lunes, agosto 31, 2009

Día De Los Héroes Nacionales



Hoy celebramos el Día De Los Héroes.

Celebremos este día en la conmemoración de nuestros héroes no por su odio presunto de España sino por su amor genuino de nuestra patria...

¡¡¡Viva las islas maravillosas de Filipinas!!!

El Criollo de Cavite

La carta abajo fue escrito por el Sr. Guillermo Gómez Rivera en 24 de agosto para nuestro yahoogroups, el Círculo Hispanofilipino:



EL CRIOLLO DE CAVITE

Ayer domingo (23 de agosto), Javier Ruescas (que está en Manila ahora), dimos un salto a la ciudad de Cavite tras deternos un poco en la iglesia y plazuela del Municipio de Bacoor.

En una famosa cadena de hamburguesas paramos para refrescarnos y al acercarnos al estante de la cajera y la destribución de hamburguesas y patatas fritas, se le ocurrió a un servidor preguntar quién entre las cajeras sabe hablar criollo o chabacano hispanotagalo. Entre los que compraban se presentó un señor de 32 años diciendo que él es criolo-hablante y nos habló. Javier no le entendió enseguida. Pero este Señor que se presentó como Toto dijo a un servidor que en su vecindad en Dalahican, todos hablan cuotidianamente este criollo.

Luego, la cajera, que no sabía inglés sino solamente tagalo, nos señalo a su jefe como criollo hablante. Y éste, un chico de 29 años enseguida nos atendió diciendo "yo ta platicá también chabacano caviteño" y nos dio su nombre. Le preguntamos de Javier si había más jóvenes de su edad que hablaban el mismo criollo y nos contestó muy espontáneamente que si, que en el barrio, o barangay, donde vive, todos hablan este criollo y que durante las navidades tan solamente se cantan villancicos en este mismo criollo.

Entonces Javier comentó que en internet, wikependia, se informa que el criollo de Cavite es "extinct", es decir extinto. Pero, el encuentro de anoche, desmiente totalmente este informe para sorpresa y alegría nuestra..

La campaña de eliminar toda traza de idioma español, aunque sea en este criollo, sigue adelante en wikependia. Dejaré a Javier que nos relate a su manera más acabada sus experiencias en Metro Manila y en sus cercanías como Cavite en torno a este mismo tema.

Guillermo Gómez Rivera

¡Ha Vuelto Filipino Scribbles!

¡Ha vuelto Filipino Scribbles!

miércoles, agosto 26, 2009

Filipino Scribbles: ¿Qué Pasó?

Se supuso que yo escribía un artículo diferente hoy, pero algo se equivocó en mi otro blog, FILIPINO SCRIBBLES. Y me obligan para relatarlo aquí.

No pude publicar ningún artículo más en esa bitácora inglesa mía. Se supuso que yo escribía allí esta mañana. Pero recibí un mensaje de la administración de WordPress:

Warning: We have a concern about some of the content on your blog. Please click here to contact us as soon as possible to resolve the issue and re-enable posting.

La frase arriba se dice: Advertencia: tenemos una preocupación por unos de los contenido de su blog. Por favor haga de clic aquí para ponerse en contacto con nosotros cuanto antes para resolver la cuestión y permitir de nuevo la fijación.

No estoy seguro lo que pasó. Pero de algún modo, mi sospecha es que tal vez los agentes del Palacio de Malacañang hicieran algo para sospender FILIPINO SCRIBBLES. ¿Paranoico soy? Creo que no.

Mayoría de la gente filipina no tiene ninguna confianza a la Srª Gloria Macapagal de Arroyo. Podría decirse que ella es la presidenta más peor en historia entera de nuestro país. Personas incontables se deseparecieron o han muerto debido a las acciones satánicas de su militar. Y su administración es tan agresiva contra de sus críticos. Así, no es sorprendente si mi blog es la última víctima de su administración vil porque he escrito muchos artículos que han criticado a su administración y otras policías.

No quiero jactarme pero a pesar de cumplir sólo un mes, ¡FILIPINO SCRIBBLES ha estado visitado más de 4,000 veces ya!

¿Podría ser la razón principal? Tal vez ellos vieran mi blog como una monstruosidad potencial.

Pero todo esto es sólo una especulación. Todavía espero la respuesta de WordPress a los mensajes que les envié.

martes, agosto 25, 2009

El Corte Suprema Ordena Arroyo a Limpiar La Bahía Contaminada de Manila

¡Buena noticia!

La administración de Gloria Macapagal de Arroyo seguirá la resolución última del Corte Suprema de Filipinas para limpiar la contaminación del agua de la bahía histórica de Manila. Esperemos que hubiere una acción fuerte para continuar esta obra ambiental.


Bahía de Manila

domingo, agosto 16, 2009

El Combate: Urbiztondo, Terror de Joló



Yo quisiera compartir este poema que fue escrito por el héroe nacional, José Rizal. Este poema es un homenaje al Gobernador General Antonio de Urbiztondo y Eguia. Era el gobernador general de estas islas entre 1850 a 1853.

El Gobernador General Urbiztondo fue el que quién triunfó a Joló. Como el Gobernador General Sebastián Hurtado de Corcuera antes de él, él fue uno de las razones por qué Mindanáo permaneció una parte de nuestro país hermoso.

Espero que pronto, la administración presente fuera capaz de pacificar Mindanáo de la manera los Gobernadores Urbiztondo y de Corcuera eran capaces de pacificarlo.

Aquí es el poema rizaliano:


EL COMBATE: URBIZTONDO EL TERROR DE JOLÓ

Cien bajeles aguerridos
a merced del viento manso
dejan la alegre Manila
surcando el mar agitado.

En breve paso se avistan
con los moros joloanos
que orgullosos se levantan
mil banderas ondeando.

Ocho baluartes se rinden
de los moros joloanos
al fiero estruendo de Marte
y de Urbiztondo el estrago.

¡Ah! Son ellos, noble España!
cual los héroes de Lepanto;
son ellos los que en Pavía
fueron de la guerra, rayos.

Consume el fuego y devora
los castillos y palacios
y cuanto Joló posee.
De los nuestros al asalto
huye Mahumat aleve,
Sultán impío y tirano.
Y los valientes guerreros
entran en Joló cantando.

José Rizal, Intramuros de Manila, 1875

sábado, agosto 15, 2009

El Debate (Seminario de Información de Filipinas)




Email acado@mixmail.com


POESÍA HISPANOFILIPINA: EDAD DE ORO (1ª PARTE)
POESÍA HISPANOFILIPINA: EDAD DE ORO (2ª PARTE)
POESÍA HISPANOFILIPINA: LOS VANGUARDISTAS (3ª Parte)


Por Edmundo Farolán de la Academia de la Lengua Española de Filipinas


En los años sesenta, surgió una nueva generación de poetas filipinos en castellano, influidos por los ismos que caracterizaron a los poetas vanguardistas después de la Primera Guerra Mundial. Estos poetas conocen a Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Gerardo Diego, Octavio Paz, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Federico García Lorca, etc.

Además del castellano, estos poetas escribieron y siguen escribiendo en otros idiomas, inglés en particular, algunos en francés, y otros en los idiomas filipinos como el tagalo, cebuano, ilonggo, e ilocano. Escriben en varios estilos y temas; del verso libre y prosaico, a las métricas tradicionales ; de temas surrealistas, dadaístas y de protesta, a temas realistas, religiosos, y pacíficos. Escriben en el estilo vanguardista, pero vuelven a los clásicos en forma y contenido, tomando los temas y los estilos literarios de los clásicos castellanos: Quevedo, Valle Inclán, Góngora, Santa Teresa de Jesús, Jorge Manrique, Garcilaso de la Vega, etc.

Los que más se definen en este grupo de vanguardistas filipinos son Federico Espino Licsí, Guillermo Gómez Rivera, Ángel Estrada, Edmundo Farolán, G. Burce Bunao, y Gilbert Luis Centina III.

En la poesía de Federico Espino Licsí, Romance de la Cita Desdichada, vemos un ejemplo del romance tradicional donde el poeta utiliza los temas de honor y venganza en el contenido poético, pero utlizando un escenario filipino donde estos temas llevan relevancia. He aquí el romance:

ROMANCE DE LA CITA DESDICHADA

Sigue el viaje de la Luna.
Sigue la secreta cita.
Mozuelo alto, moza baja
y un verde rumor de brisa.
Arde el mozuelo fornido
hundido en la íntima sima,
el pez de su amor cambiándose
en una rosa encendida,
y la Luna pudorosa
quiere esfumarse de prisa.
En el silencio sangriento,
¡Qué meloso es el descanso
cuando la flor se marchita!
De repente, tres mozuelos,
hermanos de la mocita,
con fríos cuchillos entran
en el lugar de la cita.

Es ágil la venganza
en la selva filipina
y mientras la Luna asoma
tras las nubes blanquecinas,
la rosa sangra en el suelo,
sin pétalos, sin espinas.


Es un romance, diríamos, más contemporáneo, más gráfico, mucho más corto, donde el poeta usa las imágenes poéticas de la flor para referir al instrumento sexual-- cortado de su cuerpo, una rosa que pierde su vida, una rosa que "sangra en el suelo,/sin pétalos, sin espinas."

Espino Licsi, concentra sus poemas en el romanticismo tradicional, y producía sus poesías con la disciplina del verso tradicional. Escribe en inglés, español, y tagalo, y fue premiado varias veces con el prestigioso Premio Palanca de Literatura en Filipinas.

Gullermo Gómez Rivera, por otro lado, fue y sigue siendo el quijote del grupo, el batallador para la sobrevivencia del español en Filipinas. Escribe en inglés, español e ilonggo, y fue coronado Príncipe de los poetas ilonggos. Escribió tres libros de gramática, varios ensayos en defensa del español en Filipinas, una obra de teatro El Caserón, y un libro inédito de poesías. Hoy día es el director del semanario, Nueva Era, uno de los dos semanarios en español publicado en Manila, el otro siendo Nuevo Horizonte.

Su poesía que más se destaca es Fulgor de Jades, dedicada a Primi, una estrella de baile, una creación a la Pigmalión de Gómez Rivera, también un danzante de flamenco y fundador del grupo de baile español de la Casa de España de Manila. Recogió a Primi en su niñez y la convirtió en una estrella de flamenco.

He aquí su poema:

FULGOR DE JADES

A Primi

Una sonrisa. Siempre una sonrisa
amanece lenta en tu faz morena;
luz recién resurrecta que te riza
los sueños de mujer: santa o sirena.

Aunque no tengas la blanca forma
de sueños helénicos, siempre llevas
prendido en los fulgores de tu norma,
el encanto bíblico de las Evas.

Ven. El duende te invita a sus salas.
Se abre la puerta de la danza poética,
flor que estalla al mundo, plena de galas
en la rútila noche de la estética.

La mantilla. La cintura de avispa.
Los palillos. El frufrú de tu enaguas.
El destello de tus jades. Son chispas
de luz que alumbran tus secretas aguas.

Ven. No tardes más. Que el duende te espera
para colmarte el rostro de alegrías.
Entra y recorre la mágica esfera
del arte: de la danza que es poesía.


Edmundo Farolán Romero publicó su primer libro de poemas, Lluvias Filipinas, en Madrid en 1967. Este libro ganó el Premio de Poesía Colegio Mayor de Guadalupe. Publicó en Manila, cuando volvió en 1975, otro libro de poesías, pero en inglés, The Rhythm of Despair. En 1981, su segunda colección de poesías en español, Tercera Primavera, fue publicada en Bogotá, y fue ganador del prestigioso Premio Zóbel en el mismo año. Recientemente, en 1994, acaba de publicar en Toronto otro libro de poemas en inglés y francés, Oh, Canada!, una colección de poesías escritas en Canadá. Le influyeron mucho, en sus poesías juveniles, los siguientes poetas: Federico García Lorca, Rubén Darío, Octavio Paz, y Pablo Neruda. Estos días, está metido en lecturas de los místicos: Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, etcetera.

He aquí una poesía nueva que acaba de escribir:

POEMA 1998

ante todo en el consciente de cada milagro hay que descifrar descifrar discernir discernir la lluvia la nieve el sol de cada día el conflicto la tristeza la angustiosa soledad...

invierno invierno me levanto con la triste mañana de los antaños orgullosos y ahora en mi vejez despojado de todo orgullo me arrodillo en mi pobreza...

falta pedir perdón a los seres humanos y al ser divino.


Otros poetas en este grupo vanguardista fueron: Ángel Estrada, que combina verso libre y rima en sus poemas; Gilbert Luis Centina III y G. Burce-Bunao, ganadores del Premio Palanca en inglés, y ambos influidos por la escuela surrealista. He aquí ejemplos de sus obras poéticas:

MUJER AUSENTE
Ángel Estrada


Dímelo,
tú, dímelo, blanca
espuma viajera.

Dímelo,
dímelo tú, lanzada
de Sol en la ventana.

Dímelo, alondra
rezagada
que bordas por los aires
caminos para mi alma sola:

Dímelo, yedra lenta
por mis venas;
¿por qué, con tu lógica rara
es hoy que sólo extrañas
su corza mirada de tristeza?

Decídmelo, yedra y alondra,
Sol y espuma,
¡decídmelo ahora!


BECERRIL DE CAMPOS
Gilbert Luis Centina III


Aquí, el vino aproxima a la sangre.
La uva es vid, ausencia de las hojas
Y el tiempo. Un hermano del trigo.

Cuando la divinidad es soledad.
Titilan tus ojos: ¡noche!
Te suenas la nariz, y los cuervos
Vienen brincando entre dos luces.
No busques palmas en Becerril.

No hay vacas sagradas en Becerril--
Sólo corderos tímidos que lamen
El sudor salado de tus dedos.
Quien sueña con los bambúes
Debiera ser ciego. Mira.
Los advenedizos sienten frío.

Becerril:
Campos y tierra.
Y mucho azul.


INVITACIÓN A UNA JAULA
G. Burce-Bunao


Recuerdo que me dijiste:

Para amar no son necesarios

la sortija y el velo.

Pero ahora me dices:

Cansado estoy del nido,

ámame en la jaula,

en la jaula del matrimonio.

viernes, agosto 14, 2009

Página Teatral




PÁGINA TEATRAL
por Edmundo Farolán


En esta página, publicamos fragmentos de obras teatrales de cuatro dramaturgos filipinos: José Rizal, Claro M. Recto, Francisco Liongson, y Antonio M. Abad. Seguimos aumentando, poco a poco, más dramaturgos y sus obras en esta página.


El Consejo de los Dioses (fragmento)
por José Rizal


(José Rizal nació en Calamba el 19 de junio de 1861, y cursó estudios en el Ateneo Municipal de Manila donde obtuvo su Bachillerato en Artes en 1877. Ganó varios premios en certámenes escolares, promovidos por el Liceo Artístico de Manila, por sus obras dramáticas Junto al Pasig y El Consejo de los dioses, y su poema A la juventud filipina. En Madrid obtuvo la Licenciatura en Filosofía y Letras así como el título de Doctor en Medicina. Publicó en alemania su primera novela Noli me tangere en 1887, y cuatro años más tarde, en Bélgica, su segunda novela, El filibusterismo. En España, fue uno de los más conceptuosos colaboradores de la revista La solidaridad. Este héroe nacional filipino fue fusilado el 30 de diciembre de 1896.

El Consejo de Los Dioses fue escrita por Rizal en 1880 cuando apenas tenía 19 años, en conmemoración del aniversario de Miguel Cervantes, y ganó el único premio en el concurso Liceo Artístico Literario de Manila.)


ACTO ÚNICO

JUPITER, sentado en el trono de oro y piedras preciosas y, llevando en la mano el cetro de ciprés, tiene a sus pies el águila, cuyo plumaje de acero refleja mil diversos colores; los rayos, sus terribles armas, yacen en el suelo. A su derecha está su esposa, la celosa JUNO, con refulgente diadema y el vanidoso pavo real. A su izquierda, la sabia PALAS (Minerva), hija y consejera, adornada de su casco y terrible égida, ciñendo el verde olivo y sosteniendo gallardamente su pesada lanza. Formando severo contraste está Saturno acurrucado y mirando desde lejos tan hermoso grupo. En gracioso desorden hallase la hermosa VENUS, recostada en un lecho de rosas, coronada de oloroso mirto, y acariciando al AMOR; el divino APOLO, que pulsa blandamente su lira de oro y nácar y jugando con las ocho MUSAS, mientras MARTE, BELONA, ALCIDES, y MOMO cierran aquel círculo escogido. Detrás de JUPITER y JUNO se hallan HEBE y GANIMEDES. Hacia el lado derecho de JUPITER se halla la JUSTICIA, sentada en su trono, teniendo en las manos sus atributos.

Escena I

Los dioses y las diosas y las ocho musas mencionados. Llegan la musa TREPSICORE primeramente, y después las NINFAS, las NAYADES y las ONDINAS, bailando y esparciendo flores al son de las liras de APOLO y de ERATO, y de la flauta de EUTERPE. Después de la danza, todos se colocan a ambos lados del escenario.

Escena II

(Dichos y MERCURIO)

MERCURIO: He cumplido ya tus mandatos, soberano Padre; Neptuno y su corte no pueden venir, pues temen perder el imperio de los mares, a causa del actual arrojo de los hombres; Vulcano aun no ha terminado los rayos que le encargaste para armar al Olimpo, y los está concluyendo; en cuanto a Plutón...

JUPITER (interrumpiendo a Mercurio): ¡Basta! Tampoco los necesito. Hebe, tú, Ganimedes, repartid el néctar para que beban los inmortales. (Mientras Hebe y Ganimedes llevan su cometido, llegan Baco y Sileno, éste a pie y aquél montado en una burra con el tirso en la mano y verdes pámpanos en las sienes, cantando:)

El que vivir desea

Y divertirse,

Abandone a Minerva;

Mis viñas cuide...

MINERVA (en alta voz): ¡Silencio! ¿No ves que el poderoso Jupiter ha de hablar?

SILENO: ¿Y qué? ¿Se ha enfadado el vencedor de los Titanes? Los dioses toman el néctar: por consiguiente, puede cualquiera expresar su alegría de la manera como le plazca; pero ya veo que mi discípulo te ha ofendido y tomas por pretexto...

MOMO (con voz socarrona): Defiéndele, Sileno, por que no digan que tus discípulos son unos impertinentes.

MINERVA trata de replicar, pero JUPITER la contiene con un gesto. Entonces manifiesta MINERVA su desprecio con una sonrisa tan desdeñosa, que altera la delicada severidad de sus hermosos labios. Después de tomar todos los dioses de la inmortal bebida, comiensa a hablar.)

JUPITER: Hubo un tiempo, excelsos dioses, en que los soberbios hijos de la Tierra pretendieron escalar el Olimpo y arrebatarme el imperio, acumulando montes sobre montes; y lo hubieran conseguido, sin duda alguna, si vuestros brazos y mis terribles rayos no los hubieran precipitado al Tártaro, sepultando a los otros en las entrañas de la ardiente Etna. Tan fausto acontecimiento deseo celebrar con la pompa de los inmortales, hoy que la Tierra, siguiendo su eterna carrera, ha vuelto a ocupar el mismo punto en su órbita, donde giraba entonces. Así que yo, el soberano de los dioses, quiero que comience la fiesta con un certamen literario. Tengo una soberbia trompa guerrera, una lira, y una corona de laurel esmeradamente fabricadas: la trompa es de un metal que, que sólo Vulcano conoce, más precioso que el oro y nácar, labrada también por el mismo Vulcano; pero sus cuerdas, obra de las musas, no conocen rivales; y la corona, tejida por las Gracias, del mejor laurel que crece en mis jardines inmortales, brilla más que todas la de los reyes de la Tierra. Las tres valen igualmente, y el que haya cultivado mejor las letras y las virtudes, ése será el dueño de tan magníficas alhajas. Presentadme, pues, vosotros, el mortal que juzgáis digno de merecerlas.


LA RUTA DE DAMASCO (fragmento)
Por Claro Mayo Recto


(Claro M. Recto nació en Tiaong, Quezon, el 8 de febrero de 1890. Estudió en el antiguo Ateneo Municipal de Manila donde recibió su Bachiller en Artes en 1909. Ingresó después en la Universidad de Santo Tomás donde terminó sus estudios en Derecho en 1913. Publicó su única publicación de versos, Bajo los cocoteros, en 1911. Escribió dos obras teatreales: Solo entre las sombras y La ruta de Damasco. Recto fue my activo en la esfera política, y sirvió como Senador, Presidente del Tribunal Supremo, y Director de la Academia Filipina de la Lengua. Su ensayo político, Monroismo Asiático, causó mucha controversia porque atacaba la política imperialista norteamericana. Falleció en Roma el 2 de octubre de 1960 cuando estaba por ver realizado su sueño dorado de visitar y hablar al pueblo español, cuya lengua dominaba con máxima maestría. Víctima de un atque cardiaco, sus últimas palabras, que reflejaban su nacionalismo furibundo, fueron: "¡Qué terrible es morir lejos del terruño!"


ACTO UNICO

Saloncillo de modesta apariencia arreglada con artística sencillez. Puertas laterales y en el fondo. Bustos de filipinos ilustres y paisajes nativos tipifican el cuadro. En el centro, un veladorcito de mármol y algunas sillas. Sobre el veladorcito, libros, periódicos y una caja abierta de tabacos. Varias estanterías de libros completan el modesto mobiliario. Es una clara mañana de abril.

Escena I

Al levantarse el telón, Loling estará ocupada en aventar el polvo de los muebles con un plumero, y Mercedes pondrá en arreglo los libros esparcidos en desorden. A poco aparecerá Señora Tomasa, por la derecha.

MERCEDES (a su madre): Ya son las ocho y no viene tía Irene. ¿No dijiste que vendrá?

TOMASA: Estará aún roncando en la cama, lujo que sólo pueden permitirse las gentes de calidad, a quienes no reza aquello de "a quien madruga…"

LOLING: ¿A quiénes más se ha invitado?

MERCEDES: A nadie. Si es una fiestecita íntima. Quizás vengan los "chicos" de "La Integridad".

TOMASA: La gente más charlatana y fastidiosa.

LOLING: Pero mamá, ¿qué mal te han hecho?

MERCEDES: También le tendremos a Don Florencio. Le invitó Antonio.

LOLING: Es un caballero muy simpático que sabe dar amenidad a la conversación con sus agudezas y chistes de buena ley.

MERCEDES: Como buen español. Es uno de los más íntimos de Antonio.

TOMASA: Y de los más decentes. ¿Recordáis aquel diputadillo que solía venir aquí para que le publicase Antonio sus discursos?

MERCEDES: Ah, sí, ¿te refieres a Don Fermín, mamá? ¿Aquél que, según nos ha contado Antonio, presentó una vez no sé que "bill", recabando del gobierno una medida enérgica para impedir el paso de los tifones por las provincias del Norte?

TOMASA: El mismo, el de la minoría, por más señas.

LOLING: ¿De edad?

MERCEDES: No, mujer. De la minoría…conservadora.

LOLING: Tenía todo el aspecto inexpresivo de un sietemesino. Era tan cándido e inocente en sus modales. Hasta su hablar era balbuciente.

TOMASA: Bien, pero aquel infeliz tiene mejor suerte que muchos que por ahí se las echan de cultos, patriotas, directores de la opinión, y otras lindezas por el estilo.

LOLING: Tendrás razón, mamá. Pero francamente, no puedo envidiarle. (Aparte) ¡Vaya un tipo! (Pausa) Voy un momento al jardín. (Mutis por el fondo.)

Escena II

(Dichas menos Loling)

TOMASA: ¿Qué piensas de esa niña? ¿No crees que está enamorada?

MERCEDES: ¿De quién?

TOMASA: De cualquiera,de ese Makaraig, por ejemplo.

MERCEDES: No lo sé. Y aunque lo esté, es difícil averiguarlo. La chica es reservada.

TOMASA: Me dice el corazón que esos dos jóvenes se entienden perfectamente. Loling es de carácter idealista, como tú y como vuestro padre, y no será extraño que el otro le haya embaucado con sus majaderías literarias. Pronto hará un año que ese joven viene aquí para darla lecciones de literatura, y la oportunidad ha sido grande. No sé cómo no he advertido a tiempo el peligro de esas entrevistas.


EL PASADO QUE VUELVE (fragmento)
por Francisco Liongson


(Francisco Liongson nació en Bacolor, Pampanga y cursó sus estudios en San Juan de Letrán en Manila. Fundo el Círculo Escénico, y sirvió como uno de sus primeros directores de escena. En 1947, ingresó como Miembro de número en la Academia Filipina. Sus obras teatrales más conocidas son: El único cliente, Mi mujer es candidata, ¿Es usted anti o pro? Juan de la Cruz, Las joyas de Simoun, Colaboradora, La farsa de hoy día.

El Pasado que vuelve es su obra más seria, y en ella, Liongson atreve a adaptar en forma dramatica las novelas de José Rizal, Noli me tangere, y El filibusterismo donde los personajes de Rizal, Tasio y Capitán Tiago, sobresalen en esta obra.)


REPARTO (e intérpretes)

CLARA Naty Narciso
CLARA (40 años después) Dolores H. de Ordoveza
CHAYONG Celia Canseco de Lichauco
CONCHA Loreta S. de Arambulo
GABINA Conchita Torres
PILAR Carmen Tuason
RITA Rosita J. de Guerrero
ANGOY Anita Galan
LUISA Teresita Martinez
TASIO EL FILOSOFO Manuel Bernabe
ELIAS Antonio Serrano
SERVANDO Antonio G. Llamas
SANTIAGO Jose Roxas
MARCELO German Quiles
EDUARDO Lamberto V. Avellana
PRUDENCIO Francisco Zamora
PERICO Rafael Hidalgo
ANTONIO Jose Lumba
EDUARDITO Carolino Wantz
SOLDADO PRIMERO Jose M. Lichauco
SOLDADO SEGUNDO Jose Lumba
UNA VOZ QUE CANTA Antonio Garcia Llamas

Dalagas y bagontaos del pueblo. Soldados del Katipunan.

Accion del primero, segundo y tercer actos: ano 1896, en provincias.

Accion del epilogo: en nuestros dias, en Manila.

PRÓLOGO

Con el telón de boca bajado, se presenta ante el proscenio Tasio, el loco o el filosofo, de “barong tagalog”, pantalón negro, chinelas, y “baston-palasan”.

TASIO: (Con paso tardo y vacilante, hasta llegar al centro de la escena).

Damas y caballeros: Perdonad que un vejestorio de mis tiempos se presente ante vosotros esta noche; disimulad el que una momia de la antiguedad, seca y acastronada por los años, se atreva a ofender con su presencia este concurso tan brillante.

Aunque los de mi tiempo me llamaban Tasio, el loco o el filósofo, vosotros os daréis mejor cuenta que mis contemporaneos creían de que los locos tienen corduras que los cuerdos no pueden comprender del mismo modo que los cuerdos tienen locuras que los locos no entienden.

En verdad, os digo que me siento muy molesto, muy violento y muy extrano, y como perdido en un bosque en noche oscura, al hallarme en este lugar y en esta ocasión que no son ni mi ambiente ni mi época; y hubiera agradecido al autor de este disparate, que me hubiese dejado en paz y tranquilo en la fosa de quietud y olvido a que todos los seres están destinados. Pero tales fueron su insistencia y porfía, que, no obstante hallarme ya en la otra orilla, de la que a nadie se le ha ocurrido volver, acabo por seducirme la idea de poder cometer la mayor locura de todas mis locuras: asomarme a este mundo y saludar esta noche a mis paisanos, a mis hermanos, aunque bien sabía que no me reconocerían ni yo a ellos, no porque yo haya cambiado, sino porque vosotros os habéis transformado y desfigurado.

Sé que hoy la vida es tan vertiginosa y absorbente, que no os da lugar ni tiempo de volver la cara hacia el pasado, ni a deteneros en vuestra marcha para dialogar con seres idos o para comparar tiempos pretéritos a estos días del cine y de la radio. Sé que un filósofo sería hoy día el mayor anacronismo en vuestro ambiente, porque hoy no se filosofa, se calcula; no se hace el amor, se hacen números; no se muere por la patria, se vive de ella; no se aprende a rezar, sino a bailar.

Más, no obstante, me infunde valor y me dé energías para estar con vosotros breves instantes, el pensar que en toda comunidad no faltan locos, ni entre los locos deja de haber cuerdos. Cordura o locura, lo que voy diciendo, cada cual lo interprete a su modo; si desequilibrada es mi pobre hechura, pondría en equilibrio vosotros los cuerdos, y si cordura es lo que voy diciendo, cúrense de su locura los que estén locos.

Yo pertenezco a otras épocas y a otros tiempos; soy del pasado y no del presente, y como tal, sólo os puedo hablar de lo inmutable, de lo que pervive al correr de los siglos; de lo que no le es dado a la Humanidad, con toda su nigromancia y sus inventos, torcerle el camino o quitarle su esencia, mientras en lo ancho del planeta palpite un corazón y aliente un alma. Os hablaré del amor, aunque sea impropio que a mis años trate de este asunto, que es más para poetas que filósofos, y más para jóvenes que viejos. Pero no crean ustedes que un joven sabe de achaques de amor mejor que un viejo, ni que vosotros los modernos sepáis amar mejor que los antiguos. Sobre asunto tan bello y peregrino, mucho tenéis que aprender del pasado los que hoy presumís tanto de progresivos. Pues si la humanidad hoy día se siente orgullosa de sus inventos, que la permiten volar sobre altas cumbres, desafiado a las nubes y al firmamento; descender hasta el fondo de los mares jugando al escondite entre madreperlas y corales; si la sed de poder y señoría la quita el sueño, y el brillo del oro la vislumbra, y la embriaguez del mando la vuelve loco, yo la compadezco; porque olvidada de sí mismo, entre el vértigo infernal de sus pasiones, va perdiendo el corazón día tras día.

Por eso ya no se invoca a la amada a la luz de la luna, ni se cantan versos al pie de su ventana, ni se guardan como reliquias sagradas una flor de "ylang-ylang" resecada o un collar de niveas sampaguitas: hoy llaman a todo eso, cursilería. Hoy a la dama se la cita al cine para estar a oscuras, o a un sarao de esos cuyo primer numero consiste en beberse varias copas de "cocktail", para empezar perdiendo la cabeza, ya que del corazón nadie se acuerda. ¡Y esto llaman hoy día elegancia! Ya no se ven en una azotea, donde los enamorados hagan estremecer a "las florecitas rojas del cabello de ángel"; hoy se hace el amor bailando, y a golpes de "jazz band" se conquista a la amada. Ya no se va de excursión en unas bancas que se deslizan perezosas sobre las aguas quietas del viejo Pasig, mientras un galán susurra al oido de una dalaga una frase de amor que la enajena; hoy se dan los paseos en automóvil, a sesenta millas por hora, y si la niña no cede a las insinuaciones del galán, se la tira por la borda del coche dejándola con la cabeza desnucada. Hoy nadie muere de amor, sino de hastío. Ya no existe la divina Maria Clara, que se acoje a los muros de un convento en oblación de amor por su Ibarra; hoy se bebe una dosis de lysol para liquidar vicios ocultos, vegonzosas culpas, extravios del alma...

De política no me atrevo a hablaros, porque de eso no entiendo nada, pues soy de aquella época en que no se conocía lo que es un diputado o un secretario. Os contaré, sí, un cuento de amor; cuento de juventud, de vida y de muerte, para que los ya viejos aquí presentes, en el breve paréntesis de esta velada, al mágico conjuro de sus recuerdos, puedan volver a vivir sus años mozos, desarrugar el corazón marchito, refrescar el alma, vivir el pasado; y estos jóvenes que ahora me escuchan, contrasten la diferencia que existe en cómo eran ayer a como son hoy estos asuntos del humano querer.

El cuento va a empezar: si no os aburre, seguid su relato; si os fatiga o hastía, dejadlo. Y perdonad a un viejo loco una locura mas en su extravio....

(Las luces de la bateria iran oscureciendo, hasta dejar casi a oscuras la sala, mientras Tasio inicia mutis, recitando:)

Postrimerías del siglo deiecinueve; tierras filipinas del sol y del amor; fondo rizalino en el que palpitan dalagas ingenuas a lo Maria Clara, mozos nobles y viriles a lo Ibarra, que en un gusto de bizarra hidalguía, mueren por su dama o por su patria.

Fervor en las almas; pabellón, español; complot y conjuras, romances y guerra; bello amanecer de un pueblo que nace entre nubes de sangre y heroismo, que al implorar a Dios en las alturas, entre el pliegue místico de su rezo, va para su bandera la rosa de un beso. He ahí el marco de esta aventura...

(Tasio hace mutis, enciendense las luces del procenio, la orquesta preludia brevemente y se alza el telon.)

ACTO PRIMERO

CUADRO PRIMERO

Año 1896, en Filipinas. Sala de una casa rica y acomodada, en una cabecera de provincia cercana a Manila. Hacia la derecha del actor, una puerta amplia que da una azotea llena de tiestos cuajados de rosas. Dos puertas que dan a otras tantas habitaciones hacia la izquierda. En el fondo, amplio arco que da acceso a la caída típica de aquellos tiempos, con salida para el comedor hacia la izquierda, y para la escalera principal, hacia la derecha. En el centro de la sala, pende del techo una lámpara (Araña) de cristal, también de las que estilaban en aquellos tiempos.

ESCENA PRIMERA

Al levantarse el telón, están en escena Capitán Tiago y Chayong, arreglando la sala. Dña. Concha, desde el fondo, dando órdenes a Pericoñ luego, aparece Elías.

CONCHA (desde el fondo, a Perico): Vosotros, empezar a arreglar la mesa del comedor. Cuando pongáis los platos, avisarme. (Mutis de Perico, izquierda. Concha, dirigiéndose a Santiago y Chayong.) Pero no está aún arreglada la sala?

CHAYONG: Está todo, tía. No falta más que colocar los almohadones nuevos en las sillas.

SANTIAGO: Y descolgar de la maseta de las escaleras esos cuadros del Infierno, del Purgatorio y de la Gloria.

CONCHA: Pero es que el padre cura ha dicho que esos cuadros deben estar donde más gente los pueda ver.

SANTIAGO: Sí, pero no en días de fiesta como hoy, que van a venir hasta invitados de Manila.

CONCHA: ¡Ay, Tiago, qué horror para nosotros y qué golpe damos en el pueblo teniendo esta noche por invitados al magistrado D. Prudencio y su familia! Pues, doña Pilar, la esposa, según cuentan, es la que la prepara el adobo, el sinigang, o el paksiw a la esposa del Capitán General, cuando ésta la da por comer platos del país.

SANTIAGO: bueno, mira. Lo que quiero advertirte es que no te olvides de lo que tengo dicho. Cuando hables con esos señores, no chilles y no bañarles la cara. Y procura no estar mucho con ellos, dejándome que yo haga los honores de la casa.

CONCHA: ¿Cómo! Pero si, precisamente, yo quiero intimar mucho con la señora.

SANTIAGO: Déjate de intimidades por ahora, que si no eres capaz de auyentarlosñ y a esta gente hay que saberlos tratar para no perder su aprecio.

ELIAS (aparece desde el fondo. Es un mocetón arrogante y fornido. Viene de ‘barong tagalog’. Es íntimo de la casa y novio de Clara): Buenas noches, Capitán; muy buenas, doña Concha.

SANTIAGO (volviéndose a él): Hola, hijo; pasa, pasa. ¿Y por tu casa?

ELIAS: Todos buenos, y mi madre disponiéndose también a venir, para ayudar en lo que pueda a esta fiesta. Yo me he adelantado para ponerme cuanto antes a sus órdenes en donde haga falta.

SANTIAGO: Pues, llegas muy a tiempo. Anda, descuelga esos cuadros que hay en la meseta de la escalera, y se los das a Marcelo, para que los guarde en la despensa.

ELIAS: Así se hará, Capitán. (Al hacer mutis, se encuentra con Chayong.) Hola, Chayong. (Se saludan.)

CHAYONG: ¡Qué, acabas de llegar? (Lleva los almohadones.)

ELIAS: Ahora mismo, para ayudar en todo lo que haga falta. (Mutis)

SANTIAGO (a Concha): Este Elías es un buen muchacho. Y veo que cada día está más loco por tu hija.

CONCHA: Pues Clara no está menos escalabrinada por él. Pero siempre la he dicho a tu hija que no se precipite, que lo piense muy despacio y, sobre todo, que no se entregue mucho y no suelta prenda; pues, mientras un hombre y una mujer no estén unidos por el cura, la que siempre lleva la de perder es ella y no él.

SANTIAGO: Tienes razón. En cuestión de amores, antes de la boda la que se expone a perder es la mujer, pero ya casados, el que siempre pierde es el hombre.

CHAYONG: Pero Elías es tan bueno y trabajador, y quiere tanto a Clara, que ya de novios o ya de casados, estoy segura que siembre será Clara la que gane la partida.

CONCHA: Elías será todo lo bueno que queráis, pero es hombre, y todo hombre tiene más de demonio que de ángel. Por eso nunca quiero que se queden hablando él y Clara a solas.

SANTIAGO: Pero, mujer, tú comprenderás que unos novios necesitan alguna vez hablar a solas.

CONCHA: Que hablen a solas, pero que no falte alguien que les vigile desde lejos. (A Chayong) Por eso ya sabes que te tengo encargada que nunca dejes a Clara sola con Elías.

CHAYONG: Y siempre lo he cumplido, tía.

ELIAS (Saliendo. A Santiago): Se ha hecho lo que usted me ha mandado. ¿Hay algo más?

CHAYONG: Sí. Tú que tienes gusto, me vas a ayudar a colocar más artísticamente estas sillas.

ELIAS (A Concha): Esta va a ser una fiesta memorable, doña Concha, puesto que nunca se ha dada otra igual, según dicen, desde que se fundó este pueblo.

CONCHA: Es que se trata de festejar la salida del colegio de Clarita. Y además, van a venir invitados de Manila tan distinguidos y tan conspicuos como don Prudencio, el magistrado de la Real Audiencia, y doña Pilar, su señora, con su hijo Eduardo.

ELIAS: Ya se ve que ustedes gozan de una gran influencia no sólo en la provincia, sino también en Manila.

SANTIAGO: Algo de eso hay, hijo, algo de eso.

CONCHA: Pues, Santiago, que se hace tarde. Mientras Chayong y Elías terminan de arreglar la sala, tú y yo vamos a ver cómo se pone la mesa del comedor; porque yo no sé si mandar a que pongan frente a cada comensal tres plaatos, uno sobre otro, o poner solo el platao sopero.

SANTIAGO: Pero mujer, si ya he advertido que pongan dos platos llanos y el plaato sopero encima.

CONCHA: Pero es que así va a resultar muy alto.

SANTIAGO: No. En Malacañang así se estila, y tú no estás muy enterada de estas cosas. (Concha y Santiago hacen mutis mientras siguen discutiendo.)

ESCENA SEGUNDA

(CHAYONG Y ELIAS)

ELIAS (A Chayong, con muestras de impaciencia): Díme: ¿Y Clara?

CHAYONG: No te impacientes, ahora saldrá. Si por eso se me ha ocurrido lo de las sillas, para que podáis hablar aquí a solas.

ELIAS: No me cabe la alegría al pensar que Clara no volverá a encerrarse en el Colegio.

CHAYONG: Creo que te equivocas.

ELIAS: ¿Cómo? ¿Qué quieres decir?

CHAYONG: Que teniendo una novia como Clara, mejor la tenías guardada en el Colegio que fuera. Ya sabes que siempre que ha tomado sus vacaciones, le han salido a montones los pretendientes.

ELIAS: Pero ella a nadie ha hecho caso, porque sabe que nadie como you puede quererla.

CHAYONG: Y porque ella también te quiereñ que si fuera como otras, ¡quién sabe!

ESCENA TERCERA

(DICHOS Y CLARA)

CLARA (Saliendo. Radiante de juventud y de belleza, es la encarnación perfecta de la María Clara del Noli.): ¿Dónde estás?

CHAYONG: Aquí me tienes arreglando con Elías estas sillas, o hacer que arreglamos algo para hablar de ti.

ELIAS: Gracias que al fin te veo, pues hace ya rato que te esperaba.

CHAYONG: Tanto, que yo le estaba calmando sus impaciencias. Cuanto has tardado en salir.

CLARA: Porque he tenido que ponerme este traje nuevo...Y la falta de costumbre...

ELIAS: Claro, se conoce que se ha puesto más guapa que de costumbre, porque ho se espera visitas de Manila.

CHAYONG (A Clara): ¿Ves? Este ya está celoso.

CLARA: Como siempre. Porque éste cela hasta de su sombra.

ELIAS: Y si así no fuera, ¡no te querría!

CHAYONG (A Clara): Bueno, yo os dejo para que arregléis solos ese asutno; porque viéndoos, no sé si me entra rabia o envidia. (Elías y Clara ríen, felices.)

ELIAS: No te vayas, mujer, seguiremos charlando...y arreglando...las sillas.

CHAYONG: No seas hipócrita. Si lo que estás deseando es quedarte a solas con ella. Pero andad con cuidado, no sea que tía Concha os sorprenda. ¡Ya sabéis que a ella no le gusta veros sin compañía!

CLARA: Vigila, y avísanos a tiempo por si viene alguien.

CHAYONG (con picardía): Descuidad. (Haciendo mutis.) ¡No sé por qué he de hacer yo siempre este papel!...


LA REDIMIDA (fragmento)
por Antonio M. Abad


(Antonio M. Abad nació en Barili, Cebú el 10 de mayo de 1894, y cursó estudios en el Colegio-Seminario de Cebú, hoy la Universidad de San Carlos, donde obtuvo el Bachillerato en Periodismo. Fue un dramaturgo prolífico. En 1918, compuso su primer drama, CALVARIO DE UN ALMA; en 1925, LA REDIMIDA; en 1937, SOR SAGRARIO. Sus otras obras teatrales incluyen: LA CICATRIZ (1920), LAS HIJAS DE JUAN (1924); LA REDIMIDA (1925); LOS DESORIENTADOS (1928); LA GLORIA (1930); CUANDO LOS LOBOS VUELVEN CORDEROS (1932); SOR SAGRARIO (1932); DAGOHOY (1939). En 1929, recibió el prestigioso Premio Zóbel con su primera novela LA OVEJA DE NATHAN. Ingresó como miembro de número en la Academia Filipina correspondiente de la RAE en 1938, y en 1939, ganó el primer premio en el Concurso Literario Nacional del Gobierno de la Mancomunidad con su segunda novela, EL CAMPEON. Sirvió como jefe del Departamento de Español de la Universidad de Filipinas entre 1948 y 1958, y en 1960, publicó su tercera novela, LA VIDA SECRETA DE DANIEL ESPAÑA. Falleció el 20 de abril de 1970.)


REPARTO (e intérpretes)

REMY Celia Canseco

CHUCHI Lourdes Aquino

CELIA Carmen Tuason

NENA Rosita Casten

AURELIA Zita José

LEONARDO Miguel Roxas

BOBBY José García Collado

DON ANSELMO Francisco Zamora

DON IGNACIO José F. Vergara

MANOLITO Antonio Fajardo

FERNANDO Ignacio Santos

MOZOS DE RESTORÁN, GENTE DEL PUEBLO, ETC.

Director de Escena: FRANCISCO LIONGSON

Apuntador: MIGUEL RIPOLL

Traspunte: JOSE SUAREZ

La acción en Manila. Epoca actual.

ACTO PRIMERO

Reservado de un restorán de moda. A la derecha del escenario, el reservado principal, que deberá ser el doble en dimensión del de la izquierda. Deberá conocerse claramente que estos reservados son de quita'y'pon, o sea, que pueden suprimirse los tabiques divisorios para que en un cuarto puede ponerse una mesa más grande que la ordinaria, que es sólo para cuatro cubiertos. Pintura discreta con cuadritos y un pequeño espejo colgado de la pared. En el reservado de la derecha, dos puertas al fondo, que corresponden a los dos reservados que se suponen suprimidos. dos perchas a la izquierda de cada puerta. en los dos rincones, ventiladores. Dos lámparas encendidas. A un lado, una o dos mesitas auxiliares. en el centro, una mesa larga como para seis personas. sillas en el reservado de la izquierda, la misma decoración y los mismos muebles, salvo que este reservado es sólo para cuatro personas a lo más. Son las diez y media de la noce. Dentro se oyen de continuo ruidos de platos y el repiqueteo de unos timbres eléctricos, llamando a la servidumbre. Alguna que otra vez, la bocina de un automóvil que pasa corriendo.

