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sábado, julio 25, 2009

Revista Filipina (Tomo I N° 3 Invierno 1997)



REVISTA FILIPINA
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Una Revista Trimestral de la Literatura Hispanofilipina
Tomo I N° 3 Invierno 1997-1998
Director: Edmundo Farolán
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En el número de noviembre y diciembre de La Guirnalda Polar , se publicaron dos artículos sobre el "chabacano" filipino. He aquí otro artículo dando un poco más de perspectiva sobre este dialecto filipino que aproxima al español más que a los otros dialectos filipinos.

El Chabacano en una lección breve
Por Antonio Ma. Nieva
(Traducción por el finado Sr.Ramón Fernández Pasión)


El periodista Antonio Ma. Nieva que falleció este año en Manila, era de Zambaonga. Ademas de ser un periodista con muchos años de experiencia. Nieva era publicista y director de su propia revista en inglés. Poco antes de su muerte, pensaba publicar un semanario suyo en chabacano. Nieva ha recibido varios condecoaraciones y honores por sus muchas obras literarias. Ha sido presidente de la National Press Club y conocido por su actividad pro-obrera y defensor de los pobres. Durante el regimen de Marcos le sospecharon de comunista y le encarcelaron por varios meses. Al salir de la carcel, reanudó su vida periodística estando aun el gobierno bajo la dictadura de Marcos. Su columna "The Passing Scene", se publicaba en el Bulletin Today, uno de los diarios filipinos en ingles. Cuando se metió de duro en los asuntos de del sindicato laboral, dimitió su puesto y dejó de escribir su columna. Después se hizo corresponsal de una Agencia de Prensa extranjera. El Chabacano, la lengua vernácular de Zamboanga y otros puntos rurales de las Islas Filipinas, se ve, desde luego, que no es el castellano correcto. Ningún periodista, se ha interesado tanto por el estado del chabacano como el Sr. Nieva. He aqui unos fragmentos de su artículo sobre el chabacano que fue publicado en Nueva Era, un semanario filipino en castellano, el 21 de enero de 1989.--R.F.P.

Tiempo futuro. "Ta comé yo o yo ta comé. (yo comeré). Los pronombres generalmente usados con estas formas de verbos chabacanos son: Primera persona, singular: "YO". Segunda persona, singular: "TU "USTE", "VOS" o "EVOS". Tercera persona, singular" "ELE". Primera persona plural: "CAMO" o "KITA" Segunda persona plural: "CAMO" o "USTEDES, tercera persona plural: "SILA".

Miren si pueden comprender esta oración: "Camé ta baila mientras sila ta toca música (nosotros bailamos mientras ellos tocan múisca). ¿ Cosa man camo ay vistí luego? (¿Qué ropas vas a usar luego?) En chabanco no hay género.

No hay masculino, feminino o neutro. Cuando se trata de pronombres personales y adjetivos es el imperio de los hombres-- todo es masculino.

Miren estas oraciones: ¿Quien aquél mujer? (¿Quien es aquella mujer?). Bonito "se tela" (Esa tela es preciosa). "Saca aquel libro". (Saca aquel libro). Estas oraciones tienen sus géneros sobreentendidos.

Igualmente en número, como se sabe y se usa en los lenguajes modernos esta claramente ausente en chabacano.

Personas y objetos existen o toma solamente la forma singular sin la "S". Entonces uno dice: "El bata." (El niño o el bebé) La forma plural se hace anteponiendo la palabra 'Mana (en Tagalo, 'manga' o 'mga'); por lo tanto: "El mana nana y tata de mana bata ya mira el belada." (las mamás y los papás de los niños ya han visto la función).

Hay algunas materias (muy pocas) que no me he molestado tocar. Pero cualquier estudiante del chabacano podrá aprenderlo mientras lo va usando y desarollándolo concienzudamente; quizas sin ningún esfuerzo de su parte mientras lo vaya usando cotidianamente. Despues de todo, esto se trata de una sola lección de este dialecto basado del castellano y se hace sin esfuerzo ni dolor. Ademas, usted no me paga "ni un centímo para enseñarle el curso." 'Si tiene pa vos reclamo, man mirahan ya lang kita luego na detrás del iglesia para mar golpe-golpe.' (Si aun tienes algo mas que quejarte, vamos a encontrarnos detras de la iglesia y allí nos vamos a golpearnos.'


NUEVO LIBRO SOBRE FILIPINAS

Brian Barkes, un filipino, estudiante posgraduado de York University en Toronto, me llevó la atencion de una reciente publicación en Madrid titulada LA NACION SOÑADA: CUBA, PUERTO RICO Y FILIPINAS ANTE EL 98, por Consuelo Naranjo Orovio, Miguel Ángel Puig-Samper y Luis Miguel García Mora (editores): Ediciones Doce Calles, Aranjuez (Madrid), España, 1995. Aún no he tenido la oportuidad de leer este libro, pero según Barkes, es un libro bastante grueso y comprehensivo que incluye secciones sobre las economías de estos países, una perspectiva histórica de la guerra de 98, la política colonial, la construcción y búsqueda de identidad de estas naciones, y otros estudios estratégicos. Incluidos también son artículos escritos por cubanos y portorriqueños, y artículos sobre Filipinas y las Islas Marianas. Pero los editores no han incluido escritores filipinos en este volumen. --E.F.


