pensar que he estado blogueando mucho antes que la mayoría de ellos que son también más joven que yo.

Dicen que la envidia es un pecado. Lo siento mucho, pero no pude evitarlo. Yo sé que debo ser como ellos. Me merezco su estilo de vida porque mi voluntad es buena: una causa patriótica, la lucha para la Identidad Filipina. Quiero ser un escritor/bloguero de jornada completa. Necesito completas horas de dormir para el bien de la calidad de mis escritos. No como así: despierto durante la noche como un esclavo corporativo y después tratando de mantenerme despierto durante el día para cumplir con mis deberes como esposo, como padre, y como escritor/bloguero. Prefiero perder horas de sueño por leer, investigar, viajar (con mi familia), y escribir en lugar de perdiendo mis talentos para hacer más rica a alguna gran corporación. Pero así es la vida: no es justa.

Necesito ganar extra dinero a través de mis blogs. Lo que mi mujer y yo ganamos de nuestras empresas no es suficiente sobre todo porque tenemos cuatro niños. Y no quiero pedir ayuda de mis padres o parientes; eso no es una buena cosa a hacer, por supuesto. Y ya que me di cuenta que hay muchas oportunidades para ganar dinero asi como obtener reconocimiento a través de blogs de viaje, estaba pensando: tal vez debería cambiar el tema de ALAS FILIPINAS. Viajar es uno de los motivos originales de este blog de todas formas. Pero eso no significa que voy a tirar mi defensa. Lo que quiero decir es que de ahora en adelante este blog debería dar más énfasis a viajar por el país para promover el turismo.

¿Qué os parece? ¿Es ésta una buena idea? ¿Tenéis alguna sugerencia? ¿O debo empezar a escribir artículos sobre el impacto cultural de Justin Bieber a la comunidad hispana?

¿Debo seguir mi corazón y conquistar aquellas montañas?
(una cadena montañosa en algún sitio del barrio encantador de Lamfugón, Lake Sebú, Cotabato del Sur)
Allí en las frías montañas de Cotabato del Sur, como estaba inhalando el aire fresco de la mañana (y sintiendo triste que esa vacación no va a durar para siempre) y contemplando a los contornos hermosos y verdosos del Lake Sebú, sentí una repentina urgencia de volar. Y seguir mis sueños. Y volar como un águila. Porque ALAS es mi apellido.

¿Cambiar o no cambiar? Ésa es la cuestión.

sábado, julio 27, 2013

Blogueando en la oficina

He estado blogueando desde 2006 (empecé con Skirmisher) pero todavía me siento como si yo fuera un desconocido. Puede que tenga unos seguidores pero son muy pocos (probablemente 10 o menos fieles lectores, o incluso menos que eso). Claro que el punto no es para hacerme famoso (desprecio el egocentrismo) sino de difundir mis ideas sobre la Identidad Filipina a un público mucho más amplio.

Siete años después, sigo siendo un esclavo corporativo, mientras que otros blogueros han hecho a lo grande en la blogosfera. Ellos ya no trabajaan en oficinas, no son empleados más. Son blogueros a tiempo completo que es lo que siempre he querido hacer desde la aparición de los blogs en ​​Filipinas. Muchos de ellos ganan de sus blogs. Algunas grandes empresas incluso patrocinan sus actividades en sus blogs. Y admito que les envidio.

Esos renombrados blogueros de viaje que he tenido el privilegio y el honor de conocer y trabajar en Mindanáo la semana pasada me inspiraron a concentrarme más en mis blogs ALAS FILIPINAS y FILIPINO eSCRIBBLES. No se trata de quién tiene la mejor defensa (me gustaría pensar que los míos son más noble pero como he dicho antes, yo desprecio el egotismo), se trata de hacer lo que me gusta hacer. Me gusta lo que están haciendo: viajando siempre cuando quieran y escribiendo con su mente en la facilidad. Y creo que me merezco esas comodidades para el bien de la calidad de mis escritos.



Es hora de actuar. Actuar REALMENTE. A los 34 años de edad, no me estoy volviendo más joven. Yo no debería estar encadenado a esta condición para siempre. Yo soy un escritor. Pero claro es claro que yo también soy un bloguero. Nada va a cambiar ese hecho. Es lo que hago. Y es lo que soy en este momento.

Sea eso lo que sea, tal vez Dios tenga otros planes para mí. El clave es ser paciente, perseverante, y diligente. Y siempre mantendré la Fe.

Como dicen siempre, "qué será será".

domingo, julio 21, 2013

El bellísimo Valle Alá (Allah Valley) de Mindanáo (Cotabato del Sur y Sultán Qudarat)

Por muchos años ya, la entera isla de Mindanáo ha ganado el desafortunado estigma de ser un lugar muy peligroso para visitar o vivir. Tal vez el temor sea comprensible: esto se debe a los grupos insurgentes islámicos violentos que allí existen. Pero Mindanáo es una gran isla. Y no toda la isla se ve afectada por estos grupos secesionistas. Contrariamente a la creencia popular, la mayor parte de esta isla grande es tranquilo. La "jungla de asfalto" de Metro Manila es aún más peligrosa en comparación a algunas calles no pavimentada de Mindanáo, en serio.