Al abrirse el telón, entran en escena BOBBY y CHUCHI. BOBBY es un ´sportsman´rico, joven y libertino. Viste con mucha elegancia. CHUCHI es una chica alegre, que era antes vodevilista, y ahora es actriz de cine. También viste con elegancia.

BOBBY (mirando el reloj): Las diez y media...

CHUCHI: ¿Ya? No pueden tardar.

BOBBY: Debíamos de haber venido a las once.

CHUCHI: ¿Y qué íbamos a hacer en el Tom´s tanto tiempo?

BOBBY: Por lo menos bailaríamos.

CHUCHI: ¡Bah! Ya estaba cansada. Además, aquí por lo menos me ahorro el disgusto de oir las gansadas de Manolito Alcaraz.

BOBBY: ¡Buena la has hecho! Pues has de saber que Manolito vendrá también aquí.

CHUCHI: ¿Manolito? Pero, ¿es que también le ha invitado Leonardo?

BOBBY: Sí. ¿No te lo ha dicho? No somos más que seis: Leonardo y Remy; Manlito y Nena; tú y yo.

CHUCHI: ¿Nena también? ¡Ay! Y no puedo sufrir a esa mujer. Desde que Manolito le compró un Essex, ya no mira a la gente. ¡Como si yo no la hubiera conocido pobre, mucho más pobre que yo! Y ahora se gasta unos humos...

BOBBY: Mujer, eso es muy humano. Los nuevos ricos suelen siempre ser más insufrables que los que lo fueron toda su vida.

CHUCHI: ¿Y dices que Leonardo nos ha invitado porque Remy...?

BOBBY: Sí, porque esta noche Remy se viene con él.

CHUCHI: ¿Y es verdad que Remy va a dejar plantado a Don Ignacio?

BOBBY: Lo ha dejado ya. Desde esta noche, Remy sólo pertenecerá a Leonardo.

CHUCHI: Me parece que no debimos de haber aceptado esta invitación.

BOBBY: ¿Por qué?

CHUCHI: Ya tú sabes que Don Ignacio no es hombre que se deja escamotear así como así sus cosas.

BOBBY: Ya. Se las hace pagar muy caras antes de soltarlas.

CHUCHI: Tú los has dicho. Y me temo que quedemos complicados en un enrojoso lío.

BOBBY: No seas boba, mujer. A nosotros, ¿qué nos va ni qué nos viene en este asunto? Hemos sido invitados a una cena para celebrar el triunfo alcanzado por Leonardo, quitándole de la boca del carcamal de Don Ignacio un bocado tan exquisito como Remy. ¿Qué nos importa de Don Ignacio ni del barrenchín que le va a dar cuando vea que el pájaro ya no está en la jaula?

The Review (January-February 1997)


the review (January-February 1997)


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The Review© is a monthy bilingual (Spanish and English) electronic literary magazine offering views on arts and literature. In this maiden issue, we will be reviewing two shows: Cats, the musical by Andrew Lloyd Weber and The Nutcracker Suite presented by the Moscow Clasical Ballet. Both were performed at the Queen Elizabeth Theatre here in Vancouver last December. A review of the recent exhibit of Vancouver artist Ted Ing is aso in this number.

In the next issues, we will be publishing reviews in Spanish for our internet readers in Spain, Mexico, South America and naturally, the United States. Antonio Fernandez Pasion, editor of The Star in Montreal willl be joining us with his literary reviews.


CATS

Queen Elizabeth Theatre (Vancouver)
December 17-29

It's amazing how the English can write about cats and still make a hit of it. Who would go to a theatre to be entertained by actors dressed like
cats meowing and prancing around a junkyard?

Writing a musical about cats, I feel, really, is writing in the realm of the absurd and ridiculous.

But astonishingly, this musical based on T.S. Eliot's Old Possum's Book of Practical Cats has been a musical hit for more than 10 years. There's even the "Cats Meow Fan Newsletter" for fans of this musical.

Anything can happen in Broadway. Pick up any theme, put some singing and tap dancing, and it becomes a hit, especialy if you have the music of Andrew Lloyd Weber and the production genius of Cameron MacIntosh.

However, I found nothing interesting about Cats. It had no story, no theme, just a bunch of stray cats in a junkyard meowing and dancing.

The only thing that saved it was the popular hit song "Memory" sung to perfection by Jeri Sager.


FROM RUSSIA WITH DANCE

by Ross Michael Pink

Vancouver audiences were enchanted by the grace of the Moscow Classical Ballet who performed the famed Nutcracker this past December.

The winds of political freedom that have dramatically swept Russia in recent years have also heralded a new age of artistic freedom and
creativity as evidenced by the arrival of the Moscow Classical Ballet company in Canada.

Founded in 1966, the Moscow Classical Ballet company has performed in 200 cities in Russia and in over thirty countries. The company boasts a corps of young and vibrant dancers and has won
numerous honors in international dance competitions including three prizes at the distinguished Paris Academy of Dance.

Their pre-Christmas performance at the Queen Elizabeth Theatre was technically flawless and filled with dancing that was both powerful and
graceful. It was further complimented by vivid set design that showed great depth and intricacy. Like the true message of hope that Christmas brings, the Nutcracker ends on a positive note with the children standing before a new life that promises joy and opportunity.


TED ING: EXPLORING

The Plaskett Gallery located at the Massey Theatre in New Westminster opened its 1997program featuring Ted Ing's collection of paintings entitled "Exploring" last January 9th. Ted Ing graduated from the Alberta College of Art in 1977 and has been actively drawing and painting since then. This current collection, "Exploring", are paintings from photographs he took during his travels throughout the Orient, Southeast Asia, India, Nepal, Sri Lanka, Taiwan, Hawaii, and the West Coast of Canada and the United States. In this collection, he creates images which, according to Ing, "capture a moment or a memory I share with the viewer." A unique feature in this particular collection is his experimentation with several new media, including wax, collage material, Thai paper, and oil pastels. I found four paintings really outstanding: "Hide and Seek" depicting autumn fields with its colourful three-dimensional features; "I'd go back any day", expressing the sereness of the sea and sand landscape of the West Coast; "Wai-le-le" (Waterfall), and "Hawaiian papaya", two exotic paintings exuding the warmth and colour of the Hawaiian scene.

In the opening, I asked the opinion of some of the viewers. Cecilia Chan found the idea of using Thai paper as unique and innovative.The paintings, particularlly the tropical flowers, were sensational, inspirational and erotic."

Fay Rae commented: "Exotic! Creative!" And Nelly Ho followed with: "Brilliant and powerful."

The paintings sell anywhere from $260 to $320. Anyone interested can contact Curator Norma Loughton at 517-5900.


TRIBUTO A CLARO M.RECTO

Por Antonio Fernández Pasión

El año proximo (1998) la efemerides del 12 de junio--el Centenario de la Independencia Filipina-- tendra su maxima celebracion en toda Filipinas. Conviene pues, que todo ciudadano filipino incluyendo los que estan mas alla de los mares, no tardemos de sumarnos con entusiasmo a esta conmemoracion para por ser beneficiarios de la lucha por la independencia de nuestros martires y heroes de la Revolucion de 1898 que lucharon con abnegacion para dar nacimiento a la nacion filipina, es decir, de la Republica de Filipinas.

Mas es de lamentar, que al recordar y dar honor a aquellos hijos ilustres de Filipinas, es decir, de varios de nuestros heroes como Rizal y Bonifacio, la Comision Centenaria Nacional (National Centennial Commission) al recordar a los heroes abnegados, no haya dado de manera mas eficaz de recordar la heroica figura de Claro M. Recto, quien mas que nadie contribuyo el aceite con que
se alimento la llama del espiritu nacionalista de sus compatriotas durante la lucha por nuestra independencia, y inicio ademas de dirigir la reconquista de la soberania de Filipinas.

Nos extraña pues, por que la Centenaria Comision Nacional encabezada por el ex-vice-presidente Salvador Laurel, la que se encarga de propagar el interes y entusiasmo por la conmemoracion del centenario de la indpendencia filipina, no haya pensado de incluir a recordar tambien de manera eficaz, como ya dijimos, a Claro M. Recto, el padre de la Constitucion filipina, ilustre jurista, poeta laureado, sagaz parlamentario, dramaturgo de distincion, y una eminente personalidad de la
intelectualidad filipina que tanta gloria dio a nuestra patria y la sirvio brillante y constantemente.

La fama luminosa de Claro M. Recto, traspaso mas alla de los mares, y aunque nunca estuvo en el extranjero, la intelectualidad española e hispanoamericana tenia conocimiento de sus obras literarias en castellano, y de su valor como parlamentario nacionalista, puesto que siempre lucho en el parlamento filipino por la dignidad y la soberania total de su pueblo.

Claro M. Recto siempre penso en español, y vivio la Hispanidad toda su vida por considerar el castellano, como el mismo lo afirmo.

Notemos asimismo sus arengas en el anfiteatro de la politica para defender la soberania nacional sobre las bases militares entre Estados Unidos y Filipinas y su lucha contra la intrusion extranjera de su pais y lidio contra las "Aves de rapiña" del
pueblo filipino. Este fue su principalisimo legado. Por eso, al conmemorar el centenario de la independencia filipina, debemos, los filipinos recordar tambien a Don Claro M. Recto.

Montreal, Feb. 10, 1997


CLARO M. RECTO: ABANDERADO
DEL HISPANISMO FILIPINO


(Discurso leido por el academico filipino Edmundo Farolán en la conferencia de academicos, Caracas, Venezuela, julio de 1983)

La figura multifacetica de Claro Mayo Recto (1890-1960) se eleva como un monolito que marca la ruta hispanica y patriotica de sus coetaneos. Presidente de la Academia Filipina hasta su muerte en 1960, senador, politico y patriota de altos vuelos; hispanista de primera fila, poeta, intelectual.

En las reflexiones de Don Francisco Zaragoza, Director previo de la Academia Filipina, "Recto fue un intelectual militante, nucleo y vertice del sentimiento instintivo del hispanismo y del sentimiento heraldico-historico de nuestra nacionalidad".

Recto, por el extenso y variado campo de su actividad intelectual, ha penetrado en todos los campos literarios, monopolizando la primacia. Es, con Rizal, el apice de la intelectualidad filipina.

Cuanto toca su pluma o menciona su elocuencia, lleva el sello vigoroso de su personalidad. Ha sabido armonizar todo su vasto saber para cincelarlo en frase precisa y sentenciosa.

Puede decirse que con el ha llegado el estilo y la prosa filipina a su culminacion, al saber aprisionar en bella y sugerente forma la densidad del pensamineto: fondo perfecto en expresion acabada y cenida a la idea.

Esta es la razon esencial de su limitada produccion de cuatro libros: Bajo los cocoteros (1921), El monroismo asiatico (1927), y dos obras de teatro: La ruta de Damasco (1915) y Solo entre las sombras (1917). Prefiere siempre la perfeccion y la calidad de su obra a una exuberante y desmedida proliferacion. Pudiera decirse de el lo que se cuenta de Paul Claudel: que no se halla defecto alguno en sus escritos por la incansable tenacidad en elaborarlos, siguiendo el consejo de Horacio: "versate manu diurna, versate diuturna" hasta llegar en lo posible a la perfeccion que consigue Demostenes en su oratoria, por el mismo motivo de incesante depuracion.

Desde el momento de su aparicion en la vida publica como escritor, estadista y hombre de leyes, adquiere, sin disputa, la primacia, y es noticia permanente en la opinion publica, viniendo
a ser signo de contradiccion para algunos, y abanderado de ideal patrio para los demas.

Desde sus juveniles anos se lanza a la palestra en todos los campos que se abren a su idealismo: en las paginas del libro y en las columnas del periodico, en las asambleas legislativas y en su
sitial academico, en el foro y en la tribuna, en el coloquio y en el debate. Alli esta Recto con su dialectica contundente, enfrentado a la polemica que le asedia, por la audacia de su pensamiento y la originalidad de sus ideas.

Se desenvuelve con la misma soltura y elegancia en ingles que en la lengua de Cervantes; y, naturalmente, con identico vigor en su tagalo nativo. Con Paterno y de los Santos, con Kalaw y de Veyra, creo la prosa elegante y densa de contenido, pudiendo parangonarse con los mejores escritores de la estirpe hispanica.

Vease una muestra de su incisiva y elecuente palabra en el discurso "La cruzada por el espanol en Filipinas" que iba a pronunciar en Madrid como Embajador Plenipotenciario, cuando la muerte le sorprendio en Roma cuatro dias antes, el 8 de octubre de 1960. He aqui un fragmento del discurso de tan egregio academico filipino:

"Porque si bien es verdad que la revolucion y la Republica de Malolos y la presente Republica fueron obra del pueblo, tambien es que los que las prepararon y encauzaron eran intelectuales que escribieron en castellano sus libros, sus discursos, sus panfletos y ensayos para realizar obra de doctrina y labor de propaganda."

"Porque seria tragico que llegase el dia en que para leer a Rizal, a del Pilar, a Mabini y a Adriatico, a Palma y Arellano, a Mapa y a Osmena, los filipinos tuvieramos que hacerlos a traves de traducciones bastardas. En fin, porque
el espanol es una tradicion patria que, si tiene raices en nuestra historia, tambien las tiene en las entranas de nuestra alma; y porque el espanol es el "abrete Sesamo" de la cueva encantada que guarda, como tesoros imperecedores, los mas altos pensares y los mas hondos sentires de que ha sido capaz el hombre, desde la manana de la civilizacion".


Con igual clarividencia y ardor manifiesta su pensamiento sobre el debatido tema que encarna en su estudio Monroismo asiatico escrito en 1927, cuando el autor tenia apenas 37 anos. En la serie de articulos polemicos y encendidos debates que ocasionaron su estudio, aparece la vision clara del estadista internacional que vislumbra ya los serios aconteceres de que hoy somos testigos.

En su ensayo "La independencia de Filipinas y el Equilibrio en el Extremo Oriente" dice:

"Filipinas, dada su situacion geografica, gravitara necesariamente dentro de la orbita de las grandes potencias que habran de ejercer, en el futuro, el control y la direccion de los asuntos del Pacifico. Su posicion quedara, por tanto, condicionada por el acuerdo a que estas lleguen en la disposicion de los mismos.

Si Estados Unidos, Inglaterra y los dominioss britanicos del Pacifico permiten--un supuesto remotisimo, como veremos--que se instituya una doctrina de Monroe para el Asia, el arbitro de los asuntos del Extremo Oriente sera el Japon y mas tarde, quizas China o Rusia; y, por su parte, Filipinas, con sus recursos medianamente desarrollados, y su defensa nacional inadecuada, desempenara el papel que quiera asignarla el campeon o los campeones del Monroismo Asiatico; de igual modo que las pequenas republicas del centro y sur de America, colocadas por el monroismo fuera del radio de la intervencion europea, viven a merced y conforme al liberrimo arbitrio de su poderosa vecina del norte."


Consecuente con el pensamiento de Recto, la nueva generacion filipina, insatisfecha de la orientacion sajona, trata de buscar sus rasgos y propia fisonomia, identificandose con los ideales de los patriotas e hispanistas de la generacion anterior, que siente ser latido vital de su propio ser.

Hoy dia, el foco mundial de nuestras miras es Iberoamerica.

Desde la perspectiva de Filipinas os vemos, colegas iberoamericanos, el nuevo porvenir de nuestra unidad.

Permitidme os presente esta humilde reflexion que
comparten conmigo muchos de mis compatriotas: No podria llegar a ser Iberoamerica una nacion tan grande como las superpotencias de hoy si todos nos uniesemos en una fraterna Confederacion?

Este ha side el sueno dorado de Recto y este sigue siendo nuestro ideal filipino: Vincularnos fraternalmente en una superunidad nacional, en una Patria Hispanica tricontinental, dentro de la variada multiplicidad de nuestros paises!

Quede aqui en vuestras manos el legado de Claro Mayo Recto, que es legado ancestral de nuestros pueblos, para que la semilla arrojada al surco de su fruto en sazon cuando la fortuna llame aa nuestras puertas. He dicho.


Susannah: A Canadian Premiere

Vancouver Opera presented the Canadian premiereVancouver Opera presented the Canadian premiere of Carlisle Floyd's powerful opera, Susannah, at the Queen Elizabeth Theatre last
February 1-10.

Based on the story of Susanna and the Elders from the Biblical Apocrypha, the opera tells the story of a beautiful young woman both reviled and lusted-after by the Elders of her poor, rural Tennessee village. When a group of elders spy her
as she innocently bathes naked in a creek, she becomes the target of a religious witch hunt under their preacher, Reverend Olin Blitch who, like the
tele-evangelist Jimmy Swaggart, seduces her as he tries to save her soul from eternal damnation.

Carlisle Floyd wrote the score and libretto for this opera in the fifties, inspired as were many American plays such as Arthur Milller's "The Crucible", by the stifling and hypocritical McCarthy movement.

A superb cast led by Canadian Soprano Sally Dibblee (Susannah) and American bass-baritone David Pittsinger (Reverend Olin Blitch) give an excellent rendition of this American opera accompanied by the Vancouver Opera Orchestra under Maestro David Agler.

I found Morris Panych's direction of this opera refreshing and creative. The addition of the four angels which, I believe, was not in the original script, lent an added touch to the religious/biblical content of the opera reminding us angels are always around humans. I was a bit amused, though, as were others in the audience, to see the angels naked in one scene. I believe Panych was trying something bold, symbolic and different?


American Ballet Stars Shine in Canadian
Performance


by Ross Michael Pink

The performance last January in Vancouver of "Ballet Stars of the U.S.A" was a spectacular evening of dance that showcased the grace and power of America's leading ballet dancers.Featured among the dancers was Paloma Herrera, the riveting and graceful young principal ballerina with the American Ballet Theatre (ABT), the dashing Spanish born Angel Corella of ABT, who has enjoyed a meteoric rise in the dance world and is seen as the hottest male dancer of the 1990s and
French -born Guillaume Graffin, also a ABT, who has a striking and powerful stage presence and Yuri Possokhov, a dynamic young dancer born in the Ukraine and now a principal dancer with the San Francisco Ballet who evokes frequent comparison to the young Nureyev.The evening opened with the Pas de deux form Act III of Sleeping Beauty with Graffin and Julia Kent of ABT dancing the roles. Julia Kent is an unique dancer who projects an ethereal style that is the very definition of classical dance.Possokhov danced a modern solo piece, entitled Aria, that was a world premiere. Wearing a classical white theatre mask and dancing with long, sensual movements the performance was a highlight. A brief thirty second segment danced without music was original and oddly personal. The dancer and the audience came together for a brief moment in a setting that was rendered more intimate by the absence of music.Stanko Milov, born in Sofia, Bulgaria and now a soloist with the Pittsburg Ballet and Nanci Crowley, also a principal dancer with PB danced the Grand Pas Classique. Crowley dances with a style often described as lyrical while Milov is one of the most technically precise yet graceful dancers in the ballet world today.It is a truism that dancers devote tremendous dedication and discipline to their art. Great art moves into the realm of beauty and audiences caught a glimpse of this beauty with the performance by the American ballet stars.

jueves, agosto 13, 2009

Revista Filipina (Tomo IX N° 3 y 4 Invierno-Primavera 2006)



REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo IX N° 3 y 4 Invierno-Primavera 2006
Director: Edmundo Farolán
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En este número:
Poesía Chabacana
Guillermo Gómez Wyndham
Pedro Paterno



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(Un co-tertuliano del Círculo Hispanofilipino, tiomanila@yahoo.es, nos envió esta bella poesía chabacana:)

Flor de Sampaguita
(Jasminum Primulinum)

Flora del Rosario


Su fragancia es dulce, suave y durable.
ta florece este agrupado , y mucho
vez sencillo – por eso siempre ta
usa na altar, coche y na carro
del Santo.

El mga jovencita ta ensalta en
corto rollo – masqui no tan abierto pa,
para decoracion na cabello, o na
pecho, Pero el mga avansao na
edad, ta sirve este como desodorante
por la noche. Ta pone
cerca del almohada para dale
sueño pronto.

Este es muy popular si tiempo
de graduacion, cuando mucho
ta hace guirnalda con lazo
azul y rosado – para hace
venta na aceras y mercado.

Es un honor para cada licenciado,
masqui no hay regalo, contento ya
con el oloroso quirnalda, culgao
na pescuezo, con el diploma na
su mano.

GUILLERMO GÓMEZ WYNDHAM
La carrera de Cándida (fragmento)


(El crítico catalán, Joaquín Pellicena Camacho, dice lo siguiente en el Prólogo del libro Novelas cortas, Cuentos y Artículos (Iloilio, 1921), un compendio de los escritos de Gómez Wyndham donde se incluye su más famosa novela, La carrera de Cándida: "La fuerza evocadora de las narraciones de Guillermo es tan poderosa y tiene una eficacia tan cordial que, en estos instantes no puedo apartar de mi imaginación una tarde calurosa de mes de agosto de 1905, en que recorrí por vez primera las calles de San Pedro. Y en el bullicio de la vida intensa de Barcelona, de esta Barcelona amable y clara, que después de tantos años de ausencia me ha acogido con todo su cariño de madre, persiste tenaz en la memoria y en el corazón el recuerdo de un archipiélago maravilloso - luz en las almas y en los campos luz...Y yo también, a pesar del amor con que me retiene esta dulce patria, Cataluña, siento "algunas noches, en lo mejor del sueño...durmiendo al arrullo de aquella melancólica música de playa de Oceanía, producida por el rumor combinado y acorde del mar al morir sobre la arena y de las hojas de las palmeras al ser agitadas por el viento...". Gómez Wyndham, en esta novela, muestra su protesta contra los valores norteamericanos, cuando una maestra norteamericana influye a una "cándida" pobre provinciana de la importancia del ¨women´s lib". Ésta, influida por aquélla, sigue ese camino, y termina con una "carrera" de la más vieja profesión del mundo. He aquí un fragmento del primer capítulo de esta novela:)


La isla y la provincia de X..., al sudoeste del grupo bisayo que constitutye el centro de Filipinas, cuenta, además de su capital, San Pedro, con dos o tres pueblos de esos que se llaman hoy día <> porque tienen su plaza pública ajardinada, su municipio, su mercado y por lo menos una de sus casas-escuelas de cemento aremado y pretenciosa arquitectura, ocho o diez caserones de materiales fuertes alrededor de la plaza, y hasta una docena de automóviles de propiedad particular.

Tales pueblos suelen deber su prosperidad a los tres o cuatro barrios de que son matriz, en las extensas sementeras de los cuales el aparcero y su fiel carabao sudan de sol a sol durante las temporadas de siembra y recolección para producir el arroz que dará, a él sustento miserable, a los dueños de la tierra riquezas y abundancias.

Uno de estos pueblos es Pinilían y uno de sus barrios es Ermita (llamado así porque en otros tiempos de mayor fé hubo una en él) de donde es oriunda la protagonista de esta historia, hija de uno de los aparceros más trabajadores y más ahorrativos de la jurisdicción. Cándida, que así se llama, había heredado de su padre un cuerpo fuerte y musculoso, suavizadas las líneas por la dulce tendencia femenil a la curva, y una volunad tenaz; y de su madre una cabellera espléndida que la llegaba a los tobillos y unos ojos graciosamente rasgados y un tono de ámbar claro en la piel, reminiscentes de algún lejano y olvidado ascendiente mongólico. A los trece años era una arrogante muchacha, un tipo casi perfecto de la poco llamativa pero atrayente y seductora belleza oriental, tanto más picante cuando que en ella iba revestida en sumo grado de ese gracioso aire de esquivez y dseriedad que adoptan las chicas bonitas y precoces cuando se ponen de largo y creen ver en todo hombre un importuno pretendiente digno de desdén.

En Pinilían hay escuela <> donde Cándida, después de terminado el curso de instrucción primaria en Ermita, ingresó, y donde se atrajo las simpatías de Miss Jones, la maestra americana, solterona angulosa y rubia que había dedicado todos sus entsiasmos a la causa de sufraguismo militante.

Miss Jones intimó con Cándida en pocos meses, invitándola con frecuencia a su bungalow, paseando y charlando con ella por las tardes, y prestándola todos los magazines a que estaba suscrita. Explicábala que el femenismo modernísimo en América no era únicamente asunto de conquistar el voto para la mujer, de darla la parte que en justicia le correspondía en la confección de leyes y el manejo de los asuntos públicos, puesto que esta aspiración podía ya darse por conseguida. Era también la invasión de todos aquellos campos de actividad humana que el hombre hasta hoy había acaparado convirtiéndolos en cerrado coto para su sexo. Centenares de ocupaciones, profesiones y oficios que hasta hacía muy pocos años se consideraban exclusivamente masculinos, iban cayendo rápidamente en manos de la mujer. Y esto ocurría sin que ellas se vieran precisadas, como se creía antes, a sacrificar su <> en lo más mínimo, sin que perdieran los atractivos y las ventajas que proporciona la belleza y la debilidad. No se trataba de permutar una fuerza por otra, sino de agregar a las cualidades privativas de la mujer, las de inteligencia, actividad y energía del hombre. Conseguido este resultado, ¿quién las disputaría el dominio del mundo?

Cándida a los quince años había llegado a entender el inglés, si no a la perfección, lo bastante al menos para comprender la sustancia de lo que leía. Allí estaban, en las páginas de los magazines, impresas en lujoso papel satinado e ilustradas con bellos y artísticos grabados, las heroínas del sexo. Miss A...se encontraba a los diciocho años a la cabeza de una hacienda (farm) que, debido a malas operaciones de su padre, estaba comida de hipotecas. Ella, con su superior inteligencia y educación (training), en un año convertía los semiáridos terrenos en fructífero vergel donde se daban toda clase de reproductivas cosechas. (Retrato de Miss A..., muy graciosa, vestida de farmerette, apoyada en un bieldo, y destacándose en el fondo un enorme montón de heno.) Miss V...manejaba una mina de carbón a los veinte años. Se entendía perfectamente con los mineros, sres brutales que, dominados por el encanto de la niña, nunca se atrevían a declararse en huelga. Ella misma (muy mona en la fotografía con el traje y gorro de minero que la daban un aire picaresco de <> de zarzuela), provista de pico y pala, daba ejemplo de actividad buscando y siguiendo las velas del elusivo combustible, lo que no la impedía el concurrir por las noches, pergeñada de señorita elegante y acompañada de sus jóvenes amigos y admiradores, a las fiestas y a los bailes que se dieran en varias leguas a la redonda. ...Miss D..., insigne periodista; Mrs. E...<> de un tribunal neo-yorkino; Mrs. F...,<>mayor de los bosques de Colorado, y otras y otras, a centenares, a millares, ocupando puestos que nadie hubiera soñado en adscribir a la mujer.

La lectura de todos aquellos artículos, cuentos o historietas, en que implícita o explícitamente se proclamaba, no solamente la igualdad de la mujer y del hombre para realizar todas las actividades de la vida, sino también la superioridad de aquella sobre éste en muchos casos, inflamó la imaginación de Cándida despertando en ella ese deseo de imitar, primer tributo que rinden las almas sencillas a lo que admiran. ¿Por qué no había ella de llegar a ser, con el tiempo y mediante el esfuerzo necesario, lo que aquellas resueltas y decididas muchachas del otro lado del océano, que como secretarias, taquígrafas, telefonistas, agentes de ventas, <>, abogadas, <>, etcétera, llevaban el peso de oficinas, negociados y almacenes, ganando dinero, recorriendo mundo, <>, y acabando por casarse con algún millonario, enamorado no tanto de sus encantos como de su saber, y a quien manejaban y dominaban a capricho?

Estas ideas y los planes para realizarlas, que al principio germinaron en su mente de una manera vaga y confusa, fueron arraigándose sin sentir y acabaron por tomar cuerpo y definirse clara y categóricamente cuando murió el padre, el viejo aparcero, hombre demasiado chapado a la antigua y de voluntad bastante enérgica para haber aprobado y consentido proyectos tan modernistas respecto al porvenir de su única hija. Con la madre, ignorante campesina que había sido toda su vida una sumisa bestia de carga y a quien Cándida con su relativa cultura tenía fascinada, todo fué fácil y hacedero.


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PEDRO A. PATERNO
La dalaga virtuosa y el puente del diablo


(Esta leyenda fue una de muchas leyendas, novelas y cuentos que produjo este prolífico escritor durante su larga estancia en Madrid (1871- 1894). Igual que Rizal, el autor utiliza muchos tagalismos en esta leyenda que ya se han incluido como filipinismos en el diccionario de la RAE.)

Sucedió que cierto día, una preciosa chiquilla tagala, virgen cual sampaga de la selva, se bañaba a orillas de la Laguna de Bay. Cuentan que era blanca como un rayo de luna, esbelta como una bonga, dulce como la miel de nuestras cañas. Cuentan que sus ojos eran lánguidos, sus labios carnosos y rojos, sus pómulos anchos, sus pechos divinos, sus cabellos blondos y largos, tan largos que arrastrábalos, sueltos, a flor de agua, y sus pies y manos adorables, y su andar, todo poesía y toda ella, en fin, divina y oriental. Desnuda a orillas de la Laguna, echábase tabos de goge perfumado con tanlad y cabuyao en los cabellos, amparada por las cañas, cantada por los pájaros y amada por las garzas blancas que se alzaban al aire dando tumbas, borrachas de sol.

Chapoteaba en el agua la donosa chiquilla fiando al viento y a la soledad sus virginidades y sus cantos, cuando de pronto, ante sus espantados ojos, surgió un bello "bagontao" sonriéndola. Rápida ocultó su cuerpo con sus propios cabellos, y dulcemente preguntó, asustada: ¿Quién sois y a qué venís, señor?

El "bagontao", siempre sonriente, repuso:

-Quien soy nada te importe. Que te baste, encantadora dalaga, mi elegancia y mi hermosura como patente de honor. Vengo de lejanas tierras para adorarte, para encenderte los labios con un beso de amor.

Tembló la dulce virgen al halago de las palabras tentadoras, al ademán y gentil apostura del doncel. Murmuradoras con la brisa que rodó sus palabras de eco en eco.

-¿Y me amaréis dulcemente toda la vida, poderosamente, como un dios?

-¡Como un dios!

-¡Bueno! Yo quiero antes una prueba de vuestro amor.

-Di qué quieres, pronto; en pago de toda tu vida y tu alma, en pago de tu extrahumana belleza, soy capaz de tentar al mismo Lucifer.

Quedóse ella meditando, pensando largo tiempo. El incógnito, entretanto, pisoteaba flores, todas las flore s que rodeaban sus pies.

Ella, al cabo, rompió la pausa hablando:

-Pues quiero que me hagáis un puente de piedra que parta de aquí (sitio próximo a Morong) hasta la orilla opuesta (en el pueblo de Bay) para que yo pase por él después de mi baño.

Se inclinó el bagontao. Lo haría; que se aguardase ella allí algún tiempo solamente.

Comenzó a trabajar, mientras la hermosa dalaga sonreía, sonreía pensando en lo imposible de la petición, y en la locura de aquel hombre que, denodadamente y como si se tratara de la cosa más fácil del mundo, ponía la obra en ejecución.

Ella siguió bañándose a espaldas de él, sin hacerle caseo, sin darle importancia, pensando en las burlas que le haría luego al verle jadeante y sudoroso presentarse ante ella para decirla que le había pedido un imposible, una locura. Siguió bañándose y jugando en el agua hasta que el sol, ya muy alto, la hirió las espaldas con su fuego, y ella quiso retirarse, no sin antes volver la cabeza para mirar al loco galán enamorado.

¡Horror! Quedóse lívida, sin sangre en los labios, sin fuerzas en el alma. No era visión; no soñaban sus ojos que se frotaba con las manos para ver mejor sobre el agua, a pocos pasos de ella, gentil y bello, se alzabe el primer arco del puente.

¿Qué hombre era aquel? No podía ser un yazato, un ángel. Era un deva, un espíritu malo. No podía ser otro que el mismo Lucifer. ¿Quién sino podía, en menos de un cuarto de hora, formal aquel arco portentoso?

La dalaga sintió miedo, terror, y sin hacer ruido, para que él no la oyera, para que él no la viera y la apresara, tomó con precaución su traje aromatizado con hojas de cabling y raíces de mora, y huyó, huyó, a través de los ríos y esteros hasta llegar a Bae y refugiarse en su simbahan.

Poco después llegaba el deva, el diablo, que no era otro que el gentil galán enamorado. Llegó persiguiéndola, pues al poco tiempo de ella huir notó su burla; pero se estrelló contra los muros de la casa de Bathala, inaccesibles a él.

Y se sentó sobre una piedra aguardando. Pasaron horas y horas.

Entonces el diablo comenzó a pensar si hubiera sido mejor haber tomado como disfraz el cuerpo de la mujer, soberana artista de la seducción; pues en su preciosa frente está escrita la palabra misterio, y su cuerpo ondulante es instrumento maravilloso de finura y vaiedad: Si el hombre tiene diez miradas, la mujer, ciento. Si el hombre tiene una sonrisa, la mujer, mil. La voz del hombre, si es sonora, a la par es grosera, mientras que la de la mujer siempre más delicada, tiene medios tonos y cuartos de tono, que reproducen, como otros ecos, todas las vibraciones del corazón y de la inteligencia.

Luego el diablo contemló sus alas: y pensó en hembras de las aves de rapiña, que son superiores a los machos, por su enería muscular y por su mayor magnitud.

La hembra del lawin, del halcón, es mayor que el macho. La hembra del limbas, del águila, es mucho más fuerte que su pareja. Entre los insectos, las hormigas y las arañas justifican también esa superioridad femenina. En las colmenas de las abejas, los padres se ven dominados, alimentados, perseguidos y muertos por las madres.

Ante el rápido vuelo de semejantes ideas, el diablo tomó la forma de una babaylana, sacerdotisa de los templos visayos. Alta, esbelta, ondulante para gustar, fina, pulida, rítmica, flor suprema de una raza para seducir con labios de besos, de risas, de galanterías exquisitas para saborear, con fisonomía bella y simpática, seductora a fuerza de ser expresiva, en pocas palabras, todo un hechizo, a un tiempo perla, flor, ave y serpiente para embelesar. Por esto, la dalaga inocente; ingenua, como viera a la babaylana por las rendijas del simbahan, quiso abrir la puerta para tratar a tan guapa y graciosa visaya. Pero las sacerdotisas de Bathala se opusieron. Porque éstas conocieron que era una falsa babaylana, por dos motivos: por su coquetería de arremangarse las faldas, y por su arte de mover el escote de la camisa, en que se muestran tan finas y delicadas, tan maestramente embelesadoras las dalagas filipinas compitiendo en chic con las más elegantes parisinas. Por lo primero, es decir, por el modo de arremangarse las faldas que movía con gracia, con elegancia y encanto, mostraba una pierna torneada, empolvada de arroz blanco, produciendo el efecto de una media de nuestros presentes días, bien estirada, que daba encanto a sandalias elegantísimas de oro; pierna espelta y flexible, apareciendo y desapareciendo a medias entre encajes y ribetes de ropas interiores, como escondiéndose el nido de amor, pierna perfecta y de excelente modelado que incitaba a delicias sensuales. Por lo segundo, ó sea, por sus ademanes de mover y manejar el escote de la camisa, mostraba con refinada ciencia la curva suave de los senos firmes y eréctiles, que ahuecan deleitosamente el festón tentador. Eran refinamientos del mundo social tagalo, eran ademanes no usados en los altares "bathálicos", tan astutamente seductores y atractivos, tan lascivos y peculiares, que ponían el pensamiento fijo en el pecado y no podían menos de hacer caer en el mundo voluptuoso, de empujar al abismo pasional. Eran ciertamente, como decía San Antonio Abad, ciencia y arte, modos y ademanes propios del mismo diablo. He aquí porque le conocieron las sacerdotisas de Bathala.

El diablo esperaba horas y horas la salida de la dalaga; al fin, desesperado, arrojando fuego y azufre por ojos y labios, haciendo retemblar la tierra bajo sus plantas, el diablo tomó una bárbara resolución.

Comenzó a cavar tierra y tierra. La Laguna que rodeaba el simbahan fue acercándose a él, acorralándolo impetuosamente, formando una ajorca de olas: casi no había tierra a su redor; las aguas horadaban las piedras y los altos muros oscilaban en sus bases. Por fin tembló la mole y ante la noche sin estrellas y la azul laguna que rebramaba, bajo un ruido infernal y estruendoso, se desplomó el simbahan sobre las aguas.

Mas el diablo no pudo conseguir a la dalaga que se consagró en los altares, haciéndose sacerdotisa de Bathala. El dios tagalo la había oído en su oración fervorosa y sobre una nube la transportó a su hogar. El diablo, loco de furia y de despecho, se partió las alas en una piedra; y desde entonces sin poder volver al casamaan (infierno) anda fugitivo y errante por las aguas convertido en caimán, abuelo de todos los caimanes que un día inundaron la Laguna de Bay.

Esta es la leyenda lagunense, amigo lector, que oirás a todo viajero contar, si vas en el vapor correo por la Laguna de Bay, en dirección a Pililla (Provincia de Morong, hoy Provincia de Rizal), viendo todavía con tus propios ojos el primer arco de ese puente llamado Puente del Diablo y si vas, también en el vapor correo, por la orilla opuesta de la misma Laguna en dirección a Pagsanjan (Provincia de Laguna) tus ojos contemplarán a flor de agua, junto al antiquísimo pueblo de Bay, los restos del simbahan derrumbado.

Y sí, dijeres ser comento, como me lo contaron, te lo cuento.

Revista Filipina (Tomo IX N° 1 y 2 Verano-Otoño 2005)



REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo IX N° 1 y 2 Verano-Otoño 2005
Director: Edmundo Farolán
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En este número:

Editorial: Círculo Hispanofilipino
UN MÉDICO FILIPINO DE ORIGEN VASCO EN MONTEVIDEO EN LOS ALBORES DEL SIGLO XIX
Por el Dr. Enrique Javier Yarza Rovira
T.M. Kalaw :Hacia la tierra del zar (1908)
Un joven filipino, Teodoro M. Kálaw,
observa de cerca el ignominioso imperio de Alejandro II
Por el Dr. Manuel García Castellón
AMERICANIZACIÓN
Por Tedoro M.Kalaw



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EDITORIAL: Círculo Hispanofilipino

El julio de este año, antes de volver a Vancouver, visité a Andreas Herbig, fundador del Círculo Hispanofilipino, para conocer al Dr. A. de Toro de la Universidad de Leipzig. Los tres hemos hablado sobre la posibilidad de ofrecer un curso sobre la linguística y literatura hispanofilipina en Leipzig, y también en Dresden, donde, el año pasado,di una conferencia el 28 de abril en la Universidad de Dresden. Pero como siempre, las universidades de Alemania y alrededor del mundo carecen de fondos, y siempre dicen que, si no te quieren invitar, tienen "otras prioridades más urgentes" para sus fondos.

Pero el tema más importante de que Andreas y yo charlamos era el problema del Círculo. Insultos personales, temas que no tienen nada que hacer con los objetivos del círculo, es decir, lo de enaltecer la lengua y cultura hispanofilipina en Filipinas, y otros remedios y sugerencias. Pero, como siempre, nadie hace caso a las sugerencias, pero la buena noticia es que el círculo permanece muy activo, a pesar de las tonterías y cuentos tártaros de algunos miembros.

Andreas sugerió que escriba una carta a los miembros, en inglés y en español, lo cual hice, pero no hubo ninguna reacción, excepto por el Dr. Yarza Rovira y D. Guillermo Gómez que confirmaron las sugerencias que hemos hecho con Andreas.

Acabo de volver de Manila donde me visité con parientes y amigos. Mi amigo Guillermo me invitó a comer en un excelente comedor español, cerca de su studio de baile. Nos hemos reunido también con Dr. Zialcita y D. Jose Perdigón para hablar de los problemas del círculo. Dr. Zialcita propuso una página enlazada con el sitio del Círculo donde los nuevos miembros podrían encontrar informes sobre el Círculo.

Nuestro amigo, mi webmaster Jose Lagman, se desapareció otra vez, y por eso, para mantener esta página, lo he vuelto a este sitio de AOL.

Tenemos dos artículos en estos números. Por falta de ayuda y contribuciones a esta página, hemos decidido publicarlo dos veces al año, combinando los números, los de Verano y Otoño en esta tirada, e Invierno y Primavera en la próxima. Gracias por sus cartas, y en el próximo número, las publicaremos. EF


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UN MÉDICO FILIPINO DE ORIGEN VASCO EN MONTEVIDEO EN LOS ALBORES DEL SIGLO XIX
Por el Dr. Enrique Javier Yarza Rovira

INTRODUCCIÓN.

El presente trabajo es fruto de un hecho casuístico. Un día, como tantos otros, investigando en los libros matrimoniales del archivo de la Curia Metropolitana de Montevideo (Iglesia Matriz), me encuentro en el año 1807, con la siguiente curiosidad: una partida matrimonial de un filipino de orígenes vascos, súbdito de la Corona española. Ante este exótico hallazgo, decidí tomar nota y atesorar la información, con la certeza de que algún día podría realizar alguna investigación al respecto. Inmediatamente y sin dilaciones, consulté a la monumental obra de nuestro gran maestro D. Juan Apolant: "Génesis de la familia uruguaya" (1), una verdadera Biblia, para todos los que nos abocamos a esta disciplina.

Con mucha satisfacción, descubrí que ya Apolant había relevado a este filipino en la citada obra, lo que me permitió conocer algunos datos respecto a su descendencia.

Cumplida esta primera etapa, resolví acudir a la sabiduría de nuestro presidente vitalicio el Prof. Ricardo Goldaracena con la esperanza de obtener alguna otra referencia de utilidad. Lamentablemente, la respuesta que obtuve, no fue en un primer momento, halagüeña. Ante mi requerimiento, Ricardo me contestaba el día 1 de setiembre de 2002, lo siguiente: "No me siento para nada culpable de no saber nada sobre tus Vizcarra filipinos. Los culpables son ellos por no haber dejado huella perdurable en la Historia del país (algún gobernante, algún universitario, algún académico). La genealogía es la mejor escuela de democracia, pero ello sólo es cierto cuando comprobamos que los antepasados de los Mendilaharsu, de los Lacalle, de los Sanguinetti o de los Batlle, son iguales a los antepasados de todo el mundo".

Estas lapidarias palabras me acongojaron sobremanera, pero en mi fuero íntimo -llámese sexto sentido u "olfato genealógico"- intuía que algún día iba a tener noticias de este ansiado personaje. Me negaba a pensar que un filipino venido a estas remotas tierras, no hubiera dejado ningún rastro. No pasaron muchos días, fueron exactamente tres semanas, antes de recibir la buena nueva. Una mueca del destino había iluminado a nuestro Prof. Goldaracena quien, en aquella oportunidad, me dirigió para mi solaz, la siguiente misiva:

"Estimadísimo Enrique: Desvelado, como me suele suceder a menudo, me puse a revisar mis apuntes de escrituras del Cabildo y encuentro la siguiente referencia que te puede interesar: El 21 de mayo de 1830, Mauricia Pardo, natl. y vec. de Montº, c.c. Pedro Sarrasqueta de Olave (ausente desde 1824), vendió con licencia judicial una casa, herencia de su madre, en la calle de San Ramón, a Juana Zapata, en mil pesos. Para obtener la licencia judicial, se hizo una información "de pobreza y enfermedades". Ella vivía en casa de su esposo, del alquiler de algunos cuartos. Entre otros, certificó el "Doctor León Viscarra, segundo Cirujano del Hospital de Caridad".

(Protocolos del Cabildo de Montº, 1830, tomo I, fº 307)
Habrá que seguir revisando la historia del Hospital y de la medicina.
Un abrazo: Ricardo".

De esta manera, y gracias a los desvelos de nuestro hoy desaparecido presidente vitalicio, veía confirmadas mis primeras intuiciones. Sólo restaba indagar en fuentes bibliográficas y en otros repositorios documentales.
Para comprender mejor el ambiente hogareño y la época en que le tocó vivir al doctor León Vizcarra, brindaremos a continuación una breve sinopsis histórico-genealógica de las islas Filipinas, así también como una somera reseña de la presencia vasca en esas lejanas y prístinas tierras.