Antología de la Literatura Filhispana

El profesor Manuel García de la Universidad de Nueva Orleans en EE. UU. y el hispanista norteamericano Brooke F. Cadwallader están preparando una nueva antología de la literatura hispanofilipina. Esperamos ver esta antología en las librerías y bibliotecas muy pronto.


LA BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD FILIPINA
por Edmundo Farolán Romero

SEGUNDA PARTE


CARLOS RÓMULO: IDENTIDAD Y NACIONALISMO

Carlos Rómulo es una de las figuras más importantes de Filipinas. Fue presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas y Embajador de Filipinas en los EE.UU. Desempeñó el cargo de Ministro de Educación, Ministro de Asuntos Exteriores, y Presidente de la Universidad de Filipinas.

Su libro Identity and Change: Towards a National Definition lo dedica a a juventud filipina con estas palabras:

To the generation of Filipino youth whose incessant response to nationalism is here solicited, this book is dedicated to remind them that "not all were asleep in the night of our ancestors".

En la introducción de este libro, afirma:

Nationalism in the Philippines, for better or for worse, is an expatriate affirmation. It was so in the 19th century with Rizal, del Pilar, and López Jaena, and the rest of the Reformist Group. Then, in the 20th century, it was the central politics of those Filipinos within the country but who somehow felt that its culture and government were not our own.

Este sentimiento existe en la mente de la juventud que se pregunta: <<¿Qué es Filipinas cuando su cultura es española, y su gobierno, norteamericano?>>

En su primer capítulo, : <<¿Quién es el filipino?>> Rómulo responde:

The effort to fix the Filipino identity sometimes results in the compression of clichés. We have heard it spoken that the Filipino is an "amalgam of East and West". This suggests a gelatinous quality, and a mixture of impurities. The metaphor is grotesque but embarrasingly approximate; we retrogress, we personify. Not the character of Doña Victorina who, in Rizal's novel, indeed an amalgam of East and West, is an energetic superficiality of colonial quackery!

Rómulo ataca al mestizaje filipino, como lo hacía Rizal con su personaje Doña Victorina. Para Rómulo y Rizal, el verdadero filipino es el filipino sin influencias; es decir, el filipino se impurifica en su mestizaje con la amalgamación del oriental y el occidental.

Encuentro este comentario un poco sofomorico y ultranacionalista. Su opinion negativa es, en realidad, lo opuesto. La amalgama del Este con el Oeste no es una cosa vergonzosa, ni es una impureza. La mezcla es progresiva; "mejorar la raza" es un decir que explica la amalga de diferentes razas. En vez de despreciar esto, hay que mirarlo con aprecio, desarrollo y progreso.

Claro que la desventaja de abrirnos demasiado al mundo exterior supondrá el abuso, la explotación y otros males. Pero, ¿para qué verlo así? La inclinación a este punto de vista negativo es señal de un complejo de inferioridad por parte de los falsos y cerrados nacionalistas que cierran sus ojos a la realidad. El hecho es que los filipinos no somos sólo malayos ni orientales sino españoles y norteamericanos; es decir, la mezcla, la "impureza" referida por Rómulo.

¿Qué es, entonces, el filipino? Rómulo dice que si el nacionalismo es, en cierto modo, la conservación de ciertos valores y aspectos nativos, deberíamos conservarlos. Confirma que el filipino en sí, sin influencias de Occidente, es el verdadero filipino:

...the recognition that the term Filipino is a reality far more complex than the seeminglly fixed image of Christian and Western suggestions. It subsumes the Mohammedan reality which we see expressed in our architecture and art motifs... It is from this fact, from the vantage point of original and spiritual source that we must regard or anticipate the idea of change.

La ironía es que Rómulo no menciona el hecho de que España con su arquitectura y arte es definitivamente musulmana. Es decir, Espana, en realidad, es oriental. Quizas mas oriental que los filipinos o los chinos o japoneses por sus raices arabes. Continúa Rómulo diciendo que las fuentes claves del ser filipino son prehispánicos, y la busqueda para la integridad nacional, la sustancia del nacionalismo filipino implica una lucha para recobrar una posición independiente.

Rómulo agriamente comenta que los extranjeros nos alaban por nuestra hospitalidad pero al mismo tiempo, con ironía, nos describen como el pueblo más adaptable en toda Asia. Adaptables por haber sobrevivido a dos régimenes coloniales, pero a pesar de esta flexibilidad de espíritu, el ser filipino no ha perdido su identidad; a pesar de los siglos extranjeros, nunca nos hemos olvidado de ella:

It has also been said that as a people we are imitative. But we laugh at Doña Victorina and bluntly parody the Filipina who assumes a Max Factor appearance or a Hollywood personality. And yet, our historical judgment is hard on those who betrayed the Philippines; we are mean and sometimes unfair on the issue of collaboration; we satirize the Filipino who koins an exclusive club, speaks a foreign language with an imitated foreign accent and regards his surrounding reality in the perpective of Western films of violence.

