
Foto cortesía de pruebas.
Acabo de perder mi trabajo anoche. Me despidieron, sí. Pero me dieron mis últimos 30 días. Es un cuento largo, pero no prefiero culpar a nadie si es mi culpa o la de nuestra administración. ¿Para qué? Será una pérdida de nuestro tiempo precioso. De todos modos, aunque gano más aquí, nunca he estado feliz en esta empresa desde el primer día. Nunca me gustó el ambiente, y algunas personas (pero así es la vida dentro de los despachos minúsculos de una oficina). Y creo que mi ocupación aquí es injusto ambos para mí y para la empresa. Ya es la hora para marcharme.
Lo que sé es que hice lo mejor, pero fue en vano. Tal vez yo realmente no estuviera hecho para este tipo de trabajo (tecnología de la información). Por lo tanto, estaré desempleado oficialmente el mes siguiente (en 21 de octubre).
No sé como lo diré a mi mujer. Estará furiosa a mí, estará deprimida también, porque tenemos muchos gastos. Puedo pedir el apoyo de mi padre, pero es una opción que no quiero abusar. Además, ya tengo mi propia familia. Pues, necesito buscar otro trabajo lo antes posible.
En este sentido, no podría escribir ni leer ni investigar lo que necesito investigar juntos con mis amigos. No podría actualizar esta bitácora y FILIPINO eSCRIBBLES por un tiempo largo. Antes el país, la familia. Es lo que aprendí de la vida triste de Marcelo H. del Pilar.
Pero al final, hay que ganarme la vida — más que lo que pueda ofrecerme el dinero.