LAS LEGENDARIAS ISLAS FILIPINAS, "LA PERLA DEL ORIENTE".

El historiador filipino Teodoro Agoncillo, describió el país con estas palabras: "Un vistazo al mapa de Asia suroriental muestra que las Islas Filipinas ocupan una posición estratégica. Se encuentran un poco por sobre la línea del Ecuador, al sudeste de la costa del continente asiático. El archipiélago filipino, constituido por más de 7.000 islas e islotes, tiene tres divisiones geográficas: Luzón, Visayas y Mindanao -Sulú, con una superficie terrestre total de casi 300.000 kms.2, cruzada por cordilleras y drenada por pequeños sistemas fluviales".
Prosigue Agoncillo: "Los filipinos son una mezcla de razas, de Oriente y Occidente, aunque descienden mayormente de la raza malaya. Siglos de contacto con los países asiáticos y casi cuatrocientos años de dominación por potencias occidentales han hecho del filipino un asiático en vestimenta occidental...". (2)
Desde el punto de vista español, Filipinas - al igual que Oceanía- en su cultura, en su historia y en su lengua, es una prolongación de América.

Desde que Cristóbal Colón inició su viaje en 1492, su meta final era acceder a las Indias y abrir para la corona de Castilla un nuevo camino para acceder a las riquezas de las especierías. En este derrotero, se vieron enfrentados los dos reinos ibéricos: Castilla y Portugal, las dos potencias marítimas más importantes de la época.

Las expediciones portuguesas de descubrimiento, habían comenzado varias décadas antes que las españolas. En efecto, desde 1487 con el descubrimiento del Cabo de Buena Esperanza, la meta invariable de los portugueses era alcanzar el Lejano Oriente y establecer entre éste y Europa un comercio marítimo directo. Con ese designio, Vasco da Gama realiza su viaje a la India (1497-1499) y en 1512 se produce la travesía de Antonio de Abreu, desde Malaca a las islas de las Especierías (Célebes, Molucas y Timor), meta final de los descubrimientos. El mismo objetivo fue perseguido con tenacidad, aunque con cierto retraso, por los castellanos y por una ruta más incógnita y difícil, la del oeste. Así Colón se propuso alcanzar las costas de Asia, e incluso murió con el convencimiento que las había descubierto. Para encontrar la ruta oceánica oriental hacia el Asia, habrá que esperar hasta 1513, con la expedición de Núñez de Balboa al Mar del Sur. Desde América, Balboa atraviesa el istmo de Panamá, descubre el Océano Pacífico, un año después que Abreu lo descubriese en Oriente.

Poco después Magallanes y Elcano navegaron por todo el Pacífico, de punta a punta en 1521, año en que llegaron a las islas Marianas y Filipinas -a las que denominó San Lázaro -, en su primera circunnavegación del globo, que constituyó la mayor hazaña de toda la humanidad, y que trajo consecuencias de enorme envergadura: la comprobación de que la Tierra era redonda, de que era una y de que todos pertenecíamos a un mismo mundo, a un mismo planeta y por tanto, podíamos estar en contacto directo unos con otros. Este es el antecedente más remoto, a mi juicio, de la hoy denominada "globalización".

En este preciso momento es cuando España y Oceanía -y por ende Filipinas- entran en contacto. Los portugueses denunciaron la intromisión de Castilla, en lo que por el Tratado de Tordesillas de 1494, consideraban tierras de su influencia. Para solucionar estas controversias, se firmó un acuerdo en Zaragoza en 1529, mediante el cual la corona castellana, cedía por 350.000 ducados oro las Molucas o Especierías a Portugal, y éste reconocía la soberanía española en Filipinas.

Mientras tanto, Hernán Cortés escribía al Emperador Carlos V desde México, con intenciones de dirigirse al Oriente. Los proyectos de Cortés fueron continuados por Pedro de Alvarado, quien fijó la base de Acapulco como puerto americano de conexión con Oriente y exploró más extensamente las costas del Pacífico.
En 1542 Ruy López de Villalobos realizó una expedición encargada por el Virrey de Nueva España, D. Antonio de Mendoza, y llegó a las islas de San Lázaro que había descubierto Magallanes y las rebautizó con el nombre de Filipinas en honor al príncipe Felipe, futuro Felipe II.

Para buscar la "vuelta del Poniente", se articula todo un plan de conquista, que nada tiene que ver con las expediciones codiciosas e improvisadas de la primera hora. Según el plan trazado desde Nueva España, todo debe estar regulado y para ello surgen las llamadas Instrucciones, auténtico cuerpo legal o Código. La Real Audiencia de México encomienda esta tarea a Miguel López de Legazpi, este gran hombre, prudente escribano vasco que después de dedicar tres cuartas partes de su existencia a servir a su Rey y a su Dios y crear una familia cristiana, abandonó todo para navegar, conquistar y gobernar las islas de un inmenso archipiélago. En carta que él mismo dirige a su Rey se desprende la forma en que conquistó la isla de Luzón y su actitud en la empresa "procurando que a la pujanza del Capitán valeroso no cediese un ápice la rectitud del Magistrado ejemplar" (3)

En 1565 la expedición liderada por Miguel López de Legazpi, estableció el primer asentamiento español en Cebú. En 1571 Legazpi fundó Manila, como ciudad principal del reino de Nueva Castilla. Los españoles se encontraron frente a dos tipos de población indígena: por un lado había musulmanes, súbditos del sultanato de Borneo, del de Joló, o de otros jefes mahometanos, quienes habitaban mayormente las costas de la isla grande de Mindanao. También había tribus montañesas y asentamientos playeros y ribereños de naturales, que rendían culto a sus ancestros, a sus ánimas y que creían en un dios único, Bathala.

Los moros se resistieron siempre a la presencia castellana, siendo en los segundos quienes los españoles encontraron desde un principio, bastantes conversos y celebraron pactos de amistad y alianzas militares.

La clave del éxito de la colonización española fue la conversión religiosa de los indios. Los indígenas eran tribus esparcidas entre las islas, que vivían del comercio mercantil, la agricultura, pesca y caza, eran pacíficas y creían en la vida después de la muerte. Así pudieron reconciliar fácilmente sus creencias con el cristianismo. Los misioneros jesuitas llevaron a cabo su labor con asombroso fervor y sistematicidad. Al respecto, en el año 1668, el misionero jesuita Padre Francisco Ignacio Alsina anotó: "Sesenta años ha, ya cumplidos, que se comenzó a fundar esta nuestra cristiandad de los bisayas (que 100 ha que comenzó la primera vez en Zibu), y desde el principio estuvo, y está, debajo de la enseñanza de los Padres de Nuestra Compañía con tan buen efecto que... muchos años ha que no se halla en las islas de nuestro ministerio un solo infiel que por la gracia divina y diligencia de los primeros misioneros, en 20 años se baptizaron todos sino cual o cual que se escondió en los montes. Fueron a los principios los baptizados en este ministerio, en dicho espacio de tiempo, entre chicos y grandes, unos 60 mil, poco más o menos". (4)

Entre la llegada de Legazpi y la liberación proclamada en 1898, mediaron casi tres siglos y medio de vida colonial hispanofilipina, y se forjó así la identidad de la nueva nación en el triple mestizaje castellano -malayo - chino.

La aceptación del rey de Castilla como soberano unificó a los isleños hasta entonces enfrentados entre sí. Los naturales aceptaron convertirse en vasallos del rey de Castilla porque los españoles les llamaron "hermanos" y prometieron protegerlos y defenderlos contra los musulmanes, quienes los llamaban "cautivos". Durante este período las islas Filipinas dependieron administrativamente del Virreinato de Nueva España y su economía estaba supeditada a las remesas de plata que anualmente le enviaba ésta, así como al comercio de galeones. Este encuentro y comunión se materializó con la evangelización, la conversión del indígena a la religión católica, sin la cual, España no hubiera podido mantener su presencia en el archipiélago. Un buen ejemplo tipifica esta misión evangelizadora de España: cuando en cierta ocasión, los cortesanos le dijeron a Felipe II que la conquista de Filipinas, costaba mucho dinero sin rendir nada en cambio, el adusto rey repuso: "Si no bastasen las rentas de Filipinas y de Nueva España a mantener una ermita, si más no hubiere, que conservara el nombre y veneración de Jesucristo, enviaría las de España con que propagar el Evangelio...". Y esa misión evangelizadora se ha cumplido cabalmente, puesto que hoy en día, a pesar de la introducción del protestantismo por los Estados Unidos, la religión católica constituye la fe inmaculada más del 80% de los filipinos.

LA PRESENCIA VASCA EN FILIPINAS.

Nada de extraño tiene la presencia vasca en Filipinas desde la primera hora. El pueblo vasco acompañó desde el inicio los descubrimientos ultramarinos de la corona. Vasca fue la nao capitana de Colón y vasco su armador y maestre de la flota: el cartógrafo Juan de la Cosa, quienes con otros siete marineros de la misma nación figuró entre los que primero pisaron el Nuevo Mundo. La presencia vasca en las islas del Poniente se remonta al descubrimiento mismo de esas islas, por la expedición de Magallanes- Elcano de 1521.

Nuevos aportes vascongados vendrán, en 1565, a partir de la expedición de D. Miguel López de Legazpi y Guruchaga, nacido en Zumárraga, provincia de Guipúzcoa. A partir de entonces, muchos vascos se trasladarán de la montañosa Euskadi, buscando un mejor porvenir en las tierras de Oriente. En la expedición de Legazpi lo acompañaban varios de sus compatriotas y familiares: fray Andrés de Urdaneta, natural de Ordizia (Villafranca) en Guipúzcoa; Martín de Ibarra, maestre; Andrés Mirándola, sobrino de Urdaneta; Felipe Salcedo, nieto de Legazpi; Martín Goti, capitán; el alférez vizcaíno Andrés Ibarra; fray Andrés Aguirre y fray Martín de Rada, entre otros.

Interesa resaltar también los aportes de Domingo de Salazar, primer obispo de Filipinas; el franciscano Melchor de Oyanguren que fue el primero en realizar un estudio del tagalo comparado con otras lenguas; fray Miguel de Aozaraza, natural de Oñate, mártir de la fe en 1637 en Nagasaki; el gobernador Guido de Labezarri, sucesor de Legazpi; Lorenzo de Ugalde, general guipúzcoano que luchó en el siglo XVII contra la armada holandesa; Francisco de Echeveste, general de las galeras de Filipinas y embajador del rey de España en Tonkín; Tomás de Endaya, constructor naval en Cavite; Francisco Esteibar, que combatió por mar y tierra a chinos e ingleses en el siglo XVII; el gobernador Simón de Anda y Salazar quien, en 1768, solicitó al rey la instalación de colonos para poblar el archipiélago; o los mercaderes vascongados de la Compañía Guipuzcoana y la Compañía de Filipinas (1785) que crearon una red de intercambio permanente entre sitios tan distantes como Manila, Calcuta, Bombay, Acapulco y Callao, nombres éstos que engrandecieron a España.

La vida en Filipinas para los españoles en general y los vascos en particular, significó privaciones, sacrificios y continua exposición, no sólo por las enfermedades propias de la zona tórrida, sino también por los ataques de los enemigos: chinos, ora malayos mahometanos, ora malayos gentiles. Los que se arriesgaron a ir, tenían que ser hombres de temple aventurero y nada mejor que los vascos para desempeñar esta misión.

Muy ilustrativas son las palabras del historiador español Wenceslao Retana y Gamboa (1862-1924): "Si España mandó a Filipinas buena parte de su hez, esa hez de valía amén de no poca de su sangre, el idioma castellano, la religión católica y las tradiciones urbanas dejó espíritu por virtud del cual el dilatado mundo de los malayos transformóse un pueblo que vino a ser infinitamente superior a los demás pueblos similares..." (5)

Entre este contingente proveniente de las provincias vascongadas, es de suponer que la familia Vizcarra, antepasados de nuestro biografiado, se haya avecindado en Manila durante el siglo XVII. Lamentablemente no disponemos de medios ni recursos como para realizar una investigación "in situ" en estas lejanas tierras. Infructuosos han sido hasta el presente los intentos del suscrito por conocer la ascendencia de este aventurero.

Volviendo al linaje Vizcarra y concretamente a León, no vacilamos en afirmar su origen hispano. Descartamos "a priori" toda relación inmediata con las etnias indígenas malaya o china, los dos substratos vernáculos del mestizaje filipino a la llegada de los españoles.

Dos pruebas irrefutables nos llevan a esta conclusión: en primer lugar el tratamiento de "don" en los asientos parroquiales de la Iglesia Matriz de Montevideo y en otros documentos que aluden a su actuación como médico. En segundo lugar, el común de los filipinos de esa época y muy especialmente los indígenas no utilizaban apellidos. Era costumbre y tradición llamarlos con un nombre de pila, casi todos derivados del santoral católico. Sólo los criollos y descendientes de peninsulares utilizaban apellido. Esta diferenciación no nos debe sorprender ya que nuestros indígenas, salvo raras excepciones, tampoco utilizaban apellidos. Más aún y con mucha mayor gravedad, a las mujeres portuguesas y brasileñas de la época y hasta el siglo XIX, tampoco llevaban apellido tal cual sucedía en Roma. Para la asignación de los apellidos en Filipinas habrá que esperar hasta 1849, fecha en que el Gobernador Narciso de Clavería y Zaldúa, otro vasco, imponga la obligatoriedad del onomástico a los naturales. Con tal propósito se publicó un catálogo con apellidos más utilizados en España que apuntaba a una doble finalidad: en primer lugar, poner un poco de orden en el censo de población; y en segundo lugar, no tan altruista, no era otro que facilitar el cobro de impuestos.

El caso de nuestro personaje es bien claro. Siempre tuvo en posesión de apellido, él y su familia, por lo que nos permite aseverar su origen criollo.

LEÓN VIZCARRA: DE FILIPINAS A MONTEVIDEO. SU ACTUACIÓN PÚBLICA.

Manila, la capital de Filipinas, fue el emporio de la expansión del comercio y del florecimiento del conocimiento occidental en el Lejano Oriente.


En 1571 los jesuitas construyeron el "Real Colegio de San José" y en 1594 los franciscanos fundaron el "Colegio de Santa Potenciana", ambos establecidos por orden del rey Felipe II. En 1611 los dominicos fundaron el "Colegio de Nuestra Señora del Santísimo Rosario" y la Universidad de Santo Tomás que fue agraciada posteriormente con el título de "Real" y "Pontificia".

En cuanto a medicina se refiere, la misma estuvo a cargo de las órdenes religiosas (agustinos, jesuitas, franciscanos o domincos). Los franciscanos mandaron erigir en 1564 el primer hospital denominado "Hospital Real". En 1587 los dominicos fundaron un centro médico importante en Tondo, "Hospital de San Gabriel", que fue demolido en 1744. En 1596, el franciscano Juan Clemente fundó el "Hospital de Santa Ana", que más tarde fue el "Hospital de San Juan de Dios" y actualmente lleva el nombre de "Hospital de San Lázaro", y es el hospital más viejo de todo el Oriente.

Es muy probable que Vizcarra fuese diestro en el arte de curar, aprendido de los religiosos que dominaron la vida cultural y espiritual de las Filipinas durante el período hispánico. El perfeccionamiento profesional sumado a la "inquietud atávica" propia del alma vasca, seguramente hayan sido los motivos de la partida de su tierra ancestral.

De acuerdo a las informaciones recibidas por nuestro amigo y colega D. Hernán Lux-Wurm, que mucho agradecemos, tanto en Filipinas como en el Río de la Plata existían hospitales y farmacias a cargo de frailes, y funcionaba la Facultad de Medicina para expedir certificados de suficiencia para cirujanos, pero jamás como médicos. En ninguno de los documentos que hemos consultado (salvo en el censo de Montevideo de 1850) se lo titula a Vizcarra como "médico", sino que siempre figura como "sirujano".

Esto es concluyente. Ningún verdadero médico de su tiempo dejaría pasar esa diferencia.

En esa época no existía Cátedra de Medicina, ni en las Filipinas ni en la Universidad de Lima o Chuquisaca. En el siglo XVIII se estudiaba solamente medicina en Bologna, París y Ratisbona. Vizcarra era como todos (incluso el padre de Cervantes en el siglo XVII), un simple y humilde cirujano; dicho en otros términos, un simple práctico en el arte de curar, y como tal ejerció en la Banda Oriental, su tierra de adopción.

Habrá que esperar hasta después de la Guerra Grande (1838-1851) para que exista la Universidad en nuestro país y que todos los cirujanos se presentaran a la Junta de Higiene para obtener el título de médico. Tal parece haber sido el caso de Vizcarra, quien figura en el censo de 1850 por primera vez como "médico del ejército".
Resulta muy difícil seguir su periplo desde Manila a Montevideo. Seguramente viajó en el Galeón de Manila, nave que surcó por más de 250 años el Pacífico, en un tráfico ininterrumpido entre Manila y Acapulco. Era entonces la Nueva España una potencia marítima, como herencia de los esfuerzos y la entrega de los demás marinos vascos que lo hicieron posible. A la llegada del Galeón a Acapulco, salía otra flota con destino al Mar del Sur, y no es difícil imaginar el traslado de nuestro personaje al Río de la Plata, máxime teniendo presente que Montevideo era la sede del Apostadero Naval español en el Atlántico sur.

Recordemos también, que ya se encontraba en plena vigencia el Reglamento de Libre Comercio promulgado por el rey Carlos III en 1778. Esta disposición, fruto de la influencia del despotismo ilustrado francés, permitió la liberalización del comercio indiano entre todas las regiones del Imperio Español.
Una vez afincado Vizcarra en Montevideo, se dedicó, como dijimos, al ejercicio de su profesión de cirujano (médico). De acuerdo a los datos proporcionados por el Dr. Fernando Mañé Garzón, a quien mucho agradecemos, logramos extraer una síntesis de su actividad profesional compendiada en el voluminoso trabajo del Dr. Rafael Schiaffino.

"Inicialmente fue practicante del Hospital de Caridad entre 1807 y 1825, dependiendo de la sanidad naval a la que pertenecía. Su actuación fue muy destacada y eficaz, actuando como idóneo cirujano con el real beneplácito al punto que se le llegó a nombrar cirujano con la promesa pasadas las circunstancias del momento se sometería a las pruebas respectivas.

No fue sin embargo de esta opinión José Pedro de Olivera, máxima autoridad médica al inicio de la dominación Luso- brasileña que le negó tal cargo." (6)

Sabemos que residió en Montevideo por lo menos hasta 1832. Testimonio de ello lo constituye el siguiente documento emanado de los Protocolos del Cabildo montevideano, datos proporcionados por nuestro amigo y maestro recientemente fallecido, Prof. Ricardo Goldaracena, cuyo tenor es el siguiente:

"El 21 de mayo de 1830, Mauricia Pardo, natl. y vec. de Montº, c.c. Pedro Sarrasqueta de Olave (ausente desde 1824), vendió con licencia judicial una casa, herencia de su madre, en la calle de San Ramón, a Juana Zapata, en mil pesos. Para obtener la licencia judicial, se hizo una información "de pobreza y enfermedades". Ella vivía en casa de su esposo, del alquiler de algunos cuartos. Entre otros, certificó el "Doctor León Viscarra, segundo Cirujano del Hospital de Caridad". (7)

Aún en el año 1832 continuaba desempeñándose en Montevideo como segundo cirujano del Hospital de Caridad (hoy Hospital Maciel). Hemos accedido (gentileza del colega Jorge Ferreira), a dos listas del Hospital de Caridad en que figuran sus empleados con sus correspondientes salarios. En el mes de diciembre de 1831, D. León Vizcarra, 2º cirujano, recibió una paga de 30 pesos. Al año siguiente, en el mes de agosto, recibió 36 pesos por el mismo concepto. (8)

En el mismo año, lo encontramos residiendo en Durazno. En el año 1832 el doctor León Vizcarra, cirujano, fue empadronado junto a su familia entre los vecinos residentes en la 1ª. Sección, más precisamente en la villa de San Pedro de Durazno. El censor anotó lo siguiente:

"Dn. León Viscarra, 56, Filipinas, blanco, casado, sirujano.
Da. María Echabarría, 53, or, blanca, casada.
Nicolás Viscarra, 20, or, blanco, soltero, sangrador.
Ciriaco Viscarra, 14, or, blanco.
Damiana Viscarra, 18, or, blanca, soltera.
Mauricia Viscarra, 13, or, blanca.
Martiniana Viscarra, 11, or, blanca.
Carmelita Viscarra, 9, or, blanca.
Josefa Viscarra, 7, or, blanca.
Carlota Viscarra, 5, or, blanca.
Total: 10 personas." (9)

También el historiador duraznense Huáscar Parallada, nos ilumina el camino. Dice este investigador al respecto: "En junio de 1835 era el único médico que había en el pueblo (de San Pedro del Durazno). Constató las lesiones que había padecido (por malos tratos de su ama) una chinita de Manuela Mansilla" (la concubina del Cnel. Andrés Latorre). (10)

Una investigación más concienzuda nos obligará a investigar en los expedientes judiciales y protocolos duraznenses, lugar donde vivió junto a su familia y ejerció su profesión entre 1832 y 1836. Este período coincide precisamente con el primer gobierno constitucional de Fructuoso Rivera que tuvo su centro de poder en San Pedro de Durazno, lo que nos permite suponer que Vizcarra fuera trasladado a Durazno por orden presidencial para servir como médico en el ejército.

Al comenzar la Guerra Grande, ya se había trasladado con su familia nuevamente a Montevideo.
En dicha ciudad vio partir de este mundo a su mujer en el día 23 de setiembre de 1846: "de sesenta años y casada con León Vizcarra: murió hoy de muerte natural" (Iglesia Matriz, L° XII fo. 66).
Pocos años después, el 9 de marzo de 1850, fue censado junto a su familia en un Padrón de Montevideo, residiendo en la 5ª. Sección, (que comprendía las manzanas 11, 10, 9, 8, 137 y 137 bis). El Teniente Alcalde anotó en dicho documento los siguientes datos:
5ª Sección, Manzana 7ª
Uruguay N° 124:
Dn. León Viscarra, varón, 70, España, viudo, médico de Ejer.to. [Ejército]
Da. Damiana Vizcarra, hembra, 33, oriental, viuda.
Da. Martiniana Vizcarra, hembra, 25, oriental, soltera.
Da. Carmen Vizcarra, 23, oriental, soltera.
Da. Josefa Vizcarra, 21, oriental, soltera.
Juan Chevestre, varón, 9, oriental.
[Firma: Justo Viera.] (11)

Nótese bien que en ese año (1850) es la primera vez que Vizcarra aparece con el título de médico. Es probable que lo obtuviera de la Junta de Higiene en mérito a su trayectoria como "cirujano". Como curiosidad mencionamos que el censor anotó "España" en lugar de Filipinas como lugar de origen de Vizcarra. Esto tampoco nos debe sorprender ya que en la época colonial los criollos hispanoamericanos y filipinos eran conocidos como "españoles".
Sabemos que Vizcarra era el médico del Ejército nacional y que alcanzó el grado de Teniente Coronel. Sus hijas Josefa y Martiniana Vizcarra se presentaron el 19-I-1872 a las autoridades militares correspondientes reclamando el importe de un mes de la pensión que percibían luego de la muerte de su padre y no les había sido abonado. (12)

Una década más sobrevivió nuestro biografiado a su compañera. En los libros de la Iglesia Matriz también encontramos asentada su defunción acaecida en el mes de setiembre del año 1856. A continuación transcribimos la partida de óbito: "En ocho de setiembre de mil ochocs. cincuenta y seis, yo el infraescrito Cura Rector de esta I.[Iglesia] Matriz, dí sepultura Eclesiástica al cadaver de D. León Vizcarra, edad setenta y siete años, natural de las Islas Filipinas, viudo de Da. María Echevarría: falleció hoy de muerte natural. Por verdad lo firmo. Santiago Estrázulas y Lamas"(13)

Infructuosas han sido hasta el momento las pesquisas tendientes a encontrar su postrimera voluntad. Hasta el presente no hemos podido ubicar su testamento, si es que éste alguna vez fue otorgado.
Estamos convencidos que en el momento menos pensado, encontraremos nuevas evidencias que permitan develar estas incógnitas y completar la investigación de este curioso personaje.

SU MATRIMONIO Y DESCENDENCIA.

Basamos la hipótesis de nacimiento de León Vizcarra en el último cuarto del siglo XVIII (entre 1776 y 1779) en la ciudad de Manila, sus proximidades, o en la península de Bataan, en el entendido que fueron precisamente estos lugares la residencia de la mayor parte del patriciado hispanofilipino de la época. Fueron sus padres los filipinos Don Juan Agustín de Vizcarra y Doña Angela Alejandra de Lara, apellidos éstos muy comunes en la Manila del siglo XVIII.

Imaginamos la partida de León Vizcarra en el Galeón de Manila, como mencionáramos, con destino a Acapulco. Desde allí se trasladaría luego a Lima, lugar donde tal vez residiera algún tiempo. Para comienzos del siglo XIX ya lo encontramos afincado en Montevideo.

Poco después de su llegada, desposó en el año 1807 en la Iglesia Matriz de Montevideo a la montevideana Da. María Dámasa CHAVARRÍA Y LEYBA.

He aquí, pues, la transcripción esta partida sacramental: "En veinte y seis de Diz.e de mil ochocientos y siete, Yo D.n. Juan Jose Ortiz Cura y Vicario de esta ciudad presediendo las Consiliar.s. Proclamas desposé y vele, á Leon Viscarra, hijo lex.mo.de Juan y de Angela de Lara, natural de Felipinas, con Maria Damiana Chavarria, hija lex.ma.de Feliz Jose y de Maria Laureana Leyba, natural de esta ciudad. Siendo testig.s. Manuel Heras y Marcelina Araito, y por verdad lo firmé". (14)

El matrimonio Vizcarra- Chavarría residió en Montevideo y bautizaron a 12 hijos en la Iglesia Matriz de dicha ciudad entre noviembre de 1808 (XI-106) y 1830 (XIX-207), figurando los padres de los oleados con los calificativos de "don" y "doña".

Sabemos también por estas partidas bautismales, que don León Vizcarra era propietario de esclavos, lo cual acusa una situación económica de relativo desahogo.
A continuación daremos a conocer el nombre de sus hijos, bautizados todos ellos en la Catedral Metropolitana de Montevideo (Iglesia Matriz):

H1.- Eugenia Manuela VIZCARRA CHAVARRÍA. Bautizada el 16-XI-1808 (Libro Bts.XI-folio.106). Su padre, León Vizcarra, figura como natural de Lima, lo que nos lleva a suponer su residencia en esta ciudad previo a su arribo a Montevideo. Fueron padrinos de la oleada Manuel de la Sierra y Marcelina Araito.
H2.- Inocencia Jacinta VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 28-VII-1810 (XI-267), nacida el mismo día. Fue su padrino D. Jacinto de Rosas.
H3,- Florencia María Antonia VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 8-XI-1812 (XIII-169), de un día de nacida. Ps: D. Antonio Benito Paula y Da. María Mayrá.
H4.- Nicolás Juan Mauricio VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 12-IX-1814 (XIV-118). Ps: Juan Ignacio Fernández y Mauricia Pardo. Empleado del Hospital de Caridad en 1834 en calidad de "topiquero". Al igual que su padre ingresó posteriormente al Ejército. El 21-I-1843 era Teniente de la Guardia Nacional de Extramuros. En dicha fecha solicita la baja y continúa sus servicios en el Escuadrón de Escolta del Gobierno. (15)
H5.- Rosa Mauricia María VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 6-IX-1818 (XV-168). Ps: Pedro Larrasqueta y Mauricia Pardo. Murió párvula y fue sepultada el 31-III-1819 de 7 meses (Libro de Difuntos VII-160).
H6.- Ciriaco VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 8-XI-1820 (XVI-72), de un día de edad. Ps: D. Miguel Conde y Da. Luisa Hermida.

De este vástago es de quien poseemos mayor información. Gracias al generoso aporte de nuestro colega Jorge Ferreira (que ha sido una gran ayuda en nuestra recopilación documental), lo encontramos en un libro de entrada de pasajeros a Montevideo (16)
Nombre: Ciriaco Viscarra
Ingreso: 4-4-1838
Patria: Montevideo
Profesión: Farmacia
Estado civil: soltero
Edad: 16
Procedencia: del Durasno (sic)
Punto de residencia: Cordón, Da. J. A. Aguilar.

Efectuó información de libertad el 26 de agosto de 1861 para casarse con Da. Bernarda Marquez. En su comparecencia ante el Vicario General del Estado, Dr. Victoriano A. Conde y el Notario Eclesiástico, Estanislao Pérez declaró: "Ciriaco Viscarra, natural de la República, soltero, de 35 años, hijo legítimo de los finados Dn. León y Da. María Echeverrya habiendo convenido contraer matrimonio con la Srta. Da. Bernarda Marques, del propio Estado y oriundez, de 23 años de edad, hija legítima de Dn. Egidio y Da. Antonia Barles". (17)
El matrimonio fue registrado, sin embargo, en los libros de la Iglesia Matriz recién en el año 1880 (XVI-353). Ignoramos la razón de esta omisión.

Fue Capitán de Caballería de Línea y sirvió al país entre 1839 y 1851. En dicho año pide la baja y fue posteriormente empleado del Banco Comercial (18). Murió en Montevideo el 27 de diciembre de 1880 y su partida de óbito fue asentada en la Iglesia Matriz: "oriental, de 60 años de edad, casado con Bernarda Márquez..."(L° Difuntos XX-209). Su viuda Bernarda Marquez solicitó al ejército una pensión el 11-IX-1882 que le fue, sin embargo, denegada. Pertenecía Da. Bernarda Márquez a la conocida familia Márquez-Rebollo, siendo sus abuelos paternos el hacendado, patriota y cabildante de Canelones Ramón Márquez Sierra (hijo del gallego Claudio Márquez Bermúdez y de Da. Margarita de la Sierra Calleros, hija de canarios pobladores de Montevideo) y Da. María Bernarda Rebollo Delgado, hija ésta de Juan Domingo Rebollo, santanderino, y de Da. Juana Rita Delgado Esquivel, natural de Corrientes (Véase Julio César Baudeán: "Juan Domingo Rebollo, su descendencia", en Revista del Instituto de Estudios Genealógicos del Uruguay N° 28, pp.43-74).
H7.- Asunción VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 21-VIII-1821 (Pquia. de San José, folio 2), de 7 días. Fueron sus padrinos D. Miguel García y Da. Teresa Conde.
H8.- Rosenda Mauricia Micaela VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 13-III-1823 (SJ-26). Padrinos: Miguel García y Mauricia Pardo. Finó el 14-II-1850: "de 26 años, oriental, soltera, murió ayer de enfermedad" (Libro de Difuntos III-14).
H9.- Micaela María Martina VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 14-XI-1824 (XVII-230). Ps: Miguel García y Mauricia Pardo.
H10.- María Carmen Crispiniana VIZCARRA CHAVARRIA. B. 11-XII-1826 (XVIII-17).
H11.- Ana Josefa VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 17-II-1828 (XXIX-310). Su bautismo no fue asentado oportunamente (seguramente por olvido del cura o extravío de las anotaciones), por lo que derivó años posteriores en un trámite eclesiástico de la interesada de reinscripción finalizado en diciembre de 1856.
H12.- Carlota del Corazón de Jesús VIZCARRA CHAVARRIA. Baut. 11-XII-1830 (XIX-207). Sep. Matriz de Montevideo en 1845 (XII-46v).

CONCLUSIÓN.

Hemos querido compartir en este cónclave esta semblanza de alguien que, abrazando la profesión de Hipócrates, vino desde tan lejos a brindarnos su experiencia y conocimientos para salvar las vidas de sus semejantes. Vaya pues, en su memoria, esta ponencia que no tiene otro fin más que homenajear en su digna figura a esa hermana patria filipina tantas veces olvidada por nosotros y por la Madre Patria. Olvido inmoral e injustificado, ya que decir de Unamuno, quien acuñó por primera vez el concepto de Hispanidad: "la hispanidad incluye a todos los linajes, a todas las razas espirituales, a las que han hecho el alma terrena y a la vez celeste de Hispania".

Con esta presentación, hemos querido resaltar la unidad espiritual que tenían nuestros antepasados mientras formaban parte del Reyno de Indias, esa Patria Grande en la que era tan común que por ejemplo un mexicano -Juan José de Vértiz- fuera virrey del Río de la Plata, o que un médico filipino se avecindara y ejerciera su profesión en las antípodas de su lugar natal. Y precisamente, ese concepto de Hispanidad, forjado en la convivencia de más de tres siglos, esa comunidad singular de la que formamos parte y nos debemos, es un invento vasco.
Para finalizar esta alocución, permítaseme terminar con el poema "A Hispania" escrito en 1914 por el poeta filipino Fernando María Guerrero:

Oh, noble Hispania!,
es para tí mi canción,
canción que viene de lejos
como eco de antiguo amor.
Temblorosa, palpitante
y olorosa a tradición
para abrir sus alas cándidas
bajo el oro de aquel sol
que nos metiste en el alma
con el fuego de tu voz
y a cuya lumbre, montando
clavileños de ilusión,
mi raza adoró la gloria
del bello idioma español
que parlan aún los quijotes
de esta malaya región
donde quieren nuevos sanchos
que parlemos en sajón. (19)


CITAS Y NOTAS.

1.- APOLANT, Juan Alejandro: "Génesis de la familia uruguaya", tomo III, C.125, p.1769.

2.- AGONCILLO, Teodoro.- "A short history of the Philippines", cit.por MEDINA, Elizabeth, "Reseña geográfica, cultura e historia de Filipinas", p.3, Santiago de Chile, 1998.

3.- AYCART ORBEGOZO, José María, "Miguel López de Legazpi, Hombre de Leyes y Conquistador Magnánimo" en Gran Enciclopedia de España y América, serie Los Vascos y América, p.324.

4.- Historia Sobrenatural de las Islas Bisayas. Segunda Parte de la Historia de las Islas e Indios Bisayas, del Padre Alzina, Manila: 1668-1670. Victoria Yepes, ed. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1998. Cit. por MEDINA, Elizabeth, "La Nación filipina surgió de la fusión entre lo indígena y lo español", en Programa informativo sobre la lengua castellana de fecha 5/9/2001, p.3 http://www.comunica.es/lengua/opinion/default.htm

5.- RETANA Y GAMBOA, Wenceslao, "Indice de las personas nobles y otras de calidad que han estado en Filipinas desde 1521 a 1898", p.6.

6.- SCHIAFFINO, Rafael, Historia de la Medicina, volumen III.

7.- Archivo General de la Nación (Montevideo- R.O. del Uruguay). Protocolos del Cabildo de Montevideo, 1830, tomo I, folio 307.

8.- Archivo General de la Nación (Montevideo). Libro 4815. Hospital de Caridad (1831-1834).

9.- Archivo General de la Nación (Montevideo) - Archivo General Administrativo, Libro 280. Padrones de Durazno.

10.- PARALLADA, Huáscar: "Coronel Andrés Latorre", p. 185.

11.- Archivo General de la Nación (Montevideo) -Archivo General Administrativo. Libro N° 264, Padrón de Montevideo de 1850.

12.- Estado Mayor del Ejército. Departamento de Estudios Históricos. Legajo 12-221-67.

13.- Catedral de Montevideo (Iglesia Matriz). Libro XIV de Difuntos, folio 189.

14.- Catedral de Montevideo (Iglesia Matriz). Libro VI de Matrimonios, folio 56 vto.
A continuación exponemos la genealogía de Da. María Dámasa Chavarría, consorte de Vizcarra. Vio la luz en Montevideo el 11-XII-1785 (L° Baut. V-28), hija legítima de Félix José Echeverría, natural de Buenos Aires y casado en Montevideo el 8-XII-1777 (L° Mat. II-128) con María Lorenza Leyba, oleada en Montevideo el 25-X-1761, "de 2 meses y 10 días" (L° Baut. I-153). Fueron sus abuelos paternos: Juan Bautista Echevarría, porteño, y Da. María Bárbara Astorga. Sus abuelos maternos fueron Bartolomé Pascual Leyba, vecino de la jurisdicción de Montevideo desde 1758, y su mujer Bernarda Veloz. Eran de origen mestizo o pardo e ignoramos su oriundez pero seguramente provinieran también de Bs.Aires.

15.- Estado Mayor del Ejército, Departamento de Estudios Históricos. Legajo 10-185-91.

16.- Archivo General de la Nación (Montevideo). Libro N° 951.- Entrada de pasajeros, Policía de Montevideo. [Comprende ingresos entre el 18-VI-1837 al 4-IV-1838].

17.- Expediente Matrimonial de Don Ciriaco Viscarra con Doña Bernarda Márquez, Año 1861, Legajo 381, Iglesia Matriz de Montevideo.

18.- Estado Mayor del Ejército. Departamento de Estudios Históricos. Legajo 52, carpeta 23, año 1885.

19.- Crisálidas (poesías). Por Fernando María Guerrero. Segunda edición Phil. Education foundation publishers. Manila, Philippines, 1954. (Primera edición, 1914).

BIBLIOGRAFIA.

APOLANT, Juan Alejandro: "Génesis de la familia uruguaya".Segunda edición, 4 tomos (el último sólo índices). Montevideo, Ed. Vinaak, 1976.

AGONCILLO, Teodoro, "A short history of the Philippines", cit.por MEDINA, Elizabeth, "Reseña geográfica, cultura e historia de Filipinas". Santiago de Chile, 1998.

AYCART ORBEGOZO, José María, "Miguel López de Legazpi, Hombre de Leyes y Conquistador Magnánimo" en Gran Enciclopedia de España y América, serie Los Vascos y América. Ed.Espasa Calpe, Madrid 1990.

DUQUE, Aquilino: "Los vascos y la Hispanidad". En Revista "Arbil, Anotaciones de Pensamiento y Crítica" N° 51. Ed.Foro Arbil, 2001.

PARALLADA, Huáscar: "Coronel Andrés Latorre". Montevideo, 1970.

RETANA Y GAMBOA, Wenceslao: "Indice de las personas nobles y otras de calidad que han estado en Filipinas desde 1521 a 1898". Madrid, Librería de Victoriano Suárez, 1921.

SCHIAFFINO, Rafael, vol. III Historia de la Medicina.

Hacia la tierra del zar (1908)
Un joven filipino, Teodoro M. Kálaw,
observa de cerca el ignominioso imperio de Alejandro II.


Manuel García-Castellón
University of New Orleans


Entre quienes escribieron durante la Edad de Oro del castellano en Filipinas, ocupa lugar excelso Teodoro M. Kálaw (Lipa, Batangas, 1884 - Manila, 1940), ya con solos sus ensayos juveniles. Humanista y teósofo como buen masón, orador, jurista, ensayista, periodista... muy pronto, Kálaw fue todo lo que se podía permitir un joven ambicioso de aquellas últimas generaciones burguesas hispano-filipinas, todavía educadas en la clásica y humanista escuela española. Cursó estudios de Derecho al tiempo que se iniciaba al periodismo en El Renacimiento (el popular diario fundado for Fernando M. Guerrero).

Constitucionalista convencido, Kálaw sería de los primeros en manifestarse a favor de la independencia total de Filipinas respecto de EE. UU. Al mismo tiempo, y como ocurría con la generalidad de su clase "ilustrada," era vocero convencido de una idea nacionalista hispanizante, tan opuesta a los intereses norteamericanos en el archipiélago cuanto contraria a un revisionismo tagalo ya en ciernes. Como redactor jefe del citado periódico, fue sonado el proceso que, junto a Fidel Reyes, se le incoó por querella de Dean O. Worcester, zoólogo y etnólogo en sus ratos libres y Secretario de Estado americano para aquella "Commonwealth," más bien protectorado colonial.

La causa fue el editorial titulado "Aves de rapiña" (1908), escrito por Fidel Reyes y autorizado por Kálaw, que alertaba contra los espúreos negocios inmobiliarios del tal Worcester, así como de su rapaz acecho (encubierto bajo pretexto de pesquisa científica) respecto de los recursos naturales de las islas con el fin de darlos en explotación a los mejores postores extranjeros. Un juez, si no venal, temeroso de adoptar posiciones contrarias al nuevo poder colonial, concedió la demanda a Worcester, quien también obtuvo el derecho de incautarse de El Renacimiento; con vengativa furia, el americano lo clausuró inmediatamente, dando a la venta sus prensas. Todos los rotativos del país, aun los de lengua inglesa como The Free Press, se escandalizaron de la parcialidad del juicio y temieron por la libertad de expresión bajo aquel régimen pretoriano. El proceso se prolongó durante algunos años, hasta que un posterior Gobernador Militar, más conciliador y táctico, absolvió a los encausados sin que éstos llegaran a completar los meses de prisión dictaminados.

Y es que Kálaw, a pesar de sus postulados de clase (era rico, miembro de una acomodada familia agraria chino-cristiana de Lipa, Batangas, según Gómez Rivera), de joven llegó a albergar ideas fogosas de libertad y equidad, acentuadas además por su adscripción al credo masónico que profesaba desde la adolescencia. En su curioso ensayo Hacia la tierra del zar, publicado poco antes del incidente, y donde con rico lenguaje modernista recoge sus impresiones de un viaje a la Rusia zarista, ya se ven sus convicciones democráticas y su repulsa a la arbitrariedad.

Por ser políglota en español, francés, inglés y ruso, así como persona de elocuencia y carácter a pesar de su juventud, Kálaw formó parte de aquella expedición como Secretario (designado por el Presidente Quezon) de la delegación filipina que asistiría a la Conferencia Internacional sobre Navegación, inaugurada en Moscú en 1907. El viaje, que en su totalidad abarcó dos años, y que se extendió por Formosa, Hong Kong, Shanghai, Yokohama, Siberia, Rusia europea, Alemania, Francia y Egipto, fue una rica vivencia en la forja de aquel fino espíritu juvenil, cuya atenta observación de las sociedades por las que pasaría nos llega hoy, a través del tiempo, como una inestimable y luminosa joya documental. A su regreso a Filipinas, en 1907, Kálaw imprimió el ensayo en la redacción de El Renacimiento, siendo el mismo director, Fernando M. Guerrero, quien se lo prologara afectuosamente.

El juicio contra Worcester no arredró a Kálaw en su entusiasmo por la obra cívica y patriótica de Filipinas. Más bien, ello le granjeó enorme popularidad. Con impresionante capacidad de trabajo, Kálaw se inicia entonces en la política activa, siendo elegido diputado por Batangas en la Asamblea Nacional Filipina. En 1917 es nombrado Secretario de Interior, y en 1920, sucediendo a Rafael Palma, acepta la cartera de Instrucción Pública. En 1922 se constituye en asesor jefe de la Comisión Filipina pro Independencia. Aceptó también la dirección del Museo y Biblioteca Nacionales. Ésta última se beneficiaría del rico acervo de libros y manuscritos del propio Kálaw, coleccionista de textos constitucionales. Como tal, fue uno de los artífices de la Constitución filipina de 1935, publicando numerosos escritos en la materia: Como se puede mejorar nuestra Legislación (1910), La Constitucion de Malolos (1910), El divorcio en Filipinas (1911), Las ideas políticas de la Revolución Filipina (1918), Manual de Ciencia Política (1918), La Masonería Filipina, donde según Gómez Rivera lamenta la escisión de la masonería filipina respecto de la española, con su forzada adscripción a la norteamericana (1920), La Revolucion Filipina (1924), El Consejo de Guerra a Andres Bonifacio (1926) y La Campaña del Kuomintang (1928).

Fue miembro fundador de la Academia Filipina de la Lengua Española, en 1929. Sus editoriales en La Vanguardia, como observador y censor de la sociedad filipina, eran leídos y comentados por quienes gustaban de su espíritu idealista. Sus avanzadas ideas no le impedían buscar nova atque vetera en el tesoro de la cultura filipina autóctona. Así, en 1935 publica su opúsculo Cinco reglas de nuestra moral antigua, disertación sociológica sobre el valor, la castidad, la cortesía, la prudencia y la unidad familiar de los antiguos tagalos.