Pero, ¿por qué somos imitativos? Romulo comenta que los filipinos son así por haber estado colonizada por dos países, Espana y Estados Unidos. Somos adaptables e imitativos, pero otra vez, ¿por qué criticar esta caracteristica negativamente? Estas cualidades son , en fin, buenas. En España estamos mas en casa que cualquier otro oriental porque tenemos mucho de España en nostros. Y en America tambien. Podemos comunicarnos con un norteamericano o sudamericano cuando queremos, y esto no puede hacerlo tan facil un chino o un japones, que no llevan las influencias de las lenguas y culturas hispanicas y anglosajonas. Pero a la vez, con mucho orgullo Romulo anuncia que el filipino es internacionalista! Pero, claro, si no fuese colonizado, no hubiese sido internacionalista, verdad? Una clara contradiccion en la mentalidad romulesca.

Ademas, para Rómulo, el alma filipina es el alma de los filipinos que lucharon contra los españoles y contra los norteamericanos; es decir, aquellos heroes son los verdaderos filipinos. Han luchado por la libertad, por sus derechos contra España y Norteamérica porque fueron educados en Europa y han estudiado y saboreado el verdadero significado de la libertad. Y otra ironia: si no fuese por la educación extranjera de los reformistas como Rizal, López Jaena, del Pilar y compañía, no hubieran escrito sus ideas de la libertad y la independencia contra los colonizadores y explotadores. Es decir, el filipino es algo más que indio; es el amalgama del occidente, y mas aun el occidente, porque las ideas de la libertad, el hombre libre, etc. procedían de Europa.

Pero Rómulo insiste que el verdadero filipino es el filipino antes de la llegada de los españoles pero por más que queramos aceptar los hechos, Rómulo es definitivamente incorrecto porque la verdad es que la personalidad, el intelecto filipino es una reflexion de Occidente con Oriente. Así es, así existe. Es español aunque no quiera ser español. Las semillas, los gérmenes españoles están clavados en su ser. España ha dejado una huella en la existencia filipina. Norteamerica ha llevado y dejado la lengua, unos sistemas, economicos, educativos, etcetera aunque no tan profundas como las huellas dejadas por España pero hay que aceptar que somos un poco anglo-sajon en ese sentido.

Y el filipino prehistorico, sea el malayo integrado con el chino o el japonés, el musulmán...si, somos todos filipinos pero incompletos si no incluimos a España.

When we write of national identity, we know only too well that our intellectual and political history is not just an accretion of incomprehensible art movements or manifestoes of unassimilated non-conformists, or, as has bee said of political history of Europe, "a series of regal insanities." Our intellectual and political past offers sober consideration, since our consciousness as a Filipino peoplle is precisely organized around these physical and intellectual data of history.

Aqui Rómulo dice que la política de nuestro pasado es importante cuando escribimos sobre nuestra identidad nacional: los datos de la historia nos hacen más conscientes de nuestro ser filipino. Estas declaraciones están hechas particularmente a la juventud filipina que piensa en una política sin influencia del mundo exterior. Estas palabras de Rómulo están dirigidas precisamente a esa juventud; nuestra historia ha sido una serie de influencias de Occidente, Europa y América; el Derecho filipino está basado en el Deresho español y nuestro sistema jurídico es norteamericano en sus orígenes.

Hablando de la conciencia de unidad que deberíamos tener, dice lo siguiente:

When he [Rizal] joined the Philippine community in Barcelona for the first time, he suggested the idea of writing a book about the Philippines, in the hope that perhaps such a project would do well to integrate the consciousness of the Filipino people into a sense of unity, into a recognition of a singular identity, apart from their dispersed notion of themselves in terms of region, common misfortunes, or class. The idea of nationality that Rizal conceived, which forms the central unity of his thought system, needed this consciousness of unity.

La historia se repite; Rizal recibió una respuesta negativa a su petición de escribir ese libro. Esta falta de unidad que caracteriza al filipino es todaví un problema. Acaso Filipinas, un archipiélago, con la población esparcida en islas, favrezca la desunión, geográficamente hablando. Otro factor es la barrera linguística, que procede de la desunión geográfica: Filipinas tiene muchos dialectos y la falta de comunicación resulta en esta desunión del pueblo filipino.

Además, los filipinos son como los españoles. El regionalismo afecta la unión hispánica: los vascos son vascos, los catalanes son catalanes, y no quieren ser españoles, o más bien, castellanos. Filipinas también tiene el mismo problema: los ilocanos forman un grupo distinto de los tagalos y de los visayos. Cuando están fyera del país, son todos filipinos y están unidos como los españoles. Pero cuando el número crece, lla unión desintegra. En los EE.UU., por ejemplo,hay muchos filipinos y precisamente, la razón de que no haya bastante unidad se debe al regionalismo. Acaso este sea un problema universal: al filipino que está en Filipinas no le importa mucho el problema de la Filipinidad; se siente más filipino, es decir, más consciente de su nacionalidad cuando está fuera de su país.

Rizal habló de una más fuerte identidad cultural por el lazo entre las relidades orientales mezcladas con la de España. Rizal acepta la vinculación de Filipinas con España, a pesar de su nacionalismo que llega a lo anti-español. En cierto modo, España nos ayudó a unirnos con el cristianismo. Y América, con la lengua, ahora hablada en las escuelas como medio de comunicación. Filipinas está unida en cierto modo, excepto por pequeños problemas regionales y por otro del que ahora veremos: el problema de hundirse tanto con la mala fortuna, y mas si la ocurencia es frecuente. Por ejemplo, en un curso académico, la tendencia es que los que reciben notas bajas, se agrupan entre sí para participar en la mala fortuna y consolarse a sí mismos. No progresará ese grupo: cada vez que hayan exámenes, dirán <> , no estudian, no aprueban, y no les preocupa porque dirán: pues, mis compañeros tampoco aprobaron.