Las cimas nubladas del Monte Tatlóng Harì (Tres Reyes) vista desde el bonito Lago Sebú.
Sin embargo, persiste esta estigma ridícula. Y no ayuda cada vez que hay un crimen o escaramuza en una parte de Mindanáo, pero los medios de comunicación le informan que hay un problema EN Mindanáo, como si toda la isla es un caos. Es por eso que crea un problema para los esfuerzos de turismo de la isla. Este es el problema que encara por Allah Valley Landscape Development Alliance (AVLDA), una organización creada por las 11 ciudades y los gobiernos municipales de las provincias de Cotabato del Sur y Sultán Qudarat que se ven afectados por el Río Alá, o sea el Valle Alá (Allah Valley).

En vista de la materia que les ocupa, AVLDA decidió invitar a los renombrados escritores de viajes y blogueros (incluyéndo a un servidorasí como miembros del Ministerio de Turismo (Department of Tourism o DOT) la semana pasada para ayudar a promover el potencial ecoturístico del Valle Alá que está ubicado en las provincias de Cotabato del Sur (South Cotabato) y Sultán Qudarat (Sultan Kudarat). De 14 a 19 de julio, este grupo descubrió que los potenciales ecoturísticos del valle son ilimitados. ¡El lugar está apestando de diversión y aventura, de la naturaleza y de la cultura, particularmente la de la tribu t'boli así como la animada Fiesta de T'nalak!

Una plantación de piña por Dole Philippines, Inc. en Polomoloc, Cotabato del Sur. Si es peligroso aquí, Dole debería haber dejado este lugar hace mucho tiempo. Han estado aquí desde 1963. La plantación se extiende hasta donde alcance la vista.
Yo con unos miembros de la tribu T'bolí en su comunidad en el Monte Lambilâ en la municipalidad de Lake Sebú, Cotabato del Sur.
Nos alojamos una noche en una comunidad t'boli que está ubicada de más o menos 2.000 pies sobre el nivel del mar. Estábamos descendiendo cuando esta foto fue tomada. Izquierda a derecha: yo, el premiado y mundialmente famoso fotógrafo de viajes George Tapan (un pariente mío), mi jefe Ronald Yu (In-Frame Media Works), Ida Anita del Mundo (The Philippine Star), Glaiza Lee (Manila Bulletin), Néstor Dionido (DOT), Ana Dejesica (AVLDA), una guía t'boli, Lary Morán (DOT), y otra guía.


Con periodistas y funcionarios de la DOT y AVLDA. Detrás de nosotros está el pintoresco Cataratas Hikong Alo. Izquierda a derecha: Ana Dejesica (AVLDA), yo, Gina Velasco (DOT), Roel Manipon (The Daily Tribune), Dee Mandigmâ (DOT), Mª Glaiza Lee (Manila Bulletin), Alfred Allaga (AVLDA), y Lary Morán (DOT).

George Tapan en una misión peligrosa cerca de Cataratas Hikong Alo. ¡Los rápidos bajo de él son muy fuertes!

Teníamos un gran "bienvenido sultanato" (Sultanate Welcome) a nuestra llegada al capitolio de la provincia de Sultán Qudarat (la cabecera está en la municipalidad de Isulan). Aunque el nombre de la provincia es islámica, ¡la mayoría de la gente en esta provincia es católica!
En Coronadal, Cotabato del Sur con famosos blogueros de viaje. Izquierda a derecha: Yoshke Dimen, Gigi Hilotin, Dennis Dolojan, Lois Yasay, el dueño de The Farm @ Carpenter Hill, el premiado fotógrafo de viaje George Tapan, Gay Mitra-Emami, Edgar Alan Zeta-Yap, mi jefe Ronald Yu, y yo.

En el santuario de aves en Barrio Barás, Ciudad de Tacurong, Sultán Qudarat.


Tratando de asustar a los aves.
Mi valoración personal del Valle Alá: ¡el lugar es ASOMBROSO! El lugar es totalmente seguro, ¡y la gente es muy, muy afable! A decir verdad, nunca me he sentido ese mismo tipo de seguridad cuando estaba en Metro Manila. No estoy exagerando. Ambos Cotabato del Sur y Sultán Qudarat tienen muchos centros turísticos de primera categoría, y los que rodean el Lago Sebú tienen un completo servicio que pueden proporcionar comodidad a todo tipo de turistas.

A pesar de la rebelión islámica que sólo se limita en muy pocos lugares, no hay insurgencia general en Mindanáo. De hecho, el problema no es Mindanáo. El problema es los medios de comunicación masiva y cómo reportan la situación. Ya es hora de que cambiemos nuestra forma de percibir este hermoso lugar, un paraíso olvidado.

La tribu t'boli actuando una pieza musical. ESTA FOTO MAGNÍFICA ES UNA OBRA DEL DESTACADO GEORGE TAPAN.