En cuanto a su carrera en la jurisprudencia, es posible que la experiencia rusa –o sea, la observada pugna entre el absolutismo zarista y un constitucionalismo que aspiraba a regenerar la vida política rusa– influiría en él para especializarse en Derecho Constitucional. Andando el tiempo impartiría dicha disciplina en la manilense Escuela de Derecho, de la cual también llegaría a ser director en 1929. A partir de entonces continúa con sus numerosas publicaciones y edita sendos epistolarios de Rizal y Mabini.

El Kálaw literato y periodista está tempranamente representado en Hacia la tierra del zar, que aquí comentaremos. En dicha obra, su juventud se adorna de todo un bagaje de referencias ad hoc: literatura política del momento; documentación sobre historia y sociedades de China, Japón, Rusia, Europa y colonias; conocimiento de Dostoyevski, Korolenko, Gogol, Pushkin, Turgueniev y todos los grandes de las letras rusas; literatura francesa y española de sociología y viajes, etc. El tono literario de la obra lo marca el entonces imperante modernismo. Es la época en que Rubén Darío y José Enrique Rodó infunden a la prosa de lengua española, respectivamente, alteza lírica y orgullo pan-hispánico, ámbito en el que se mueve Kálaw. Empero él, más racionalista, no se deja llevar de las vacías delicuescencias que a la sazón afectan la creación de otros escritores contemporáneos y coterráneos. Por ejemplo, sin ir más lejos, al mismo Fernando María Guerrero, en su prólogo a Kálaw, se le escapa decir que éste, a su vuelta, ha llegado "portando en su maleta de viaje... crisantemos de Japón, rosas de Rusia, miosotis de Berlín, violetas de París y lotos de la vieja India" (viii). Ahí es nada. Más acertado y menos floral anda el prologuista al evaluar a Kálaw como capaz de una obra donde van, "en sincronismo sabio, la fuerza y la belleza, la observación sociológica y la inspiración artística. Este es el mayor encanto del libro. Tiene la armonía deseada entre la vibración del cerebro y el temblor sentimental del alma" (ix-x).

El viaje de Kálaw, a quien acompañan entonces Salvador Roxas, Narciso Alegre, el periodista norteamericano Theo F. Rogers (Director de The Free Press) y Manuel L. Quezon (futuro primer presidente de la Filipinas del Commonwealth), se inicia a bordo de un elegante vapor inglés que va surcando la mar japonesa, el Hong Kong Maru. "De Manila al Japón" es el título de esta primera singladura. Al tocar el navío en el grandioso puerto de Hong Kong, lo primero que aprecia Kálaw es el hervidero laboral de una potente raza futura, los chinos, una vez se liberen de sus servidumbres económicas: "Y el peligro amarillo resucita, evocado por tantos brazos que reclaman en el mundo de la economía pan, trabajo, remuneración" (7). Más adelante, ya en Shangai, de nuevo el activo panorama humano le hace exclamar: "¡Oh, los chinos de los rickshaws, los chinos aurigas, los chinos de los talleres, los sabios chinos de Confucio, realizan hoy la obra del porvenir!" (29).

Con todo, Kálaw forma parte de la clase que hoy suele llamarse "compradora" en los estudios pos-coloniales, es decir, miembro de las aristocracias azucareras de la época. Tal clase históricamente constituye el enlace social con los monopolios neo-colonialistas, y cuyo protagonismo político –siempre sufragáneo antes y después de la independencia– se basa en actividades o bien de importación, o bien de exportación de materias primas. No contribuye por tanto a la industrialización que requeriría el progreso del país. Por tanto, no es de extrañar que Kálaw no cuestione aquellas tutelas coloniales que le parecen eficientes. Además, cuando él escribe aún no se ha disuelto, ni mucho menos cuestionado, el imperio de la filosofia positivista de Comte como programa de estado por excelencia, el cual legitima la necesidad de una clase ilustrada dirigente. Así se ha visto en México, con el abuso de poder por Porfirio Díaz y, con mayor fortuna, en Argentina, Brasil y en ese Japón que ya emerge como poder mundial. Así, en los amos anglosajones de Hong Kong, Kálaw parece ver una necesaria y positiva jerarquía natural:

Arriba, en las cimas, es donde los ingleses positivistas tienen sus palacios de piedra, custodiados por criados chinos, como si fueran enormes manchas multicolores sobre el eterno verde de las eternas montañas... la naturaleza salvaje, después de haber quedado vencida por el genio positivista del rubio anglosajón, sacando de la estéril roca, como con la vara de Moisés, un venero inagotable der riqueza y de prosperidad. (8)

Y por fin hace una mínima comparación del emporio inglés de Hong Kong, de comercio al por mayor, con la menguada actividad comercial de Manila, pero sin ahondar en el problema de una economía que ya comienza a ser alienada por la explotación capitalista extranjera: "No veréis, aquí, como en la calle Rosario de Manila, esa invasión de provincianos que llenan las tiendas llevando dinero a los coolies. En Hong Kong apenas hay compradores por pedazos: todo es grande, hasta las partidas" (12).

Llegado a Formosa, donde la omnipresente policía política japonesa ha reprimido todo signo de insurgencia, también allí parece sancionar el sistema colonial. Retóricamente se inquiere: "¿Y cómo era antes Formosa? Por lo que a primera vista parece, la isla presenta evidentes pruebas de transformación, convertida en un país eminentemente agrícola," es decir, convertido ahora en monocultivo azucarero gracias al capital extranjero (22). El milagro, según él, se ha operado mediante la generosidad arancelaria del gobierno japonés, que ha hecho de Formosa un competidor de Cuba y Hawaii (23). En suma, para Kálaw, Japón es el ayo positivista y eficaz que ha educado a Formosa, aunque sea en japonés y aun a costa de querer obliterar los valores propios de la cultura autóctona. En efecto, no parece distinguir entre alfabetización y mera niponización: "La ocupación japonesa ha llegado en estos momentos en que todavía el analfabetismo predominaba en las masas" (24). También parece admirar que, en la forzada asimilación, haya mediado el colaboracionismo: "El resultado fue beneficioso: los salvajes educados prestaron servicios al gobierno y se encargaron de pacificar a sus compañeros" (25). En lo que sin duda sería resistencia al invasor, él no ve más que torpeza e incapacidad nativas: "A pesar de todos estos esfuerzos, el progreso que se nota es lentísimo. Los chinos no se muestran con aptitud suficiente para la asimilación." (26)

Kálaw, con esa visión que Said ha llamado "orientalista," no se libra del prejuicio anti-chino que, promovido en sus días por las autoridades españolas de Manila, afectaba a una clase "ilustrada" que parecía olvidar su propia mezcla racial con tan importante contingente migratorio en Filipinas. El mismo Kálaw, en su genealogía, cruza elementos chinos con españoles y tagalos, y chino es su mismo apellido, que bajo el régimen colonial español se transliteraba "Cálao," según dato que amablemente nos proporciona el académico Gómez Rivera. El joven reportero reflexiona así a su paso por Hong Kong: "Y se llaman, sin razón alguna, "hijos del Cielo. ... He ahí el peligro amarillo" (13). Antes, con cierto desprecio, ha dicho que "hasta Manila dentro de poco, si no se hubiera acordado oportunamente la restricción [a la emigración china] sería una ciudad de coolies" (12). De los chinos que en Formosa organizan la resistencia anti-japonesa dice sin piedad: "Hay todavía una mayoría de salvajes opuestos al orden. Los chinos de Formosa son todavía más atrasados que los de Pekín." (24).

Sin embargo, cierto materialismo histórico parece imponérsele, quizá como adherencia de alguna de sus heteróclitas lecturas (en las que caben obras de tendencia proto-socialista, como las de ciertos escritores rusos y europeos que él mismo menciona), y vaticina lo que hoy, en el siglo XXI, lleva camino de convertirse en realidad: "Cuando se revolucione de veras esta inmensa multitud levantando la bandera social para expulsar a la legión de dominadores blancos, cuando se den cuenta de su importancia en los destinos del Universo, entonces el peligro amarillo será una dulce realidad" (13). Sin duda, Kálaw tiene noticias de la obra de Sun Ya Tsen, padre de la nueva China.

Cuando verdaderamente se le muestra la dura realidad de la explotación y alienación humanas es al llegar a la desolada Rusia zarista. En Vladivostok, inicio del transiberiano y primer puerto ruso del Pacífico, descubre por primera vez la tristeza de las ciudades rusas, donde "nadie habla, nadie mira, nadie sonríe: todos andan aprisa bajo un sol que apenas alumbra" (64). El gobierno ruso, en la necesidad de poblar la inmensa expansión, ha lanzado todas las levas humanas de la Rusia europea a la remota Siberia, donde, lejos de crear civilización, se asimilarán a la barbarie ya existente. La visión le inspira este elocuente panorama:

Ved estos trenes descendentes del Imperio, que arrojan en cada población, en cada villorrio ignorado, millares y millares de emigrantes haraposos y sucios. Mujeres, niños, viejos macilentos y barbudos, mozos enclenques y pálidos que luego, en estos vastos territorios, formarán la misma masa fanática e ignorante que fabrica cuevas para invernales moradas. ¡Allí están! En grupos compactos, como cuadros de visiones atormentadas, están tendidos a lo largo de las calles, amontonados en las estaciones ferroviarias, cubiertos los ateridos cuerpos con oscuros gabanes de pieles que su miseria arrebatara de ajena prosperidad. Los niños, acurrucados en el seno de sus madres, representan la pobreza doliente que va a extremos lugares en busca de mejor fortuna. (86)

Siberia blanca, fría, desolada, también es ya el horrendo gulag del martirio y destierro, donde el despótico, corrupto y desesperado poder zarista arroja, bajo la mínima sospecha, a intelectuales y revolucionarios:

Aquí han desterrado al bravo Korolenko, al gran Muromtseff, a pobres estudiantes revolucionarios, a los miembros rebeldes de las primeras dumas. Aquí irán a parar las mejores inteligencias del imperio. Para los que piensan en la libertad, para los que persiguen el bien, para los que reclutan gente de acción y de demolición, Siberia ejerce la terrible obsesión de la desgracia, del hambre y de la muerte" (68).

Kálaw llega a Rusia en un momento especialmente tenso para aquel régimen. El imperio ha iniciado una intensa fase de industrialización, pero las condiciones del pueblo continúan siendo calamitosas. La autocracia es el sistema, apoyada por nobles e iglesia. En política exterior, Rusia se une a la entente con Francia e Inglaterra, situándose así frente a Austria-Hungría y Prusia, las "potencias centrales." En otra latitud, la guerra ruso-japonesa, con su corolario de derrotas rusas, ha precipitado las insurrecciones y la repulsa de gobierno y ejército. El sanguinario ministro de Interior Viacheslav Plehve ha sido asesinado. El zar se ha visto obligado a crear la primera Duma en 1904, asamblea parlamentaria que pondría coto a su autocracia, pero que poco después es disuelta por causa del boycot radical. Los obreros emergen como fuerza revolucionaria en el "Domingo Sangriento," 22 de enero de 1905. Los marineros del acorazado Potemkin han protagonizado la primera revuelta en el seno militar. Es por entonces cuando Milyukov, a quien Kálaw entrevista, consigue unificar a todos los grupos liberales en una renovada demanda de constitucionalismo y sufragio universal.

Sin embargo, la segunda Duma también fracasa, esta vez por presiones reaccionarias. La tercera, iniciada en 1907 y dominada por los conservadores, ha intensificado las persecuciones policiales y las deportaciones a Siberia. El joven Kálaw, a través de su abundantes informaciones, sabe que el gobierno del zar, en sus estertores, reacciona furiosamente con deportaciones a Siberia y fusilamientos. Brutal militarismo, represión, arbitrariedad, terror... "Por todas partes el orgullo militar siembra distinciones y gérmenes de odio" (66). "El capricho del zar es el sistema; la ley es el deseo del soberano; nada más" (168). "Sus manos, que empuñan el cetro, están manchadas de víctimas a millares. Es el mago-profeta, el rey-dios. ... Su voluntad es satánica·" (169). Las obras de la gran literatura rusa han sido abolidas: "Fuera el gran Korolenko. Fuera Gorki, Stepniak, Nekrasov.... Fuera Gogol, Turgenieff, Tolstoi..." (173).

El expansionismo territorial zarista también está criticado, pues tal ha sido causa de la guerra ruso-japonesa. En su proyecto de completar el Transiberiano, Rusia ha penetrado violentamente en Manchuria y Corea Septentrional, con masacre y genocidio. Las numerosas derrotas a manos de los japoneses han incrementado las insurrecciones populares y el descrédito de gobierno y ejército. Haciéndose eco de la obra La Rusia Actual (1906), del entonces popular escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, se refiere a la ocupación de Manchuria, donde la soldadesca cosaca, ebria de sangre y de destrucción, aniquila completas poblaciones. En la ciudad de Aigun, por ejemplo, "los cadáveres de los que fueron pacíficos chinos obstruían el río" (81). Entretanto, en Europa y el Cáucaso, varias nacionalidades –polacos, finlandeses, armenios... – se han visto reprimidas y oprimidas. A Kálaw le conmueve especialmente el caso de Polonia, en cuyas ciudades Rusia ha llevado a cabo espantosas masacres, prohibiendo la lengua nativa, imponiendo el ruso en todos los actos de gobierno, en la prensa, en las escuelas, e incluso intentando sustituir el acendrado catolicismo polaco por la ortodoxia de los popes cómplices (159). En cuanto a los judíos, hacinados en barrios mugrientos, emigran por legiones a países extranjeros, huyendo de los fatídicos pogromos: "Apenas se les permite acceder a las Universidades, y al que sobresale se le vigila estrechamente. Basta el capricho de un funcionario para la deportación a Siberia" (181). Asimismo, armenios y musulmanes han sido arrojados a una matanza recíproca por intrigas del mismo poder imperial. Hasta el mismo Gran Ducado de Finlandia ha perdido su precaria autonomía, y el gobernador ruso, dictador sufragáneo, "controla la enseñanza, arresta, deporta, impera, castiga" (184).

Por todo esto ve lógico que las propagandas clandestinas abiertamente socialistas lleguen "hasta las últimas cabañas de las estepas, avivando la sacra llama de las pasiones en letargo. Algún día despertarán, y ese día será la aurora de la Nueva Rusia" (96). Y dado que prisión, destierros y ejecuciones son el pan diario de aquel régimen de pesadilla, la revolución le parece inminente y justificada. "Un promedio de ocho ahorcados por día, según el corresponsal del London Times. La revolución rusa se justifica, por consiguiente. Hay que llamarla, hay que despertarla. Los pueblos que toleran por más tiempo semejante infamia, o son degradados, o son serviles" (175). Anteriormente ha dicho, en otro arranque de idealismo: "En los tiempos de hoy no hay poder supremo, ni caciquismo, ni autocracia, que puedan durar frente al moderno dios del progreso y la libertad: el dios Pueblo. Y esa ley se cumplirá en el pueblo ruso y en todos los pueblos de la tierra" (141).

Pero aunque Kálaw, al parecer sin mucha reflexión se haga eco de algunos exaltados eslóganes, su opción política es atávicamente conservadora. La monarquía, parece sugerir él, al fin y al cabo no precisa ser destruida, con tal de que el zar deje su estilo autocrático por otro de tipo constitucionalista: "Rusia no se pacificará mientras no cambie de régimen, mientras el zar continúe separado de su pueblo" (114). Y aquí soslaya el tema crucial de la propiedad, aunque no deja de aludir al abuso de la repartición agraria, monstruosamente desigual: "Aunque el asunto es de interés innegable desde el punto de vista agrario, la naturaleza de este pequeño libro de impresiones, más bien que de estudio, no nos permite ahondar en cuestiones sobre los sistemas rusos de propiedad" (92). Con todo, admite, en la Rusia asiática, "las llanuras inmensas que pertenecen al zar y a los nobles son un reto escandaloso a la miseria campesina" (93).

La tendencia no radical de Kálaw podría apreciarse también en su elección del opositor político que elige para una entrevista. Va a visitar al célebre Pavel Nikolaevich Milyukov (1859-1943), jefe del Partido Constitucional Democrático, conferencista y analista político moderado, quien sería oportunista notorio en los inciertos días anteriores a la toma del poder por los bolcheviques. Milyukov es partidario de un repartimiento agrario, pero con las debidas indemnizaciones a la nobleza propietaria (129). Aun así, Milyukov, como propagandista del constitucionalismo, ha perdido su puesto de profesor de Historia en la Universidad de Moscú desde 1895, y recibe ataques tanto de radicales como de reaccionarios: "Nuestro partido lucha por una organización parlamentaria bajo un monarca constitucional" (127-128). Milyukov, historiador, explica a Kálaw las cuatro fases hasta el momento registradas por la revolución rusa, a saber: 1) levantamiento general de 1904; 2) primera intervención de socialistas en la Duma; 3) fase constitucional y, por último, 4) fase reaccionaria, en la que según Kálaw, eco aquí de Milyukov, resurgen "los odiados privilegios de la corte, de la nobleza, de la burocracia, y, en 1906, la disolución de una duma que al poder parece demasiado radical (120-131).

Aquí, el mismo Kálaw cree que las dos primeras dumas, de predominio socialista, han ido demasiado lejos en sus exigencias: "En su gesto de soberbia, borrachos de emoción por asaltar el gobierno y conquistar libertades para el pueblo, no han tenido en cuenta que el enemigo era más poderoso que todos ellos juntos" (136). Milyukov le alecciona en cuanto a conciliaciones: "Conviene a todos una acción conjunta, armoniosa y armonizadora, en que intervenga el gobierno lo mismo que la representación popular" (137). Sabido es que Milyukov en lo sucesivo viraría hacia la derecha, y en 1916 a la izquierda de nuevo. Dígase de paso que, bajo los dos gobiernos provisionales que suceden al zarismo, es decir, los de los príncipes Lvov y Kerensky, Milyukov ocupa el cargo de ministro de Asuntos Exteriores, hasta que en 1917 le obligan a dimitir los bolcheviques. Se refugia en París, donde moriría en 1943.

El hecho religioso también ocupa importante lugar en este libro. Kálaw, masón y racionalista, abomina de superstición y fanatismo, a la vez que propugna una religión positivista. A bordo del Hong Kong Maru, camino de China, al atardecer, los anglosajones se dedican a un worship vespertino de biblia, himnario y arrobo místico. Con evidente sorna, Kálaw alude a la religiosidad americana:

¿Quién ha dicho que los americanos son materialistas? Esta vieja que tengo al lado, vestida de riguroso luto, como si recordara perpetuamente la muerte de algún ser, está rezando con idolátrica mansedumbre. Clava los ojos en el cielo, musita una oración, vuelve los ojos a su Biblia y aquí la tenéis, en santa paz, lívida, fantástica, sacerdotal (5).

Como modernista, Kálaw se complace en observar lo exótico de credos y deidades. Diserta sobre sectas y cismas, describe el panteón sintoísta de Amaterasus, Binzuros y Amidas (56). Teósofo, masón y positivista, admira en Japón el ecumenismo que el gobierno ha decidido desde la más alta cúspide religiosa, para bien social. Asimismo, inspirado por la concepción hegeliana del "alma de los pueblos," el sintoísmo de shogunes y samurais le parece válido custodio de viejos valores culturales. "Enseña el heroísmo además de la virtud, el honor individual además del bien divino, el culto a los patriotas vivos o muertos" (51).

Por el contrario, en la teocrática Moscú de las cien catedrales, la exagerada devoción ortodoxa le produce irritación. Ante las escaleras de los fastuosos santuarios, los infelices y desposeídos hacen genuflexiones groseras de idolatría. No veréis en el fondo de todo, en lo material y en lo moral, en los objetos y en los hombres, más que un pobre e irredento pueblo, fanatizado y esclavo, que ha gastado incontables millones en templos de adoración y que no tiene un céntimo para aplacara el hambre de los que se mueren todos los días, todos los días, en la dolorosa oscuridad. (100)

Admite que en todas partes hay fanatismo, pero en Rusia esto le parece llegar a los extremos más grotescos. "Porque este rebaño dócil de la iconocracia no ha llegado a comprender todavía lo que es la verdadera religión"· (186).

En suma, Kálaw ofrece una visión de China, Hong y Formosa propia del "orientalismo" que le han legado sus lecturas y concepciones europeas. No en vano su clase "ilustrada·" siempre se identificaría como fuertemente asimilada a la del dominador europeo. Dicho orientalismo, en la concepción de su propio postulante Edward Said (Orientalism, 1976), derivada de Gramsci, consiste en dar de ciertas sociedades exóticas una imagen de inmovilismo social que, impidiendo fatalmente el desarrollo democrático de esos pueblos, justificaría la intervención política y militar extranjera en ellos, pues que al mismo tiempo son inmensamente ricos en recursos explotables. La visión orientalista, pues, de suyo deshumanizante, estereotípica y mistificadora (i.e., privada de fundamentos objetivos), nace como cómplice más o menos consciente de los imperialismos. Ciertos escritores españoles de finales del s. XIX (Feced, Chápuli, Barrantes, etc.) también incurrieron en orientalismo al referirse a una Filipinas tan paradisíaca como incapaz de autogestión. On ello, sabido es, ofendieron a f filipinos conscientes como Rizal, M. H. del Pilar o López-Jaena.

Algo menos orientalista resulta Kálaw en su visión de Rusia, cuyas masas, por muy fanáticas y postradas, no le parecen exentas de redención futura. Esto, en Kálaw, se debe a que él asimila –y profiere él mismo a lo largo de su ensayo– los eslóganes protosocialistas de muchas de sus lecturas rusas y europeas contemporáneas que profetizan con lógica histórica el inminente fin del zarismo y el aura de una nueva Rusia.

Con sus contradicciones de clase, pero con elegante prosa, sentido de la circunstancia internacional e interesantes observaciones de artista e intelectual, Kálaw contribuye con la narrativa de viajes a la breve pero brillante fase de la literatura filipina en castellano.

Obra citada:
Kalaw, Teodoro Manguiat. Hacia la tierra del Zar. Líneas prefaciales de Fernando M. Guerrero. Manila: Librería Manila Filatélica, 1908.

La obra original, en archivo digital, University of Michigan Library:
http://www.hti.umich.edu/cgi/b/bib/bibperm?q1=AEQ6686.0001.001

AMERICANIZACIÓN
(La Vanguardia de Manila, XCVIII, septiembre 9, 1927)
por Teodoro M. Kálaw

(con notas de Guillermo Gómez Rivera)

(Leamosle a Teodoro M. Kálaw, en otro artículo suyo publicado en LA VANGUARDIA DE MANILA y que ahora tomamos de su libro DIETARIO ESPIRITUAL. En ese mismo artículo, ya se venía diciendo, desde 1927, que la "Americanización" NO ES NADA BUENO para los filipinos. GGR)


Cuando el Senador Bingham hace sólo algunos días lanzó la idea de la americanización de las Islas, todos los filipinos, grnades y pequeños, especialmente los grandes, lanzaron un rugido de protesta. ---¡Imposible! ¡Imposible!--- dijeron todos a la vez, poseidos de legítimo orgullo nacional.


La americanización, en efecto, como idea, ha muerto en Filipinas hace tiempo, y si se me apura he de decir que ya había muerto con las dos muertes de Pardo de Tavera: su muerte política en 1907, en que subió el nacionalismo, y su muerte natural veinte años después ocurrida en su residencia en Santa Mesa...

(Por lo visto, Pardo de Tavera no parece haber gozado de alguna popularidad positiva por parte de la generalidad del pueblo filipino de entonces, pueblo auténticamente filipino por ser, precisamente, de habla-hispana. GGR)

Pardo de Tavera era entre los nuestros, el más grande, el más decidido y el más honrado campeón del americanismo, del americanismo sano, que no es otro que la importación de lo mejor de la civilización americana, ----Ideas americanas necesitamos, ---decía pardo cuando todavía estaba en el poder, ----prácticas americanas, instituciones americanas y, especialmente, idioma americano----. Estos propósitos los encarnó él (Pardo) en una organización política que, al fracasar en el pueblo, mató a su vez el ideal que la caracterizaba: la anexión (de las Islas Filipinas a EE.UU. como un estado parecido a la situación de Puerto Rico.GGR)

Ahora bien, desde entonces hasta hoy, y mayormente hoy, en estos días de ardiente asiatismo, no podemos oir hablar de americanización sin una protesta inmediata en los labios, como si se tratara de algo que va a arrancarnos el corazón y el alma. (Proféticas palabras porque es lo que ahora, 2005, se ve en esta actual Filipinas sumida en un terrible caos político como económico. GGR)

Lo que yo digo, sin embargo, es que, a pesar de nuestras protestas, y a pesar de la muerte de Pardo de tavera, y a pesar de los triunfos del nacionalismo en el seno de neustros partidos políticos, estamos AMERICANIZANDONOS más pronto de lo que parece y con la peor clase de americanización que pudiésemos desear porque es la americanización de las necesidades materiales, de lasnecesidades que forman el hábito individual y que ya no se dejan.

Un filipino de gran inteligencia y perspicacia me decía que nuestra convicencia con una nación de más alto 'standard' de vida, nos está obligando a adoptar materiales de civilización que todavía no nos conviene usar por nuestra condición de país pobre.

La americanización, pues, que se está llevando a cabo, ya no es sólo la americanización de las escuelas, de los libros de texto, del idioma, de als instituciones políticas, sino la americanización de nuestras necesidades materiales, desde los automóviles, las corbatas, los sombreros, las camisas, los zapatos, hasta los papeles y el último recado de escribir.

¡Crear necesidades en todas partes! ---tal es el grito de avance del capitalismo invasor que es, a la vez, el vae victis para los pueblos invadidos que no tienen vida industrial propia..

(Alli está la causa principal o lo que diriamos es la "madre del cordero',. En 1927, Don Teodoro M. Kálaw tan solamente nos la describe pues aun no sabía lo que ahroa sabemos es el neo-colonialismo que consiste en controlar económicamente a un pueblo, acostumbrandolo a comprar todos los productos de EE.UU. mientras se fomente en él un desdén por los productos de su propio país. Hasta ahora, Filipinas no tiene industrias en el verdadero sentido de esta palabra. De eso se cuidaron en conseguir los neo-colonialistas WASP usenses durante su regimen directo sobre estas islas hasta, dicen, 1946. Es como si, hasta ahora, Filipinas no fuese una vil colonia WASP usense hastaen el uso de papel de estraza. GGR)

Muchos creen que la extranjerización sólo se manifiesta en lo malo y ridículo que nos trae la importación de fuera (la usense GGR) como los pantalones 'balloon, las faldas cortas y los cabellos 'bobeados' (bobhair), y que, condenando esos pantalones y ridiculizando esos cabellos y esas faldas, y haciendo que neustros hijos y nuestras hijas no imiten los malos ejemplos, habremos para siempre alejado todo peligro. ¡Candidez! nada más que candidez!

Hay otra extranjerización o americanización que viene, que ya ha llegado, que ya se está propagando, hoy más fuerte que ayer, y mañanana más terrible qwue hoy, y es la extranjerización, la americanización de nuestros deseos y necesidades, por la cual nos vemos INNECESARIAMENTE compelidos a usar cosas extranjeras, o a preferir lo extraño a lo nuestro, por la fatalidad de la costumbre.

Ese es el peligro que debemos evitar para el pueblo todos los filipinos, sean grandes o pequeños...

(Don Teodoro M. Kálaw, nos demuestra que los filipinos de habla española como él, sabían lo que les venía encima. Son los filipinos que dejaron de hablar español (por su educación en inglés) los que hasta ahora no saben, no se percatan, de lo que les ha venido, y les viene, encima. Su solución es salir de Filipinas o servilmente someterse al neocolonialismo que los pisotea muy acabadamente. GGR)

miércoles, agosto 12, 2009

Revista Filipina (Tomo VIII N° 4 Primavera 2005)


REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)

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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VIII N° 4 Primavera 2005
Director: Edmundo Farolán
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EDITORIAL

El enero de este año, he viajado a España donde he conocido al Decano de la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia, Dr. José María Jiménez Cano que también dirige Tonos Digital, una web revista donde un par de artículos míos sobre la Literatura Hispanofilipina fueron publicados en estos últimos dos años. He conocido también a la Vice Rectora de la Facultad, Dra. Juana Castaño, la fundadora de esta revista, y la que me invitó por primera vez hace tres años colaborar con ella en esta revista universitaria. Antes de despedirme, me invitaron a dar una conferencia sobre Literatura Hispanofilipina, y con mucho gusto y entusiasmo, acepté la invitación. Espero que el año que viene tendría la oportunidad de pronunciar esta conferencia.

Durante la semana santa, me fui a Roma, al Vaticano, en particular para visitar la Basilica de San Pedro, y con la esperanza de ver al papa. Desafortunadamente, el papa estaba muy enfermo, y después de una semana, falleció.

Aproveché mi ida a Italia a conocerle al Dr. Vasco Caini, profesor universitario ya jubilado, traductor de las obras de Rizal, y mi obra teatral, Rizal. Hemos charlado mucho sobre Rizal, y me habló sobre la posibilidad de dar una conferencia en la Universidad de Siena. Otra vez, he aceptado la invitación y espero volver a Italia el año que viene para dar esta conferencia.

En Florencia, me encontré con Andrea Gallo que obtuvo su Licenciatura en la Universidad de Venecia, escribiendo su tésis sobre tres poetas contemporáneos: Adelina Gurrea, Edwin Lozada, y su servidor. Está ahora en proceso de traducir mis poesías al italiano, y espero publicar una version bilingue cuando termine sus traducciones. En este número, publicamos la introducción de su tésis, y el capítulo sobre Adelina Gurrea Monasterio. EF


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LITERATURA HISPANOFILIPINA
Andrea Gallo, Universidad de Venecia (Italia)


INTRODUCCIÓN

C’è ancora un po’ di Spagna quaggiù:
nei modi, nella cortesia, nel parlare.

Toti Dal Monte

Así la famosa soprano veneciana Toti Dal Monte (1893-1975) describía con pocas palabras su breve y calurosa estancia en Manila durante su tournée artística de 1931 en Rusia, Asia y Australia. Acogida a su desembarco en la bahía de Subig, a la boca del Pasig , por la hermana de la gran soprano local, la manileña Jovita Fuentes, Toti Dal Monte, que dará allí dos conciertos consiguiendo un gran éxito, con una mirada tan superficial cuanto pasajera, atestigua que en esa altura, todavía era fuerte la presencia de la cultura hispánica.

Ya habían pasado 33 años desde la derrota y expulsión de España de las islas; ya los Estados Unidos, nueva potencia colonial, habían empezado su rápida y capilar penetración lingüística, y aún permanecían importantes rasgos hispánicos no sólo en los hábitos, en las tradiciones sino incluso nel parlare.

Y efectivamente, no era tan imposible, hasta hace pocos años, encontrar ancianos manileños de clase alta hablando español, así como sigue siendo bastante común que los hijos de la buena sociedad filipina vayan a España por un viaje o para asistir a un curso de la lengua de la antigua Metrópoli, aunque hoy en día casi nadie entre los isleños hable ya el idioma de Cervantes.

Esto es lo que me ha pasado en abril de 1996 durante un viaje de estudios en Ávila. Me había matriculado en un curso de lengua para estranjeros. En la escuela llegó un grupo numeroso de jóvenes filipinos, pimpollos de la burguesía manileña. Ignoraban por completo el español, pero sus padres consideraban prestigioso y útil que los hijos fueran a España para visitarla y aprender su idioma. El contacto con esta realidad, antes prácticamente desconocida, provocó en mí el interés por saber más sobre Filipinas y sobre su herencia española. Supuse que debía existir una tradición literaria original y que sería interesante descubrirla y estudiarla.

Empezé mi investigación pero la búsqueda no fue nada fácil ni rápida. Encontrar cualquier tipo de información sobre Filipinas era bastante complejo, y resultaba realmente imposible encontrar noticias sobre la literatura, y sobre la producción literaria de lengua española en particular. Lo único que conseguí saber fue que José Rizal era el poeta y novelista nacional, héroe martir de la patria, y esto parecía lo único existente. Me di cuenta de que ni en Italia ni en España se sabía nada sobre este asunto y me dijeron que esta materia era muy pobre y poco interesante. De Filipinas, sea por la distancia, sea por cierta indolencia de las personas que contacté, saqué muy poca ayuda. Pasaron algunos años y gracias a Internet y a mi tenacidad pude sacar algunas de las informaciones que estaba buscado desde hacía tiempo, e incluso conseguí ponerme en contacto directo con escritores y críticos filipinos.

En contra de lo que se dice, me he dado cuenta de que la literatura filipina en español es un ámbito bastante amplio que presenta muchos nombres y personalidades y es un sector de investigación que merecería más atención. Se trata además de una «tierra virgen», hoy en día muy poco, o para nada, estudiada incluso por los mismos filipinos que ya no hablan español sino inglés.

Muy díficil es encontrar los textos, incluso los más recientes, pero no es imposible intentar un discurso sobre la literatura filipina en español, un discurso que pueda también ofrecer claves originales de interpretación del fenómeno y que proponga una nueva lectura de textos y autores a menudo publicados sólo en revistas o en únicas, y raras, ediciones.

España dominó en el Pacífico las islas Filipinas, Marianas, Carolinas durante casi 400 años. Esta larga y profunda presencia española en los archipiélagos ha dado origen a una sociedad nueva, que no sería equivocado definir mestiza; mestiza en la «raza» nacida de las uniones entre españoles e indígenas, mestiza en la cultura, en los hábitos, en los sabores y olores de la cocina, mestiza en la arquitectura, en la música, en la religión y en las tradiciones, y, por supuesto, mestiza también en la lengua. España ha dotado a Filipinas de una religión y de una lengua, es decir de una identidad común: identidad que, en el pasado, Filipinas ha utilizado para autodefinirse y relacionarse con el mundo exterior. Filipinas ha heredado y reinterpretado el idioma, las formas, los modelos culturales de España.

Objeto de este estudio será por lo tanto la literatura escrita en español en Filipinas por filipinos o españoles vividos y enraizados en el país. Después de un rápido panorama sobre Filipinas en general, (etnias, historia, idiomas etc.) y una reflexión sobre la literatura de lengua española y las definiciones más frecuentes, se procederá a una igualmente rápida relación sobre esta literatura para, luego, contextualizar el análisis de dos ejemplos de escritura contemporánea masculina y un ejemplo de escritura femenina relacionados con el desaparecer de la lengua castellana en el país y con la marginación de la cultura de habla hispana en el archipiélago, y de la cultura filipina en el contexto de la cultura hispánica.

Adelina Gurrea Monasterio

Una novia luminosa
en su fuego de volcanes,
ataviada con verdores
y rocíos manantiales.
Filipinas, Filipinas,
la esposa de sus cantares

Vida y obras

Adelina Gurrea Monasterio, tercera de cuatro hijos (Ricardo, Carlos, Luis), nació en La Carlota, Filipinas, en 1896, de padre hijo de español y de mestiza, y de madre española; a este propósito recuerda Manuel García Castellón (uno de los pocos que recientemente se ha ocupado de estudiar su obra) que: «en su crónica Negros: historia anecdóctica de su riqueza y sus hombres, Francisco Varona cita el nombre de los Gurrea como una de las familias vascas (junto a los Aldecoa, Araneta, Camón, Lopetegui, Uriarte, Zuloaga) fundadoras del emporio azucarero que, a partir de 1840, surge en la isla visaya de Negros Occidental» . Estudió en Manila donde cursó sus estudios en inglés: cuando era pequeña fue enviada al Colegio de Santa Escolástica de Manila y, luego estudió en otros colegios de la capital. Ya desde niña, sin embargo, escribió siempre en español por vocación espontánea y a los once años, compuso una comedia que se representó en su colegio; en 1923 ganó el primer premio «Casa de España» en Manila, con un poema en honor de Alfonso XIII y su obra de pacificación nacional.

«Es la principal poetisa filipina en nuestra lengua» según Luis Mariñas , poetisa y literata ganó varios primeros premios por sus artículos y poemas. Fue, durante tres años, Directora de la Sección Femenina y Literaria de «La Vanguardia» de Manila. En su ensayo ya mencionado Castellón afirma que ella «fue la primera poetisa de renombre que apareció en aquella Filipinas todavía hispánica, así como la segunda mujer nombrada miembro de la Academia Filipina de la Lengua (la primera fue la escritora Evangelina Guerrero de Zacarías), lo que conllevaba el ser miembro correspondiente de la Real Academia Española» . Como directora de la sección literaria del periódico «La Vanguardia» siguió colaborando también después de 1921 año en que, por curas médicas, se trasladó a España donde vivió el resto de su vida. Colaboró también con otras revistas manilenses entre las cuales recordamos el diario bilingüe «Tiempo /Times» de Ilo-Ilo en el que escribió como corresponsal durante la Guerra Civil, desde la zona rebelde a la

República, bajo el seudónimo Juan de Castilla. En 1934, en Madrid, fue cofundadora de la «Asociación España – Filipinas». En 1950 fundó en Madrid el Círculo Filipino, órgano que editará obras de autores filipinos.

En 1951 obtuvo el Primer Premio del Certamen Internacional de Literatura de la Unión Latina de París con su libro Cuentos de Juana, narraciones malayas de las islas Filipinas, publicadas por la misma organización con ilustraciones de Luis Lasa. La Unión Latina no es la actual asociación con sede en Santo Domingo y París que ha nacido en 1954 y ha empezado a premiar escritores de lenguas latinas sólo a partir de 1990, sino otra organización con el mismo nombre. Sobre ésta no ha sido posible recuperar más informaciones.

En 1954 en Madrid Gurrea Monasterio publicó la colección de poemas A lo largo del camino que un año después mereció el premio Zobel. En 1962 fue admitida en la Academia Filipina de la Lengua. Dos años después, en 1964 la prestigiosa Editorial Doncel de Madrid premió el libro infantil Comodín y Pamplinosa. Siguieron las publicaciones de los volúmenes de poesía Más senderos (1967) y En agraz (1968) que recogían poemas escritos anteriormente y publicados en revistas. Escribió también dos comedias y dejó inédita una novela histórica. Falleció en Madrid en 1970.

Adelina Gurrea Monasterio escribió mucho, sobre todo para periódicos y revistas, pero sus obras publicadas no son tantas sea por la falta de tiempo debido a su actividad frenética de periodista y animadora cultural, sea por el crónico problema de los autores hispanofilipinos: la falta de un público nacional y la escasa atención de otros públicos de lengua española.

Estas son las obras publicadas: Cuentos de Juana, Filipinas heredera privilegiada decía ayer… digo hoy (conferencia), Filipinas, auto histórico-satírico, A lo largo del camino (poesía), Comidín y Pamplinosa, (libro infantil), Más senderos (poesía), Rizal en la literatura hispano-filipina (Discurso de ingreso en la Academia Filipina), En Agraz (poesía), Fortalezas (comedia), Brumas y voces (comedia) .

A éstas tenemos que incorporar una novela histórica inédita sobre las empresas magallánicas, y todos los escritos, artículos, pero también poemas, reseñas y notas de critíca literaria publicados sólo en revistas y no en volumen. Con excepción de unos pocos libros (Cuentos de Juana y A lo largo del camino) el valor literario resulta modesto, pero tenemos que precisar que Monasterio nunca pretendió conseguir obras estéticamente perfectas sino que su razón de escribir se encuentra sobre todo en la voluntad de ofrecer más ejemplos de literatura hispanofilipina y enriquecer esta tradición, así como fomentarla en los otros para que no se perdieran en su país la lengua y la cultua española.

Se analizarán brevemente casi todas las obras en elenco. En relación a Comidín y Pamplinosa, Fortalezas, y Brumas y voces, ha sido imposible recuperar un solo ejemplar o simplemente saber si y dónde se conservan.

PROSA

Cuentos de Juana y otros cuentos y leyendas

En 1943 Adelina Gurrea Monasterio publica, en la Imprenta de Prensa Española y con ilustraciones del dibujante filipino Luis Lasa, las prosas malayas. No es su primer escrito literario, pero parece el primero publicado en volumen. La edición de 1943 no tiene ni prólogo ni introducción, sólo la dedicatoria : «A la memoria de mi padre, que fue tan amante de los libros y de su Patria, dedico este libro escrito con aromas folklóricos de nuestra tierra» (p.5).

Es la obra principal de esta escritora y la única obra en prosa con intento literario. Protagonista es Juana, «una criada nativa que conocí en mi hogar desde que comencé a darme cuenta de las cosas de este mundo» (p.7). Juana cria Adelina y a sus hermanos, a ellos les contaba historias sobre duendecillos y espíritus, relatos que Monasterio recoge en su libro: «Juana me contó estos cuentos. Todos ellos son de Filipinas: de la isla de Negros» (p.7).

Las 251 páginas del texto están divididas en nueve partes, especie de capítulos: Juana, El tamao, La doncella que vivió tres vidas, El tic-tic, El vaquero de Calatcat, La leyenda del Camá-camá, El Bagat, Mala suerte, El lunuk del remanso verde. No se trata de nueve cuentos diferentes: son cinco historias encuadradas en situaciones de vida cotidiana de la hacienda de la familia Monasterio.

Los personajes que pueblan estos cuentos se pueden dividir en dos categorías bien distintas: personajes fantásticos y reales. Entre los reales se distinguen dos tipos humanos diferentes por aspecto, papel social, cultura, psicología: el indígeno y el criollo. La criada Juana, narradora, pertenece al primer tipo, Adelina, que trascribe, al segundo.

Existen dos tiempos, el tiempo real, de la vida de los personajes humanos, y el tiempo-no-tiempo mítico de la leyenda; con los griegos podríamos distinguir entre ??????, el fluir regular del tiempo donde el hombre vive y opera, y el ????, la eternidad celeste, de Dios, el tiempo suspendido, sin duración, de los espíritus.

El lugar donde se desarrollan todas estas historias es la isla de Negros, en los alrededores de La Carlota; el ambiente rural de la hacienda azucarera, las aldeas y el campo de la isla visaya son tablas tropical-bucólicas de dramas y escenas de vida cotidiana de una civilización agraria en aquellos archipiélagos malayos. El folclore, utilizado dentro de una representación de tipo costumbrista, anima personajes y paisaje de una forma casi pintoresca.

El punto de vista del narrador, omnisciente, no siempre es tan claro: a veces parece ser un narrador impersonal, naturalista; más frecuentemente se nota que, en el fondo, es un europeo el que cuenta y, con interés, respeto y cariño, mira este mundo ancestral desde fuera. Es evidente que lo aprecia pero no comparte los valores indígenas, no juzga este universo humano sino que lo describe con el corazón.

Desde el punto de vista estilístico, hay que notar que la lengua de Cuentos de Juana es un español literario pero sencillo y plano, con injertos lingüísticos malayos, que no influyen sobre la sintaxis.

Parece oportuno a este punto resumir los cinco cuentos.

El Tamao – La doncella que vivió tres vidas : protagonista es el tamao, duende «muy maligno que, al parecer, era el que poseía más recursos y más poder que los demás» (p.11). En casa de los Monasterio la abuela de Adelina, más por piedad que por necesidad, había asumido como criada a Josefina (Pinang era su nombre en lengua indígena) una muchacha de doce años que colaboraba con Juana en los trabajos de la casa. Una noche de temporal Pinang desapareció de manera misteriosa: «Juana oyó un grito agudo de la muchacha, y al abrir los párpados vio que el cuerpo de Pinang se volcaba por encima de la ventana, trazando con las piernas un semicírculo en el espacio. […] La noche se había tragado a Pinang con la boca de su oscuridad» (p.20-21). Pasaron unos días y Pinang seguía sin volver: «Salió el sol. Anunció la desesperanza» (p.24), y Juana y Felipe, el criado que amaba a Pinang, se desesperaban, sin encontrar solución. Felipe y Bucio, otro criado, celebraron un rito de exorcismo alrededor de un árbol que estaba cerca de la casa y era considerado el refugio del tamao: si el duende no restituiría a la moza dentro de tres días ellos cortarían la planta decretando la muerte del espítitu. Los tres días pasaron, con la desesperación de Felipe, sin resultados, así al fin de liberar a la muchaha de una vida prisionera del duende, los dos criados resolvieron cortar el árbol: al primer golpe de hacha en la planta volvió a aparecer Pinang «desmayada, con una herida en el pecho». Pinang vivió así sus tres vidas: la primera antes de su prisión, la segunda como prisionera del tamao y la tercera «fue sombra continuada y alagrada, como esas sombras de los ocasos. No era ni de este mundo ni del otro» (p.37).