Esta actitud falta el individualismo que ha resultado en el progreso de las naciones occidentales. No niego la necesidad de la cooperativa en una comunidad con tal que el lider de esa comunidad es positivo y dinámico; es decir, un lider de una comunidad de individuos pero al mismo tiempo con el espíritu del <> donde cada uno con actividad propia trabaja para un fin común. Este es el verdadero camino hacia el progreso en vez de la actitud de compartir la mala fortuna con otro.

En un episodio del su novela Noli me tangere, Rizal presenta a dos arquetipos: Ibarra el español y Elias, el indio filipino. En el famoso diálogo entre los dos, Ibarra dice <> y Elias contesta <>.

Interesante y breve polémica...

La situación política en el s. XIX fue tal que las colonias españolas en Latinoamerica y Filipinas empezaron a rebelar contra la dominación española porque los ilustrados de estas colonias que luego se independizaron de España para formar sus propias repúblicas fueron influidos por el espíritu de <> de la revolución francesa de 1792.

El movimiento feminista de la revolución francesa encabezado por Madame deFarge influyó a Rizal que luego dirigió, en una de sus publicaciones, una carta a las mujeres de Malolos. Exhortó a las mujeres filipinas de desarrollar su capacidad intelectual para que sus hijos no tengan la mnetalidad colonial. Inspiraba a las mujeres a estudiar y educarse no para sí mismas sino para sus hijos: enseñarles el camino de la libertad e inspirar la luz de la verdad.

En conjugación con Rizal, Rómulo dice que para asegurar nuestra identidad nacional, deberíamos cambiar nuestra actitud:

We are now more than ever confronted with the inevitable "liberal hour"...We can start by regarding the inevitability of progress itself, and instead of lagging behind, try to approximate the pace of its historical movement.

La importancia de la Prensa para una definición nacional

Este tema, quizas, es el tema central de la tesis romulesca en este libro. Dedica el libro a la juventud filipina, y este capitulo está dirigido a los jovenes filipinos, particularmente a los universitarios. Según Rómulo, la juventud universitaria es la que mas podría expresar la posición del nacionalismo filipino:

Part of the task is to build an enduring culture and a civilization. This should be attended to also by the youth who are in a position to enrich thought and national expression because of their university and college training...The campus writer is a modern phenomenon and it would be a good thing if the intellectual and cultural renaissance in this country were to be initiated in our universities in the same way that our intellectual tradition was formed by Filipino students in exile in some European countries.

El renacimiento cultural de una nación empieza con los escritores universitarios, un nuevo fenómeno del mundo moderno, según Rómulo, y dice que los famosos escritores hoy de Filipinas empezaron en las aulas universitarias. Continúa diciendo que la prensa podría influir a la juventud en crear una filosofía del nacionalismo:

Each generation needs a philosophy...or leave a semblance of it...a great and substantial system of thought, ethics, manners, and morals. The Filipino press could serve as the vehicle for this: the permanent witness of the activities that its generation has done towards creating a world. This generation has yet to define its philosophy and state its projects.

Rómulo escribió esta tesis hace mas de treinta años y viendo la prensa hoy día Rómulo "will turn in his grave", como diría en inglés. Es decir, la filosofía de la generación filipina hoy día sigue el comercialismo internacional. Todo se hace ahora por el "almighty dollar", o sea, con tal que se venda el periódico, no importa el contenido. Y eso es todo lo que ahora se ven en los periodicos filipinos guiados por el sistema tabloid del sensacionalismo: todo lo malo de la prensa norteamericana--chismes, sexo, mentiras, violencia--temas que salen del idealismo inculcado en el ambiente universitario.

La crisis existe hoy día porque la transición de este idealismo universitario hacia la realidad de los "hard knocks" de las calles ha resultado en esta crisis. Este salto radical y abrupto mata al espíritu y resulta en una intranquilidad emocional en la juventud filipina. Además de la situación global en esta recesión económica, el joven filipino tiene que batallar espiritualmente con su identidad histórica.

Pero con los cambios hoy día, estos problemas ya son triviales. Los computadores, el fax machine, el modem internacional, la instantánea comunicación telefónica, el satelite, la telecomunicación en general--todo esto ha cristalizado un ser mundial, en vez de las limitaciones nacionales. Es decir, no importa ser canadiense, ni filipino, ni espanol--todos pertenecemos a este mundo--somos seres mundiales y ya no existen barreras nacionales.

La prensa y su extensión, la televisión, nos han convertido en seres internacionales.

Este es el nuevo despertar, y la agonía que transcurre alrededor del mundo es como seguir el eje de la libertad que Rizal anhelaba en s. XIX. Al acercarnos hacia el s. XXI, ¿qué nuevas sorpresas figuran en el porvenir? Cuando Wells predijo los aviones, telefonos, y television ¿quién le hubiera creído?

La prensa, y ahora, el internet--los escritores tienen que escribir porque sus escritos son testigos permanentes de las actividades de su generación. El escritor, mano a mano con la prensa, tiene que publicar los sentimientos y acontecimientos de su generación para que las generaciones futuras sepan de las luchas, quizas absurdas, y pensaminetos, quizas cómicos, de sus antepasados.


(Continuamos en el próximo número con las ideas del escritor jesuita Horacio de la Costa sobre la identidad filipina.)

viernes, julio 24, 2009

Revista Filipina (Tomo I N° 2 Otoño 1997)



REVISTA FILIPINA
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Una Revista Trimestral de la Literatura Hispanofilipina
Tomo I N° 2 Otoño 1997
Director: Edmundo Farolán

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He recibido, en las últimas semanas, varias cartas de muchos jóvenes filipinos en EE.UU. y aquí en Canadá, dando sus opiniones sobre la literatura hispanofilipina, y el interés de muchos en buscar sus raíces hispánicas.

En 1967, en Madrid, estudiaba un curso para profesores de español en el Instituto de Cultura Hispánica, y escribí una tesis sobre la búsqueda de la identidad filipina, tomando escritos de varios escritores españoles y filipinos, tratando de encontrar una síntesis, una conexión del filipinismo frente al hispanismo.

Pues aquí en este número incluyo fragmentos de aquella tésis, para estos jóvenes filipinos que me han escrito sobre las raíces nuestras en la hispanidad.


LA BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD FILIPINA
por Edmundo Farolán Romero


INTRODUCCIÓN

El intento de esta serie de ensayos es buscar un clave central, entre cuatro autores--dos filósofos españoles: Manuel García Morente y Ramiro de Maeztu; y dos filipinos, el político Carlos P. Rómulo y el jesuita Horacio de la Costa--y analizar cómo estos autores llegan a un eje central del tema de este libro sobre la busqueda de la identidad filipina.

Es un trabajo de síntesis de la obra de estos cuatro autores para contestar a la pregunta: ¿qué es el filipino?

I. García Morente y La Hispanidad

El tema central de los escritos de Manuel García Morente es la nacionalidad hispanista. Los terminos mas usados y mas significantes en sus escritos son nacion, estilo, caballero cristiano los cuales refieren a la idea de la hispanidad.

García Morente dice:

Ese suelo, ese idioma, es sangre, las formas que todo eso tiene, la manera de convivir los hombres en ese territorio, el idioma de esos hombres, el modo de expresarse, las costumbres, los monumentos, las instituciones, todo, en suma, lo que se contiene visible o invisible en el vocablo España, todo eso es producto concreto del espíritu hispánico, todo eso es el cuerpo mismo de la nacion. Pero, ¿cuál es su alma, cuál es su esencia?

Las dos preguntas que hace son claves y vitales para nuestra pregunta, ¿qué es el alma filipina?

Continúa Morente: La nación es una creación del hombre. Pero eso...supera infinitamente toda naturaleza...como la sangre, la raza, el territorio, el idioma...Ha de buscarse en un acto espritual.

Aprovechando ahora esta idea para la Filipinidad, como él lo hace brillantemente para la Hispanidad, insisto: ha de buscarse la identidad filipina en un acto espiritual.

La palabra <> entra en juego cuando Morente describe que <>. Continúa explicando su interpretación de estilo al hablar de <> ; o sea, todo lo que hace el español--el hecho de que lo hace--es ese cierto <>, según Morente.

Morente sígue con la pregunta: ¿Qué es estilo?

...es la imagen ideal del ser humano que quisiéramos ser; es la imagen del hombre absolutamente valioso, infinitamente <>, del hombre perfecto. Esa imagen transcendente e inmanente al mismo tiempo, esa imagen invisible, pero presente en todos los momentos de nuestra vida, ese nuestro <> que acompaña de continuo a nuestro <> real y material, está siempre a nuestro lado, en todo acto nuestro, en todo esfuerzo, en toda obra; e imprime lla huella de su ser ideal a todo lo que hacemos y producimos. Esa huella indeleble es el estilo.

La hispanidad en su totalidad cristiana es verdaderamente irrefutable; y todo lo que dice Morente refleja este espíritu cristiano.

Limitada la idea de estilo a la Hispanidad, se pregunta, ¿Cuál es el estilo hispánico? Y proyectada la idea de estilo a la Filipinidad, del significado del ako'y pilipino.

Morente sigue diciendo que <>.

El <> juega un papel muy importante en la filosofía morentiana: <>.

La palabra <> es una clave morentiana. Dice: <>.

La clave quijotesca del paladín caballeresco es muy eminente en la filosofía morentiana. La influencia hispánica en Filipinas llevó consigo esta espiritualidad quijotesca; los valores filipinos reflejan el caballerismo cristiano que forma el eje central en la filosofía morentiana.

II. Ramiro de Maeztu y La Defensa de La Hispanidad

En su Defensa de la Hispanidad, Maeztu tiene un capítulo titulado <>. Aquí, escribe sobre Rizal:

Rizal era un artista bastante completo: poeta, novelista, pintor, escultor y también músico. Pensador no lo era. De haberlo sido, se habría preguntado de dónde había venido su espíritu, la justificación de su deseo y pretensión de que su país, Filipinas, figurara en el concierto de las naciones libres y soberanas de la tierra, y de que su raza, la tagala, fuera también una de las razas gobernantes.