El Tic-tic – El vaquero de Calatcat: una noche de lluvia llegó a la casa de Adelina la vieja Cristina: su nieto estaba en punto de morirse y como la culpa era del tic-tic, pidió la ayuda del padre de Adelina y del doctor. Juana empezó a contar la historia a los niños: «el tic-tic es un hombre y un espíritu malo […] es mitad hombre mitad duende; él […] quiere hacer daño a quienes le desagradan […] busca un paraje muy cerrado y allí se convierte en duende, separando su cuerpo» (p.47). Blas era criado del cura de La Carlota, una día se enamoró de Doric y para ganar más y obtener el permiso de casarse con ella empezó a trabajar en la hacienda del dueño. Nació una ternera que el dueño quería matar porque parecía no poder sobrevivir. Blas se la pidió al dueño, que se la dió, para criarla, venderla y conseguir así la mano de Doric. Un día Roque, hijo de Cristina, hirió la ternera de Blas que estaba comiendo en su campo y la ternera, como no podía andar, fue matada. Blas perdió la posibilidad de su matrimonio y Doric se caso con un viejo rico de otra isla. A partir de ese momento Blas se volvió salvaje, vivía en una cabaña aislada y la única persona a la que respetaba era al dueño. La gente decía que se había vuelto en tic-tic haciendo exorcismos contra Roque y su familia. Al mismo tiempo la familia de Roque empezó a sufrir grandes desgracias y numerosos lutos hasta la muerte del último hijo. Roque entonces fue a la choza de Blas y al día siguiente el cuerpo de Blas fue encontrado «segado por la cintura» (p.98).

La leyenda del Camá-camá: el Camá-camá «es un duendecillo muy divertido. La primera vez que Juana nos habló de él éramos ya mayorcitos…, el Camá-camá es un duendecillo diminuto y travieso, muy travieso, muy travieso» (pp.99-106). Ino-Dactú era hijo de un reyezuelo de una isla, era «muy fuerte, muy hermoso, pero excesivamente travieso» (p. 110). Un día llegaron los Moros a la isla de Ino-Dactú y destruyeron toda la población, el reyezuelo murió y a la madre se la llevaron los moros consigo. Sólo Ino-Dactú, que por hacer una broma se había perdido en la foresta, se había salvado. Con la ayuda de una garza, Mahamut, enamorada de él, y de muchos otros animales, y con el socorro inesperado del primo Hamabul, consigió vencer al jefe de los moros y liberar a su madre y su pueblo. Por su victoria tenía que ser rey de su isla, pero Ino-Dactú rechazó esta posibilidad, dejó el trono a su primo y pidió un milagro: convertirse en garza y vivir con Mahamut. Ella tenía un mágico collar de perlas, si lanzaba una al aire y un águila de día o un buho de noche la cogía, su deseo se convertía en realidad. La última perla que quedaba fue lanzada pidiendo que Ino-Dactú se convirtiera en garza; un águila la cogió pero la perla se partió en dos, así el principito se transformó sólo a mitad, convirtiendose en un duendecillo mitad ave y mitad hombre: «Así surgió el primer Camá-camá» (p.160).

El Bagat – Mala Suerte: «El Bagat es un asuang. Un asuang ya sabemos que es un ser sobrenatural, invisible, maligno. Los llamados Bagat tienen como especial misión de su existencia detener a los caminantes en los lugares solitarios, conduciéndoles por caminos errados, despistándoles, en fin, para evitar que lleguen a su destino o para retrasarles la hora en que deben alcanzar un lugar señalado» (p.164). Esta vez Juana cuenta la historia de una familia vasca de La Carlota, la familia Gaiztegui. Unos bandidos habían penetrado en casa de esta familia y se habían llevado al viejo padre don Anastasio, al hijo Julián y al cuñado Manolo. A Anastasio y Manolo pronto restituyeron la libertad pero para rescatar a Julián pidieron dinero. La familia encargó al fiel criado Jacinto «hombre de confianza de los protectores» (p.171) la entrega del rescate a los bandidos. Pero Jacinto, que debía viajar por la noche, se perdió mágicamente y empezó a dar vueltas siempre en el mismo lugar hasta que un perro feroz lo detuvo hasta el alba, momento del asesinato de Julián. Pasada la hora establecida para la entrega del dinero a los bandidos, Jacinto, desesperado, encontró a su compadre. A éste le contó lo que había pasado, y le pidió que se fuera a devolver el dinero a sus dueños para que ellos supieran que él no era un ladrón, que fue culpa de los asuangs y que pedía perdón. Luego Jacinto desapareció para siempre.

El lunuk del remanso verde: Juana cuenta la historia de la familia española Arruezo, familia de plantadores que «se extinguió por culpa del lunuk, que bebía de la gran poza del río con las mil trompas afiladas de sus raíces» (p.189). «Los indígenas sabían que el lunuk era la morada de un tamao. De un tamao poderoso y vengativo» (p.190). El primer dueño de esta hacienda, que se había convertido en el hombre más rico de la isla de Negros, antes de salir de viaje a España, ordenó al criado Arcadio, llamado Cadio, que cortara un árbol que con su sombra hacía «raquítica» la caña que crecía en torno. Arcadio avisó que no era posible porque esa era la casa del tamao, y cortarlo traía mala suerte; el dueño no le dio importancia, lo hizo cortar y murió de repente en España. Murió también Alberto, segundo marido de la viuda y primo del difunto, cuando, dos años después ordenó que se cortara el árbol. La herencia familiar pasó al hijo del primer Arruezo, Fermín, que se había criado en los colegios de Manila. Fermín que no estaba interesado en sus fincas y que en la capital vivía como un sibarita, se había enamorado de la hija del gobernador. Ella se casaría sólo con un aristócrata o un hombre riquísimo y esto era un problema para Fermín que era de origen humilde. El joven volvió a Nergos y decidió sacar cuanto más dinero posible de su hacienda para casarse. Pensó también en cortar el árbol del tamao pero Arcadio, que lo había criado como un hijo, se lo prohibió por su salud. Fermín aceptó esta prohibición pero, al decírselo a su prometida (ya se había vuelto rico y parecía posible el matrimonio con la novia que, de momento, se encontraba en España) recibió el reproche de ser poco cristano puesto que escuchaba el consejo del servidor pagano: su orden era que lo cortase, y, si no lo hacía, una vez casados, lo haría ella. Fermín no lo hizo y comunicó la opinión de la novia a Arcadio delante del lunuk. Tiempo después la joven murió en España y Fermín cayó en una profunda tristeza. Al saber por parte de Cadio que la causa había sido el tamao, Fermín, en una noche de lluvia violenta, se fue a cortar la planta, pero murió en la poza de agua que había cerca del árbol. Cadio trató de salvar a su dueño pero no lo consiguió y se volvió loco. «Las fincas fueron vendidas en pública subasta» (p.250) y compradas por la familia de Adelina Gurrea Monasterio.

La introducción del prof. Manuel García Castellón a La doncella que vivió tres vidas, publicada en la «Revista filipina», es extremadamente interesante y constituye la única aportación crítica reciente a esta obra y, más en general a esta autora. El libro es la obra maestra de Adelina Gurrea Monasterio y la única narrativa publicada que, según Castellón,

«da a veces la impresión de anticiparse a realismos mágicos. La técnica extrapola cuentos inspirados en el folklore nativo, o bien historias reales en un ámbito autobiográfico de memorias de infancia. […] En suma, los cuentos de Juana contienen muchas e interesantes referencias a aquella cultura entrañable-mente mestiza, pero sin cargar el texto» .

Sin duda Cuentos de Juana es una obra de corte costumbrista que, afirma Castellón, hereda la tradición del costumbrismo «propagandista» de Pedro Alejandro Paterno, autor de la novela sentimental Nínay y promotor cultural de la comunidad filipina en España a finales de 1800. No debe parecer extraña la comparación, ya que, como Paterno, también Gurrea se dirige al público peninsular y no tanto al escaso público de su patria. «A pesar de cierto espíritu paternalista que la crítica postcolonial de hoy reprobaría, la autora de los Cuentos de Juana hace notar que las relaciones interraciales y laborales no siempre fueron perfectas» , y es esta la razón, junto a la ambientación exótica, que hace que estos cuentos sean la obra que hoy más fácilmente se lee. Siempre Castellón afirma que en algunos cuentos es evidente «un proceso de indigenización» de los dueños blancos, proceso vivido por la misma Adelina, así que «los Cuentos de Juana no sólo pueden leerse como documento social, cultural o folklórico, sino también como manifiesto del amor de la autora por la integrante malaya de su ser» .

En su ensayo Castellón presenta también un interesante elenco de las reacciones de la prensa española que fueron todas positivas: «La crítica española de la época alabó cumplidamente el libro de cuentos de Adelina Gurrea» .

No cabe duda de que en este libro está presente a veces «un proceso de indigenización» de los blancos, incluyendo en estos a la autora misma, y que domina una técnica que definiría como «costumbrismo mágico». El libro tiene también una vigorosa dimensión poética; por ello, a pesar de su extensión, hablaría de los Cuentos como de «prosa lírica»: narración a trechos concisa y evocativa como un poema elegíaco; ancestral, onírica y enigmática como una antigua epopeya; musical y repetitiva como un estribillo, una canción de cuna. Un crítico español de la época oportunamente parangonó, por la fábula, estos cuentos a los de Andersen; otro notaba que, como en los poemas homéricos, mortales y dioses condividían sus vidas de manera natural. Cuentos de Juana no se puede considerar una narración escrita por interés científico-antropológico, más bien es una crónica familiar, la memoria de un feliz mundo infantil pasado que la palabra escrita aún puede perpetuar. Es cierto que Adelina es española y, como tal, no puede creer en espíritus de los árboles y duendecillos caprichosos, pero ella narra con la frescura y la inocencia de una niña que cree y considera natural los cuentos fantásticos de su niñera visaya.

Filipinas heredera privilegiada decía ayer… digo hoy

Filipinas heredera privilegiada decía ayer… digo hoy es una conferencia pronunciada por Adelina Gurrea Monasterio, en cualidad de secretaria del Círculo Filipino de Madrid, en el mismo círculo el 30 de enero de 1954, y publicada por esta asociación en ese período en Madrid. El subtítulo «Decía ayer… digo hoy» se debe a que la primera parte de esta conferencia es la repetición de otra que la Gurrea pronunció en 1935 en la Asociación «España-Filipinas». La autora no ha querido cambiar nada por «honradez profesional» (p.5) y porque evidentemente todavía compartía esa visión.

El objetivo de este escrito es «meramente informativo». Adelina no pretende exponer algo original sino reflejar el pasado y la doble herencia de Filipinas para proponer un futuro que aproveche todos los aportes culturales que las islas han recibido. Filpinas es un país nuevo que está en su adolescencia y para crecer necesita atesorar su herencia por completo. Monasterio compara la situación de su país con la de los pueblos de la antigüedad, Egipto y Grecia, e individua en el modelo bipolar de Grecia (Esparta y Atenas) un paralelismo con Filipinas que ha sido colonizada por dos diferentes pueblos occidentales: «Me extiendo un poco más con Grecia porque fue un pueblo que no deben olvidar los filipinos, y hago hincapié en que el hecho de su grandeza tuvo por base la fusión de dos fuerzas que se completaron e hicieron un todo perfecto para la vida» (p.8). Sigue un largo excursus sobre la historia del descubrimiento y de la colonización de Filipinas; interesante es cuando se afirma que fue una fortuna para las islas no ser colonizadas por los portugueses como debía ser según el tratado de Tordesillas:

«Afortunadamente, y se debe anotar este hecho como un golpe de suerte para Filipinas, no se dieron cuenta entonces de que éstas se hallaban a pocos grados al oeste de las Molucas…Si Portugal hubiese recabado sus derechos… su suerte [de Filipinas] hubiera sido muy distinta de la que es» (p.13).

Evidentemente Adelina Monasterio considera que el futuro bajo la corona de Portugal habría sido incierto, precario e intranquilo. Contrariamente para Gurrea ha sido una suerte la colonización por parte de un país con muchas «virtudes» como España:

«Queda explicado porque podemos decir que Filipinas es una heredera privilegiada en el campo del la historia; fue colonizada por amor a ella, y no en virtud de sus riquezas – que entonces no significaban nada – por la nación más poderosa, más hidalga y más llena de fervor evangélico» (p.17).

Sigue preguntándose: «¿Llevó España toda esta cultura a Filipinas? sí a pesar suyo» (p.20) y reconoce que si la alfabetización se debe a los Estados Unidos, España empezó la enseñanza, no sólo elemental sino que fundó la primera Universidad de tipo occidental en Asia, y en este gran mérito se debe a los religiosos. Luego sigue hablando de la aportación positiva de los EE.UU.: los americanos, «que faltan de tradición» (p.22) no trajeron sólo racionalismo e instrucción sino incluso «juventud y pujanza organizadora» (p.22). Así Filipinas tiene «la enorme ventaja de haber heredado también las dos lenguas más universales y de más utilidad» (p.22). La colonización americana ha resuelto de alguna manera uno de los problemas de Filipinas su fatalismo y sus «costumbres con laxitudes y abulias perjudiciales» (p.24), vicios que vienen por ser un país oriental y por tener España en su partimonio genético influencias orientales, árabes. Entonces, si «Filipinas logra vencer esa influencia de ambiente y de clima… puede ser Occidente en Oriente» (p.25). Esto, en síntesis, afirma Adelina Gurrea en la primera parte de esta conferencia; en la segunda, en el «Digo hoy» pronunciado veinte años después, reafirma cuanto dicho: «sigo diciendo que Filipinas debe ser el país faro y guía del Oriente», pero, tras la experiencia de la guerra, evidencia cierta desilusión ante la decadencia de los constumbres, la crisis de la enseñanza y una independencia mal interpretada y demasiado rápida: «la guerra vertió sobre la esencia de las herencias de Filipinas una serie de reactivos perjudiciales para la consolidación de aquella» (p.33), Filipinas ha escogido muy mal momento para recibir su independencia» (p.30-31). Las nuevas generaciones no se identifican en claros modelos culturales pero «el nacionalismo extremado no puede ser un remedio», esto se debe también a la enseñanza que «es bastante superficial» y que está en la base de la pésima visión que la gente tiene de España: «La historia de España, sabida actualmente por una mayoría de filipinos, es una historia adulterada por la leyenda negra, y la desvirtuación de lo real» (p.37).

Sin duda, este breve escrito es de modesto valor literario y sufre el peso de la retórica, sobre todo en la primera parte, escrita en 1935, cuando la autora era más joven, que resulta escolástica, sencilla y moralista; sin embargo, presenta algunas pistas de reflexión interesantes y a momentos una aguda capacidad de penetración de la realidad de entonces, sobre todo al hablar de la independencia. El defecto más evidente es la falta de una visión clara y crítica sobre el porvenir de Filipinas: Monasterio indica en la valorización de las dos (y más) herencias del país la clave para construir el futuro, pero no logra superar una visión demasiado sencilla y parece casi no enterarse de los conflictos ideológicos, económicos, sociales que el pasado ha dejado. Por otro lado, se da cuenta, casi inconscientemente, de la crisis de valores e identidad y su favor hacia América parece sólo una lógica aceptación de la realidad así como es, mientras que su corazón ama España.


TEATRO

Estrictamente ligado al texto ya analizado por contenido y temas es Filipinas auto histórico – satírico original . Fue estrenado el 1 de junio de 1954, en el Aula Magna de la Universidad de Valladolid, y es un acto único, un «auto» como lo define la misma autora en la única impresión que se hizo en ese año en Valladolid por la Imprenta Agustiniana. En la edición de 1954 aparecen también una dedicatoria con foto de la autora «Al Dr. P. Bantung» datada «Valladolid – Dia de San Antonio de 1954», noticias sobre Adelina Gurrea Monasterio y un prólogo escrito por Faustín Herranz.

Filipinas… es un acto teatral alegórico donde no hay acción, sólo debate, los personajes son cuatro: Filipinas, España, el Tío Sam (los Estados Unidos) y la Voz de la Historia, en el estreno interpretada por la misma Adelina Gurrea.

El acto es una original reflexión sobre la situación de Filipinas a la luz del pasado y de sus herencias coloniales. La escena se abre con el monólogo del Tío Sam esperando a los demás protagonistas y quejandose de la falta de puntualidad de «los latinos» (España) y de «los orientales» (Filipinas) que se han reatrasado charlando y asistiendo a una pelea de gallos, en cuanto madre e hija, demuestran tener los mismos defectos. Tampoco la historia es puntual, pero por ello hay una razón, porque «la historia tiene que llegar tarde. Es su obligación» (p.14), porque tiene que llegar «cuando todo ha pasado, cuando todo se ha hablado, cuando las aguas se han serenado y los hechos están sedimentados en el fondo del agua clarificada» (p.14); la historia tiene el único papel de moderador, se limita a registrar «para que yo [historia] los pueda ver y registrarlos» (p.14).

Después el diálogo se desarrolla entre España, América y Filipinas, y objeto del debate es la herencia de Filipinas. Abre la discusión la historia: «Decidme qué he de registrar en mis páginas» (p.16), y modera dando la palabra primero a Filipinas, luego a España, y por último al Tío Sam-América: «eres el último en hablar porque fuiste el último en llegar a Filipinas» (p.17). Filipinas hace un largo y detallado relato sobre su pasado, sus origenes malayos y los varios reinos que se han sucedido en las islas hasta el encuentro con España.

Detallada es también la reconstrucción de las etapas de la conquista de España que no es vista como negativa: Filipinas es una niña, abandonada y maltratada por los demás pueblos y España, la madre, la cuida y cría. Cuando España reprocha a Filipinas el asesinato de Magallanes, está se defiende afirmando «que él era un buen hombre [Magallanes] pero no todos eran como él; e hicieron cosas, vamos, bastante feas» (p.19) pero reconoce también «Eso es verdad, pero ¿qué quieres, mamá España? entonces no entendíamos de esas cosas y no supimos agradecerlo. Ahora sí» (p.19). España es incluso la libertadora de Filipinas:

«Los moros nos cazaban y nos hacían esclavos. Se llevaban, además, nuesto oro, y nosotros luchábamos contra ellos cuando llegó Legazpi. Le recibimos bien, porque nos prometió liberarnos de ellos y, con raras excepciones, le prestamos ayuda. Así asentó España su dominio sobre mí. Alguna vez, a lo largo de la historia, nos arrepentimos de haberla recibido bien, pero ahora nos alegramos, porque, gracias a ello somos un pueblo católico y de cultura occidental» (p.20).

Y si la razón del contento de Filipinas de sentirse hija de España es el hecho de ser «católica», las motivaciones que empujaron a España hacia la conquista son puramente espirituales, una cuestión de honra, de hidalguía, son las razones del «corazón de la reina Isabel, delirante de fe»:

«Digo lo que todo el mundo sabe: Yo no fui por el oro ni por las riquezas a descubrir mundos. Fui para llevar la gracia de Dios a aquellos seres que vivían sumidos en la ignorancia del verdadero Dios… La epopeya más grande de la historia es la colonización de América y Filipinas por España. Colonización, no; formación de veinte naciones con una misma religión y una misma habla, sin destruir razas, ni el carácter típico de los habitantes; sin arrancar las raíces autóctonas ni borrar la huellas de su pasado, un dar sin tomar nada, un perder sin ganar, más que la gloria de crear y de formar, y la gloria de llevar almas al cielo» (p.21).

Claro que, delante de estas declaraciones, la Historia no puede callarse y pide razón de las relaciones que Bartolomé de las Casas y Antonio Morga enviaron al rey añadiendo que tiene noticias de que «tus carabelas y tus galeones volvían a España cargados de plata, cargados de oro» (p.23).

España se justifica con respecto al primer punto diciendo que los misioneros eran también españoles y que por tanto sus acusaciones no son deshonor para España sino signo de su gloria junto con las sabias leyes de la corona. A la segunda acusación España declara que:

«el oro y la plata de América no los acumulé en mis arcas avariciosamente, sino que los usé para defender el mundo contra el Islam, contra el protestantismo. …De Filipinas no saqué nada, ni oro ni plata, ni productos. Non supe o no quise» (p.23).

España, más que buscar de alguna manera una justificacción aceptable de sus errores, denuncia la existencia de la leyenda negra creada por la envidia de otros países, «esa leyenda que no menciona mis “leyes de Indias”, mis magníficos instrumentos de justicia como el “Consejo de Indias”…» (p.23-24). En fin España dice que éso podía dar a su hija ya que ella misma «era una pobretona» (p.27) y Filipinas responde al Tío Sam afirmando que «España me enseñó a tomar a risa lo irremediable» (p. 27).

Al relato de España sigue el elenco del Tío Sam que, escéptico hacia todo lo espiritual, concreto, calculador, enumera doce nuevos mandamientos de su civilización en el archipiélago: la enseñanza, la lengua inglesa, el deporte, la legislación moderna, las reglas democráticas, la defensa contra Japón, la independencia; tampoco a los Estados Unidos la historia, ayudada por Filipinas, ahorra las provocaciones y no deja de subrayar los intereses que estaban debajo de la conquista. Filipinas ha sido, en fin, un mercado más para el comercio de América y cuando se ha vuelto una competidora peligrosa, la independencia ha permitido marginar sus productos en el mercado de América. Pero en fin Filipinas afirma:

«Debo decir noblemente que no tengo más que motivos de agradecimiento hacia mi madre España y mi Tío Sam. Yo perdono y olvido todas las debilidades, todos los defectos de su comportamiento conmigo. En el otro platillo de la balanza ¡es tanto y tan bueno lo que he recibido de los dos! Sobre los cimientos cristianos y de nobleza humana que me legó España […] sobre esa formación completa que es también armazón, además de base; colocó, América, su dinamismo y su músculo y me dotó de lo material para hacerme fuerte y moderna y me hizo libre después de enseñarme normas de democracia que garantizasen mi libertad» (p.31).

Este auto histórico – satírico resulta simpático y bastante brillante, no tiene la pretensión de obra teatral o literaria, sólo se propone como una irónica divertida reflexión sobre el pasado de Filipinas. Claro que falta una perspectiva histórica madura y lúcida. La colonización parece no llevar conflictos y por sí misma sobresale como hecho positivo. No faltan la críticas también lúcidas, agudas y precisas, pero todo parece, digamos así, derretido dentro de un sentimiento de cariño por los antiguos colonizadores y Adelina Gurrea parece mirar el pasado sólo por lo que puede ser útil al futuro.

Esto no quiere decir que falten la críticas y la capacidad de ver los aspectos negativos, pero el colonialismo no se analiza como un problema, un golpe que ha violentamente mudado la historia del mundo, sino como una realidad ya debatida en pasado y que hay que aceptar así como es. La obra de Gurrea no presenta reivindicaciones del alma indígena, y por supuesto esto no podía ser ya que ella es y se siente española, miembro de aquella raza que ha colonizado y llevado la civilización. Adelina reconoce dos méritos a España en su colonización en Oriente: el respeto y la conservación de las culturas y lenguas indígenas, y la homogeneidad nacional que España ha hecho posible en un archipiélago tan variado como Filipinas, identidad que ha permitido no sólo la unidad sino también la defensa contra los piratas moros musulmanes. Pero en todo esto no cabe espacio para el conflicto del alma indígena violada y tiranizada por el estranjero invasor. Filipinas es tal, hasta en su nombre, por obra de España, pero no se considera que habría podido existir algo diferente de Filipinas, algo que no era el pueblo hispano-malayo católico, sino otra cosa un conjunto de pueblo diferentes, de varias nacionalidades separadas, o unidas bajo otra bandera, otra lengua, otra religión.

Tanto en Filipinas heredera privilegiada como en Filipinas auto historico-satírico la visión de la historia que surge hace de hincapié en la pacificación de los conflictos que a lo largo de la historia las diferentes conquistas han provocado: no importa el pasado, si no en su aportación positiva, lo que importa realmente es la construcción de un futuro que sepa armonizar la base cultural autóctona con la herencia española y la influencia americana. Las críticas, sobre todo a los Estados Unidos, que se han propuesto como libertadores pero han sido más colonizadores que los españoles no faltan, pero parecen a próposito dejadas a un lado. Sin duda las simpatías de Adelina van hacia España, la cual ha realizado un colonialismo, podríamos decir, «ecológico» en armonía con las tradiciones filipinas y que ha llevado la luz de Evangelio a esas gentes paganas en la única forma posible, la católica; pero el mensaje que comunica la autora es que hay que pensar en el futuro sin recriminar los errores de un pasado que no se puede cambiar, y se deben valorizar ambas herencias del colonialismo: el habla y la cultura americana pero sin perder la tradición hispánica.


POESÍA

Ninguna obra poética de Adelina Gurrea Monasterio ha sido pensada y escrita para la publicación en volumen; por el contrario, los tres libros líricos editados presentan poemas publicados en revistas diferentes, en distintos períodos de la vida de la poetisa: falta por tanto una unidad de inspiración y temas.

Publicado en Marid en 1954, A lo largo del camino ganó al año siguiente el premio Zobel. Ha sido considerado por la crítica el mejor libro de poesía de Monasterio y sin duda resulta el más homogeneo. Es una antología poética que recoge cuarenta y cuatro textos distribuidos en tres secciones cada una con doble título: Naturaleza y Ternura, Amor y Pasión, Patria y Fe. La segunda, Amor y Pasión, contiene el grupo autónomo de tres líricas (Cansancio, Abreme la puerta, Yo quisiera saber) que van bajo el título de Canciones del amante. El libro, con viñetas y grabados de Beatriz Figueiredo, es introducido por una «Dedicatoria», que recita: «A mi madre, que supo enfrentarse/ valerosamente con la prosa diaria/ para que yo pudiese hacer poesía»; una «Nota preliminar» de la escritora y un «Prólogo» de Federico Muelas.

La «Nota preliminar» aclara que «esta colección no lleva la pretensión de ser un libro con homogeneidad de temas para hacer un todo, cuya unidad quiera presentar un estilo original, y menos aún formar una escuela o pretender abrir caminos nuevos en la poesía» (p.11). El título indica que se trata de «una colección de poemas, escritos en distintas edades, ante diferentes estados de ánimo, con una variante de asuntos que fueron surgiendo conforme a las necesidades de mi alma […] ni siquiera con intención de ser publicados» (p.11). Y la única razón porque lo hace es «para que mi patria, Filipinas, tenga una representación más de sus poetas de habla hispana» (p.12) ya que «siempre fue sueño y ambición de mi vida dar todo cuanto pudiese para evitar la extinción del castellano en mi tierra, y ahora, para hacerlo resurgir de nuevo» (p.12). En la escritura Adelina Gurrea ve una forma de difusión de la lengua; esta escritura no debe, pues, mirar a la gloria y fama personal creando productos sofisticados para una minoría culta, sino «populizar» (p.12) para que la escritura se convierta en «una lección amable de corazón y amenidad capaz de ser leída por las masas» (p.12); por tanto este libro no tiene otra pretensión que la «de ser un tomo de versos más en castellano publicado por un filipino, pensando en España y en Filipinas» (p.12).

El «Prólogo» (pp.13-20) de Muelas es un interesante intento de análisis: los poemas de Monasterio son calificados como «cultas trascripciones» concebidas «bajo el dictado subsconciente de las voces populares eternas de la tierra filipina» (p.16). En algún caso Adelina Gurrea construye sus poemas en torno a temas tópicos en la poesía oriental, es el caso de Ladrón de flores donde el robo de una flor por amor es común a otras literaturas. Concluye Muelas afirmando que:

«el libro responde a un deseo antológico. Cada una de sus partes contine, entremezclados, poemas de épocas muy distintas que ella agrupa en razón del tema. Adelina se mantiene en una línea intuitiva, fiel a sí misma, sin influencias notorias. Procura decir lo que siente de la manera más limpia sacrificando en general el tema a la frase. Para el buen lector de poesías, este deseo de decir desdeñando las puertas de la evasión lírica, limita las posibilidades poéticas de la composición. Pero Adelina es ante todo un firme temperamento que utiliza la poesía, aún más el verso, para una tarea de confesión que le es necesaria» (p.18).

La división en tres secciones se debe a una organización de los poemas por temas: la naturaleza y el pasar del tiempo, el amor, la patria y la fe cristiana. Abre el discurso poético el texto Oración (p.23) una invocación a Dios que recuerda el tradicional uso del poeta de pedir ayuda a cielo para hablar:

«Señor:
Rompe el hielo que cubre los estanques,
disipa la neblina que oculta las estrellas,
haz pequeños a todos los gigantes
y agiganta las cosas más pequeñas».


El poema más significativo de la primera sección, Naturaleza y ternura, es sin duda Playa filipina - de mediodía a medianoche (p.39-40). Aquí se conjugan perfectamente la naturaleza tropical y el cariño por la tierra materna en una descripción de Fililpinas como exótico locus amenus, una patria añorada del alma, un estado feliz de la infancia.

«Dice su amor a la espuma
una canción de palmeras;
el beso de luz del trópico
incandece las arenas.

Mil caracolas lo gozan,
mil conchas de cien colores
y hay un renovar de ritos
bajo rodares salobres.

El aire suspenso y quieto
va durmiendo los cocales,
las ciegas fosforescencias
bañan su ronda en los mares.

Gayo se va haciendo el cielo
con pinceladas de ocaso
que ennegrecen las siluetas
sobre el fondo iluminado.

Una pantalla de nubes
vela luces de horizonte
y avanzan las soledades
sobre el llano de la noche.

Saturaciones sensuales
trae la luna, sin vientos.
¡Cuanto amor tiene el Amor
prendido en su encantamiento!»


El amor cantado por Adelina Gurrea es un amor hecho de pasión y ternura de íntimas confianzas y silencios, alguna vez de abandono; pero es un amor tan fuerte y delicado, tan sagrado que se confunde a menudo con el sentimiento religioso como revela la lírica Anhelo (p.65):

«Quisiera haberte encontrado
El día de tu primera comunión;
¡Hostia blanca en tu carne
y hostia blanca en tu corazón!»


Cierra la colección la tercera sección dedicada a la patria y a la fe donde destacan dos largos poemas, dos canciones dedicadas una a la famosa y desventurada protagonista de la novela historica Noli me tangere de Rizal, El fantasma de María Clara (p.107-111), y otra, Magallanes – Romance del descubrimiento de Filipinas (pp.112-118), dedicada a la memoria del primer descubridor, europeo, de la patria de la poetisa. Magallanes es el héroe sin miedo y todo voluntad que desafía la furia de los elementos para alcanzar:

«Una novia luminosa
en su fuego de volcanes
ataviada con verdores
y rocíos matinales;
en su frente una diadema
de luces crepusculares
y calzada con espumas
del retozo de lo mares…
…Filipinas, Filipinas,
la esposa de sus cantares».


En sus versos Monasterio es auténticamente filipina e hispánica: celebra una mística de la nación panhispánica que se confunde y coincide con la retórica de un cristianismo militante y armado; una mística nacional-cristiana que no hace autocrítica o se confronta con lo diferente, sino que se impone sin escrúpulo, que no tiene duda sobre su misión divina de redención de los pueblos. Esta manera de ver a España y a su destino imperial es una visión antigua y que la dictadura franquista – no se olvide que A lo largo del camino es del 54 y que en Monasterio durante la guerra civil era corresponsal de prensa en la zona nacionalista – había revitalizado dándole un papel central en la propaganda del régimen.

Desde el punto de vista estilístico, como decía Muelas, sacrifica el tema a la frase, y efectivamente la poesía de A lo largo del camino, favorece y privilegia el verso, el sonido la musicalidad, la imagen colorada y fantasiosa, tropical y folclórica al concepto. Su finalidad no es comunicar, convencer, es conmover, fascinar, deliciar, evocar.

Más senderos es un segundo libro de poesía, publicado en Madrid en 1967, se compone de cuarenta poemas escritos prevalentemente en versos tradicionales (soneto, romance, octava, quintilla, sextina etc…) y publicados anteriormente en revistas.

Muy Interesante es el «Prólogo» de don F. Sainz que presenta un agudo análisis crítico de la obra poética de Adelina Gurrea. Observa oportunamente Sainz que «poéticamente Adelina Gurrea ha permanecido fiel a su tendencia y a su gusto líricos: el modernismo neorromántico expresado en constante adaptación a su tiempo, pero sin abdicar jamás de la ortodoxia en la tradición» (p.8). Con respecto a los temas nuestra autora sigue escribiendo de todo, no privilegia ningún tema en detrimento de otro, ni se ha sometido a «constantes de la sensibilidad o de la mentalidad» (p.8). Equilibra armónicamente religiosidad, emotividad, temas sociales: «Gozosa en la variedad, fluye lirismo ante todo lo bello, ante todo lo capaz de originar un estado de ánimo de amor o de dolor, o un estado de opinión causante de peculiares emociones» (p.8). El título, Más senderos, interpreta bien esta variedad de metros y temas que animan la colección: «coexisten – afirma Sainz – el sentimiento religioso y las efusiones familiares más nobles, la entrañable amistad, el recuerdo doliente y el recuerdo risueño, la ternura ante la Naturaleza, y la fantasía suavemente desmandada, el amor de amar y el amor de caridad» (p.10). Los temas prevalentes son los mismos que antes: el setimiento amoroso, a menudo traicionado, y el religioso, que no desilusiona, el amor a la patria filipina y a su naturaleza.

El tema religioso se entrelaza con el homenaje, que es también deseada referencia literaria, en el poema a San Juan de la Cruz (pp.50-53):

«Más que hombre, poeta;
más que poeta místico;
más que místico puro,
del puro misticismo la quimera…».


Desarrollan el tema religioso el tríptico sobre la Pasión de Cristo: La Cena, Tu soledad asboluta, La Verónica (p.54-61) y el navideño Villancicos (p.62), escrito en siete cuartillas de octosílabos sobre Navidad. El tema religioso de Más senderos revela una mayor madurez con respecto al libro anterior; aquí más que la religión, protagonista es la fe, amor místico por la persona viva de Cristo, como expresan de manera clara las tres sextinas de endecasílabos de La Cena (p.54):

«La Cena fue la cruz de Tu milagro
y Tu milagro en cruz para el amor;
amor que ancló Tu nave entre los hombres;
espiga y vid del surco de Tu agro
hechas carne; presencia del clamor
con que llamas a todos por sus nombres.

Con que llamas a todos, sin respuesta,
mientras flotan las horas silenciosas
sobre el sagrario obsuro y solitario,
prolongado en la noche y en la siesta
de los siglos la espina sin las rosas
y el tormento de sed de Tu calvario.

La Cena fue la cruz con que eternizas
agonías del huerto y del camino,
quemándote en la herida desangrada,
y ese milagro en cruz con que nos izas
a cumbres donde otea el peregrino
su sendero hasta Ti desde su Nada».


La cena simboliza el eterno sacrificio de Cristo en la historia, su constante, perpetua presencia a través de la iglesia (nave). La cena es ya la cruz, el sacrificio es el milagro del amor de Dios por los hombres.

Frecuente en la poesía de Guerrea son las descripciones líricas de nocturnos embrujados, con estrellas resplandecientes, lunas llenas, jardines y paisajes quietos y adormecidos en la oscuridad, elementos estos que se alternan con otro tema de inspiración: Filipinas. Numerosas son las composiciones que la poetisa dedica a su país: La Patria, Mi isla de Negros, El carabao, El Canlaón, Campesino de Negros. Filipinas es «la luz primera/ que retoza en la mirada,/ el primer aire del niño/ en su primera jornada» (La Patria, p.73), es un país descrito en su aspecto más típico y evidente, recuerda mucho el costumbrismo de los Cuentos de Juana. Filipinas, patria lejana, es añorada en sus volcanes, en sus colores, en sus tradiciones y animales (el carabao es el búfalo filipino que ayuda a los campesinos en el trabajo agrícolo). Domina un sentimiento idílico de nostalgia estética, hasta la miseria del campesino es romántica y soñadora: «en su casita de nipa/ vive soñando pobrezas/ el labrador de la Isla./ Su corazón
de gacela/ lleva el paisaje del mar/ verde del cañadulzal» (Campesino de Negros, p.86). Emblema de esta visión son las siete cuartinas de versos mixtos (endecasílabos, eneasílabos, octosílabos etc…) que componen Mi isla de Negros (p.75):

«¡Ay mi Isla de Negros, mi Isla de Negros!
Se me ha hecho el corazón
De la forma volcánica
Del Canlaón .

Con su fuego perenne pero callado…
apenas un suspiro
de cenizas al aire…
espiral, giro…

Régulo de espacio, señor de nubes:
un penacho en la boca
finge bostezos de humo.
¡Incensario de roca!

Otras veces, gorguera para su cuello.
Y en la perilla
de la V de su cráter
la maravilla…

Dormidas en su falda las nubes son
farales cansados,
haciendo penitencia
por sus pecados.

¡Ay mi Isla de Negros, mi Isla de Negros…!
Porque es tu Canlaón
cono para holocausto,
flor de oración…

¡Qué oficiar de celajes
arropa lejanías
de ensoñación…
¡Mi Isla de Negros, mi Isla de Negros, mi Canlaón!»


El libro se cierra con una serie de poemas dedicados a los personajes más varios, amigos y estimadores como el escritor filipino Enrique Fernandez Lumba, a Gento, jugador del Real Madrid, a la memoria de un patriota anónimo indicado con el nombre de «Capitán», a un pianista igualmente anónimo y hasta a John F. Kennedy, del cual Adelina llora su fin prematuro y la muerte de los sueños.

En agraz es un libro publicado en Madrid en 1968. Carece de introducción, hay sólo un prólogo de la autora que explica las razones de la edición:

«este libro […] sale a la luz porque un amigo muy querido, lector de los escritos de mis primeros años, me lo ha pedido. Este amigo es Enrique Fernández Lumba, hombre admirable, al que es de justicia complacer. Por ello y porque es, en las letras, algo así como un hijo mío, lo publicaré» (p.7).

La colección recoge treinta y un poemas escritos entre enero de 1916 y abril de 1926, y publicados en revistas. Como en todos los antedecentes, incluso en este libro varios son los temas y las formas métricas aunque prevalezcan los metros tradicionales, y el amor y la retórica de la patria o de la historia son la materia de la poesía. Por evidentes razones, más que las otras antologías poéticas, En agraz carece de unidad temática, pero sí presenta una homogeneidad de estilo. Escribe la autora en el preámbulo:

«a falta de méritos técnicos y literarios tienen la jugosidad de lo recién nacido, la tersura de la piel del niño, la espontaneidad de lo candoroso, la ingenuidad del estreno reciente, la ternura de lo sin hornar, el vuelo de la ilusión, la frescura del manantial. Y todo esto puede ser un mérito. Y un motivo para no dejarlas en la oscuridad ocultas» (p.8-9).

Y realmente no son tan malos estos versos de Monasterio. Entre los 31 poemas destacan la canción A España (p.28), el tríptico de sonetos España, América, Filipinas (p.33), que en 1918 obtuvo mención honorífica en el Certamen Literario del Casino Español de Iloilo , la larga composición en versos libres A mis primos (en el día de su boda) (p.40), el largo poema El nido (p.46) que obtuvo el primer premio de poesía en el Concurso de la Casa de España de Manila en 1919, y el último poema El vuelo del «Plus Ultra».

El poema A España (p.28) confirma una vez más la visión retórica y afectuosa de la historia de la Metrópoli y su misión civilizadora en las «tierras paganas», hijas espirituales del León y la Torre, como Filipinas, niña criada y cuidada por la cristiana madre España.

Las páginas de la historia
De ti, madre, siempre hablaron,
y los poetas lanzaron
al mundo un canto de gloria,
estrofas que a tu memoria
dedicó el fiero talento
en un sublime momento
en que llora el corazón
y viene la inspiración
a crar un monumento.

Del esplandor del pasado,
del valor de tus guerreros,
celo de tus misioneros
o la industria de tu arado
habló el pensamiento alado
habló América, habló Flandes,
hablaron también los Andes
y la luz esplendorosa
que emana, crece y rebosa
del cerebro de tus Grandes.

¡Todo canta tus grandezas!
Mas de tus penas divinas,
de tu corona de espinas,
sólo puede hablarte, España,
la de los bosques de caña,
mi patria, mi Filipinas.

una soledad nos baña
añorando tu regazo;
tráenos el calor y el lazo
de la niñez arropada.
¡Lazo que no obliga a nada,
será nuestro eterno abrazo!


El tríptico de sonetos España, América, Filipinas (p.33), que obtuvo mención honorífica en el Certamen Literario del Casino Español de Iloilo de 1918 presenta, o mejor anticipa, la idea que la poetisa tiene sobre las herencias de Filipinas: España es la que «dejaba para ofrenda de sus misas/ almas fe y preces sobre sus altares», España «enamorada del Oriente» fue «la que en sus brazos tuvo a Filipinas/ y en un beso dejó sobre su frente,/ su valor, su nobleza y sus espinas»; América, en contra, ha sido la «llave» que abrió «para el mundo las puertas de una ciencia que nacía», América ha vencido el fanatismo «que quería poner límite al genio vagabundo», América es la tierra donde los esclavos buscan libertad y alivio. Del matrimonio de estas dos culturas y de la bendición de la naturaleza ha nacido Filipinas:

«Lirio flotante sobre un mar bordado
con blanca espuma en verdes de abedul
nido que envuelto por túpido tul
descansa en un ambiente perfumado.

Tienes en ti bravuras del soldado,
la caridad de Vicente de Paúl
y en tus noches de luna y cielo azul
ensueños de galán enamorado.

Por eso, desde días muy remotos
Fuiste de los monarcas ambición,
y de tu historia hábiles pilotos

te dieron, como premio y galardón,
como herencia y unión de lazos rotos,
músculo América, y España corazón».


A mis primos (en el día de su boda) (p.40) es un largo poema de homenajes a los esposos y a su vida futura en común, pero es la ocasión para una reflexión sobre la vida que «es un drama de más o menos actos, / que puede ser comedia, aunque así siéndolo/ no han de faltarle lágrimas,/ o puede ser tragedia, aunque así siéndolo/ no han de faltarle risas».

Datada «Diciembre 1918», El nido (pp.46-51), que obtuvo el primer premio de poesía en el Concurso de la Casa de España de Manila en 1919, es un himno, en versos libres y cinco estrofas, a la paz conservada en España durante la Primera Guerra Mundial por «el gran Rey Alfonso Trece»; la paloma de la paz «ha lanzado su quejido lastimero», porque «vomitan los cañones el derecho del más fuerte» así va buscando otro nido y pasa «por encima de los místicos del Norte» y se dirige hacia «la Corte/ y en el suelo de la España» donde:

«se ha posado la paloma de plumaje alabastrino
subyugada por un alma, que más fuerte que el destino».
Porque
«En las luchas de la Corte, en la inquietud de la cabaña
ha sabido defenderla con su pecho y con su ley,
ha sabido defenderla vuestro rey,
por la unión de sus hermanos y la gloria de su España».


La coleción termina con el poema El vuelo del «Plus Ultra» (pp.98-103), dedicado «a los intrépidos Quijotes del espacio Franco (un hermano del Caudillo), Rada, Durán y Alda que lo realizaron». La lírica (diez estrofas de diez versos octosílabos cada una) celebra la «nueva vía» de la aviación entre España y América y la parangona a las empresas antiguas de Colón, Cortés, Pizarro, héroes inmortales que, según la retórica de la época, no actuaron por sed de oro o gloria sino por un bien superior:

No fue el amor a la gloria
lo que encontró un Nuevo Mundo
sino el respeto profundo
por la patria y por la historia.
Fue la quimera ilusoria.
Fueron santas calenturas.
Hambre de almas, sed de alturas
De Isabel y de Colón…
¡Un único corazón
engarzado en dos locuras!


Como se ha dicho En agraz, obra escrita en juventud y, por tanto, inmadura, es la obra poética menos original, interesante y significativa de Adelina Gurrea, sin embargo presenta todos los modelos poéticos, metafóricos, estilísticos, métricos y temáticos que la joven poetisa de La Carlota empleará en su sucesiva producción, y permite valorar su progresiva maturación artística. En conclusión, la obra poética y en prosa de Adelina Gurrea Monasterio es, sin duda, modesta, tanto por la cantidad como por su calidad literaria y por su capacidad de penetración crítica; buena parte de esa producción, hoy en día, si puede parecer interesante al estudioso filipinista, ciertamente no encontraría el gusto y el interés del simple lector curioso. No obstante, nuestra autora no merece una condena sin apelación, y para un juicio crítico equilibrado sobre ella hay que tener en cuenta por lo menos dos aspectos.