En el mismo apartado, escribe sobre Aguinaldo:

Hace poco, Aguinaldo, que peleó por las ideas de Rizal, empezó a revelar el secreto, cuando escribió <>

Rizal reflejó en sus escritos que el reino español en Filipinas fue un régimen de la edad oscura y medieval, la extensión de la Inquisición española. Mientras Europa ya disfrutaba de la edad de la industrialización, España y sus colonias todavía estancaban en el ambiente medieval. Pero a pesar de esto, Rizal no era anti-hispanista; fue más bien anti-clerical, porque veía que los clérigos hicieron que España regresase en su modo medieval en vez de seguir adelante con el resto de Europa. Y Filipinas, controlado por los frailes, fue para Rizal, educado en Europa, iba yendo un paso atrás en cada momento.

En sus sentimientos progresistas, Rizal no podía más vivir en un mundo encerrado por leyes de la edad oscura. Después de estudios en Alemania, España y después de sus viajes alrededor del mundo, no podía más tragar la barbaridad medieval que aún existía en Filipinas, su querida <> controlada por los frailes.

En el caso de Aguinaldo, a pesar de las luchas sangrientas contra los "últimos de España", mantenía un gran respeto a la caballería y honestidad de los españoles en batalla. Desafortunadamente, tenía que luchar contra los "malvados gringos" poco después de ganar la independencia filipina por una traición que los norteamericanos hicieron contra Filipinas.

Pero historicamente, no fue traición; fue el Tratado de París y los altos burócratas españoles que no hicieron caso del reconocimiento de la independencia filipina en Kawit, Cavite el 12 de junio de 1898. Y en este tratado, que fue firmado el 10 de diciembre de 1898, España vendió Filipinas por veinte millones de dólares a los Estados Unidos como si fuese propiedad, colonia suya todavía.

Y por eso, Aguinaldo en su frustración y disgusto, vio que España, entre los dos males, todavía era más honrada que los Estados Unidos, a pesar de que los altos burócratas españoles jugaron una mala jugada contra Filipinas. Juego de los imperios, y en este caso, los Estados Unidos que acababa de derrotar a los españoles en Cuba, Puerto Rico y Filipinas; el gran imperialista America que aparecía dar reconocimiento a los pequeños paises indefensibles, pero en realidad, ¡los controlaban como títeres teatrales!

Y la traición norteamericana es lo que disgustaba a Aguinaldo el resto de su vida y por eso clamaba 'Querida Espana, madre de Filipinas'.

Cuando Rizal habló de la libertad en sus novelas, insinuando que si España no había podido darla a Filipinas porque no estaba aún preparada para gobernarse, Ramiro de Maeztu, con tono distinto, dice <>.

Sí, que espiritualidad, que razonamiento profundo y a la vez sencillo porque en realidad, somos todos iguales, seres humanos, pero all llegar la avaricia, el poder, el imperialismo, ya entramos otro nivel--la desigualdad donde ya existen dos niveles--el patron y el esclavo, el administrador, y el administrado, el gobernante, y el gobernado; en fin, el conquistador y su esclavo, el vencido. Y así fue la historia humana de guerras y fuerza donde el vencedor controla el destino de los vencidos. La obra Farsas Contemporáneas de Antonio Martínez Ballesteros, dramaturgo de Toledo, expresa muy bien esta realidad donde no existe la democracia o la igualdad de la raza humana. Hay siempre los que gobiernan, y hay siembre los que tienen que ser dominados por los gobernantes.

Y así ocurrió en Filipinas. Un país insignificante politicamente donde los grandes imperios España y Estados Unidos jugaron de titeres a sus colonias.

Maeztu habla de la patria como espíritu, y por ello, necesariamente libre:

...la patria es espíritu, y por ello, necesariamente libre..antes de ser un ser, la patria es un valor y por lo tanto, espíritu..y ante el espíritu, es libre el alma humana.

Son sinónimos patria, libertad, espíritu, y alma humana para Maeztu. Y con estos, affirma el hecho fundamental, la obra más importante de la Hispanidad--el cristianismo:

Yo debiera demostraros ahora que la obra de España, antes que todo, fue la obra de catolicismo...porque España fue un Estado misionero antes que conquistado...si utilizó la espada, fue para que, sin violencia, pasara triunfante la cruz.

Esto parece un poco idealista en el sentido de que la intención fue exactamente lo que Maeztu proponía--una intención misionera. Pero desafortunadamente, la realidad no fue así. Sabemos que históricamente, miles y miles de abusos fueron cometidos por la espada, y por la cruz, los frailes abusaron sus poderes, como vemos reflejados en las novelas sediciosas de Rizal..

Rizal, en sus novelas, criticaba este 'cancer social' representando a los politicos espanoles y a los frailes como bufones incompetentes, resultando en la putrefacción de la sociedad filipina, la causa del cancer que invadía el alma filipina.

Los españoles en Filipinas, en vez de actuar como cristianos, contrahicieron los mandatos cristianos de igualdad de los seres humanos, creando barreras raciales entre indio, o el esclavo sirviente, y el blanco español, o el jefe, el pequeño dios, su salvador.

Esta discriminación racial fue reflejada en El Filibusterismo de Rizal donde, en un capítulo, describe el barco Tabo, el barco del Estado, donde encima están los españoles y los frailes; abajo con la mercancía, están los <> y los mestizos. Tabo representaba simbólicamente al gobierno español en Filipinas, moviendo muy despacio, a pesar de que otros países del mundo movían rápidamente con los cambios de la industrialización y el modernismo:

ora parece que va a triturar los salambaw, escuálidos aparatos de pesca que en sus movimientos semejan esqueletos de gigantes saludando a una antidiluviana tortuga.

El sentido de la palabra <> en Rizal expresa esa condición del lento progreso del gobierno español en Filipinas. Escribe sobre el silbato de este barco-tortuga:

El silbato chilla a cada momento ronco e imponente como un tirano que quiere gobernar a gritos, de tal modo que dentre nadie se entiende...

Su estilo, ironía, y simbolismo refleja las condiciones durante el régimen español en aquel tiempo: los españoles gobernaban con gritos que causaban temor y que nadie comprendía. Rizal en esta novela y mas aún en El Filubusterismo, su segunda novela, ataca el idealismo extremo que muchos atribuyen a España en Filipinas. Es verdad que España trajo el cristianismo, la obra máxima, según Maeztu, pero también defectos, como en toda obra humana. Y no se echa la culpa a Madre España sino a los españoles enviados por ella con toda buena intención a gobernar a Filipinas de una manera digna de la verdadera hispanidad.

Pero comparando a España con otros países colonizadores, los ingleses a los indios de America y a los hindúes--los holandeses a los malayos--los franceses a los árabes, España fue mas humano:

La civilización filipina es obra de nuestras órdenes religiosas..Santo Domingo..Santo Tomás..Gracias a esta obra de cultura superior, ha sido imposible que los norteamericanos pudieran tratar a los filipinos como los holandeses a los malayos, o los ingleses a los hindúes, o los franceses a los árabes o a los moros.

Maeztu describe el humanismo español:

Este humanismo en una fe profunda en la igualdad esencial de los hombres, en medio de las diferencias de valor de las distintas oposiciones que ocupan y de las obras que hacen, y lo característico de los españoles en que afirmamos esa igualdad esencial de los hombres en las circunstancias más adecuadas para mantener su desigualdad, y que ello lo hacemos sin negar el valor de su diferencia, y aun el tiempo mismo de reconocerlo y ponerlo...a los ojos del español todo hombre, sea cualquiera su posición social, su raza...es siempre un hombre.

(Continuamos en el próximo número con las opiniones de dos escritores filipinos, el jesuita Horacio de la Costa, y el político Carlos P. Rómulo)

domingo, diciembre 23, 2007

Un Concurso Castellano Por Carlos P. Rómulo


Carlos P. Rómulo (14 de enero de 1899 -- 15 de diciembre de 1985) era diplomático, político, y periodista filipino. También se le eligió como el cuarto presidente de las Naciones Unidas, de 1949 hasta 1950. Este discurso fue pronunciado cuando recibió el prestigioso Premio Zóbel en 1982. Yo pienso que es un momento adecuado a publicar este ensayo porque, gracias al Presidente Gloria Arroyo, el español hace una reaparición gradual a las Filipinas.


Debe Mantener Nuestra Herencia Lingüística Hispánica

Deseo y debo comenzar felicitando a la ilustre familia Zóbel de Ayala, especialmente a doña Gloria Zóbel de Padilla, porque, gracias a su amor a don Enrique, su inolvidable y benemerito padre, todavía los hispanofilos filipinos podemos celebrar el acto que hoy nos ha reunido aquí. Y esto al cabo de más de medio siglo; concretamente sesenta años después de que don Enrique pensará crear el Premio que justamente lleva su nombre, para mantener la primavera de las letras filipinas castellanas, adelantándose a quienes, en 1924, trabajaron y lograron que se establecierá en Manila una Correspondiente de la Real Academia Española, a tal punto que hay quien piensa que si esta sobrevive al otoño y aún invierno de la literatura filipino-hispana, ello se debe al mantenimiento del Premio Zóbel.

Debemos, pues no solamente felicitar a doña Gloria, sino felicitarnos igualmente los filipinos que nos damos cuenta del valor del español y nos afanamos por mantenerlo.

Por bastante tiempo, según recuerdo, la entrega del Premio se hacia en el Casino Español, o más bien, en la Casa de España que inspiro, si no me equivoco, al eminente, en muchos tiempos, Claro M. Recto, a forjar su inmortal Elogio del Castellano del que voy a recordar estos versos finales dedicados a la Casa:

Se el manantial donde las almas nobles
el agua pura del Ensueño beban,
la Torre de marfil donde se guarde
el tesoro ideal de nuestra lengua.


Estos versos ya no pueden aplicarse a la Casa de España que la reconquista de Manila hizo desaparecer en 1945. Pero pienso que bien podrían aplicarse al Premio Zóbel donde aún "el agua pura del Ensueño beben" nuestros hispanofilos gracias, como dije antes, al amor filial de doña Gloria que lo revivió al cabo de seis años de suspendido, al ver que a principios de la década de los 50 la hispanofilia o el hispanismo daba muestras de nueva vida, hasta el punto de haberse realizado con mucho entusiasmo el Primer Congreso de Hispanistas por tres días, antes del llamado Día de la Raza y luego Día de la Hispanidad. Fueron realmente días de ferviente hispanismo que uno de los oradores llegó a decir que aquel Primer Congreso venía a ser, cuando ya éramos República independiente, y no rendíamos vasallaje a ninguna metropolí, el acto oficial solemne de nuestra reincorporación a un formidable imperio histórico de una veintena de pueblos, "la más vasta anfictiona de pueblos homogeneos que jamás se haya conocido en la historia... imperio en el que el sol no se pone, pero un sol no político, que nada tiene de imperialista, y por tanto, nada de hostil ni odioso -- sol puramente espiritual, absolutamente benigno, sol de cultura, sol de idealidad..."