- Casi nunca tuvo la pretensión, y lo dice claramente, de ser una escritora, una intelectual, sino sólo de expresarse y comunicar de manera espontánea en su lengua madre, que era el español, y si le era posible, perpetuar la tradición española, incluso la literaria, en el país que la había visto nacer: Filipinas. Por esta razón, sus escritos cumplen la función de alimentar este material literario, es decir, quieren hablar de Filipinas en español, con el propósito de contribuir a dotar al país de un repertorio autóctono hispánico. No escribió novelas para entretener, ni con la ambición de crear algo nuevo, quería documentar y tramandar su experiencia humana, la experiencia de una sobreviviente de una civilización que desaparece día a día porque, ahogada y enmudecida, ha perdido su palabra.
- Gran parte de su producción está lejos de tener finalidades propiamente literarias y ha sido originada para ocasiones concretas: una conferencia, un artículo, una poema de circunstancias, la publicación en revista etc... Muchas de sus cosas han sido recogidas sucesivamente y al fin de no perder para siempre un material ya escaso pero no del todo privo de valor, si no más por ser testimonio de una experiencia humana.

No cabe duda de que su libro mejor, el más significativo y el que merece, incluso actualmente, una lectura es Cuentos de Juana. Sin embargo no hay que despreciar su pacata y realista aportación crítica al problema étnico y cultural de Filipinas: en una época cuyas tendencias bipolares han sido un filoamericanismo intensamente antiespañol y un nacionalismo «indigenista» exacerbado e igualmente antiespañol y antioccidental, Adelina Gurrea Monsaterio ha intentado, tal vez de manera un poco sencilla, una síntesis entre la herecia española y la americana. Es evidente que el corazón de Adelina late por España, pero en la consciente imposibilidad de hacer retroceder el reloj de la historia, elige recuperar lo bueno que los Estados Unidos han llevado a Filipinas: enseñanza, mayor bienestar económico, eficencia, una lengua comercialmente fuerte, y evita empeñarse en una cruzada perdida a priori. Creo que la aparente falta de conflicto en conjugar estas dos identidades depende también del deseo de no resultar impopular y, por lo tanto, no escuchada.

Fuerte es en Monasterio la conciencia de que existe una «leyenda negra» sobre España creada ad hoc para legalizar el poder neocolonial de los EE.UU., así debe de haber pensado que la única posibilidad de recobrar y permitir la sobrevivencia de la hispanidad era no ponerse en competencia con el mundo anglosajón, sino considerarlo una riqueza más. Evidente es también que Adelina Guerra no es indígena sino criolla. Adora su Filipinas, estas islas son su país, la patria de los padres, pero en el fondo es española, europea, blanca, cristiana. No participa en la cultura indígena que describe; la aprecia pero en ella ve sobre todo el aspecto bucólico, folclorístico, étnico, el paisaje tropical es un hermoso lugar para ambientar sus historias exóticas o sus versos musicales. Su alma no vive el desplazamiento cultural que sufre un indígena consciente de su raíces ancestrales pero al mismo tiempo educado según las reglas occidentales impuestas con la violencia y el atropello de un catolicismo ibérico y un sistema económico capitalista.

Monasterio es una voz auténtica, bella, interesante de aquella civilización criolla que, en vías de extinción, ha visto acabar el 900. Su obra vale y merece atención también poque canta a un mundo de valores y personas que ha pasado y que ya no existe, un mundo hecho de cruces y espadas, de siervos y dueños, de playas y palmas, de dalagas y duendes, un reino ibérico que antiguamente existió en los Mares del Sur.

Revista Filipina (Tomo VIII N° 3 Invierno 2004-2005)


REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)

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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VIII N° 3 Invierno 2004/05
Director: Edmundo Farolán
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ENSAYISTAS HISPANOFILIPINOS

En los últimos años del s. IX, surgió el movimiento propagandista con una generación de ilustrados filipinos que se fueron a España para pedir reformas políticas para Filipinas. Entre ellos sobresalieron José Rizal, Marcelo del Pilar, y Graciano López Jaena. Presentamos en este número fragmentos de los ensayos que escribieron , en particular, para la revista La Solidaridad publicada en Barcelona entre 1890 a 1895.

JOSÉ RIZAL
Epistolario


(En 1892, Rizal decidió volver a Filipinas desde Europa. Conociendo a Rizal, que quería tomar riesgos, este paso fue muy peligroso por parte de él. Ya se publicó su Fili, su segunda novela, donde el caracter central advocaba la revolución contra los colonizadores. Ciertamente, Rizal sabía que iba a ser arrestado y sentenciado a la muerte por sedición. En este epistolario que escribió en Hong Kong el 20 de junio de 1892 (Epistolario IV, 346-347), Rizal explica las razones por las cuales se motivó a hacer esta peligrosa decisión.)

A los filipinos


El paso que he dado ó que voy a dar es muy ariesgado, sin duda, y no necesito decir que lo he meditado mucho. Sé que casi todos están opuestos; pero sé también que casi ninguno sabe lo que pasa en mi corazón. Yo no puedo vivir sabiendo que muchos sufren injustas persecusiones por mi causa; yo no puedo vivir viendo a mis hermanos y a sus numerosas familias perseguidos como criminales; prefiero arrostrar la muerte, y doy gustoso la vida por librar á tantos inocentes de tan injusta persecución. Yo sé que por ahora, el porvenir de mi patria gravita en parte sobre mí; que, muerto yo, muchos triunfarán, y que, por consiguiente, muchos anhelarán mi perdición. Pero, ¿qué hacer? Tengo mis deberes de conciencia ante todo, tengo mis obligaciones con las familias que sufren, con mis ancianos padres, cuyos suspiros me llegan al corazón; sé que yo solo, aun con mi muerte, puedo hacerles felices, devolviéndoles á su patria y á la tranquilidad de su hogar. Yo no tengo más que á mis padres; pero mi patria tiene muchos hijos aún que me pueden sustituir y me sustituyen ya con ventaja.

Quiero, además, hacer ver á los que nos nieguen el patriotismo, que nosotros sabemos morir por nuestro deber y por nuestras convicciones. ¿Qué importa la muerte, si se muere por lo que se ama, por la patria y por los seres que se adora?

Si yo supiera que era el único de apoyo de la política de Filipinas, y si estuviese convencido de que mis paisanos iban á utlizar mis servicios, acaso dudara de dar este paso; pero hay otros aún que me pueden sustituir, que me sustituyen ya con ventaja; más todavía: hay quienes acaso me hallan de sobra, y mis servicios no se han de utlizar, puesto que me reducen á la inacción.

He amado siempre á mi pobre patria y estoy seguro de que la amaré hasta el último momento, si acaso los hombres me son injustos; y mi porvenir, mi vida, mis alegrías, todo lo he sacrificado por amor á ella. Sea cualquiera mi suerte, moriré bendeciéndola y deseándole la aurora de su redención.


MARCELO H. DEL PILAR
La soberanía monacal


(En 1888, del Pilar publicó Diariong Tagalog en el que denunciaba los abusos y malas prácticas en las iglesias. Temió ser detenido por estos manifiestos contra los religiosos, y para evitarlo, emigró a España y allá publicó folletos en los que proponía reformas en la administración pública de Filipinas, atacando al mismo tiempo a las corporaciones religiosas. Se hizo cargo de La Solidaridad, un quincenario fundado por Graciano López Jaena en Barcelona, por cinco años, hasta 1895. Por falta de fondos,se tuvo que suspender su publicación. El siguiente fue uno de los artículos"anti-religiosos" que apareció en uno de los números de este quincenario:)


Tres siglos hace que la sangre de Legazpi y Sikatuna fue mezclada en una copa que ambos apuraron en señal de amistad, solemnizándose así el juramento de fundir en un sólo ideal las aspiraciones de España y Filipinas. Sin embargo, el tiempo ha transcurrido sin consolidar dicha fusión; y sí, sólo se ha fortificado el predominio de los conventos que convirtieron las islas en colonia de explotación monacal.

Nadie desconoce la historia de las rebeliones del fraile contra las primeras autoridades políticas y religiosas del archipiélago. Nadie desconoce tampoco la muerte alevosa de los unos, a coacción ejercida en los otros y las amarguras de todos aquellos que en el gobierno del país osaron sobreponer a los conventos los intereses de la patria ó de la religión católica.

La impunidad de los elementos de la rebeldía produjo la más triste persuasión de que España había abdicado de su soberanía en favor del monaquismo filipino.

Importa por tanto disipar este error. Triste es concebir que el pensamiento de Carlos V y Felipe II, los esfuerzos de Magallanes y Elcano, las penalidades de Villalobos, la prudencia y valor de Legazpi, los sacrificios de Salcedo, Lavezares, Goiti y otros hayan servido de pedestal para el entronizamiento de las comunidades monásticas. Interesante período atraviesa en estos momentos el pueblo filipino; y habiendo manifestado ya su pensamiento repulsivo hacia los frailes, creemos llegada la hora de fijar la atención en las aspiraciones que en su seno palpita.

Su porvenir, por una parte, y por otra, la actitud de China, del Japón, y otras naciones que desde Europa y Asia, tenían fijas sus miradas en el mapa de la Oceanía, ofrecen al pensador graves consideraciones que, acaso, se deban aprovechar con tiempo para prevenir y conjurar futuras dificultades.

La paleta de Luna revivió el recuerdo del Pacto de Sangre entre Legazpi y Sikatuna; y los filipinos no podían mirar sin dolor la poderosa ingerencia del interés monacal que, impidiendo toda corriente de paternidad entre España y Filipinas, dificultaba la fusión de intereses que para uno y otro pueblo simbolizaba el solemne juramento.

Como Filipinas, España aspira, sin embargo, a esta identificación; en los mares de China, allí lejos de los arsenales de Europa, el aislamiento peninsular sólo fomentaría el desenvolvimiento de las aspiraciones extranjeras que rodean el archipiélago filipino.

Pruebas tenemos de que en las angustias coloniales de España, el pueblo filipino se hizo siempre solidario de las glorias e infortunios de su madre patria.

A raíz del pacto de sangre, no vaciló en derramar la suya por derrotar a Limahong; consumó grandes sacrificios por sofocar el alzamiento de los chinos; expuso su pecho a las balas inglesas por la bandera española; dio sus recursos para conjurar el peligro de las Carolinas, y en los actuales momentos de la historia filipina, no escatima su vida por defender el mismo pabellón en los campos de Joló.

Pero ante tantas pruebas de lealtad, el fraile impone al gobierno su preponderancia, y la impone con el pretexto de conjurar la traición del pueblo filipino.

El país va compendiendo la injuriosa significación de la preponderancia monacal; y lamentando la ceguedad del gobierno, deplora el sacrificio que hace de sus intereses para pagar un elemento destinado a calumniar y envenenar su sentimiento nacional, conquistando para Filipinas el desamor a España.

El pensamiento de repulsión que para tan pernicioso elemento se agita en Filipinas, tiene su justificación en la actitud de España, de Francia, y de todas las naciones que expulsaron de su seno a los frailes en defensa de su tranquilidad y progreso.

Si la madre patria no los quería para sí, ¿por qué los querrá para sus hijos?

El monaquismo es cosmopólita, no tiene patria, no es español, y sostener su prepondrancia a costa del elemento popular, sería exponer a muy dura prueba el sufrimiento del pueblo filipino....


GRACIANO LÓPEZ-JAENA
En honor de los artistas Luna y Resurrección Hidalgo


(López-Jaena hizo este discurso en honor de los artistas Luna y Resurrección Hidalgo cuando fueron premiados en la Exposición universal de Paris por sus pinturas Spoliarium [Luna] y Las vírgenes cristianas expuestas al populacho [Hidalgo]. En este discurso, compara la pintura de Luna al sufrimiento del pueblo filipino.)


Si en la historia se ha negado civilización a los antiguos pobladores de aquel país, ¿qué extraño, señores, que en ella se consignara también, como un axioma indiscutible esto de que la raza indígena de aquel archipiélago no alcanza el nivel de las facultades intelectuales europeas ni es susceptible de civilización?

¡Qué aberración! Pero el pincel de Luna y la paleta de Resurrección han dado una vez más una prueba irrecusable que la capacidad y el genio no son patrimonio exclusivo de las castas que se titulan superiores y que blasonan de depositarias del poder intelectual, de su desenvolvimiento y de las civilizaciones.

Spoliarium y Las Vírgenes Cristianas Expuestas al Populacho son la expresión de los lamentos y ayes que exhalan los pechos de esta raza sobre cuya vabeza ha pesado largo tiempo el estigma de preocupaciones injustificadas.

Hora es ya, pues, señores, de que pensemos seriamente en el porvenir de aquel tan hermoso cuanto desgraciado suelo, encomendado en las manos menguadas de la intransigencia y gobernado por el poder tiránico de las desigualdades y desafueros.

Permitidme, señores, que os trace en breves palabras el estado actual de aquel país, en su vida política y social.

¡Ay!...este suspiro que de mis labios brota espontáneamente, os da a conocer lo lamentable de su situación. Figuraos un pueblo devorado por el nepotismo y las concupiscencias de la burocracia; ahogado por los desaciertos de la política autocrática semi-absoluta, y atropellado por los desafueros de la teocracia intolerante, prostituida y liberticida que mantiene con más afán que nunca, la división de razas, contraviniendo de esta suerte al generoso aliento de la madre España, cuyas leyes para con sus colonias saturadas eran siempre del espíritu unificador.

He ahí, pues, condensada en pocas palabras, la situación política del pueblo filipino.

Por esos, señores, al contemplar el cuadro de Luna, por encima de esas formas de lo terrible, por encima de esas formas de lo terrible, por encima de ese conjunto de horrores que me presenta a la vista una escena de barbarie, siento un algo más allá que me conmueve, ese algo que se pierde en la mente del artista y que el pincel carece de fuerza para transmitirlo al lienzo.

Para mí, señores, nada temáis que con el aliento de mi tosca palabra empañe el magnífico cuadro de Luna; para mí, repito, si hay algo grandioso, sublime, en el Spoliarium, es que al través de esos coloridos estampados en la tela, flota la imagen viva del pueblo filipino gimiendo sus desventuras. Porque, señores, Filipinas no es más que un Spoliarium verdad, con todos sus horrores. Allí yacen en todas partes despojos; la dignidad humana allí escarnecida; los derechos del hombre hechos girones, la igualdad masa informe, y la libertad, pavesa, ceniza y humo.

Si es verdad, pues, señores, que las colonias tienen derecha a la vida, velemos por el bien de aquellos pueblos; llevemos algo del derecho moderno, algo de la libertad a aquellas hermosas regiones, que aunque no son del continente ibero, son una porción de tierra española.

Es preciso tener en cuenta que hoy, en este siglo del progreso, no se domina a los pueblos invocando a Dios en los labios y con el fuego de la Inquisición en la mano, sino que se gobiernan en nombre de la razón, en nombre del derecho, en nombre de la libertad.

Como decía ha poco el Sr. Rizal, en su elocuentísimo brindís: ¿Qué hace un pedazo de tela roja y amarilla, allí donde no brota un sentimiento, unidad de pensamiento, y concordancia de opiniones? Y a esto añado yo: ¿Qué hace gobernar en nombre del fanatismo, si al fin y al cabo, se derrumba todo ello por las corrientes civilizadoras extranjeras?

Urge, pues, llevar a nuestras provincias ultramarinas todas las conquistas, todos los adelantados de la política moderna, y como decía Sr. Labra otro día en el Congreso: "No llevando allí enmiendas ni reformas superficiales, sino implantando los principios de la moderna cultura y libertad..."

Revista Filipina (Tomo Tomo VIII N° 2 Otoño 2004)



REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VIII N° 2 Otoño 2004
Director: Edmundo Farolán
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EDITORIAL: TONY FERNÁNDEZ (1935-2004)

(Tony nació en Manila en 1935. Estudió en Lyceum University, y trabajó como periodista para "El Debate". Trabajó también como traductor en la Biblioteca Nacional de Manila. En 1966, llegó a Madrid becado por el Instituto de Cultura Hispánica, y permaneció en aquella ciudad hasta 1968. Viajó a Seattle donde fundó el periódico "Filipino'American Herald". Estudió en la Universidad de Washington y enseñó español en las escuelas secundarias allí. Emigró a Montreal en 1974 y allí fundó various periódicos comunitarios: ¨Tamaraw Times¨, ¨Bulalakaw¨, ¨Filipino Star¨. Fue responsable de construir un monumento de Rizal en 1996 y fue designado Comandante de los Caballeros de Rizal en su área en ese mismo año. Falleció el 9 de junio de 2004 en el Hospital Notre Dame de Montreal, Canada. Le sobreviven su mujer Lina y su hijo Antonio.)

En los casi 40 años que he conocido a Tony, no hay duda que este prolífico escritor en español y defensor de la lengua española y la cultura hispánica en Filipinas indudablemente merece un lugar en las páginas del periodismo hispanofilipino.

En una conversación telefónica que tuvimos hace cuatro años, me habló de la dualidad de Sancho y Quijote en el homenaje que le hice a Gomez Rivera en el número de Primavera 2000, y comentó que sus amigos latinos en Montreal le embromaron diciendo que si yo era el Sancho y Guillermo el Quijote, a él le tocaba el papel de burro.

Pues, Tony, tú has sido más que Rocinante. Has sido más que el Sancho de Quijote, el hombre práctico, el hombre del mundo que ve las cosas tal cómo son. Y has sido más que un Quijote, soñando con el día cuando Filipinas volverá a sus raíces como pueblo hispánico.

Conocí a Tony Fernandez en Madrid cuando los dos éramos becarios del Ministerio de Asuntos Exteriores, él en periodismo, y yo en Filosofia y Letras, en los sesenta. En seguida hemos encontrado una amistad que ha durado casi cuatro décadas.

Cuando nos separamos en Madrid en 1967, yo a Canadá y él a EE.UU., continuamos nuestras comunicaciones. En los setenta, él se encontró en Seattle, Washington y yo en Bowling Green, Ohio, ambos estudiantes posgraduados. En 1976, por una rara coincidencia, lo que ahora llamaría plan divino, nos vimos en Montreal después de casi diez años de no vernos. Y allá tuvimos polémicas, y me inspiró a seguir escribiendo. Era aquí cuando empecé a escribir prosa --cuentos, algunos tártaros, otros serios, de varios tópicos-- de sus hazañas, de sus visiones filosóficas de la "nada" inspirado por Hemingway, de sus memorias como hispanista y periodista en El Debate, y otros asuntos. Muchos de mis cuentos cortos fueron basados en nuestras conversaciones y recuerdos.

Era Tony Fernández, en un artículo que escribió sobre mis poemas en El Debate, que me conocieron en el mundo hispanofilipino. Cuando publiqué mi primer libro de versos, Lluvias Filipinas en Madrid en 1967, Tony publicó un artículo titulado: EDMUNDO FAROLÁN, POETA HISPANOFILIPINO, artículo que salió con mi foto de joven en la primera página de El Debate en 1969. Me conocieron en seguida en el mundo hispánico en Filipinas, y cuando volví a Filipinas después de casi 10 años de ausencia, me recibieron esos grandes hispanistas filipinos--Guillermo Gómez Rivera, Francisco Zaragoza, Francisco Palisoc, Antonio Serrano, Luis Garchitorena, Enrique Centenera, Luis Nolasco, y otros más, con mucho cariño.

Tony escribió en casi todos los números de Revista Filipina sus comentarios, críticas, ensayos sobre la hispanidad en Filipinas, y siempre tenía el gran deseo que un día la juventud filipina diese cuenta (como ahora están dando cuenta con cartas que recibimos), de la importancia de nuestra herencia hispánica, un resurgimiento de las letras filipinas en español.

En su último artículo sobre Claro Mayo Recto, cita a nuestro gran patriota que murió como Tony, lejos de su patria: "Un día que no es lejano, me iré a España llevando en el corazón un relicario de afectos y emociones, y en la mente el recuerdo imborrable de épocas lejanas y fastos gloriosos, y en las manos un vaso de insigne devoción que encierra la esencia de lo más noble en este predio familiar; y les diré a mis hermanos españoles que el idioma de Cervantes tiene raíces profundas en la historia de nuestro nacionalismo que no se pueden arrancar sin falsear su sentido, tiene raíces profundas en nuestro corazón que no se pueden arrancar sin hacerse éste pedazos, y tiene asimismo raíces profundas en nuestra alma que no se pueden arrancar mientras haya un templo en nuestras ciudades y pueblos, y en cada templo una cruz y, coronándola, como un halo de resplandor perenne, la divina promesa de que al otro lado del calvario están la resurrección, la gloria y la eternidad."

Este poema es para ti, Tony:

Antes de la nada iminente,
nuestra búsqueda,
de una patria hispánica:
una vuelta a las raíces
donde España es el verdadero
camino de nuestro pasado.

Ser filipino es ser educado, fino,
como eres tú, amigo fiel,
tú, que me enseñaste
estos valores caballerescos,
en estos cuatro décadas de amistad..

Aprendí mucho de ti,
hermano hispanofilipino,
de la historia nuestra,
tú, gran amigo de esos
colegiales filipinos de Guadalupe,
tú que escribías y ayudabas
a escribir sus proyectos...

En Montreal nos juntábamos,
y trabajábamos juntos en editoriales
y revistas comunitarias...

Ahora son todos éstos

recuerdos nostálgicos
de tiempos idos,
de días felices,
con amigos guadalupanos en Madrid
y los amigos y paseos en Montreal.

¿Qué más reconocimiento te podrían dar?
El hecho de que en estos años has seguido
escribiendo sobre nuestra hispanofilipinidad,
ya es prueba de la grandeza de tu persona
que no necesita ningún reconocimiento.

Lo que vale más es el reconocimiento
de amigos que te aprecian,
des moments speciaux avec les amis..

Tu bella esperanza de una patria nuestra
en camino hacia sus raíces hispánicas será
un sueño que se realizaría

en las generaciones venideras.


Adiós, Tony. Hasta la próxima.....


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Nuestros amigos en el Círculo Hispanofilipino han enviado los siguientes mensajes y tributos:

To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Guillermo Gomez-Rivera" Add to Address Book
Date: Thu, 10 Jun 2004 15:27:59 -0700 (PDT)
Subject: [hispanofilipino] ADIOS TONY

Adios Antonio Fernández Pasión. Recordarás que nos conocimos en 1962 en el local de la Solidaridad Filipino Hispana, Inc., y que te emplee como locutor de "la Voz Hispanofilipina" en la Radio Veritas de Manila. También eras escritor de nuestro quincenal EL MAESTRO. Alli están tus artículos de combate. También guardo algunas cintas de "La Voz Hispanofilipina" donde tu voz como locutor se conserva. Nos volvimos a encontrar, durante estos tres ultimos años en la REVISTA FILIPINA y luego aqui en este Círculo Hispanofilipino. Dios te tiene en su gloria, lo sé a pesar de las flaquezas que todos tenemos. Quiero repetir aqui los versos que hace unos años ya te hice para homenajearte y tu obra de guerrero filipino. Quiero que los vuelvas a leer aqui en el circulo, querido amigo.

ANTONIO FERNÁNDEZ Y PASIÓN
--un homenaje de afecto y respeto al que
fue escritor de El Maestro y Locutor de
“La Voz Hispanofilipina” en DZRV hasta
1971 en Manila. Ahora, año 2003, se
comunica con nostros desde Miontreal,
Canadá, por internet.

El moreno galán del romancero
es también un soldado cultural
que, divino, se funde en el acero
de su verbo, su espada y su ideal.

Ni el dolor del exilio, ni la pena
del trabajo manual, cegaron su alma.
Fundó su nuevo hogar con la morena
que, tagala, le brinda amor y calma;

Pero las inquietudes del soldado
fil-hispano perduran por decreto
del espíritu… y va, cual misionero,
al difícil rescate del legado
que cierto hado robó... Frente a ese reto
es Antonio Fernández, un guerrero.

Guillermo Gómez Rivera
Manila, 29 de octubre, 2000

.................................
From: "alberto hernandez miño"
Date: Fri, 11 Jun 2004 13:23:39 +0200
Estimados amigos y miembros,

Honestamente estoy muy triste por haber conocido la noticia de Tony Fernández, una buena persona antes que nada y un buen hispanista filipino, cosa que cada día es más extraño encontrar.

Que Dios esté a su lado eternamente.

Saludos.

..............................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: dennis.ortega@belltel.ph Add to Address Book
Date: Fri, 11 Jun 2004 10:08:22 +0800 (PHT)

my condolences to the family of tony fernandez in montreal, canada.

...................................
From: "Zerol Vargas" Add to Address Book
Date: Thu, 10 Jun 2004 14:32:12 -0700 (PDT)
Subject: RE: [hispanofilipino] Tony Fernández ha fallecido

Menuda pérdida. Mis condolencias para la familia
Fernández. Rezaré para que le vaya bien en la otra
vida. Pensándolo bien, ahora es cuando Tony será más
poderoso, desde arriba. Tenemos el mejor aliado.

Zerol Vargas

............................................
Paul Perez wrote:

Que noticia más triste! Adiós Tony, siento mucho no
haber estado a tu lado. Hecharé mucho de menos tu
compañía y los debates acerca del castellano de
nuestra querida tierra.

Paul Pérez

........................................................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Héctor" Add to Address Book
Date: Thu, 10 Jun 2004 19:03:14 -0000
Subject: [hispanofilipino] Re:_Tony_Fernández_ha_fallecido

Mi más sentido pésame a sus familiares y amigos. De verdad me
sorprende de sobremanera esta noticia, porque aunque no conocí a
Tony en persona sino solamente por sus mensajes en este foro, me
acabo de dar cuenta de que, sin darse uno cuenta, compartir una
noble inquietud puede dar pie a verdaderas amistades, sin importar
la distancia o el medio de comunicación.

Paz a sus restos.

Héctor.

..............................................................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "JORGE CHAVEZ SEMINARIO" Add to Address Book
Date: Fri, 11 Jun 2004 03:27:38 +0800
Subject: Re: [hispanofilipino] que pena que nos dejo Tony...

Hola Amigos filihispanos:

Bueno, despues de mucho tiempo, me asombro la noticia que acabo de leer, bueno que nuestro Padre eterno lo acoja en su Gloria y desde siempre nos inspire a seguir unidos como hermanos latinos en todo el mundo, ya que a traves este Circulo nos permitio conocernos.

MIs mas sentidas condolencias y compartimos este sentimiento a toda su familia y amigos.

En nombre de los filihispanos peruanos decimos con esa misma fuerza de corazón: GRACIAS HERMANO TONY Y HASTA SIEMPRE....

Nos seguimos contactando hasta la próxima...
Saludos

CPC Jorge G. Chavez Seminario.
Lima - Perú

................................................................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Kerwin M. Ronquillo" Add to Address Book
Date: Thu, 10 Jun 2004 11:09:05 -0700
Subject: Re: [hispanofilipino] Tony Fernández ha fallecido

Envio mi más sentido pésame a la familia de Tony. Todavia estoy asombrado de esa noticia. Tony era mi amigo aun durante el comienzo de este circulo hace casi 4 años. A veces nos escribíamos correos unos a otros solo para saludarnos. Me pidió que tomara fotos de Intramuros y que compartiera las fotos en el circulo. Lo di por sentado y ahora no está con nosotros.

Kerwin Ronquillo y Montinola, kerwin32@sbcglobal.net on 6/10/2004

..............................................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Luis Ramos" Add to Address Book
Date: Thu, 10 Jun 2004 14:39:12 -0300 (ART)
Subject: Re: [hispanofilipino] Tony Fernández ha fallecido

Queridos D. Edmundo y amigos:

Un gran pesar y ojos humedecidos me ha producido esta noticia. Vaya mis más sentidas condolencias hasta sus familiares y amigos.

Luis Ramos.

.......
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: fzialcita@ateneo.edu Add to Address Book
Date: Fri, 11 Jun 2004 08:59:37 +0800
Subject: [hispanofilipino] FNZ Tony Fernández ha fallecido

Añado mis condolencias. Fue una voz muy distinta en esta tertulia.
Esperamos oirle cuando vayamos a la tertulia eterna.

Me parece que llegué a conocer a Tony en Manila hace años. ¿Será el
hermano de Ramón?

Saludos,
Fernando

............................................
From: "Marlon James Sales" Add to Address Book
Date: Fri, 11 Jun 2004 04:18:20 -0700 (PDT)
Subject: Re: [hispanofilipino] Digest Number 1334

Que Sr. Tony descanse en paz. Les doy el pesame a todos sus parientes y amigos. Seguro que él ya está en un mejor lugar donde no se encuentra ningún dolor ni inquietud.

..............................................................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "BERNARSUA" Add to Address Book
Date: Thu, 10 Jun 2004 19:13:10 +0200 (CEST)
Subject: Re: [hispanofilipino] Tony Fernández ha fallecido

Nos has quedado de piedra Edmundo, yo al menos no sabia tal circustancia hasta ahora mismo que acabo de leer tu mensaje. Hemos perdido un buen amigo y miembro de nuestro Circulo. Yo personalmente he hablado, creo que en una ocasión con él mediante el Messenger y me pareció una persona muy atenta. Dios los haya acogido en su seno, y desde allí nos ayude a continuar hacia adelante con esta batalla por recuperar el Castellano en Filipinas.

Comparto con todos los demás miembros el dolor por tan sentida perdida. Estará presente en mis oraciones.

....................................................................
Date: 11 Jun 2004 14:23:41 -0000
From: agalpes@freemail.it Add to Address Book
To: edfarolan@yahoo.com
Subject: condolencias

acabo de aprender de la muerte de Fernadez.
lo siento mucho, hace poco que me escribio' y me he quedado asombrado
al leer la noticia. què le paso'? estaba enfermo o fue un accidente?
era joven?
a usted que era amigo suyo le hago mis condolencias.

andrea gallo

...............................................................................
Date: Fri, 11 Jun 2004 22:10:52 -0700
Subject: hola
From: "Edwin Lozada" Add to Address Book
To: "Ed Farolan"

Vaya sorpresa me dio al oír las noticias sobre Tony! It seems so
unreal. Y ni llegué a conocerle en persona. Pensaba ir a Montreal un día de éstos
para ver a unos amigos que viven allá y encontrarme con Tony...que esté en
la gloria de Dios.

..........................................
To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Chris Sundita" Add to Address Book
Date: Sat, 12 Jun 2004 06:40:05 -0000
Subject: [hispanofilipino] Re:_Tony_Fernández_ha_fallecido

Requiescat in pace, Tony. Sana makadebate uli tayo rito...

--Chris

..........................................
From: "Alex Sotto" Add to Address Book
Date: Sat, 12 Jun 2004 00:37:03 -0700 (PDT)

Primero, quisiera enviar mis condolencias a la familia de Tony P. Fernandez. Que lastima que murio. Sus mensajes en espanol siempre han sido muy interesantes.

...........................................
A LA MEMORIA DE TONY FERNÁNDEZ

Estoy sumamente consternado, por la partida inesperada del muy estimado Tony, me cayó como valde de agua fría y aún no lo asimilo. Voy extrañar sus correos tanto particulares que nos mandabamos como los que hacía llegar al Circulo para apoyar la causa, dar consejos, regaños, sugerencias o causar polemica, en fin partió uno de los "últimos de Filipinas" que junto con Don Guillermo y Don Edmundo Farolán mantienen la llama hispanica en Filipinas y el sueño de que algún día nuestro bello idioma vuelva a resurgir como el ave Fenix desde las cenizas y se le de el lugar que nunca debió perder.

Lo único que me duele es que me había hecho el propósito de conocer a estos tres caballeros hispanos, para departir con ellos gratos momentos, Con Edmundo Farolán ya lo he hecho gracias a Dios y tenía la firme convicción que este año iría a Montreal o Manila a conocerlos, espero poder estar pronto en Filipinas y de alguna manera rendirle tributo con su familia al buen Tony y claro esta con Don Guillermo Gómez R.

Recuerda Tony las personas mueren fisicamente, pero viven eternamente en nuestras mentes y en nuestros corazones, desansa en paz Tony y que de el lugar en que te encuentres gozando de la tranquilidad, paz y armonía, nos eches una manita para que la gran Cruzada que llevamos a cabo por la Reivindicación del Español en Filipinas sea una realidad para que tus esfuerzos no hayan sido en vano.

Tu amigo por siempre

Ramón Terrazas Muñoz

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>From: "Gallery West Cebu PHILIPPINES" >To: alberthern83@hotmail.com >Subject: condolence >Date: Sat, 12 Jun 2004 01:20:47 +0800 > > > >Dear friends, > >My deepest and sincerest condolences for the passing away of Tony >Fernandez. I feel most privileged to have been interviewed (although >just via internet) by Tony for an issue of Revista Filipina. >However, I feel sorry that I never had the chance to meet him >personally. I see from the words of sympathy pouring out from his >intimate friends and colleagues that he was a wonderful person and >that his presence would be greatly missed. > >Once again, my heartfelt sympathy to all of Tony's family and >friends. > >Sincerely, >Paulina Constancia >Calgary, Alberta

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To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Jomar Alas" Add to Address Book
Date: Mon, 14 Jun 2004 01:28:47 -0700 (PDT)
Subject: Re: [hispanofilipino] ADIOS TONY

Requiescat in pace, Antonio Fernández. Inspite of the very brief time that I have come to know Tony, all I can say is that I'm proud to have known him, a true Filipino--and a staunch defender of Philippine history and culture--at heart. Sleep with the cherubs, brother...

Jomar

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To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: perdigon@mozcom.com Add to Address Book
Date: Mon, 14 Jun 2004 02:47:47 +0800 (CST)
Subject: Re: [hispanofilipino] Tony Fernández_ha_fallecido

Siempre me entero tarde de estas noticias. Estos dias he estado ocupado
moviendo la residencia temporal y oficina en Stockton y como consecuencia
de los cambios que han de hacerse en teléfonos hace tres dias que no puedo
usar el internet ni acceder a nuestro correo. Hoy estoy en casa de una
sobrina en San Jose y desde aquí me entero de la noticia del fallecimiento
de nuestro querido Tony. Como todos los demás del círculo voy a echar muy
de menos su 'persona' tan límpidamente transparente en sus comunicaciones..
Adios, amigo y que Dios te acoja en su seno. Hacia ahí vamos todos y algun
dia nos reuniremos de nuevo.

Jose R. Perdigón
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To: lipino@yahoogroups.com, hispanofilipino@yahoogroups.com
From: mediabcla@aol.com Add to Address Book
Date: Sun, 13 Jun 2004 14:35:36 EDT
Subject: Re: [hispanofilipino] Remembering my uncle- Tony P. Fernandez (2)

Dear Vonnette and the Members of the Fernandez Family:

Please accept our condolences and sympathy and prayers.

Can you please send to us in JPG format a picture of Tony Fernandez? As a writer in North America, we can eventually put his biography (as you have sent) in a section in the bobbyreyes.com for Overseas-Filipino writers who have passed away.

Thank you for the attention.

Best wishes,

Bobby M. Reyes and the
Media Breakfast Club of Los Angeles, California

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Tony Fernandez: A Eulogy
By Reuben T. Santos

In the early eighties, Dr. Ed. Farolan, Peping Faron, Ross Pink and myself were pursuing tennis as a sport and leisure, Tony, together with his wife, Lina, were devoting themselves to the improvement of the Filipino community of Montreal through FAMAS without hidden agenda to enrich themselves with financial gain so very much unlike other self appointed community leaders.

Joining us at times during our several after games dinner and social drinks, we mostly talk about cars, tennis games, tennis stars and of course some unmentionable things that boys talk about most but Tony talk to us about poetry, Filipino culture and Noli Me Tangere - poor me, I have to admit that my understanding of Noli Me Tangere is only a little above a six grader being a rough and tumble formerly sea Captain by profession.

DR. Ed Farolan, his closest friend since their student days in Spain and Tony has a lot in common, both are Filipino and Spanish culturally oriented as well in personality, the only difference is sport where Tony has none and a beard too.

With the demise of Tony, his family as well as his many friends has forever lost something of value in life while the Filipino community definitely lost a voice and a pillar of strength.

Farewell my friend, I can say of 34 years, rest in peace and rest assure that your unselfish work with the Filipino community of Montreal will always be cherished and valued by all of us that you left behind. God bless and god speed, my friend.

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Tita Lina,

It is my honour to, as you requested, put in writing the kindness that
Tito Tony extended to me in my youth. While no longer young, I will
always remember him as Tito Tony simply because I remember fondly his
dealings with me when I was young. I don't believe he really knew how
much I appreciated the opportunities he gave me to extend my
imagination
and my mind.

One way he did that was by asking me to write an occasional column for
the
Filipino newspaper that he published. Although my articles were
unnaturally serious and probably a bit pretentious, Tito Tony always
encouraged me to do more. While I'm sure those articles were all
forgettable, writing them was invaluable practice for the future.

I also have fond memories of the summer Barbeque dinners at my Dad's
apartment and listening to Tito Tony with animation, eloquence and wit
discuss a variety of subjects with his friend Ed Farolan. Listening to
them speak made me realize that words are important and that it is all
right to pursue knowledge for its own sake.

I remember using my press pass that Tito Tony gave me to fast-talk my
way
into the Picasso exhibit at the Montreal Museum of Fine Arts and being
surprised that some of Picasso's paintings had a political theme. So
began my interest in the intersection of Art and Politics that
continues
to this day.

All of that had a subtle but great impact on my decision to go on to
graduate school and to live my life in a constant state of curiosity
about
the world around me.

During my Dad's 70th birthday, I did finally get a chance to tell him
how
much I appreciated writing for his newspaper. With characteristic
humility, he never really acknowledged it as being significant. But,
I'm
grateful for having said it to him anyway.

Warmest Regards,

Ron

> Hi Ron,
>
> Sorry I was not able to e-mail the other day. Please e-mail your
> thoughts about Tony - the same way you told me through the phone.
>
> Thanks,
> Auntie Lina

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To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "jeramy real" Add to Address Book
Date: Sun, 13 Jun 2004 17:30:25 +0000
Subject: RE: [hispanofilipino] Tony Fernández ha fa llecido

Hola a todos!!!

Que pena tener que dirigirme a ustedes en estos momentos tan duros para apoyarlos y unirme en el dolor de haber perdido alguien del circulo, y no solo eso, sino haber perdido a una persona que en transcurso del los dias la ibamos conociendo, y saber que nunca mas la podremos tener entre nosotros, por mi lado me siento super apenado ya que fue el quien me ayudo con la busqueda de mi padre, y me impacto mucho la noticia, pero amigos y amigas del circulo, no se preocupen, personas asi son las que Dios se lleve para engrandecer el cielo y hacerlo mas santo, ya que el fue una persona muy amable, y de mas virtudes que esta de mas mencionarlas, pensemos que ahora el esta en la presencia de Dios, y es mas el ahora esta mucho mejor que nosotros... ya tiene paz...

Te apreciamos tus amigos y compañeros del circulo...

Aunque tu cuerpo no este aqui... viviras por siempre Tony en nuestros recuerdos...

Atte.

Jimmy Real Flores

Guayaquil-Ecuador

Junio 13/2004

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To: hispanofilipino@yahoogroups.com
From: "Ceferino Benedicto, Jr." Add to Address Book
Date: Sun, 13 Jun 2004 05:09:57 -0700 (PDT)
Subject: Re: [hispanofilipino] Remembering my uncle- Tony P. Fernandez

My sincere condolences. Although I never really met him in person, I feel a real loss as I was able exchange e-mails with him in this group.

Kenneth

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...Recordando a Tony Fernández

por Hugo Hazelton

Tony Fernández me abrió un mundo: el de la cultura filipina española. Lo conocí por un amigo en común, Alberto Méndez, un periodista panameño radicado en Montreal, que sabía que me interesaban mucho la literatura hispanocanadiense y la presencia hispanohablante en Canadá. Tony me invitó a una velada inolvidable en su casa, donde él y su mujer, Lina, acogieron también a Alberto, a Edmundo Farolan (que estaba de paso en Montreal) y al intérprete y lingüísta Paul Pérez, y pasamos ocho horas en un gran intercambio de ideas, hablando de cultura, idiomas, historia, literatura y viajes. Tony también me prestó libros y me sugirió autores, desde Rizal hasta unos poetas filipinos contempóraneos y me alentaba en mis búsquedas sobre el mundo hispanofilipino; dentro de poco, yo había recorrido las bibliotecas universitarias de Montreal y estaba rastreando libros y fuentes en otras ciudades. Comuniqué los descubrimientos a los estudiantes de mis cursos de lengua y literatura en la universidad Concordia, gran parte los cuales luego querían investigar y escribir sobre el chabacano o la nao de Manila o las campañas de Aguinaldo o el papel del español en las Filipinas — cosas que los libros de texto a menudo no mencionaban — y Tony siguió ayudándome con el envío de nuevos materiales por vía electrónica y hasta su acuerdo para aconsejar a estudiantes individuales. Era un hombre de grandes intereses y de un ímpetu aún más grande de compartirlos con los otros, una figura destacada en la comunidad filipina canadiense, cuya presencia y energía han fortalecido los vínculos entre las culturas y la amistad entre la gente de origen diverso.

Recuerdos de Tony Fernández

El español será el idioma del futuro

por Alberto Antonio Méndez [*]

El amor a la familia y a su patria Filipinas, fueron los principios que marcaron la vida y la obra del hispanista y periodista filipino Tony Fernández. También fueron la defensa y difusión del español y de la cultura hispánica, la justicia social y la solidaridad, el respeto y la comprensión al amigo, la completa dedicación al periodismo escrito y el trabajo desinteresado dedicado a la comunidad filipina en Montreal.
Mi amistad con Tony fue de varios años y se distinguió por la colaboración periodística de primera línea. Esta relación me permitió descubrir sus dotes de gran conversador y de humanista. Compartimos numerosos y extensos diálogos. Me contó pasajes de su niñez, adolescencia y vida adulta, de toda una época que transcurrió en Filipinas, España, Alemania, Suecia, Estados Unidos y Canadá (Montreal). Me refirió anécdotas de toda clase. Tenía muy buena memoria.
"Mi padre Tomás Fernández siempre nos decía: en esta casa se habla solamente español y si ustedes aprenden el inglés, el tagalo o el chino lo hablarán fuera de este hogar. Esta norma fue de cumplimiento obligatorio para toda la familia y nos sirvió a mí, mis hermanos y hermanas porque logramos amar y dominar el español".
Tony me contó con emoción y orgullo que el español era su idioma de corazón: "De cuna me lo enseñaron mis padres en la casa y luego lo perfeccioné en la escuela, el colegio, la universidad y el resto de la vida".
Edmundo Farolán, Guillermo Gómez Rivera, Raúl Pérez y Tony Fernández pertenecen a la última generación de filipinos que vivieron la experiencia lingüística-cultural en un país dominado por el uso del idioma inglés, el tagalo y más de 70 dialectos.
Tony Fernández hablaba y escribía y leía a la perfección el español, inglés y tagalo: "Filipinas fue una colonia de España durante tres siglos, sin embargo hoy en día en mi país no se habla el español. Se ha perdido el interés por aprenderlo y difundirlo, en contraste con Japón, Corea, China y Singapur, países asiáticos donde se comprueba un creciente deseo de aprender castellano" decía.
Cuatro días antes de la última operación quirúrgica a Tony Fernández, en el Hospital Notre Dame de Montreal, conversamos y me dijo: "El español será el idioma del futuro porque es fonético, fácil de aprender, de hablar y de escribir. Se distingue de las demás lenguas porque tiene la gran ventaja que se lee como se escribe".
Tony Fernández de 68 años de edad, falleció el miércoles 9 de junio a la una de la tarde en Montreal.
Gracias hermano por tu sincera y generosa amistad.

[*] Alberto Antonio Méndez es periodista panameño. Vive en Montreal y es colaborador especial del periódico La Voz.