Se restauro, pues, el Premio bajo aquel ambiente propicio que poco antes produjo la Ley Sotto sobre la enseñanza posible del castellano en las escuelas secundarias, y poco después las leyes de Magalona y Cuenca en los cursos del colegiado y universitario, y en cuya aprobación instituciones culturales de España y de Hispano-américa aportaron su apoyo moral.

Teníamos por aquellas fechas dos diarios en español, por lo menos, y otras varias publicaciones de menos frecuencia en Manila y algunas ciudades donde el español todavía continuaba vigente, y en cuyas páginas podían publicar sus frutos literarios nuestros ingenios juveniles, y luego presentarlos al Certamen Literario Zóbel, como así lo hicieron algunos. Pero el mismo crédito o prestigio ganado por el Premio, hasta el punto de que varios que ya gozaban de amplia y elevada fama por ser miembros de la Academia, no vacilaron en someter al concurso algún libro o alguna colección de sus escritos periodístico, y lo hicieron por el valor moral y no monetario del galardón; aquel mismo prestigio, como digo, hacia vacilar a los aspirantes bisoños, por lo cual hubo concursos declarados desiertos. Ello ha causado un cambio, según parece, en el criterio para la concesión del Premio.

Recuerdo que a fines de la década del 50, siendo presidente del Jurado Claro M. Recto, observó este que los premiados hasta entonces eran en su mayoría de la llamada vieja guardia o de su generación o la inmediata que la seguía, y ninguno de los formados en las escuelas públicas o donde se enseña en inglés. En recientes concesiones más que convocatorias, pues ya no se anuncia ningún certamen como anteriormente, ha habido premiados jóvenes que cultivan el inglés o han estudiado en esta lengua.

Anteriormente, la entrega del Premio se hacia en sesión pública de la Academia en la que, al mismo tiempo, algún electo académico decía el reglamentario discurso de recepción. Así ocurrió cuando ingrese en la corporación siendo yo presidente o rector de la Universidad de Filipinas. En aquella ocasión, no pude menos sino admitir humildemente que no existía en mi acervo del español nada que pudiera equipararse a cualquiera de los académicos del mundo hispánico. Admitía humilde y honradamente que la cuestión de la limpieza, fijación y esplendor de la lengua, aspiración suprema del academismo, era superior a mis posibilidades. Pero debía también admitir que era Presidente de la Universidad de Filipinas, y en tal cargo habían desfilado don Rafaél Palma, que fue Director de la Academia, y don Jorge C. Bocobo, el más entusiasta de los cultivadores filipinos del español. Y añadí que si ellos, con sin igual valor y sin igual capacidad, aceptaron sobre sus hombros la tarea durísima de propulsar la lengua española en Filipinas, demostraría yo pusilanimidad, cobardía, flaqueza en no seguir su ejemplo, pisar el terreno, aunque con suma inseguridad, que transitaron sus pies. Además, recordando un inciso del reglamento académico, pensé, aunque era inmodesto declararlo, que había promovido, dentro de mis posibilidades, la lengua española antes de ser Presidente de la Universidad. Y recordé que siendo humilde miembro de las Naciones Unidas, fui el autor de la resolución que declará el español lengua de trabajo de aquella institución. Para ello, en la hora de la votación final, fui de uno a otro despacho del organismo para que estuvieran presentes en la Asamblea sus miembros. Y así se ganó la batalla, aún en contra de los deseos y la voluntad de los que se oponían a la resolución, porque significaba un gasto adicional de varios centenares de miles de dólares. Para mi y los que entonces me apoyaron, el dinero era cuestión insignificante frente a la justicia que entreñaba el problema.

Esta es la justicia, representada por la prioridad de historia y tiempo, que entraña la cuestión del español en nuestra actual vida cultura y vida internacional.

Ya debo terminar pero no sin antes felicitar a los nuevos premiados, don Enrique G. Centenera y don Edmundo Farolán, quienes, por su respectiva edad, vienen a representar el uno a la generación que pasa y el otro a la que esta pasando.

Todos esperamos que los por ellos representados, en mutua colaboración, arrimando el hombro, continúen la ahora más durísima tarea de mantener nuestra herencia cultural lingüística, pensando que el cultivo del inglés, en Filipinas, no debe ser obstáculo al del castellano, pues el español y el inglés son los idiomas universales del futuro, por su propio valor intrínseco y su papel en el desarrollo de la cultura y la civilización de los pueblos.

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Más noticias: me he enterado que el Señor Guillermo Guillermo está colaborando con el Senador Edgardo Angara, un hispanista bien conocido, para reavivar la Miss Hispanidad, un popular concurso de belleza en Metro Manila durante los años 70 y 80. ¡Este concurso ayudará definitivamente al resurgimiento y la popularización del español en las Filipinas! Filipinas hermosas envejecieron 14 años a 18 son calificados para unirse.

¡Habrá más detalles sobre este en futuros artículos!