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vonnetteskie wrote:

Hola a todos,

Soy entristecido mucho por el fallecimiento inoportuno de mi tío Tony
Fernandez(hermano de mi padre, Luis) Yo no lo he conocido muy bien porque él salió de Filipinas cuando era pequeñita. Pero me acuerdo que era un tío muy amable cuando él
visitaba nuestra casa cuando era pequeña. La última vez que yo lo vi
era cuando él nos visitó en nuestra casa en Antipolo ens los ochentas cuando vino a visitar Filipinas por última vez. El repetidas veces nosinvitó a visitarle y su familia en Canadá pero no tuvimos la oportunidad para hacer eso. Quería venir este año como a visitarnos en Filipinas otra vez. El se puso feliz de oír que me ha interesado aprender más español y realmente el me ha inspirado y me dijo que que debo registrar otra vez en el Instituto Cervantes para más lecciones.

Cuándo él me dijo en uno de sus últimas cartas que es tiempo
para la generación de jóvenes (como yo, Nina y Atty, Cyril) tomar la
antorcha para escribir en l español y utilizar el idioma así para
promover nuestra herencia hispana, sé que él me daba su último
deseo en esta carta de despedida.

A todos ustedes que le ha conocidol, yo sé que ustedes se sienten igual que yo
hemos perdido a un gran hombre en su persona. Estoy seguro de una cosa
-- él ha realizado qué Dios lo ha buscado hacer mientras él
estaba con nosotros y él hizo un gran trabajo de ello. I am proud of
my Tito Tony and I am proud to share a common heritage and a family
with him.

Yo no soy una gran habalante ni una escritora en el español como mi tío
pero si puedo sólo hacer un décimo de lo que él ha hecho en su vida, estoy segura que él será muy feliz.

Please join me in praying for his soul. He is actually just in the
next room and has gone ahead there waiting for us. We will soon be
all with him again and we will surely be speaking Spanish!

Muchas gracias, Vonnette.

martes, agosto 11, 2009

Rodolfo Catáquiz y Carmona (1917-2009)



Requiescat In Pace, Tiyong Rodolfo...

Ferdinand Emmanuel Marcos y Edralín, El Que Quiso La Independencia Económica De Filipinas



Recibí un correo electrónico sobre esta información breve del ex-Presidente Marcos (abajo) que fue escrito por mi maestro, Señor Guillermo Gómez Rivera, para publicación en ALAS FILIPINAS. Gómez Rivera es el premiado del prestigioso Premio Zóbel en 1975 y es un historiador y lingüista importante de Filipinas.


FERDINAND EMMANUEL MARCOS Y EDRALÍN, EL QUE QUISO LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA DE FILIPINAS
por Guillermo Gómez Rivera


El intervencionismo WASP usense en Filipinas ya debiera de haber estado bien fatigado con presidentes filipinos de habla y cultura españolas. Pues estos presidentes filipinos, aunque les escuchaban y hasta les seguían lo que les aconsejaban los referidos intervencionistas WASP usenses, tenían, en muchas ocasiones, la independencia de cortesmente discrepar de sus dictados. Resultaban ser unos “criados respondones” que tenían el coraje de no acatar todo lo que se les ordenaba. Eran algo díscolos como la generalidad de los iberoamericanos. Y esa vena hispana ya les empezaba a molestar de forma intolerable a los intrometidos WASP usenses. Orgullosos de su poder, los WASP usenses, querían a “criados sumisos” que siempre les dijeran “yes, Sir”.

(En tagalo, los que demuestran ser muy pro-americanos quedan calificados como “mga tuta ng Kanô” que literalmente en castellano quiere decir “perros de los americanos”.)

Y es por eso que cuando le conocieron a Ferdinand E. Marcos, los intervencionistas WASP usenses se pusieron muy contentos. Encontraron un “boy” (muchacho) muy suyo. Un “Am-boy” (diz: American boy) como se suele decir entre las masas isleñas. Al fin toparon con un politico filipino que no hablase español y que no era católico. Pues era protestante como ellos. Y no solamente toparon con esas dos cualificaciones, a manera de un bonus todavía tenían a un filipino, un pinoy, que era muy pro-americano, de la cabeza a los pies, y que siempre estaba muy dispuesto a decirles con una sonrisa brillante: -- “Yes, Sir! Your are the boss Sir!”

A los politicos y escritores gringos WASP usenses les encantaba además las aventuras de Ferdinand E. Marcos porque les recordaba la cultura de su “Wild West” (su oeste salvaje) y sus “gangster” al estilo de un tal Al Capone. Además, Marcos era el primer presidente con un primer nombre americano, “Ferdinand” y ese detalle les agradaba sobremanera, pues ya no tenían que contender con presidentes filipinos cuyos nombres y apellidos eran puramente españoles que tanto les costaba pronunciar. No sabían, desde luego, que la madre de “Ferdinand”, Doña Josefa Edralín, que hablaba español y que, a pesar de ser de la Iglesia Católica Filipina Independiente, o Aglipayana, admiraba al Rey Fernando Séptimo de España y a Fernando de Magallanes, ----razón por la que le puso el nombre de “Ferdinand” a su hijo.

Doña Josefa, era, obviamente, una mestiza de china (Chúa nos dicen), que descendía de viejos chinos cristianos de Ilocos Norte cuyo idioma siempre fue el castellano cuando tenían que alternar con representantes o funcionarios de la vieja Compañía General de Tabacos de Filipinas o La Tabacalera. Si Doña Josefa se hizo protestante aglipayana, era por razones “revolucionarias” contra los frailes católicos de la época de sus padres y, posiblemente, le convenía serlo para que se le favoreciese con el título de “teacher” (maestra) educada por los misioneros “Thomasites” de EE.UU.. Pero, a pesar del entrenamiento en inglés, Doña Josefa terminó siendo maestro de la “Malate Catholic School” de Manila donde tendría que hablar español puesto que este arrabal estaba compuesto de residentes de habla española durante los años 30 y 40.

Pero antes de venir a Malate, Manila , Doña Josefa vivía en Batac, pueblo cerca de Laoag, la capital provincial de Ilocos Norte. En una modesta, pero amplia casa, residía allí con su esposo, Mariano Marcos que, en 1935, se había presentado como candidato para la Asamblea Filipina. Aconteció que Don Mariano Marcos, antiguo abogado de provincias educado más bien en español, resultó derrotado en aquellas elecciones por segunda vez. Y su contrincante, Julio Nalundasan, para burlarse de él, organizó una procesión funeral con un ataud puesto sobre una carroza que llevaba el nombre del derrotado Don Mariano. Y esa procesión funeral, muy adredemente pasó delante de la casa de los Marcos, deteniéndose ante su entrada, con abucheos para agravar más aun la ofensa.

No tardó mucho y el victorioso Representante Julio Nalumdásan fue muerto a tiro de rifle en su casa mientras se cepillaba los dientes sobre una ventana que daba a la Calle Real de su pueblo. Había terminado de cenar y se había ido a esa ventana que daba a dicha calle para cepillarse los dientes y fue cuando, de un tiro en el pecho, cayó muerto soltando el vaso de agua y el cepillo que tenía en las manos. La muerte de Nalundásan fue en 1935 y tres años después el joven Ferdinand Emmanuel E. Marcos, estudiante de abogacía de la Universidad de Filipinas (UP) en la Ciudad Quézon de Metro-Manila, fue arrestado, juntamente con su padre, Don Mariano, su tío Pío, y su primo Felizardo, por el asesinato de Julio Nalundásan. Según testigos declarantes, los cuatro arrestados habían conspirado para asesinarle a Julio Nalundásan. La querella contra los Marcos tomó su curso y en enero de 1939, la Corte de Primera Instancia, tras probar que el joven Ferdinand Marcos era el que le pegó el tiro al Representante Julio Nalundásan, con un rifle supuestamente robado de la artillería de la UP, con ayuda de Felizardo, les sentenció a los dos a muerte mientras que Don Mariano y su hermano Pío, fueron tan solamente multados por rebeldía judicial. La sentencia de muerte fue inmediatamente apelada al Tribunal Supremo de Filipinas por la familia Marcos.

Lo admirable es que el joven Ferdinand Marcos, ya encarcelado, aun continuaba con sus estudios de derecho y se graduó cum laude en abogacía. Pidió ser su propio abogado y desde su celda escribió su propia defensa de 800 páginas de forma brillante. Tanto impresionó al Tribunal Supremo dicha defensa, con sus alegatos y pruebas, que el Magistrado José P. Laurel, jefe entonces de dicho Tribunal, le exhoneró diciendo que Marcos era un genio en derecho civil y en derecho criminal.

Pero aun de estudiante de la UP, el joven Marcos ya se había distinguido como un buen atleta y un intelectual de primera fuerza. Obtuvo los grados más altos en el exámen oficial para abogados. Durante la Segunda Guerra Mundial Marcos también se distinguió por su heroismo. Fue un combatiente official de inteligencia de la Vigésima Primera División de Infantería. En 1942 luchó durante tres meses en la Batalla por Bataan y fue uno de los víctimas de la “marcha de la muerte” organizada por el ejército japonés que lo había capturado. Aunque luego pudo escaparse, Ferdinand fue otra vez capturado y encarcelado en el Fuerte Santiago de Intramuros, Manila , de donde, una vez más, se pudo fugar para juntarse al movimiento guerrillero contra el ya referido ejército japonés. De hecho, se hizo un excelente lider guerrillero y se le recuerda por su heroismo en la batalla del Paso Besa ( Besang Pass ). Fue una batala significativa entre los japoneses y una combinada tropa de soldados usenses y filipinos. Después de la guerra en 1945, Ferdinand Marcos aparece fotografiado con muchas decoraciones militares en el pecho. Fue otorgado un “Distinguished Service Cross”, un “Bronze Star” y un “Purple heart”. En breve, fue altamente condecorado por su heroismo como cabeza de un batallón denominado “Maharlika” de la guerrilla Filipina que mucho contribuyó a la derrota del ejército japonés en Luzón.

En fin, Ferdinand Emmanuel Marcos y Edralín, que nació el 11 de septiembre de 1917, tras haber sido diputado (1949-1959) y senador (1959-1964), fue elegido Presidente de Filipinas, en 1965, derrotándole al Presidente Diosdado Macapagal.. Los WASP usenses le tuvieron como la culminación de su “cultura y lengua” en Filipinas. Y el muy pro-usense de Ferdinand hizo el consabido empréstito a los bancos usenses tal como le dictaban sus amos de allende el oceáno Pacífico. LLegó a endeudar a Filipinas a dichos bancos usenses a razón de no menos de diez mil millones, o diez billones, de dólares (US$10,000,000,000.00) que, con intereses sobre intereses, llegó a más de cincuenta billones de dólares a la postre.

Para complacer a sus amos usenses y a los despistados estudiantes activistas, decretó la reducción a la mitad de las horas de enseñanza adjudicadas al idioma español en el nivel universitario. Las 24 unidades provistas por la Ley Cuenco del español, se redujeron a solamente 12 unidades.

En 1969 fue reelegido, muy democráticamente, como Presidente de Filipinas para otros cuatro (4) años más, pero poco antes de concluir con esta su segunda tenencia presidencial, se dió cuenta del deterioro que aquejaba a la sociedad filipina. La prensa sensacionalista le atacaba por la corrupción que supuestamente caracterizaba su gobierno. Pero, por otro lado, Marcos también veía la misma corrupción, agravada por la torpeza y la total ignorancia, en casi todos los sectores del pueblo filipino. Además de la ya podrida sociedad filipina, deteriorada por su exagerada americanización y extranjerización, también estaba el movimiento comunista inspirada por las enseñanzas del fundador de la vecina China Comunista, Mao-ze-dong o Mao-che-tung. Los comunistas filipinos, contando con subvenciones de la China continental y hasta de la Rusia Soviética, lograron organizar, dentro del territorio filipino, su propio ejército (NPA) y su propio gobierno que cobraba, a filo de bayonetas, impuestos de los campesinos y los filipinos corrientes supuestamente abandonados por el capitalismo.

Por otro lado, los moros de Joló y Cotabato, en Mindanao , también se habían movilizado militarme para separarse del resto del país. Ante estos problemas nacionales, Ferdinand E. Marcos, agobiado además por las cobranzas con grandes intereses de los bancos usenses, como el Banco Mundial (World Bank) y el Fondo Monetario Internacional (IMF), consultó con altos politicos WASP usenses si podia declarar e imponer la ley marcial sobre todas las islas.

Marcos arguyó que, para pagar las deudas a los bancos usenses, era necesario que en Filipinas se establezca la disciplina y el orden mediante una buena ley marcial. Los acreedores WASP usenses inmediamente se pusieron de acuerdo con el Presidente Ferdinand E. Marcos y le dijeron que él tenía todo su apoyo en el nuevo paso que iba de dar. Y en efecto, tras tener una convención constituyente que escribiera una nueva Ley Orgánica para Filipinas, el Presidente Marcos declaró la imposición de la Ley Marcial (Martial Law) en 21 de septiembre de 1972. Mandó cerrar periódicos y estaciones de radio y television, y nadie de entre los estudiantes “activistas”, tan supuestamente valientes en organizar “rallies” en contra de “las veinticuatro unidades de español” y de la “subida de las matrículas escolares” se atrevió a salir a la calle para protestar en contra de la declaración e imposición de la “Martial Law”. Todos se callaron y se escondieron de miedo. Todos obedecieron sumisamente las órdenes que se les daba y abanderaban como suyo los eslóganes del mismo Marcos: Por ejemplo: “Sa ika-unlad ng Bayan, disciplina ang kailañgan.” (El desarrollo del país necesita de la disciplina..)

Para destruir la muy influyente industria de las drogas prohibidas Marcos mandó fusilar públicamente al “Drug Lord” chino más poderoso, Lim Seng. La venta de las drogas prohibidas inmediatamente registraron un paro de súbito. El crimen, en general, disminuyó grandemente cuando impuso un estricto toque de queda (curfew). Todo el mundo se retiraba a sus respectivas casas antes de las doce de la media noche. Los que desobedecían quedaban detenidos y multados.

Sin los “estorbos democráticos” que usualmente impiden la construcción de una infraestructura nacional, el Presidente Marcos mandó, y logró, construir nuevos puertos, aeropuertos, caminos y puentes en todas las islas. Su esposa Imelda, como Gobernadora de Metro Manila, levantó hoteles y hospitales además del centro cultural de Filipinas. Las artes bajo el mecenazgo de Ferdinand e Imelda Marcos registraron sorprendentes adelantos. Hasta la indisciplina que antes reinaba en las escuelas públicas disminuyó. Todos andaban con “pies de plomo”.

Desde su encumbrado puesto, Ferdinand E.. Marcos estudió la historia isleña y descubrió el valor que tiene la aportación española en el desarrollo de la nacionalidad filipina. Alabó repetidamente la organización del municipio filipino por España. Mandó restaurar Intramuros, la Manila originaria, y ordenó la preservación y el cuidado de viejas fortalezas españolas, como la de San Antonio Abad en Malate, y puentes e iglesias antiguas. Al casarse con Imelda Romuáldez, Ferdinand Marcos se hizo católico y aprendió a hablar el idioma español con Imelda, que ya lo entendía porque el castellano era el idioma de la prominente familia de los Romuáldez. El padre de Imelda, Don Orestes, era un abogado educado en español. Y su tío, el Magistrado Don Norberto Romuáldez, era miembro de la Academia Filipina correspondiente de la RAE de Madrid. Este retorno a las raíces hispanas de Filipinas fue un detalle que sorprendió, y preocupó, a sus amos WASP usenses.

Marcos se dio cuenta además que casi toda la riqueza de Filipinas terminaba en manos WASP usenses. Por cada dolar que el WASP usense invertía en Filipinas, se llevaba veinticinco como pura ganancia utilitaria. Además de la deuda extranjera, el imperio de las gasolineras SHELL y CALTEX determinaban los precios del alimento y de casi todas las cosas de primera necesidad en Filipinas. Marcos también se dio cuenta que las gasolineras subían y bajaban, a su gusto y placer, el precio de la gasolina y el gas para la cocina. Como la electricidad en Filipinas se genera a fuerza de la gasolina vendida por estas dos empresas anglosajonas, el precio a pagar por parte de millones de filipinos, por cada kilovatio utilizado, venía a ser excesivo. De hecho, en el tiempo presente (2009) la gasolina en Filipinas es la más cara en todo el Sudeste del Asia.

Entonces, para competir con CALTEX y SHELL, Marcos fundó su propia compañía gasolinera, PETRÓN, e importaba directamente de los países árabes la gasolina que vendía. Cuando por alguna razón utilitaria, o política, CALTEX y SHELL subían el precio por litro de su gasolina, PETRÓN, no subía el suyo. De esa forma, toda la trasportación se vino a acostumbrar a comprar su gasolina de PETRÓN ignorándoles a las dos transnacionales. Esta situación les empezaba a irritar a los dueños de CALTEX y SHELL convirtiéndose en virtuales enemigos de Marcos y de su gobierno.

El imperialismo económico de los WASP usenses sobre Filipinas también se hacía sentir mediante su férula sobre la electricidad que se vendía al pueblo y a todas las empresas comerciales de las islas a precios bien altos. La Manila Eléctrica, luego la Manila Electric Company o la MERALCO, controlada por la familia López de Iloilo y Manila, tenía el monopolio de la distribución de la electricidad como una utilidad pública. A la cabeza de la MERALCO se encontraban los hermanos Don Eugenio y Don Fernando López, vástagos de una familia de origen chino cristiano, de habla española, y muy rica en tierras agrícolas y urbanas desde los tiempos españoles. A la llegada de los invasores WASP usense, empezaron a sajonizarse hasta lograr el dominio de la MERALCO, una compañía incorporada por un militar norteamricano.

Mientras Don Eugenio López era el genio industrial, su hermano Fernando era político. Don Fernando llegó a ser senador de la República y más tarde Vicepresidente del país. De hecho, cuando Marcos fue reelegido Presidente en 1969, su Vicepresidente fue Don Fernando López.

Además de la MERALCO, Don Eugenio López controlaba buena parte de la radio, la televisión y la prensa escrita de Filipinas por el que podía influir y controlar el pensamiento popular. Durante las elecciones, estos medios de divulgación popular lograban dar la victoria electoral, o la derrota, a los que se presentaban como candidatos para puestos nacionales como el de Presidente, Vicepresidente, o Senador, y puestos regionales o de distrito como los de Diputados de la Cámara de Representantes, o como los de Alcaldes citadinos o Gobernadores de provincia. En breve, el clan de los López era poderoso en el ámbito político como en el industrial y comercial. Y el clan de los López era un aparcero del explotador neocolonialismo WASP usense sobre Filipinas.

No tardó mucho y los intereses de Ferdinand Marcos y los de los López chocaron frontalmente. El Presidente Ferdinand Marcos se veía frecuentemente atacado por los medios de los López.. Como una reacción a esos ataques ya virulentos, Ferdinand confiscó en nombre de su gobierno la MERALCO y bajó los precios de la electricidad, hecho que la generalidad del pueblo esquilmado celebró con alabanzas a Marcos.

Y Marcos declaró que mientras la electricidad es costosa, la industrialización de Filipinas nunca podrá lograrse. Pero como la generación de la electricidad dependía de turbinas consumidoras de la gasolina que se compraba del cartel petrolero inernacional controlado por los WASP usenses, el precio de la electricidad nunca podía ponerse al alcance de todos los filipinos que querían establecer alguna industria competetiva. Entonces decidió levantar una planta nuclear en la cercana provincia de Bataan para que el país no dependa de la gasolina para generar la electricidad que necesita. Los WASP usenses no protestaron. Se pusieron de acuerdo con el inesperado proyecto. Y el Presidente Marcos, como cosa muy natural y sin pensar que una transnacioal WASP usense podría sabotearle el proyecto, pidió, de hecho, a una compañía WASP usense, Westinghouse, que le levante la planta nuclear. Y es donde se equivocó porque la planta nuclear que le hicieron adolecía, y adolece, de muchos defectos a pesar de haber costado tanto al erario público filipino además de hundirlo más aun con más empréstitos de los bancos usenses.

La economía filipina, a pesar del neocolonialismo demoledor, registró adelantos y el gobierno de Marcos decidió quitar de las manos del neocoloniador WASP usense sus relaciones extranjeras. La política exterior de Filipinas, particularmente en la época denominada “guerra fría”, estaba dictada por el Departamento de Estado en Washington D.C.. Filipinas no podía tener relaciones diplomáticas con la China Comunista, ni con la Rusia Soviética, ni con la Libya de Kadaffi, ni con la Cuba de Fidel Castro, porque Estados Unidos los consideraba sus enemigos. Marcos, de una plumada, cambió esa dependencia de EE.UU.. Le asignó a su mujer, Imelda, que actúe como su embajadora a estos países ya que no se podía fijar, del todo, de sus propios ministros y empleados en asuntos exteriores porque éstos, casi todos educados en inglés, tenían la proclividad de ser más leales a EE.UU. que a Filipinas.

Su señora, la primera dama de Filipinas, Imelda Romuáldez de Marcos es una mujer de muy buen gusto y de alta cultura. Se complementaba casi a la perfección con la clarividencia como la astucia de su marido. Ella, con uno de los aviones de la Philippine Airlines, empezó a viajar a varios países con un séquito impresionante.

Se fue a China y le llamo “Papá” a Mau-Sedung brindándole todas las reverencias de una hija oriental para con su padre chino, Y, este comportamiento tanto le impresionó al Presidente chino que la recibió como una hija en Pekín. En resumidas cuentas, Imelda consiguió que la China comunista deje de subvencionar a los comunistas filipinos, los de la NPA, dándoles de hecho un terrible golpe logístico. Y al retirarse a Manila, trajo para la gasolinera de su esposo, PETRÓN, petróleo chino sin refinar pero que, a la larga, se pudo utilizar.

Imelda con su usual séquito estableció relaciones diplomáticas con la Rusia Soviética empezando un intercambio comercial con ese enorme estado. Para dar una solución al problema moro de Filipinas, Imelda le visitó al dictador libio, Gadaffi, que, a la larga la recibió cortésmente. Con esa visita, el gobierno filipino de Marcos firmó un acuerdo con Libya por el que también dejó de subvencionar a los rebeldes moros de Mindanao. Se creo una región autónoma para los moros filipinos alzados en armas bajo la bandera de la MNLF o “the Moro National Liberation Front” (Frente Moro de Liberación Nacional). El lider de los rebeldes moros, Nur Misuari, firmó la paz con Manila bajo el padrinazgo de Gadaffi (The Tripoli Agreement) y fue elegido gobernador de esta region autónoma para los moros filipinos.

Lo que ocurrió, sin embargo, es que otra facción rebelde de moros, la MILF o la “Moro Islamic Liberation Front” también se alzó en armas y demandó que se les entregue a ellos una región, igualmente autóma, que no solamente incluya el territorio ya dado a la MNLF sino que todavía se les diese otros territorios más de la gran Isla de Midanao. La MILF es la que ahora está en guerra campal con el ejército filipino en Cotabato y en otras partes de Mindanao oriental. Y el caudillo de esta facción, Hashim Salamat, había entrado en un acuerdo con el Presidente Bush de EE.UU... Se trataba de ceder a EE.UU. ciertas zonas del territorio que la MILF, en el caso de conseguir del gobierno de Manila dichos territorios, que incluya aguas marítmas cuyas profundidades producen “agua pesada” , -- un elemento importante, nos dicen, en la confección de bombas atómicas.

Desde luego que con el mencionado “Trípoli agreement”, una medida de paz se consiguió para Mindanao durante el regimen de Marcos. Pero, a la postre, la cabeza del MNLF, Nur Misuari, no quiso acatar ciertas cláusulas del “ Tripoli agreement”, aliandose tácticamente con Hashim Salamat de la MILF. Estas dos facciones rebeldes se volvieron terroristas y Marcos los mandó perseguir de forma tan acabada que Nur Misurari huyó de Filipinas mientras que el Hashim Salamat tuvo que esconderse.

En la parte cultural, Ferdinand Marcos, estableció “la semana hispánica” que se celebraba con un Seminario Hispanofilipino que se culminaba en un concurso de conocimientos hispánicos. Seguía la campaña de los WASP usenses y sus lacayos locales en contra de la enseñanza de doce unidades de español, pero Marcos les ignoraba. De hecho, expidió un decreto presidencial declarando al idioma español una lengua official mientras queden en archivo los documentos judiciales que aun no se habían traducido al ingles o la tagalo.

Pero los enemigos de una Filipinas que fuese independiente económicamente y en sus relaciones internacionales no dormían. La prensa usenses, siguiendo el usual intervencionismo de sus mandamases WASP, empezó a atacar internacionalmente al Presidente Marcos y su gobierno calificándole de dictador. Se olvidaban, desde luego, que si Marcos fue de hecho dictador es por culpa del neocolonialismo WASP usense en Filipinas. Pero cuando vieron que Marcos ya pensaba y decidía sin sus dictados, se le tenía que deponer según la agenda que se formularon en Washington D.C.

Al terminar Marcos su ultimo término presidencial según la constitución filipina de 1973, tendrían que celebrarse elecciones presidenciales. Como su contrincante se presentó el Senador Benigno “Ninoy” Aquino, a pesar de haberse éste auto-exilado a EE.UU. con consintimiento del mismo Marcos por alegadas razones de salud. El senador Benigno Aquino, hijo, o Ninoy Aquino como también se le llama, fue vástago de una familia de politicos y casado con la multimillionaria, Corazón Cojuangco y Sumúlong, que, a su vez, es también de una familia de políticos tagalos (Antipolo, provincia de Rizal) y pampangueños (la provincia de Tarlac). De hecho, el Senador Ninoy Aquino fue encarcelado por Marcos porque fue autor, según luego escribió el Senador Jovito Salonga en un libro sobre sus memorias, de la famosa “Masacre de la Plaza Miranda de Quiapo” donde los candidatos a senador del partido politico del mismo Ninoy Aquino resultaron heridos y hasta muertos por unas bombas previamente colocadas en la tribuna, de dicha Plaza Miranda de Quiapo, donde estaban sentados

(Por otro lado, el gobierno de Marcos había presentado una demanda en contra de la familia Cojuangco, por “riquezas malhabidas”. Según esa demanda por el que el gobierno de Marcos amenazaba confiscarles la Hacienda Luisita de los Cojuangco (de casi siete mil hectareas plantadas con caña de azúcar) porque el patriarca de esta familia había comprado estas tierras con parte del tesoro que supuestamente robó de la Primera República de Filipinas. Dicha Hacienda Luista se encuentra en el pueblo de Concepción, Provincia de Tarlac en Luzón.)

El senador Ninoy Aquino también estaba acusado de proteger a los comunistas del país, bajo un tal “Commander Dante”, y un bando suelto de bandoleros que se llamaban “Monkees” que terrorizaban a la provicia de Tarlac. Este terrorismo forzó a la vieja Tabacalera, o la Cia. Gral. De Tabacos de Filipinas, a vender malbaratadamente a los Cojuangco dicha Hacienda Luisita que al unirse a las tierras públicas previamente adquiridas por concession por el entonces Diputado José Cojuangco de la Asamblea Filipina, se convirtió en la actual hacienda Luisita de casi siete mil hectáreas, el latifundio actual más grande que se encuentra en la Isla de Luzón.

Pero mientras estaba encarcelado, pero de forma muy suave porque contaba con todos los lujos dentro de su celda, dicho senador Ninoy Aquino padeció un infarto por el que Marcos le permitió que saliera de la cárcel y se fuese a EE.UU. con su esposa, Corazón, e hijos, para que conocidos medicos especialistas usenses le atendiesen.

El senador Ninoy Aquino partió con la promesa de no atacarle al que le dió el permiso para curarse en EE.UU. Como todos sabemos, Ninoy no cumplió con esta promesa. A través de la prensa y la televisión usense, el senador Ninoy Aquino empezó a atacarle a Ferdinand y a Imelda Marcos y a todos los que componían su gobierno. Tras dichos ataques anunció que volvería a Filipinas para reclamar de Marcos la presidencia del país. El Presidente Marcos, ya enfermo de lupus, le envió a Imelda que le vaya a entrevistar al senador Ninoy Aquino en EE.UU... Imelda consiguió entrevistarse amigablemente con el senador y le dijo que no volviese a Manila porque “gente más ponderosa que nosotros tenía planes en marcha para asesinarle y echar la culpa al Presidente Marcos.” Pero el senador Ninoy dijo que regresaría a Manila. Ante esa terquedad, Marcos mandó cancelarle el pasaporte al senador Ninoy Aquino con la esperanza de que sin pasaporte, no podría salir de EE.UU.

Pero el senador Ninoy Aquino se había conchavado con los altos del gobierno WASP usense puesto que éstos le dieron un pasaporte falso bajo el nombre de Marcial Bonifacio, le dieron un avión fletado de la China Airlines lleno de periodistas usenses y japoneses y le dieron todas las facilidades para que sin ningún obstáculo tranquilamente despegue su avión chino de un aeropuerto de EE.UU. para llevarle de vuelta a Manila.

En el último video del senador Ninoy Aquino dentro del avión chino que aterrizó en el aeropuerto internacional de Manila en pleno medio día del 21 de agosto de 1983, él declara que tiene puesto una camisa a prueba de bala pero que si le daban el tiro en la cabeza que, por cierto, moriría. (“I am wearing a bullet-proof vest, but if they shoot me in the head, I am a goner.”)

Esta declaración por boca del mismo Ninoy revela que él ya sabía de antemano que alguién le iba a pegar un tiro al bajar del avión. Pero pensaría que ese alguién le daría el tiro por las espaldas y como tiene puesta la camisa a prueba de bala, que él saldría ileso. Así que ya se había fraguado, con el conocimiento del mismo Ninoy, el plan de pegarle un tiro al bajar del avión. Y el que fue empleado para hacer esa faena fue el desgraciado de Rolando Galmán que, al llegar el avión chino de Ninoy, ya estaba muerto sobre el “tarmac” del aeropuerto de Manila . Es por eso que cuando ya entraron tres militares Filipinos para recogerle del avión al senador Ninoy Aquino, su rostro, tal como lo capta el video al que aludimos, registró el miedo que antes no demostraba. Y de hecho, al bajar las escaleras del avión le pegaron el tiro en la nuca al senador Ninoy Aquino que al caer muerto fue puesto, junto a Rolando Galman, en un “van” o coche militar que lo llevó fuera del aeropueto internacional en pleno mediodía.

Desde luego que la culpa de asesinato tan burdo, en pleno mediodía y en pleno aeropuerto internacional de Manila, fue echado encima de la cabeza del Presidente Marcos, su primera dama Imelda y su Jefe de Estado Mayor, el General Fabián Ver. Terminada la euforia que se levantó en el incauto pueblo filipino que terminó con el mando del Presidente Marcos y la ascensión de la viuda del senador Ninoy Aquino, Cory como presidenta “revolucionaria” de Filipinas, hasta la fecha (año 2009) no se sabe, a pesar de tantos ejercicios judiciales, testimonios y supuestas pruebas presentadas, quién es, o quiénes son, los verdaderos cabezas pensantes del asesinato del senador Benigno Ninoy Aquino.

Ni Corazon Cory Cojuangco Viuda de Ninoy Aquino, Presidente de Filipinas por casi ocho años, ha logrado determinar contundentemente quién, de hecho, mandó matar a Ninoy en pleno aeropuerto internacional de Manila y en pleno mediodía. Lo fácil es culparle a Marcos pero el pueblo filipino ya no cree esa acusación. Cuando se verificó el asesinato, Marcos estaba convaleciente tras una operación quirurjica de los riñones. Y todos saben que Marcos, un hombre listísimo y astuto jamás cometería un error tan politico, y tan estúpido, que él bien sabía terminaría con él personalmente amén de su gobierno. No son pocos los que apuntan el dedo a la Agencia de Inteligencia Central de Estados Unidos (la CIA) como el verdadero cabeza pensante de asesinato tan burdo y tan cruel. No es en vano que se les acuse del asesinato del mismo Presidente Kennedy de EE.UU. En comparación, el pobre senador Ninoy Aquino no pasaba más allá de ser un politico en un estado neocolonial y vasallo como Filipinas. El mero hecho de que se le asesine de forma tan burda al senador Ninoy Aquino le hace un verdadero héroe de Filipinas, víctima del neo-colonialismo WASP usense.

Y Marcos, tras aquel asesinato que se atribuía a él y a su gente, ya se debilitó políticamente. Los neocolonialistas, fingiendo ser democróticos, pidieron que se celebren unas elecciones presidenciales “snap” (así de súbito). El neocolonialismo le puso de candidata a la Cory C. Aquino que se presentó ante el pueblo filipino como una pobre agraviada por la dictadura de Marcos. Ferdinand, enfermo y todo, acudía a los “mitin de avance políticos” y sus seguidores le aplaudian. Cuando se contaron los votos, el que fue elegido presidente fue Marcos.

Desde luego que se alegaron fraudes electorales. Se organizó la supuesta revolución EDSA Uno encabezada por el primo del mismo Marcos, General Fidel Ramos, y su anterior mano derecha, Juan Ponce Enrile (hoy senador de la República), personajes conocidos como muy “pro-usenses”... El Cardenal Jaime L. Sin, Arzobispo de Manila, llamó a los católicos que se vayan a la Avenida de Circumvalación de Metro-Manila, Epifanio de los Santos Avenue, o EDSA, para que los tanques y los soldados de Marcos no logren capturarles a los “rebeldes” Juan Ponce Enrile y Fidel Ramos en el Campo Crame. El General Fabián Ver pidió a Marcos que se abra fuego contra los que se concentraron en EDSA pero Marcos le dijo que no. Que él no mataría a su propio pueblo. Mientrastanto Cory se recluyó en un convento de Monjas en Cebú.

Cory, luego, fue traida a Manila para tomar posesión de la presidencia del país aunque una cuenta de los votos echados bien podrían revelar que, de hecho, perdió las elecciones “Snap”, ya que Marcos con más votos que ella, se había inaugurado como Presidente del país tras esas mismas eleciciones.

Para echarle a Marcos del palacio presidencial de Malacañang, el bando de la Cory C. Aquino organizó un asalto a dicho palacio presidencial para que se le agarrase al enfermo Marcos y a su familia, pero unos helicópteros usenses de la base military de Clark Air Base en la cercana Pampanga, vinieron para “salvarles” a los Marcos de la turba alzada, llevándoles a Hawaii donde unos años después fallecería el Presidente Ferdinand.

Tras un tiempo, su viuda Imelda quiso traer devuelta su cadáver para que tuviera su sepultura final en el cementerio de los “bayani” (heroes), (Libiñgan ng mga Bayani), pero la presidente Cory impidió que se le de sepultura a su antecessor en dicho cementerio oficial. Entonces, Imelda mandó construir un maúsuleo para su esposo muerto en Batac, Ilocos Norte, donde hasta ahora está, en un ataud de cristal, todavía de cuerpo presente.

La presidencia de Ferdinand Marcos sigue objeto de demonización en la prensa de los “coryistas” y de los WASP usenses, pero el pueblo filipino, dándose perfecta cuenta que la revolución EDSA Uno en nada mejoró su situación, empieza a recorder los beneficios que tuvo cuando Ferdinand e Imelda Marcos estaban en el poder. Hasta la fecha no se ha logrado señalar contundentemente quién es el que mandó matar al senador NInoy Aquino, pero todos saben que el que le dió muerte temprana a Ferdinand E. Marcos es el neocolonialismo WASP usense que tiene a Filipinas bajo su injusta férula hasta ahora.

Tomo VIII N° 1 Verano 2004



REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VIII N° 1 Verano 2004
Director: Edmundo Farolán
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EN ESTE NÚMERO:
DRESDEN Y BARCELONA
LUIS RODRÍGUEZ VARELA
PADRE PEDRO PELÁEZ
PADRE JOSÉ A. BURGOS
BIBLIOGRAFÍA HISPANOFILIPINA



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DRESDEN Y BARCELONA

Me invitaron, por los esfuerzos de Andreas Herbig, fundador del Círculo Hispanofilipino, a dar una conferencia el 28 de abril en la Universidad de Dresden, unos kilómetros de la Universidad Silesia en la Rep. Checa donde enseño estos días. Hablé con los estudiantes de esta universidad sobre Filipinas, en general, y su conexión con la Hispanidad,.ie, la infusión de muchos hispanismos en los vernáculos, nuestros nombres hispánicos, religión, cultura, etc. La charla fue publicada en la revista elmagacin editada por Profesora Vanessa Bravo del Instituto de Lenguas Romances de la Universidad de Dresden

Según Dr. Norbert Rehrmann, el director del Instituto, y el que me invitó, los estudiantes europeos de esta generación, hasta los mismos españoles e hispanoamericanos, no saben o, si saben, muy poco, de la relación entre Filipinas y la Hispanidad. Fue entonces mi tarea de informarles de esta relación. Hablé en detalle sobre la literatura hispanofilipina basando mi materia en el libro "Literatura Filipina en Castellano" (Madrid, 1974) escrito por Luis Mariñas Otero.


Con Prof. Norbert Rehrmann y Andreas Herbig en Dresden

Expliqué también que, como miembro de la Academia Filipina, mi misión fue de difundir informes sobre la hispanidad filipina, aprovechando el tiempo que estoy viviendo y enseñando aquí en Europa. He mencionado que había dado conferencias el año pasado en la Universidad de Brest en Francia y la Academia Donetsk en Ukrania, y el año interior, en el Ateneo de Gijón en Asturias, y en la Asociación Cervantes de Barcelona. Invité a los estudiantes de esta universidad que participaran en el Círculo Hispanofilipino para que aprendan más sobre la situación actual de la Hispanidad en Filipinas. Dr. Rehrmann piensa organizar una conferencia más amplia el año que viene invitando a especialistas filipinos en historia, cultura, lingüística, y literatura, para hablar sobre esa cultura "exótica" de Asia.

Me fui a Barcelona después de esta conferencia para visitarle a un compañero del Círculo Hispanofilipino, Alberto Hernández Miño. Me invitó a conocer el barrio filipino de Barcelona, y comimos en un restaurante filipno allí. Visitamos también la Iglesia de San Agustín cerca de Las Ramblas donde los filipinos de Barcelona suelen ir a misa.


Con Alberto Hernández Miño enfrente del monumento de Cristobal Colón en Barcelona

Planeamos otra conferencia en septiembre, posiblemente en Casa de Asia o la Asociación de Cervantes, y nos pusimos en contacto con Jesús Valbuena, también miembro del Círculo, que piensa dar una conferencia sobre "Los Últimos de Filipinas". Según Valbuena, sería mejor planear una serie de conferencias y actividades en vez de sólo una conferencia para la Casa de Asia. He tenido la oportunidad también de hablar con Ediciones Carena de Barcelona sobre la posibilidad de publicar una antologia hispanofilipina, y han mostrado interés en este proyecto.

En este número, continuamos con la bibliografía de obras publicadas en español (Cuentos, novelas, y teatro), en Filipinas, o de temas filipinos publicados en España, que el Museo López tiene en su biblioteca. También incluimos aquí obras de cuatro de los primeros autores hispanofilipinos: Fernando Bagongbanta, Luis Rodríguez Varela, Padre Pedro Peláez, y Padre José A. Burgos. Celebramos, con este número, el comienzo del octavo año de existencia de esta revista, pero a la vez, recordamos a nuestro buen amigo, el periodista Tony P. Fernández, que falleció hace poco. --EF


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FERNANDO BAGONGBANTA

(En su artículo La fase formativa de la literatura hispanofilipina, el académico Guillermo Gómez Rivera menciona a varios poetas filipinos en el s. XVII de origen chino: José María Nicaísay, Tomás Chuidian, Tomás Pinpín, Fernando Bagongbanta, Juan de Vera Ken Yong, y Carlos Calao, entre otros. Fernando Bagongbanta fue un escritor y poeta en tagalo y castellano. Escribió “ladinos”, unos versos romanceados alternados en castellano/latín y tagalo sobre temas religiosos. He aquí un fragmento de su obra:)

Gracias se den sempiternas
Al que hizo salir la estrella
Que destierra las tinieblas
De toda nuestra tierra.

Salamat nang walang hanggang
Sa nagpasilang ng tala
Sa buong bayan natin,
Na sa dilim nagpataboy.


Oh, Gran Dios, mi Padre,
Quered ayudarme,
Sedme favorable
Porque esto se acabe
Y a vos os alaben.

Oh, Dakilang Dios, Ama ko,
Naisin mong tulungan ako.
Maguing mapagbigay kayo
Upang matpos ito
At ikaý maipagpuri ng lahat.



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LUIS RODRÍGUEZ VARELA

(En 1809, como reacción de la invasión napoleónica de España, Rodríguez Varela, en este discurso, exhorta a los filipinos a defender a la Madre Patria bajo el reino de Fernando VII. . Wenceslao Retana en su publicación El precursor de la política redentorista alude a Varela, "un criollo que nació en Tondo, un barrio de Manila, el 20 de febrero de 1769. Fue el primer autor hispanofilipino que escribía composiciones patrióticas. Su primera obra, Proclama istorial, aparece en 1809 como reacción de la invasión napoleónica de España". Publicó en este mismo año tres libros de poesía: Elogio a las provincias de los Reynos de la España europea, Elogio a la mujer y Parnaso Filipino, pero no se han conservado copias de estas colecciónes. Por su amor a Filipinas, participó en dos insurrecciones: la primera, contra los ingleses, y la segunda contra el gobierno español bajo el Gobernador General Martínez. Fue deportado a España en 1823 por sus actividades políticas. No se sabe la fecha de su muerte.)

Proclama Istorial (fragmento)

Habitantes de Filipinas. La voz del corazón os habla por mi tosca pluma y rudo estilo. La patria es vuestra madre. Ella os llama, ella os convida a tomar las armas. La patria, hermanos míos, está amenazada. Los franceses insultan la ley de vuestros padres, la quietud de vuestros hogares,el respeto de vuestro rey, y sobre todo, la religión de vuestro Dios.

¿Podréis oir esta fiera agresión sin agitarse vuestro interior? Ha! ¿Debemos correr presurosos a morir por la patria? ¡Dulce muerte! ¡Feliz momento! ¡Preciosa agonía que conduce al filipino a las moradas eternas de la gloria!

Nosotros somos hijos del mejor de los reyes, Fernando VII, cuyo agradable nombre, invocado, destila ternura, y hace afectuosa moción en nuestros corazones. Nuestros héroes de la España no son de distinta materia que nosotros, ni mereen más confianza a la soberanía. Acordaos de los inmensos tesoros que el monarca español consume en vuestra subsistencia. Mirad, que se van a profanar vuestros altares, a violar vuestras vírgenes, a manchar los talamos nupciales, y a cometer vuestras esposas y vuestras inocentes hijas. Sabed que en España, transformados los franceses en bárbaros antiocos, no perdonaron los templos y los vasos sagrados....

Católico y rancio español, criollo filipino, fiel imitador de tus progenitores, trahed a la memoria los hechos azañosos...¿de quién? No de una nación extraña. De vuestros padres, sí. Esta ylustre ciudad se prepara a pelear por vuestro honor, por vuestra libertad, y por vuestra independencia.

Mas no os pondré a la vista hechos agenos. Sabed los propios – el año 1630, salió una armada comandada por el mismo capitán general de estas yslas, don Sebastián Hurtado de Corcuera. ¿Quiénes la hicieron gloriosa? ¡Los españoles con los filipinos! ¿Quiénes atacaron entonces Mindanao y Jolo? ¡Los españoles con los filipinos! ¿Quiénes conquistaron a Jolo el año 1683, sin embargo de que los moros estuvieron dos añospreviniéndose; que les auxiliaron los olandeses; que tenían un famoso cerco inmediato y con todo los rindió el general español don Pedro Almonte, y floreció much christiandad? ¡Los españoles con filipinos! En el año 1741, ¿quiénes llenaron la famosa armada de treinta y seis buques contra el Sultán Mahometo? ¡Los españoles con filipinos! El año de 1734, ¿quiénes talaron los campos de Basilan y cogieron a aquel régulo trescientas embarcaciones? Los españoles con filipinos. En 1781, ¿quiénes hicieron el desembarco en Joló, tlaron también los campos, cogieron los fuertes, y destruyeron al enemigo? ¡Los españoles con filipinos!.....


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PEDRO PELÁEZ

(Padre Peláez tuvo el mayor respeto a la habilidad de los cleros filipinos a pesar de que éstos eran considerados “intelectualmente inferiores” que los españoles. Pronto se encontró a la cabeza de una cruzada por la igualdad entre el clero filipino y el españo., Debido a su cruzada, fue denunciado y criticado por algunos de sus superiores. Fue un brillante orador y sus sermones misales dieron luz al ensayo como género literario en Filipinas. Su más famoso sermón de San Andrés fue pronunciado el 30 de noviembre de 1855 en conmemoración de la victoria contra el pirata Limahong:)

Sermón de San Andrés (fragmento)

No es privativo de los pueblos célebres, cuya historia llena el universo, el tener días venturosos, recuerdos de bendición y de gloria. Aun los de menos renombre dan también expansión a su gozo, como sucedió con la pequeña Bethulia de los libros santos que celebraba anualmente su inesperada liberación de un ejército con solemnes cultos al Dios de Jacob. Asimismo, esta hija de España que se asienta a las riberas del Pasig, cambiará hoy la pálida monotonía de su existencia, tremolando por sus calles la victoriosa enseña de su heroica Madre, y entonando cánticos marciales y religiosos que repetirán alborosados los ecos todos de Luzón y postrándose al pie de los altares con su pensamiento elevado al cielo y su corazón henchido de gratitud.

Y es, señores, como lo sabéis bien, que en este día se recuerda un suceso glorioso que dejó huella profunda en su pasado, decidió su porvenir, y que su presente impide pase desapercibido sin que la generación actual salude con entusiasmo su fausto aniversario, y el de Religión, esa aura vivificadora de cuanto hay de noble y sublime con el suego santo de sus inspiraciones y la majestad imponente de su culto, añade la idea de su favor celestial al encanto de los recuerdos a la energía del patriotismo.

Con esta breve exposición de los motivos de la presente festividad, ya sin duda habréis adivinado los sentimientos que en ella presiden: no haré, pues, más que formular lo que existe en el fondo de vuestras almas, al resumirlos todos a estas mágicas palabras: Gratitud al Cielo, amor a la España. Sí, gratitud al Omnipotente que, al sonar la hora señalada en sus soberanos decretos, sacó a este país de las tiieblas a la luz, de la vida nomada a la social, de la miseria a la dicha. Y amor a la España que a los trescientos años de prohijar a esa nación en el confín del mundo para hacerla gustar los bienes del Cristianismo y de la cultura, se los aseguró enalteciéndole con el glorioso triunfo sobre las huestes del pirata Limahong...


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JOSÉ A. BURGOS

(Padre Burgos tomó parte activa en el movimiento a favor de la secularización de las parroquias, iniciado por P. Pelaez. Este artículo fue uno de varios artículos que escribió para el periódico La discusión de Madrid en respuesta a los publicados en La verdad, otro periódico madrileño, los cuales ponían en duda la lealtad de los sacerdotes filipinos a la soberanía española. Al estallar la revuelta de Cavite el 20 de enero de 1872, las autoridades militares le incluyeron entre los detenidos como uno de los complicados y fue juzgado por un tribunal militar junto con los padres Gómez y Zamora, y sentenciados a muerte por sedición. El 17 de febrero de 1872, los tres fueron ejecutados por garrote en Bagumbayan. El martirio de este triumvirato avicó el nacionalismo filipino hasta culminar con la revolución de 1896. Rizal dedicó su novela El filibusterismo (1891) a la memoria de estos tres presbíteros.)

El clero regular de Filipinas (fragmentos)

Terminábamos nuestro anterior artículo protestando con toda la vehemencia de nuestra alma contra los dictados de anti-español y anti-humanitario que con tanta inconsideración como osadía diera el Rdo. P. Coria al clero secular indígena de este país, no pudiendo menos de devolverlos a los regulares, y comprometiéndonos a probar nuestra razón con la historia en la mano, ya que es el arma con que intenta intimidarnos al parecer el valiente campeón, frente a que nos hemos colocado.

Si se entiende por anti-español todo aquel que abriga tendencias refractarias al dominio español, entonces confesamos francamente que los regulares de Manila no pueden ser mirados como tales, así como le es el P. Coria de todo punto imposible probar que el clero secular de este país, o cualquiera otra clase de filipinos, merezcan con razón epiteto tan infame, siendo tal nuestra convicción en esta parte que quisiéramos que S.R. se dedicara exclusivamente a probarnos lo contrario.

¿Es cierto que se registran en la historia las intentonas de Novales, de Tayabas, de Malate y de Nueva Ecija, pero cuántos han sido sus autores? ¿Cuántos se han dejado arrastrar? ¿Se extendieron, por ventura, aquellas pasajeras perturbaciones más allá de los respectivos lugares en que estallaron? ¿Han tomado parte en ellas el clero indígena o cinco siquiera d los españoles del país? ¿Y es extraño acaso que en donde hay cinco millones de habitantes, haya cinco o seis locos, o fanáticos, o desontentos que levanten alguna vez el grito de rebelión? ¿No hay incomparablemente muchísimos más en otras partes y en nuestra misma España, guardada proporción? ¿Qué contesta a esto el reverendo comisario de los franciscanos? Sobre estas tan cacareadas rebeliones pedimos a S.R. y a nuestros lectores que noten dos circunstancias. Primera, que todas, menos la de Novales que estalló dentro de la ciudad, tuvieron lugar en curatos de regulares. Segundo, que la de Novales, que pudo haber tomado mayores proporciones por las circunstancias favorables a los insurrectos en que se hizo “encontró la más digna cuanto vigorosa resistencia de parte de sus paisanos, siendo uno de ellos su mismo hermano, que estando de guardia en la fuerza o ciudadela de esta capital, se resisitió con energía a entregarle las llaves,” coronándose de gloria, y legando a la historia un hecho capaz por sí solo de hacer enmudecer a los osados detractores de la proverbial lealtad de los hijos de este país, y de obligar a nuestra madre patria a tratarnos con solicitud, cerrando los oídos a tan negra calumnia, y haciéndonos partícipes de las consideraciones y derechos que se conceden a los españoles. ¿Y se negará España a mirarnos como hijos? ¿No son bastantes a esa nación magnánima cerca de tres siglos de prueba, para mirar como a impostores a cuantos quieran arrojarnos la nota de tumultuarios e hijos rebeldes?.......

Entonces decimos nosotros que, lejos de ser el clero o cualquier otra clase de los hijos de este país, son los regulares los que abrigan este plan anti-español y anti-humanitario que en aquellos creen hallar. Ellos son, salvas honrosas excepciones, que con la debida oportunidad iremos indicando, los que han dado que hacer en todos tiempos a las autoridades, así civiles como eclesiásticas, en cuántas ocasiones se ha tratado de poner algún coto a sus abusos, poniendo en juego sus fueros, sus privilegios, su influencia y sus riquezas, sin cesar ni un momento, hasta lograr una victoria tan completa a veces, que a muchísimos jefes de provincia y a alguno que otro capitán general les ha costado el destino.

¿Y qué extraño que esto suceda, si tienen las más pingües haciendas, los mayores curatos, las mejores casas de campo y las más cómodas y espaciosas casas de esta capital que dan en arriendo a más o menos precio, y con condiciones más o menos favorables, pero de manera que las vntajas sean siempre para el inquilino cuya influencia y protección esperan poder algún día utilizar?

No necesitamos insistir mucho ni consignar datos, curiosos por demás, para probar la verdad de lo que acabamos de indicar, porque son de aquellas cosas que están bien en el dominio de la historia, y han podido conocer perfectamente cuantos han estado por algún tiempo en este país.

Los españoles peninsulares residentes en este suelo son poquísimos; medios de defensa no tendrían si no contasen con los mismos naturales; la distancia que nos separa de nuestra madre patria es inmensa; ocasiones, que hubieran sabido aprovechar hijos indómitos y rebeldes, se han presentado muchas y con todo, ¿qué ha habido en los tres siglos que venimos respetando y obedeciendo al gobierno español?

Cuando se han corrido rumores de alguna conspiración, y el gobierno ha tomado, como era justo, un asunto de tranta trascendencia, medidas preventivas, empleando a las personas hábiles para averiguar la verdad, ¿qué se ha llegado a descubrir? ¿No ha sido siempre el desengaño el último resultado? ¿Qué contestan a esto nuestros calumniadores? ¿No tienen por ventura estos señores el criterio bastante para conocer que la mayor prueba contra esta calumnia, es que sólo se dejar oir cuando en los periódicos se habla de los regulares de Filipinas, pidiendo la secularización de los curatos, o por lo menos, que se ponga a coto a la tendencia que tienen de apoderarse de todos los de estas islas?..................

Conociendo el diocesano la conveniencia de que los coadjutores habitan en la casa parroquial, pues éste es el medio de que vivan con el recogimiento correspondiente y sean mejor vigilados por los curas y éstos no se vean expuestos a los peligros consiguientes a una continua soledad y aislamiento, dispone en los títulos de los coadjutores, entre otras cosas, que se les acuda, además de un pequeño estipendio, con la mesa habitación. Pues bien: nada es tan notorio, nada tan lamentado por nuestro actual dignísimo arzobispo como el incumplimiento de tan acertada disposición, llegando algunos a despedir de sus casas a los que ya habían recibido, con gran sentimiento del indicado Excmo. Señor y de los mismos coadjutores, de los cuales muchos quisieran poder vivir con mejor recogimiento y más decoro. Aquí no podemos dejar de hacer justicia a algunos curas dignos, modelos de virtud, que tienen en sus casas a sus coadjutores, tratándolos como verdaderos hermanos. ¿Y en qué consiste esto? Si tienen al clero indígena por anti-español; si aseguran que sus individuos son propensos y están siempre dispuestos a secundar las miras anti-españolas de cierta clase de filipinos, ¿por qué no los tienen en su casa para vigilarlos mejor y tener más a raya su moralidad y conducta? Dejamos la respuesta al buen juicio de nuestros lectores, por más que sepamos cuál sea la categórica. Y ya que esto no sea, ¿por qué ha habido oposición a la idea de poner claura en todas las casa parroquiales, a imitación de los domínicos que la tienen?

La discusión, Madrid, Marzo, 1870


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BIBLIOGRAFÍA HISPANOFILIPINA: MUSEO LÓPEZ

PROSA:

Ensayos, cuentos y novelas


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Paterno, Pedro Alejandro. Amor de un día, en el Pansol de Kalamba. Manila, Imp. La República, 1910. 83 p.

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------. Llanto y risas. Quezon City, R. Martínez, 1959, 8 p.(Escritos de José Rizal, No. 4)

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Campo, Emilio del. Bajo los cielos de la revolución filipina; o, Injusticias de un destino cruel. Iloilo, Imp. Manilense (sin fecha), 200 p.

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Gamboa, José. B. La realización; drama en cuatro actos con un prólogo y en prosa. Manila, Imp. J. Fajardo, 1910. 152 p.

García Suárez, José Ma. Teatro. Manila, Imp. Cultura Filipina, 1917. 139 p.

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------. El cablegrama fatal; intermedio histórico. Expresamente para la Companía Torrijos-Blay que actuó en el Teatro Zorrilla de Manila, para representarlo el día 30 de diciembre de 1915, 19º aniversario de la muerte del ilustre patricio filipino, Dr. Jose Rizal y Mercado. Manila, Imp., Lib. y Pap. de I.R. Morales, 1916. 31 p.

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------. Junto al Pásig; melodrama en un acto y en verso. Representada por primera vez el 8 de diciembre de 1880, a las seis de la tarde, con música de Don Blas Echegoyen. Editado por Día Filipino. Manila, Imp. y Talleres de Encuadernación, Grabados y Fotograbados y Almacén de Objetos de Escritorio del Periódico Anual Ilustrado Día Filipino, 1915. 20 p.

Valls, J. M. Filipinas por España; drama en 5 actos y en prosa. Estrenado con espontáneo y brillante éxito en el Teatro Circo Barcelonés, la noche del 6 de junio de 1897. Barcelona, Imp. de Pujol, 1897. 64 p. (Biblioteca de´l Periodich lo Teatro Catala).

lunes, agosto 10, 2009

Revista Filipina (Tomo VII N° 4 Primavera 2004)



REVISTA FILIPINA(ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VII No. 4 Primavera 2004
Director: Edmundo Farolán
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EDITORIAL

He tenido la oportunidad de volver a Filipinas el mes pasado después de cuatro años de ausencia para visitar a mi familia y amigos. Con Guillermo Gómez Rivera y José Perdigón, hemos visitado la nueva sede la Academia Filipina en el Casino Español, y después, paseamos por las calles de Intramuros. He conocido también al poeta Hilario Zialcita porque su hijo Fernando, contemporáneo mío en el Ateneo, me invitó a su casa para cenar. Tertuliamos sobre varios temas, incluso lo del chabacano, y me prometió enviarme copias de algunas revistas en chabacano. Muy pronto saldrá este año la edición bilingüe (inglés/español) de la colección poética de Hilario, editada por Caridad Sevilla, condisciípula mía en el curso para profesores de español en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid en 1966-1967.

La semana siguiente, he visitado a amigos y parientes en Cebú, y conocí a Paulina Constancia, artista y poeta. En este número, aparece una entrevista realizada por Tony Fernández. Paulina me acompañó a la biblioteca de la Universidad de San Carlos donde he podido copiar una bibliografía de escritores cebuanos en español que también aparece en este número. Tuvo la bondad de traerme a varios sitios interesantes en Cebú: La fuerte de San Pedro, La Casa Museo Gorordo, la Galería West donde expone sus pinturas, y las bonitas playas en la isla de Mactán, donde Magallanes fue derrotado y matado por Lapu-Lapu.

He visitado también el Museo López que contiene una admirable colección de libros en español publicados en Filipinas y España por españoles y filipinos sobre temas filipinos. He preparado aquí una bibliografía selecta de poesías para el beneficio de investigadores que deseen escribir sobre este género literario. En los números venideros, publicaremos la bibliografía de los otros géneros: novela, cuentos, ensayos, y teatro que se encuentran en este Museo-Biblioteca. Este número concluye con una crítica literaria del libro bilingüe de Edwin Lozada Bosquejos/Sketches realizada por una escritora venezolana ubicada en Montreal. --EF


BIBLIOGRAFÍA: MUSEO LÓPEZ

Poesía

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Cuenco, José Mª Memorias de un Refugiado. (las experiencias del autor durante la ocupación japonesa)

Del Mar, José Mª El Pasado (obra teatral)

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Artículos

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Cavannielo. "Crepuscular" (poesía). Nueva Fuerza. 1 mayo 1916

Clímaco, M. "Tres de abril" (poesía). Nueva Fuerza. 4 abr. 1918

De Cabal, M. Valero. "Contra el lujo". Nueva Fuerza. 8 jun. 1920

Del Mar, Jose María. "El pasado se compra" (cuento corto) La Vanguardia, 1936.

Dominguez, N. "Al Padre Santo" (poesía) Ang Suga. 19 sep 1908

Fernández, Antonio. "A la Virgen del Rosario, Patrona de Filipinas".(poesía) La Prensa. 16 nov 1950. Premio Zóbel 1950

Murillo, Diego. "A la soledad de María" (poesía). Ang Suga. 10 oct. 1910

Planas, Jacinto. "Patria y Libertad" (poesía). La Prensa. 3 jul. 1910

Rama, Anastasio. "In memoriam". (poesía). Nueva Fuerza. 18 nov 1915.

Ramírez, E. "En paz". (poesía). Nueva Fuerza. 10 sep. 1921

Zacarías, Antonio."La voz del mendigo" (poesía). Nueva Fuerza. 10 mar. 1910

Obras inéditas

Borromeo, Florentino. Obras teatrales escritas entre 1927-32 : "No tienen pies ni cabeza", "El modernismo rampante", "El maquillaje", "La medalla milagrosa", "La juventud moderna", "Las primeras nubes".

Rodriguez, Buenaventura. Obras teatrales escritas alrededor de 1916: "Alma generosa", "El esclavo", "Lili", "Regalo de Pascua", El muñeco roto".


ENTREVISTA CON PAULINA CONSTANCIA
Realizada por Tony P. Fernández

1. -¿Cuándo y dónde comenzaste tu trabajo de creación literaria?
Comencé en el año 1997 mientras estaba en USA durante un "studio residency" en Vermont Studio Center. Sobre mi trabajo literario en español, comencé a escribirlo en México, durante un auto-exilio creador (creative self-exile) en la ciudad de San Miguel de Allende en el año 1999.Fue el principio de mi aventura sentimental con la lengua.

2. -¿Cuántos géneros literarios escribes?
Ahora solo poesía.(si la vida me da más tiempo e inspiración me gustaría escribir también cuentos)

3. -¿Para qué clase de lectores escribes?
La verdad es que como mis pinturas, hago y escribo poesía para mi misma…

4. -¿Por qué escogiste este género literario?
Como los otros medios de arte que ya he probado para expresarme mi misma, la poesía también me escogió. No sé como puedo explicarlo… Es algo que simplemente ocurre sin que lo busques o planees. Es el mismo caso con la poesía. Y por qué poesía??? Debido al ritmo y la rima, siempre tiene música que tocar - y siempre cambia, mezclando su ritmo con el de quien la lee.

5. -¿Cuáles son los temas tratados en su poesía?
La naturaleza, alegrías sencillas, cosas de amor, vida y muerte…(son los nombres de las partes de mi primer libro)

6. -¿Cuántos libros has editado? Precisar nombre, año de edición, casa editorial, idiomas.
Brazos Abiertos/Open Arms es el primero y único que he publicado.
· Año 2003
· The World Poetry Publishing
· B.C.,Canada
· Edición bilingüe (español-ingles)

7. -¿Por qué editas en español?
Es algo sentimental para mi. La lengua ha dado a mi corazón una voz nueva y alternativa que solo me gustaría compartir con los que quieran escuchar los ecos de la felicidad que la lengua me ha regalado….

8. -¿Una explicación literaria (no muy larga) de tu libro Brazos Abiertos/Open Arms?
Fue en México, en 1999, durante un auto-exilio creador en la ciudad colonial de San Miguel de Allende en el estado de Guanajuato, que me enamoré de un medio de expresión que en mi experiencia conjugaba y capturaba mejor los matices y mareas de la emoción humana: la lengua española. No es de extrañarse, entonces, que haya optado por hacer de este libro, "Open Arms/Brazos Abiertos", mi primera colección de poesía , una edición bilingüe. Para que sirva de homenaje a una lengua que me ha dado a mi corazón una voz nueva y alternativa.
Abraza la vida y el amor dulcemente
pero no demasiado fuerte;
para que los vientos de cambio y crecimiento
puedan soplar
en la dulce distancia.

Creo que este poema (que es parte de la introducción) explica lo que quiero decir en este libro…solo quiero añadir…"y mantener la dulce distancia no sólo para permitir el cambio (que es inevitable), y el crecimiento (que es forzoso) pero también te da la vision necesaria para comprender y apreciar su hermosura….
Este libro contiene pedacitos de las excursiones de mi vida entre los años 1997 y 2002. La mayoría de mis poemas fueron escritos para una obra de arte en particular aunque las imágenes de estas obras no han sido incluídas en esta primera edición.
Contiene 4 partes:
I- Alegrías Sencillas/Simple Joys, II- Sobre la Naturaleza/On Nature, III-Vida y muerte/Life and Death y IV-Cosas de Amor/All About Love

9. -¿Cuál es el objetivo de esta obra tuya?
Mi poesía nació para acompañar mis pinturas.

10. -¿Tienen ilustraciones tus libros? ¿Por qué?
Está ilustrado solo en la cubierta. Esta obra se llama"Open Arms/Brazos Abiertos" también. Fue parte de una colección de arte que expuse en Toronto en 2001.

11. -¿Cómo se llama el dibujante?
Yo misma soy la dibujante.

12- -¿Cómo lograstes publicar tus libros?
Gracias al World Poetry Publishing y sus fundadores (poetas también)- Alejandro Mujíca-Olea y Ariadne Sawyer…Tienen también un programa en la Biblioteca Central de Vancouver y en la Radio Cooperativa.. En estos programas tuve la oportunidad de leer mi poesía.

13. -¿Qué tiempo te tomó escribir tu último libro de poesía?
Es una colección de obras entre los años 1997 y 2002.

14. -¿Qué es tu definición de la literatura filipina?
No estoy en la posición adecuada para definirla… soy sólo una poetísa que escribe lo que quiere.

15. -¿Has recibido influencias de algunos escritores o escritoras?
Creo que no.
- Una breve explicación de la presentación general de tu último libro.
Contiene poesía - corta y que nace de lo más hondo de mi.

16. -¿Dónde y cuando naciste? Precisar con claridad.
Nací en el año 1970 en la isla de Cebú en Filipinas.

17. -¿Dónde estudiaste?
Estudié en el Colegio de Santa Teresa (St Theresa's College) en Cebú.

18. -¿Tiene algún título académico? ¿Algún curso sobre literatura?
Soy licenciada en Comunicación de Masa (Mass Communication), y tengo un certificado en Enseñanza de Inglés como Segundo idioma.(TESL---especificamente CELTA)

19. -¿Qué tipo de trabajos has realizado y qué haces en la actualidad?
Mis manos están siempre ocupadas con cosas creadoras, y no les importa qué tipo, qué forma… han realizado obras en moda, música, cerámica, edredón (quilt),azulejos (wall-mounted tiles),etc… y lo más reciente es la poesía en español.
En una entrevista dije yo "As artists, we must accept and appreciate the fact that our art takes different shapes at different times of our lives. We don't have to be one or the other. We just have to respond naturally and wholeheartedly to the creative spirit when it speaks to us and find the best medium in which we can carry out the task of expression".
*Ahora estoy en Cebú, acabando mis estudios en Pedagogía.* Vuelvo a Canadá este año pero antes de hacerlo, voy a tener una exposición de mis nuevas obras de arte..(y ojalá que tenga también trabajos nuevos en el ámbito poético).

20. -¿Cuántos años tienes en la literatura?
7 años.

21. -¿Cómo han sido recibidos tus obras?
¡¡¡Con brazos abiertos!!!! (jajaja) sobre todo por los hispanohablantes que han escuchado (o han leido) mi poesía en Canadá. Me dijeron que "es fácil llegar al corazón."

22. -¿Dónde se venden tus obras?
Canada:
World Poetry Publishing
702-31 Elliot Street, New Westminster
BC V3L 5C9 Canada
Manila:
· Ayala Museum at the 3rd level, Glorietta 2,Ayala Center, Makati City
· La Solidaridad, 531 Padre Faura St, Ermita, Manila
· Filipinas Heritage Library /Book Shop , Nielsen Tower, Ayala Triangle, Makati City
Cebu:
· Casa Gorordo Museum, Lopez Jaena Street, Cebu City
· Café Intelletto, Mango Square Mall, Mango Avenue, Cebu City
· Gallery West ( of West Gorordo Hotel), Gorordo Avenue, Cebu City
On-line: www.paulinaconstancia.com

23. -¿Perteneces a alguna organización literaria, artística, educativa o política?
Pertenezco a CAI (Cebú Artists, Inc.) y en Canadá --- al grupo El Mundo de Poesía/World Poetry.
26 -Aparte de la literatura, ¿realizas otras actividades artísticas? (lea por favor la contestación del # 19)
Hago pintura y escultura y toco un poco de música.

24. -¿Cuáles son tus proyectos futuros? Mensaje final.
Hay una colección que debo completar…escribí unos poemas sobre animales. Empecé con este tema la primera vez que viví en el campo (en Carcar,Cebú).
Es mi sueño hacer libros que combinen mi arte visual y literario para llegar a más gente, a más corazones….
Mensaje final.
La vida es como un lienzo
y con pintura y pincel,
las posibilidades -¡interminables!
Guarda esta imagen, verdadera y sencilla
porque la alegría solamente necesita colores pocos…

(extracto del poema Sobre Los Colores de La Vida)


Reseña:Bosquejos-Sketches de Edwin Agustín Lozada
Edith Velásquez de Malec


Algunas veces vale la pena hojear libros de autores que desconocemos para sorprendernos gratamente. Eso es lo que me ha sucedido cuando leí el libro Bosquejos-Sketches de Edwin Agustín Lozada, es una obra bilingüe que nos hace sentir el paso positivo del progreso lingüístico en los Estados Unidos de América.

Una voz calurosa se desprende de las páginas y los títulos van formando una cadena de pensamientos muy humanos. Después de leer algunas poesías, paso la mitad de las páginas y a continuación leo un poema que Edwin le dedica a su abuela Margarita, nos conmueve profundamente, concluye con una nota importante: “Yo guardaré tus palabras al lado de mis ensueños porque a menudo me salvan cuando vienen los tormentos”.

El libro Bosquejos-Sketches servirá para que la mayoría de las personas norteamericanas puedan leerlo y ellas podrán captar la sensibilidad de este gran poeta. Cuando alcanzamos el final nos encontramos con la poesía “Por el campo” nos recuerda ese gran deseo Romántico que ha tenido la humanidad de regresar nuevamente al espacio virgen.

El libro Bosquejos-Sketches nos deja un grato sentimiento, está muy bien traducido por el propio autor. Es una huella clara del paso que dá un país hacia la comprensión universal, algún día el mundo entero alcanzará la sabiduría que es de poseer dos idiomas como lenguas maternas.

(Edith Velásquez de Malec nació en Puerto La Cruz, Venezuela. Hizo estudios de literatura española e hispanoamericana en la Universidad de Concordia, Montreal, Canadá. Ha publicado las novelas "Una comedia no muy divina" y "El paisaje de María Kimera" Tiene varias otras inéditas.)

Revista Filipina (Tomo VII N° 3 Invierno 2003-2004)




REVISTA FILIPINO (ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VII N° 3 Invierno 2003/04
Director: Edmundo Farolán
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POETAS HISPANOFILIPINOS
E. Farolán


En los últimos años del s. XX, surgió una nueva generación de poetas filipinos en castellano, influidos por los poetas vanguardistas del mundo. Estos poetas conocen a Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Gerardo Diego, Octavio Paz, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Federico García Lorca, T.S. Elliott, Cummings, S. Beckett, etc.

Además del castellano, estos poetas escribieron y siguen escribiendo en otros idiomas, inglés en particular, algunos en francés, y otros en los idiomas filipinos como el tagalo, cebuano, ilonggo, e ilocano. Escriben en varios estilos y temas; del verso libre y prosaico, a las métricas tradicionales ; de temas surrealistas, dadaístas y de protesta, a temas realistas, religiosos, y pacíficos. Escriben en el estilo vanguardista, pero vuelven a los clásicos en forma y contenido, tomando los temas y los estilos literarios de los clásicos castellanos: Quevedo, Valle Inclán, Góngora, Santa Teresa de Jesús, Jorge Manrique, Garcilaso de la Vega, etc.

En la poesía de Federico Espino Licsí, Romance de la Cita Desdichada, vemos un ejemplo del romance tradicional donde el poeta utiliza los temas de honor y venganza en el contenido poético, pero utlizando un escenario filipino donde estos temas llevan relevancia. Es un romance, diríamos, más contemporáneo, más gráfico, mucho más corto, donde el poeta usa las imágenes poéticas de la flor para referir al instrumento sexual-- cortado de su cuerpo, una rosa que pierde su vida, una rosa que "sangra en el suelo,/sin pétalos, sin espinas."

Espino Licsí concentra sus poemas en el romanticismo tradicional, y produce sus poesías con la disciplina del verso tradicional. Escribe en inglés, español, y tagalo, y fue premiado varias veces con el prestigioso Premio Palanca de Literatura en Filipinas.

He aquí el romance:

ROMANCE DE LA CITA DESDICHADA

Sigue el viaje de la Luna.
Sigue la secreta cita.
Mozuelo alto, moza baja
y un verde rumor de brisa.

Arde el mozuelo fornido
hundido en la íntima sima,
el pez de su amor cambiando
en una rosa encendida,

y la Luna pudorosa
quiere esfumarse de prisa.
En el silencio sangriento,
¡Qué meloso es el descanso

cuando la flor se marchita!
De repente, tres mozuelos,
hermanos de la mocita,
con fríos cuchillos entran
en el lugar de la cita.

Es ágil la venganza
en la selva filipina
y mientras la Luna asoma
tras las nubes blanquecinas,
la rosa sangra en el suelo,
sin pétalos, sin espinas.


Gullermo Gómez Rivera, por otro lado, fue y sigue siendo el quijote del grupo, el batallador para la sobrevivencia del español en Filipinas. Escribe en inglés, español e ilonggo, y fue coronado Príncipe de los poetas ilonggos. Escribió tres libros de gramática, varios ensayos en defensa del español en Filipinas, una obra de teatro El Caserón, y un libro inédito de poesías. Fue otorgado el Premio Zóbel de 1975 y en 1984, ingresó como miembro de número en la Academia Filipina. Hoy día es el director del semanario, Nueva Era, uno de los dos semanarios en español publicado en Manila, el otro siendo Nuevo Horizonte.

GLORIOSOS RECUERDOS

Al recibir de la compilación de poesías
Del Dr. Hilario Ziálcita y Legarda
El 12 de octubre, 2003, en Makati
Metro-Manila

Sus apellidos suenan como claves
que abren calles y casas distinguidas
en el barrio quiapense… Son las naves
de unas almas que se alzan hendidas

con versos castellanos que, cual aves,
van y vienen en páginas henchidas
de gloriosos recuerdos que enriquecen;
o de antiguos ideales que ennoblecen

Esa es la sensación que las poesías,
de este poeta, me dan al comprenderlas.
Tienen, del ayer, dulces melodías
que se desgranan como grandes perlas

de un vistoso collar y las visiones
de unos enamorados corazones.

Testimonian el bien que hemos perdido
por desidia, flaquesa y cruel olvido.


EN PLENO DOS MIL TRES: DÍA ESPAÑOL

"¿Qué amor no ha vuelto?…"--Manuel Bernábe.

Un recuerdo para Javier Galván, José María Pons,
Juan y Carlos Madrid en la Manila del X-18-2003..

¡Es octubre en Manila! Y nos vamos,
en pleno dos mil tres, a celebrar
con España su día. Cohetes, ramos
y risas en Intramuros… ¡Bailar!

Con mis viejos alumnos de español,
con mis bellas alumnas de flamenco,
con mis nietas, con mi hija que es un sol,
con mi mujer, formamos un elenco

de amantes de ese sueño que es España;
de esa gloria que, igual lo es España.
Y están Javier, José y Carlos, almas
de nuestra España actual, que significan

continuidad, primicias, nuevas palmas,
que, camino al futuro, nos invitan
a volver a sentir lo que será
el amor español que volverá.


Edmundo Farolan Romero publicó su primer libro de poemas, Lluvias Filipinas, en Madrid en 1967. Este libro ganó el Premio de Poesía Colegio Mayor de Guadalupe. Publicó en Manila, cuando volvió en 1975 , otro libro de poesías, pero en inglés, The Rhythm of Despair. En 1981, su segunda colección de poesías en español, Tercera Primavera, fue publicada en Bogotá, y fue ganador del prestigioso Premio Zóbel en el mismo año. Ingresó como miembro de número de la Academia Filipina en 1983. En 1994, publicó en Toronto otro libro de poemas en inglés y francés, Oh, Canada!, una colección de poesías escritas en Canadá. En 2000, publica en el internet sus 2000 Versos y sus Nuevas Poesías publicadas recientemente en Guirnalda Polar. Le influyeron mucho, en sus poesías juveniles, los siguientes poetas: Federico García Lorca, Rubén Darío, Octavio Paz, y Pablo Neruda. Estos días, está metido en lecturas de los místicos: Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, la Biblia y el Kor'an.

He aquí una poesía nueva que acaba de escribir:

POEMA 2003

ante todo
en el consciente
de cada milagro
hay que descifrar
descifrar
discernir
discernir la lluvia
la nieve
el sol de cada día
el conflicto
la tristeza
la angustiosa soledad...

invierno
invierno
me levanto
con la triste mañana
de los antaños orgullosos...
ahora en mi vejez
despojado de todo orgullo
me arrodillo en mi pobreza
para pedir perdón de los seres humanos
y del ser divino.


Otros poetas en este grupo vanguardista son: Ángel Estrada, que combina verso libre y rima en sus poemas; Gilbert Luis Centina III y G. Burce-Bunao, ganadores del Premio Palanca en inglés, y ambos influidos por la escuela surrealista. He aquí ejemplos de sus obras poéticas:

MUJER AUSENTE
Ángel Estrada


Dímelo,
tú, dímelo, blanca
espuma viajera.

Dímelo,
dímelo tú, lanzada
de Sol en la ventana.

Dímelo, alondra
rezagada
que bordas por los aires
caminos para mi alma sola:

Dímelo, yedra lenta
por mis venas;
¿por qué, con tu lógica rara
es hoy que sólo extrañas
su corza mirada de tristeza?

Decídmelo, yedra y alondra,
Sol y espuma,
¡decídmelo ahora!


BECERRIL DE CAMPOS
Gilbert Luis Centina III


Aquí, el vino aproxima a la sangre.
La uva es vid, ausencia de las hojas
Y el tiempo. Un hermano del trigo.

Cuando la divinidad es soledad.
Titilan tus ojos: ¡noche!
Te suenas la nariz, y los cuervos
Vienen brincando entre dos luces.
No busques palmas en Becerril.

No hay vacas sagradas en Becerril--
Sólo corderos tímidos que lamen
El sudor salado de tus dedos.
Quien sueña con los bambúes
Debiera ser ciego. Mira.
Los advenedizos sienten frío.

Becerril:
Campos y tierra.
Y mucho azul.


INVITACIÓN A UNA JAULA
G. Burce-Bunao


Recuerdo que me dijiste:
Para amar no son necesarios
la sortija y el velo.
Pero ahora me dices:
Cansado estoy del nido,
ámame en la jaula,
en la jaula del matrimonio.


Un poeta que ha surgido en los últimos cuatro años es Edwin Agustín Lozada, profesor de español en California, EE.UU. Publicó dos libros de versos, Sueños anónimos (2001) y Bosquejos (2002). He aquí una poesía de su nueva colección, Sampaguitas:

LA DAMA EN BLANCO

Desde Zamboanga hasta Aparrí
en una noche tibia y quieta
en la soledad de las calles
desérticas y adormecidas
por la vieja calzada muda
y entumecida que atraviesa
campos de arroz, pueblos dormidos
a la hora encantada cuando
ya se han esfumado los rastros
de la luz del sol y la bulla
vertiginosa de los mil
negocios y ruedas y escándalos
deseos, clamores del día
a la hora encantada cuando
por fin sólo se oye el suspiro
sinuoso y continuo del mar
y
la monotonía del parloteo
de los grillos
caminas
gotas de la lluvia lunar
trazan sombras sobre la tierra
allí viene una carretela
eco de la tarde ya antigua
interrumpe por un instante
el silencio onírico del camino
galop, galop, galop, galop
se desvanece
es la hora encantada
una bandada de pájaros negros
silenciosa y apresuradamente
se deslizan por el cielo
como nubes afligidas
que huyen, huyen
caminas
un soplo leve de aire te acaricia
rumor del mar
grillos
tus pasos
cada vez
más inaudibles
le silbas
a la media luna
brisa
perfume
melancolía inexplicable
volteas la cabeza
hacia atrás
nadie
caminas
dejas de silbar
tus pasos
ya inaudibles
tu corazón
ecos de la carretela
galop, galop, galop
la luna te mira
de soslayo
brisa
perfume
al otro lado de la calzada
en la dirección contraria
a la tuya
aparece caminando
hacia ti
una figura borrosa
ah, una dalaga
bella
vestida de blanco
casi radiante
cabello largo
se acerca
hacia ti
pero no llega
camina
pero no llega
¿te habla?
Sí, algo
te está diciendo
pero no la oyes

¿Qué colores escondidos llevarás
detrás de la blancura profunda
y enigmática de tu vestido
que suave y calladamente
se mueve y se estremece
al compás de la brisa nocturna
impregnada de un frágil tesoro
de tiernas flores blanquecinas
de la dulce kalachuchi?

Siento un escalofrío recorrer por todo mi cuerpo y alma
y es la frialdad de tu ataud impuesto y fabricado
de mentiras nacidas de codicia, cuchillos
y sangre que bulle de ignorancia.
Te enterraron.
Te enterraron los nuevos extranjeros y hasta
algunos a quienes en otra época
te dignaste llamar "hermanos"
ayudaron a cavar para crear
tu forzada sepultura
para sofocarte viva
quitarte tu último aliento
pero te escapas
por la noche cuando nadie vigila
vuelas con el hálito de la luna misericordiosa
con los susurros de las mil lenguas
de los pias y las acacias
de los altos tamarindos y los mangos
que acompañan estos caminos
vas en busca de tu hogar perdido
tu silencio lo dice todo
pero nadie te entiende
ya nadie te comprende

Ano ba ang gusto mong sabihin?
Inya ti kayat mo nga ibagá?
Cosa tu quiere decí?
Oh, Dama en blanco, ¿qué buscas,
qué deseas?
¿Qué dolores y penas se mecen
dentro de tu alma desolada?

Por fin
se te acerca
la bella dama en blanco
te ofrece la mano
te estremeces
y de repente
desaparece

la luna se cubre
de nubes grises
se oyen tus pasos
vuelve el canto del mar
el parloteo de los grillos
el arrullo de los árboles
el recuerdo de un perfume
y la desolación alba
de lo que hubiera sido.

Oh, viajero, si por la noche
te encuentras por estos caminos,
recuerda que por aquí caminando
sigue todavía la dama en blanco
en busca de su hogar perdido.


Hilario Ziálcita Legarda nació en Manila el 3 de noviembre, 1913. Cursó gran parte de sus estudios en el Ateneo de Manila, escuela de los jesuitas. Obtuvo su doctorado en medicina en la Universidad de Santo Tomás cuando todavía se enseñaban los cursos en español en esta universidad. Se especializó en radiología en la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Michigan, EEUU y organizó el departamento de radiología en el Chinese General Hospital de Manila y el Philippine Radiological Society. Fue consultor en radiología del United States Veterans Administration. En su jubilación, volvió a su afición de joven - escribir versos en castellano. Se recopilan sus poesías en un libro que se publicará pronto.

LA NAO DE MANILA

Ya se va esa Nao de Manila,
Esa Nao que se lleva mi amor,
Una flor que en sus labios destila
Elixir de fragrancia y DOLOR.

Corazón dolorido que llora
Por la dulce extranjera que se va
Aunque diga mi amada que me adora
A su tierra pergrina se irá...

Desdichado que soy me consuelo
Contemplando la vista en redor,
El fantàstico lienzo del cielo,
Y los cambios a granel de color.

Son destellos prismáticos que alumbran
Cielo tornasolado sin igual,
Que a los ojos mortales deslumbran
Por su grande belleza irreal..

Cielo caleidoscópico que encierra
La pantalla cinemática de color...
Donde sombras quiméricas de la tierra
Fantasean con magico ardor...

Cuando el dia atardece inquietante,
Cuando el sol se desangra al morir
Sigo errando en busca de mi amante
Suspirando sin afán de vivir.

Va arrancando un suspiro de mi aliento
Cada legua que se aleja de mí
Esa Nao que se lleva por el viento,
Que enrojece en la mar carmesí...

Recargado de rico tesoro
De la China, de la India y del Japón
Con brocados de plata y de oro,
Perlas, prendas. de mucha atracción.

Corazón dolorido que llora
Por la dulce extranjera que amé...
Aunque diga la INGRATA que me adora
A su tierra peregrina SE FUÉ...

"Ya me muero en mortal desconsuelo"
Gime el enamorado que soñó...
DESQUICIADO es el hombre en su duelo
Que por vana ilusión desveló.


LEYENDA MANILEÑA

Se cuenta de la madre España
Donde esta leyenda empezó
Que más tarde cosa extraña
En Filipinas terminó.

Dos jovenzuelos que se amaban
Forjaban sueños sin acabar
Que por lo visto no se hartaban
Ni se querían despertar…

Despertar de un sueño querido…
Fantaseando por no dormir…
De un primer amor vencido…
Por el romance a descubrir…

Y llegó el cruel desaliento
Que no se podian casar
Por conflictos de aquel momento
Y lo querian olvidar.

Al ver su intención fallida
El, de buen fraile se metió
Y en pos de vida recojida
A Filipinas se marchó.

En Intramuros en un convento
Viviendo en místico candor
Fue para monjas al momento
Su buen logrado confessor.

Por una rara coincidencia
De religiosa ella se metió…
Obedeciendo a su conciencia
En Filipinas se encontró.

También allí en Intramuros
Fue la monja a permanecer
Sin saber que en otros muros
Ella le pudiera sorprrender.

Qué suerte para los enclaustrados
Al irse la monja a confesar
Al reconocerse exaltados
Decidieron pronto escapar!

Tomaron decisión arriesgada…
Pues habian obstáculos que evadir
La muralla alta bien guardada
Y corredores que escurrir.

Pues ella en carabao montada
Y él cabalgando en potro veloz,
Corriendo en marcha acelerada,
Urgiendo prisa en alta voz..

Sabiendo el Corrcgidor lo ocurrido
Actuando pronto con decisión
Fue a paso rápido sostenido
A perseguirles sin dilación.

En la amplia playa de la bahía
Se fueron pronto a cabalgar
A tiempo que el maremoto venía
Que los vino a enterrar.

Allí se fueron transformando
En islas llamadas después
"La Monja" y "El Fraile" recordando
Su narración con interés.

El sitio en donde se enterraron
Por Mariveles se conoció,
"El Carabao"y el "Caballo"se llamaron
Los animales que les cargó.

El Corrector que en loca carrera
Fue su tenaz perseguidor
Hundióse allí en la isla
Que se llamó "Corregidor."

Allí se les ve en pleno dia
Allí arrullados en la mar,
En un remanso de la bahía
Se quedan para descansar.

Recreando en la puesta del sol…
En el fulgor del arreból…


Elizabeth Medina es una poetisa que emigró a Chile después de casarse con un chileno, y hoy vive en Santiago de Chile con sus dos hijos nacidos allí. Escribió los siguientes libros: Rizal According to Retana, Becoming a Filipino: A Journey from Alienation to Identity, Through the Lens of Latina America: A Wide angle View of Philippine Colonial History, y Messages from Chile: Essays and Poems on Country and Self.

VIVO EN LA PALMA DE SU MANO

esto ya lo comprobé
Y Él o Ella -lo mismo da- me eleva
sobre el infierno, el abismo
de los pantanos de tristeza, de los naufragios
de mi ilusión.

Porque aunque no lo creas, yo también
me saqué la mugre
sacudiendo las alas
por no caer, por no caer
y si caí, por levantar el vuelo
una vez más
aprendí que el ser humano
no puede subir al cielo
sin conocer el infierno
y elegir, con su libertad.


MI VIDA ES IRRISORIA

Un chiste grave
Un funeral alegre
Hazaña aburrida, repetida
Suceso original nunca antes visto

Soy la hazmerreír del país
de la ciudad, del vecindario
el mendigo del pueblo
el pariente pobre
la huasa de la fiesta en la embajada
la que no tiene donde caerse muerta
la mosca sin basura
la piedrecilla que rueda
y rueda y rueda
sin musgo agarrar
hasta caer en el río bravo
y arrojarse a la mar

Y así y con todo,
esto fue fríamente calculado.


Derechos reservados 2003 Elizabeth Medina

domingo, agosto 09, 2009

Revista Filipina (Tomo VII N° 2 Otoño 2003)



REVISTA FILIPINA (ISSN 1496-4538)
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Una Revista Trimestral de Lengua y Literatura Hispanofilipina
Tomo VII No. 2 Otoño 2003
Director: Edmundo Farolán
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EDITORIAL

El 14 de mayo de este año, me invitaron a Francia, a la Université de Bretagne Occidentale, en Brest, para dar una conferencia sobre la literatura hispanofilipina. En la ponencia que hice (reproducida en este número), concentré en sólo dos aspectos de nuestra literatura: la poesía y el teatro.Mencioné en la introducción de esta ponencia, que no era posible hablar dentro de una hora sobre todos los géneros y autores de la literatura hispanofilipina.

El embajador filipino a Francia y Portugal, Hector Villaroel, estuvo presente en esta ocasión, junto con el Rector y Vice-Rector de la universidad. Antes de presentar mi ponencia, el Profesor Manuel Montoya habló sobre los planes de su universidad de comenzar un Centro de Investigación para Estudios Hispanofilipinos. Fue una agradable sorpresa para mí cuando mencionó esto, y el Profesor Philippe Cahuzac, Jefe del Departamento de Lenguas Romances, que también dio una ponencia sobre la linguística hispanofilipina, confirmó este gran plan. El Embajador Villaroel en su presentación se entusia